Misa del Día

Santa Misa del día

Sábado 7 de Febrero de 2026

Lecturas y oraciones

🟢 Verde / ⚪ Blanco


SÁBADO DE LA 4ª SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

Cuidemos de los demás, como Jesús

Hoy se reflexiona cada vez más sobre la importancia de cuidar a los demás. Como dice Ester Busquets: “somos lo que somos gracias a que otros nos han cuidado y nos cuidan”. El ser humano, por naturaleza, cuida: está capacitado para cuidarse a sí mismo, cuidar a otros y también a la naturaleza. Desde esta perspectiva, llama la atención que Jesús invite a sus apóstoles a retirarse a un lugar solitario “para que descansen un poco”. Si alguien estaba cansado, era él –más que sus acompañantes–, y, aun así, se preocupa por crear un espacio de descanso para ellos.

Aquí encontramos un matiz poco explotado de la personalidad de Jesús. Para él, los apóstoles no son sus empleados, mucho menos sus siervos: son personas que necesitan atención, descanso y comprensión. Jesús los cuida, incluso parece protegerlos de cierto tipo de gente que no les da tiempo ni para comer (v. 31). Los cuida no para que rindan más, sino para que estén en paz, puedan seguir sirviendo al Reino y, además, aprendan a cuidar de los demás. ¿Quiénes han cuidado de nosotros? Recordémoslos con cariño y agradecimiento. ¿Qué podemos hacer para cuidar amorosamente de los demás?


MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

Blanco


ANTÍFONA DE ENTRADA

Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces Virgen para siempre.


ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios misericordioso, auxilio en nuestra fragilidad, para que, quienes celebramos la conmemoración de la santa Madre de Dios, con la ayuda de su intercesión nos veamos libres de nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo…


PRIMERA LECTURA

Te pido que me concedas sabiduría de corazón para gobernar a tu pueblo.

Del primer libro de los Reyes: 3, 4-13

En aquellos días, el rey Salomón fue al santuario de Gabaón a ofrecer sacrificios y ofreció mil holocaustos sobre el altar. Una noche, estando él dormido en aquel lugar, se le apareció el Señor y le dijo: “Salomón, pídeme lo que quieras, y yo te lo daré”.

Salomón le respondió: “Señor, tú trataste con misericordia a tu siervo David, mi padre, porque se portó contigo con lealtad, con justicia y rectitud de corazón. Más aún, también ahora lo sigues tratando con misericordia, porque has hecho que un hijo suyo lo suceda en el trono. Sí, tú quisiste, Señor y Dios mío, que yo, tu siervo, sucediera en el trono a mi padre, David. Pero yo no soy más que un muchacho y no sé cómo actuar. Soy tu siervo y me encuentro perdido en medio de este pueblo tuyo, tan numeroso, que es imposible contarlo. Por eso te pido que me concedas sabiduría de corazón para que sepa gobernar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal. Pues sin ella, ¿quién será capaz de gobernar a este pueblo tuyo tan grande?”.

Al Señor le agradó que Salomón le hubiera pedido sabiduría y le dijo: “Por haberme pedido esto, y no una larga vida, ni riquezas, ni la muerte de tus enemigos, sino sabiduría para gobernar, yo te concedo lo que me has pedido. Te doy un corazón sabio y prudente, como no lo ha habido antes ni lo habrá después de ti. Te voy a conceder, además, lo que no me has pedido: tanta gloria y riqueza, que no habrá rey que se pueda comparar contigo”.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 118

R. Enséñanos, Señor, a cumplir tus preceptos.

Sólo cumpliendo tus mandatos puede un joven vivir honestamente. Con todo el corazón te voy buscando, no me dejes desviar de tus preceptos. R.

En mi pecho guardé tus mandamientos, para nunca pecar en contra tuya. Señor, bendito seas; enséñame tus leyes. R.

Con mis labios he ido enumerando todos los mandamientos de tu boca. Más me gozo cumpliendo tus preceptos que teniendo riquezas. R.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

Jn 10, 27

R. Aleluya, aleluya.

Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R.


EVANGELIO

Andaban como ovejas sin pastor.

Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 30-34

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces él les dijo: “Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco”. Porque eran tantos los que iban y venían, que no les dejaban tiempo ni para comer.

Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.

Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por la abundancia de tu gracia, en ofrenda permanente. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Lc 1, 49

Ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Ya que nos has concedido participar de la redención eterna, te rogamos, Señor, que, quienes celebramos la conmemoración de la Madre de tu Hijo, no sólo nos gloriemos de la plenitud de tu gracia, sino que experimentemos también un continuo aumento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.


PARA MEDITAR

Jesús invita a sus discípulos a descansar después de mucho trabajo y predicación; sin embargo, al llegar a un lugar apartado, encuentran una multitud. Al ver su necesidad, se compadece y les enseña. Debemos ser compasivos y atender las necesidades de los demás. Descansar es necesario, pero debemos servir cuando Dios nos llama, porque al hacerlo encontramos satisfacción.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2026 / Misal Catolico de febrero 2026

Misal de Hoy Publicado: 2026-01-29T21:08:22Z | Modificado: 2026-01-29T21:08:22Z