📌 Santoral del Día: 9 de Febrero
San Miguel Febres Cordero
San Miguel Febres Cordero,religiosoEn Premiá de Mar, cerca de Barcelona, en España, san Miguel (Francisco Luis) Febres Cordero, religioso de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, que durante cuarenta años se dedicó a la educación en la ciudad de Cuenca, en Ecuador, y trasladado después a España, se distinguió por la perfecta observancia de la disciplina de la vida religiosa.(1854-1910)religioso, del Instituto de los Hermanos de las Escuelas CristianasEn 1863 los Hermanos de las Escuelas Cristianas abren una escuela en Cuenca (Ecuador). Entre los primeros alumnos figura Francisco Febres Cordero, nacido el 7 de noviembre de 1854. La educación cristiana comenzada en la familia recibe en la escuela nuevo impulso y desarrollo, gracias sobre todo a la lección de catecismo y al ejemplo de los educadores, y así vemos cómo la estrella de la vocación lasaliana no tarda en despuntar en el espíritu abierto del joven ecuatoriano. La oposición que encuentra por parte de sus padres, que quisieran encaminarlo hacia el sacerdocio, no le desalienta. Francisco, que desde sus más tiernos años acostumbra confiar a la Virgen todas sus cuitas, encuentra en Ella la fuerza para seguir adelante en su propósito. Finalmente, el 24 de marzo de 1868, obtiene de su madre la autorización para ingresar en el noviciado de los Hermanos: es la víspera de la fiesta de la Anunciación. Al revestir el hábito lasaliano, Francisco recibe el nombre de Hermano Miguel.Con ello no cesa sin embargo la lucha por la fidelidad a su vocación. El padre de Francisco, aun habiendo aceptado la decisión de su esposa, no escribe a su hijo una sola línea en cinco años. Entre tanto, el Hermano Miguel inicia su apostolado en las escuelas lasalianas de Quito. El joven profesor sobresale en la enseñanza de la lengua y literatura españolas y, ante la carencia de manuales y libros de texto apropiados, se decide a componerlos él mismo. El gobierno ecuatoriano no tardará en adoptarlos para todas las escuelas del país. Con el correr de los años el Hermano Miguel dará a la imprenta otras obras, sobre todo del campo de la lírica y de la filología, las cuales le abrirán las puertas de la Academia Nacional. Compondrá también catecismos para la infancia, siendo la catequesis el campo preferido de su actividad apostólica. De modo especial, reclamará y obtendrá siempre para sí el privilegio de preparar a los niños a la Primera Comunión, dedicándose a esta delicada labor hasta 1907, fecha de su viaje a Europa. Este asiduo contacto con los niños contribuirá a forjar una de las características más notables de su espiritualidad: la sencillez evangélica: «Sed sencillos como palomas». «Si no os hacéis como parvulitos no entraréis en el reino de los cielos». De esa sencillez será expresión su tierna devoción al Niño Jesús. Con la sencillez evangélica brillan también en él las virtudes propias de la vida religiosa: la pobreza, la pureza, la obediencia. Sobre todas ellas resplandece la caridad, que se nutre en la piedad eucarística y en la devoción a la Virgen. Una evidencia se impone pronto a sus contemporáneos: «El Hermano Miguel es un santo». Su santidad irradiará también en el viejo continente. En 1904, como consecuencia, en Francia, de las leyes hostiles a las congregaciones religiosas, muchos Hermanos de La Salle, no pudiendo ejercer su apostolado en su propio país, deciden expatriarse. Numerosos son los que optan por España y los países de América latina. La necesidad de procurar a esos valerosos lasalianos el conocimiento indispensable de la lengua castellana, mueve a los Superiores a trasladar al Hermano Miguel a Europa para que pueda dedicarse a la composición de textos apropiados para un estudio acelerado de dicho idioma. Tras