Santa Misa del día: Viernes 4 de Junio de 2021

Verde / Rojo De Feria, Misa votiva

La Precios√≠sima Sangre de nuestro Se√Īor Jesucristo

MR, p. 1176 (1166) / Lecc. II, p. 412

Otros santos: Quirino de Tívoli, mártir; Felipe Smaldone, presbítero y fundador. Beato Francisco Pianzola, presbítero y fundador.

LA PROVIDENCIA DIVINA
Tob 11,5-17; Sal 144; Mc 12,35-37

A partir del cap√≠tulo cuatro entra en escena la providencia divina en la persona de Tob√≠as, quien, guiado por el √°ngel Rafael, va a poner remedio a los males que padecen sus familiares. Primero, devuelve la salvaci√≥n y la paz a Sara, y luego, devuelve la salud a su padre. Sin embargo, no se trata de la magia, es decir, gestos y palabras que intenten constre√Īir a Dios a actuar y prescindir de la cooperaci√≥n humana. Intervienen factores que hacen de la sanaci√≥n de Tobit un verdadero milagro y no simplemente el resultado de un artificio m√°gico: la presencia del √°ngel Rafael, las palabras del hijo exhortando a su padre a la confianza, y la acci√≥n de gracias del propio Tobit, que atribuye su sanaci√≥n a Dios. La providencia divina sigue actuando de esta manera en nuestros d√≠as.

ANT√ćFONA DE ENTRADA Ap 5, 9-10

Con tu sangre compraste para Dios hombres de todas las razas y lenguas, de todos los pueblos y naciones, para constituir un reino para Dios.

ORACI√ďN COLECTA

Se√Īor Dios, que redimiste a todos los hombres con la preciosa Sangre de tu Unig√©nito, conserva en nosotros la obra de tu misericordia, para que, celebrando sin cesar el misterio de nuestra salvaci√≥n, merezcamos alcanzar sus frutos. Por nuestro Se√Īor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El Se√Īor me castig√≥, pero ahora ya puedo ver a mi hijo.

Del libro de Tobias: 11,5-17

Ana se sentaba todos los d√≠as y observaba el camino para ver si regresaba su hijo Tob√≠as. Un d√≠a vio que se acercaba y le dijo a su esposo Tobit: "Ya viene tu hijo con el hombre que lo acompa√Ī√≥".
Rafael le dijo a Tobías antes de que llegarán a donde estaba el padre de éste: "Estoy seguro de que sus ojos se abrirán. Untale la hiel del pescado en los ojos y el medicamento le quitará las manchas blancas de los ojos. Entonces tu padre recobrará la vista y podrá ver la luz".
Ana se acerc√≥ y abraz√≥ a su hijo, dici√©ndole: "¬°Hijo m√≠o, ya puedo morir, despu√©s de verte!". Y rompi√≥ a llorar. Tobit se levant√≥, y a tropezones lleg√≥ hasta la puerta del patio. Entonces Tob√≠as corri√≥ a su encuentro, con la hiel del pescado en la mano, le sopl√≥ en los ojos, lo sostuvo y le dijo: "¬°Padre m√≠o, ten √°nimo!". Entonces le unt√≥ el medicamento y con sus dos manos le desprendi√≥ las manchas blancas que ten√≠a en los lagrimales. Tobit, al ver a su hijo, lo abraz√≥ entre l√°grimas y le dijo: "¬°Hijo m√≠o, luz de mis ojos: ya puedo verte!". Y a√Īadi√≥: "¬°Bendito sea Dios y bendito sea su excelso nombre; benditos sean todos sus √°ngeles para siempre, porque √©l me castig√≥, pero ahora ya puedo ver a mi hijo Tob√≠as!".
Tobit y Ana, su esposa, entraron en la casa, llenos de alegr√≠a y alabando a Dios a voz en cuello por todo lo que les hab√≠a sucedido. Entonces Tob√≠as le cont√≥ a su padre que el Se√Īor Dios lo hab√≠a conducido por el mejor camino; que hab√≠a tra√≠do el dinero; que hab√≠a tomado como esposa a Sara, hija de Rag√ľel, y que ella estaba ya cerca de las puertas de N√≠nive. Tobit y Ana, llenos de alegr√≠a, salieron al encuentro de su nuera, a las puertas de N√≠nive.
Los ninivitas, al ver que Tobit venía caminando con pasos seguros, sin que nadie lo llevara de la mano, se quedaron admirados. Tobit alababa y bendecía a Dios con grandes voces delante de todos ellos, porque Dios se había compadecido de él y le había devuelto la vista.
Tobiy se acerc√≥ a Sara, la esposa de su hijo Tob√≠as, y la bendijo con estas palabras: "¬°Bienvenida seas, hija m√≠a! ¬°Bendito sea tu Dios, que te ha tra√≠do a nosotros! ¬°Bendito sea tu padre, bendito sea mi hijo Tob√≠as y bendita seas t√ļ, hija! ¬°Bienvenida seas a tu casa! Que goces de alegr√≠a y bienestar. Entra, hija m√≠a". Y aquel fue un d√≠a de fiesta para todos los jud√≠os que habitaban en N√≠nive.¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 145, 2abc. 7. 8-9a. 9bc-lO.
R/. Alaba, alma m√≠a, al Se√Īor.