unos meses de estancia en París, el Hermano Miguel se traslada a la Casa Generalicia de los Hermanos en Lembecq-lez-Hal (Bélgica).Enteramente dedicado a su nueva tarea, su virtud no deja de irradiarse en su nuevo ambiente. Pero el clima belga, tan diferente del de su propio país, no le favorece, y los Superiores juzgan conveniente trasladarlo a España, asignándole como residencia el Centro internacional lasaliano de Premiá de Mar, en la provincia de Barcelona. Los jóvenes formandos admiran la cultura y la sencillez del Hermano Miguel no menos que su gran amor de Dios.En el mes de julio de 1909 ráfagas de viento revolucionario llegan hasta Premiá de Mar y poco después sobreviene la "Semana Trágica". Ante la frecuencia de actos de violencia anticlerical, los Superiores se ven precisados a trasladar a Barcelona a formandos y formadores hallándoles un refugio en el embarcadero del puerto y luego en el colegio N.S. de la "Bonanova". En esos momentos trágicos el Hermano Miguel se hace custodio de las formas consagradas de la capilla de Premiá.Pasada la borrasca revolucionaria los Hermanos regresan a Premiá de Mar. Mas ahora es el Señor quien llama a Sí a su fiel siervo. A finales de enero de 1910 contrae una pulmonía que su débil organismo no llega a superar. Tras una agonía de tres días y confortado con los santos sacramentos, el Hermano Miguel entrega su alma a Dios el 9 de febrero de 1910. La noticia de su muerte es acogida con emoción y llanto. La República del Ecuador proclama un duelo nacional. Hermanos y exalumnos del Hermano Miguel rivalizan en admiración y encomio por sus virtudes. Los favores atribuidos a su intercesión no tardan en multiplicarse. En 1923 se inicia en Quito y en Cuenca el proceso informativo en vistas a la beatificación. Sigue en 1924 el de Barcelona. En 1936, durante la revolución española, se lleva a cabo el traslado al suelo patrio de los restos mortales del siervo de Dios, que reciben una acogida triunfal. La tumba del Hermano Miguel se convierte en centro de continuas peregrinaciones.Siguen obteniéndose gracias y favores celestiales por la intercesión del Hermano Miguel; pero el milagro que ha obrado la curación de Sor Clementina Flores Cordero pone en buen camino la causa del santo Hermano hacia la Beatificación.Llevados a término todos los requisitos acostumbrados, el Papa Pablo VI, el 30 de octubre de 1977 procede a la Beatificación del Hermano Miguel y a la del Hermano belga, Hermano Mutien-Marie. La grande asistencia de peregrinos venidos de Bélgica, del Ecuador y de Italia, la acertada ceremonia y las palabras inspiradas de Pablo VI en la homilía y en el Angelus, han hecho inolvidable ese día para todos los afortunados participantes en la solemne celebración de la Piazza San Pietro.El mismo día de la Beatificación, precisamente durante el desarrollo del sugestivo rito, se realizaba otro milagro: la Señora Beatriz Gómez de Núñez, afectada de incurable "miastenia gravis", se sintió completamente curada. Ya antes, con toda la familia, se había confiado a la intercesión del santo Hermano, y, como coronamiento de sus oraciones, había querido venir a Roma para la Beatificación.Esta curación, reconocida como milagrosa, conlleva la reapertura de la causa, y, en el Consistorio del 25 de junio de 1984, el Pontífice Juan Pablo II fija para el 21 de octubre del mismo año la fecha de la Canonización.Hoy, el Papa Juan Pablo II, poniendo entre los Santos a este religioso ecuatoriano, ofrece a la Iglesia entera y particularmente a la del Ecuador el modelo de un religioso culto, pero sencillo y humilde, de un catequista totalmente entregado a la obra de la evangelización, de un educador que ha ayudado a tántos jóvenes y niños a encontrar el sentido de su vida en Jesús y a vivir su fe como don y compromiso.
Beata Ana Catalina Emmerick
Beata Anna Katharina Emmerick,virgenEn Dülmen, Alemania, beata Anna Katharina Emmerick, virgen de las Canonesas Regulares de San Agustín.(1774-1824)Anna Katharina Emmerick nació a los 8 de setiembre de 1774 en los aldeanos de Flamschen cerca de la ciudad de Coesfeld. Se crió en unión de 9 hermanos. Desde niñez tenía que ayudar en la casa y en trabajo de campo. Su asistencia escolar era corta. Tanto más llamó la atención a que ella estaba bien instruida en cosas religiosas. Ya a una edad temprana los padres y todos que conocían a Anna Katharina se daban cuenta de que ésta se sentía atraída a la oración y a la vida religiosa en una forma extraordinaria.Tres años pasó Anna Katharina en una casa grande campesina en la vecindadhaciendo servicio. A continuación aprendió coser y estuvo en Coesfeld por lamejor formación. Le gustaba visitar las iglesias antiguas de Coesfeld y asistira la misa. Muchas veces salía a sólo para rezar el gran vía crucis.Anna Katharina abrigaba el anhelo de entrar en un convento. Por no poder hacerse realizar este deseo inmediatamente, volvió a su casa paternal. Trabajaba de costurera y por esta ocupación entró en muchos hogares. Anna Katharina acudió a varios conventos pidiendo ser recibida. Mas bien fuerechazada por no poder traer el dote necesario. Finalmente las monjas clarisasde Münster estaban de acuerdo de aceptarla, si aprendiera tocar el órgano. Suspadres le permitieron ir al organista Söntgen in Coesfeld, para aprender tocarel órgano. Pero no llegó a tener la posibilidad de aprender tocar el órgano. Lanecesidad y la pobreza en ese hogar le movían trabajar con los familiares eneste hogar. Hasta entregó lo poco que había ahorrado, para ayudar a la familiaSöntgen.Por fin en 1802 ella pudo entrar en el convento de Agnetenberg de Dülmen juntocon su amiga Klara Söntgen. El año siguiente hizo el voto monástico. Con ahíncoparticipó en la vida de la comunidad. Siempre estaba dispuesta a aceptar tambiénlabores difíciles y no apreciadas. Al principio fue estimada poco por su origenhumilde en el convento. Algunas cohermanas se escandalizaron de ella, porqueobservaba estrictamente la regla, y la tenían por una hipócrita. Anna Katharinasoportó esta aflicción sin quejarse y con espíritu de entrega callada.En los años de 1802 hasta 1811 Anna Katharina se enfermó con más frecuencia ytenía que padecer dolores grandes. 1811 el convento de Agnetenburg fue levantado en consecuencia de la secularización. También Anna Katharina tenía que abandonar el convento. Unsacerdote refugiado de Francia, el Abbé Lambert, que vivía en Dülmen, la recibiócomo ama de casa. Pero poco después se enfermó. Ya no podía salir de la casa yse metió en cama. En acuerdo con el vicario Lambert ella hizo venir a su hermanamenor Gertrud, que bajo su dirección cuidaba a la casa.En este tiempo recibió Anna Katharina Emmerick los estigmas. Los dolores de los estigmas los había sufrido ya desde hace mucho tiempo. El hecho, de que llevaba los estigmas, no podía quedarse occulto. El dr. Franz Wesener, un joven médico, la visitó y estuvo tan impresionado de ella, que en los siguientes 11 años este se convirtió en un amigo fiel, desprendido y auxiliante de ella. Sobre sus encuentros con Anna Katharina Emmerick él ha llevado un diario, en que ha conservado una plenitud de detalles. Un rasgo característico en la vida de Anna Katharina era su amor hacia loshombres. Dondequiera veía necesidad, intentó ayudar. Hasta postrada en la camaconfeccionó todavía vestidos para niños indigentes y se alegró, si pudieseayudarles con esto.A pesar de que a veces le podían estar pesados los numerosos visitantes, losacogió amablemente a todos.Se recordó de las intenciones de esos en las oraciones, animándoles yconsolándoles. Muchos personajes, que en el movimiento eclesiástico de renovación alprincipio del siglo 19 eran de importancia, buscaban el encuentro con AnnaKatharina Emmerick, entre otros: Clemens August, barón de Droste zu Vischering,Bernhard Overberg, Friedrich Leopold von Stolberg, Johann Michael Sailer,Christian y Clemens Brentano, Luise Hensel, Melchior y Apollonia Diepenbrock.Una importancia especial la alcanzó el encuentro con Clemens Brentano. De suprimera visita en 1818 surgió una permanencia de 5 años en Dülmen. Cada díavisitó a Anna Katharina, para apuntar sus visiones, que publicó más tarde. En el verano de 1823 Anna Katharina se debilitó más y más. Como en añosanteriores unió sus sufrimientos con los sufrimientos de Jesús, ofreciéndolospara la salvación de los hombres.Falleció a los 9 de febrero de 1824.Anna Katharina Emmerick fue sepultado en el cementerio de Dülmen. Mucha genteasistió al entierro. Por haber