Alaba, alma m√≠a, al Se√Īor; alabar√© al Se√Īor toda mi vida; cantar√© y tocar√© para mi Dios, mientras yo exista.¬†R/.
El Se√Īor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido; √©l proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo.¬†R/.
Abre el Se√Īor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Se√Īor al hombre justo y toma al forastero a su cuidado.¬†R/.
A la viuda y al hu√©rfano sustenta y trastorna los planes del inicuo. Reina el Se√Īor eternamente, reina tu Dios, oh Si√≥n, reina por siglos.¬†R/.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Jn 14, 23
R/. Aleluya, aleluya.

El que me ama, cumplir√° mi palabra, dice el Se√Īor, y mi Padre lo amar√° y vendremos a √©l.¬†R/.

EVANGELIO

¬ŅC√≥mo dicen que el Mes√≠as es hijo de David?

Del santo Evangelio seg√ļn san Marcos: 12, 35-37

Un d√≠a, mientras ense√Īaba en el templo, Jes√ļs pregunt√≥: "¬ŅC√≥mo pueden decir los escribas que el Mes√≠as es hijo de David? El mismo David, inspirado por el Esp√≠ritu Santo, ha declarado: Dijo el Se√Īor a mi Se√Īor:
Si√©ntate a mi derecha y yo har√© de tus enemigos el estrado donde pongas los pies. Si el mismo David lo llama 'Se√Īor', ¬Ņc√≥mo puede ser hijo suyo?". La multitud que lo rodeaba, que era mucha, lo escuchaba con agrado.¬†Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Al traer ante tu soberana presencia, Se√Īor, nuestros dones, haz que, por medio de estos misterios, nos acerquemos a Jes√ļs, el mediador de la nueva Alianza, y nos renovemos por la aspersi√≥n salvadora de su Sangre. √Čl, que vive y reina por los siglos de los siglos.

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN Cfr. 1 Co 10, 16

El c√°liz de nuestra acci√≥n de gracias, nos une en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos, nos une en el Cuerpo del Se√Īor.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Habiendo sido reconfortados con el alimento y la bebida de salvaci√≥n, te pedimos, Se√Īor, que seamos ba√Īados siempre con la sangre de nuestro Salvador, y que √©sta se convierta para nosotros en fuente de agua que brote hasta la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2021 / Misal Catolico de junio 2021

Misal de Hoy Publicado: 2021-09-16T05:30:42Z | Modificado: 2021-09-16T05:30:42Z