surgido el rumor de que se habían robado losrestos mortales de Anna Katharina, la tumba fue reabierta dos veces en lassiguientes semanas después del sepelio. El cajón con el cadáver fue encontradoen perfecto estado.Clemens Brentano escribe de Anna Katharina Emmerick: «Ella está parada como unacruz en el lado de camino». Anna Katharina nos señala hacia el centro de nuestrafe cristiana, el misterio de la cruz.La vida de Anna Katharina Emmerick está caracterizada por una profunda unión conCristo. Le gustaba rezar ante el famoso crucifijo de Coesfeld. Muchas vecesrecorrió rezando el gran vía crucis. Personalmente ella tenía tanta participaciónen la pasión del Señor, que no sea ninguna exageración de decir: Ella vivió,sufrió y murió con Cristo. Un signo exterior para esto, que a la vez es más queuna señal externa, son los estigmas que llevaba.Anna Katharina Emmerick era una veneradora ardiente de la Virgen María. Lafestividad del nacimiento de María fue también su cumpleaños. La palabra en unaoración mariana nos muestra otro aspecto en la vida de Anna Katharina. En esaoración se dice: «O Dios, haznos servir a la obra de la salvación según elmodelo de la fe y del amor de María». Servir a la obra de la salvación: Esto es,lo que quería Anna Katharina.En la carta a los Colosenses el apóstol San Pablo habla de dos formas delservicio en favor del evangelio, del servicio para la salvación. La primeraforma consiste en la anunciación activa de la palabra y del hecho. Pero quéocurre, si eso ya no es posible? Pablo que aparentemente se encontró en talsituación, escribe: «Ahora me alegro de mis padecimientos por vosotros, y suploen mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo por su cuerpo, que es laIglesia» (Col 1, 24). En ambas formas Anna Katharina sirvió a la salvación. Su palabra que salió de suhabitación sencilla de Dülmen y por medio de los escritos de Clemens Brentanoalcanzó a numerosos hombres en muchas lenguas, es una anunciación eminente delevangelio en el servicio en favor de la salvación hasta en los días modernos. Ala vez Anna Katharina Emmerick consideró sus sufrimientos como un servicio enfavor de la salvación. El dr. Wesener, el médico de ella, relata en el diario lapretensión de ella: «Siempre me he pedido a Dios como un don especial, que yosufra y haga satisfacción, en cuanto es posible, para aquellos, que se hayandesviado del camino por error o por debilidad». Se relata, que Anna KatharinaEmmerick había dado ayuda de fe y consuelo a muchos de sus visitantes. Supalabra contenía poder, porque ella había entregado sus padecimientos y su vidaal servicio de la salvación. Servir a la obra de la salvación por medio de la fe y del amor: Anna KatharinaEmmerick nos puede ser a nosotros un modelo en esto.El dr. Wesener nos relata el dicho de Anna Katharina Emmerick: «El servicio en favor del prójimo lo he tenido siempre por la mayor virtud. Ya en mi juventud más temprana pedí a Dios darme la fuerza de servir a mis semejantes y de serles útil. Y ahora sé, que ha cumplido mi súplica». Cómo era posible, que ella, que durante años postrada en la cama no podía salir de su cuarto, sirviese a los prójimos?En una carta dirigida al conde Stolberg el entonces vicario general de Münster,Clemens August Droste zu Vischering, la llama a Anna Katharina Emmerick unaamiga especial de Dios. Con una palabra de Hans Urs von Balthasar podemos decir:«Ella echó su amistad con Dios en el platillo de la balanza por la solidaridadcon los hombres».Echar la amistad con Dios en el platillo de la balanza por la solidaridad con los hombres: No se manifiesta aquí un deseo para la vida eclesiástica del tiempo actual? La fe cristiana ya no abarca a todos. En el mundo la comunidad cristiana está teniendo una función suplente para los hombres ante Dios. Debemos echar nuestra amistad con Dios en el platillo de la balanza por la solidaridad con los hombres. Anna Katharina Emmerick nos está unida en la comunidad de los creyentes. Esta comunidad no termina con la muerte. Nosotros creemos en la comunidad permanente con todos, que Dios ha llevado a la perfección. Más allá de la muerte estamos unidos con ellos, y ellos tienen parte en nuestra vida. Nosotros podemos invocarles y pedirles por su intercesión. Rogamos a Anna Katharina Emmerick, la nueva beata, que eche su amistad con Dios en la balanza por la solidaridad con nosotros y con todos los seres humanos.
San Teliavo de Llandaff
San Teliavo, abad y obispoEn el monasterio de Llandaff, en Cambria, san Teliavo, obispo y abad, cuyos eximios esfuerzos pastorales son recordados por muchas iglesias de Cambria, Cornualles y Armórica.
Publicado: 2026-02-26T23:42:30Z | Modificado: 2026-02-26T23:42:30Z