Misa del Día

Santa Misa del día

Sabado 31 de Enero de 2026

Lecturas y oraciones

SAN JUAN BOSCO, presbítero

Memoria - ⚪ Blanco

En Turín, Italia, siendo sacerdote, dedicó toda su vida a los jóvenes del pueblo, aunque sus aspiraciones se extendieron más allá de esa región italiana. Fundó la congregación de los salesianos y la de María Auxiliadora, que se pondrían al servicio de la juventud del mundo entero (1815-1888).


No tengamos miedo

COMENTARIO AL EVANGELIO: El miedo es desastroso porque paraliza la acción, distorsiona la visión y anula los pensamientos. Con razón el gran historiador romano Tito Livio, casi contemporáneo a Jesús, llegó a decir que “el miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son”, es decir, siempre distorsiona algo. Así les sucede a los discípulos: actúan como si Jesús no estuviera con ellos, aunque los acompaña en la barca, interpretan el sueño de Jesús como desinterés por lo que les pueda suceder. Estamos, como bien dice Marcos, ante un problema de fe, pues quien tiene miedo carece de confianza en alguien, en sí mismo y en un proyecto. Recientemente Jesús había hablado a los discípulos de que Dios actúa para el bien de sus hijos, que si alguien está interesado en hacer germinar la Buena Nueva del Reino y en dar frutos es él. No hay razón para que se sientan solos, mucho menos abandonados; pero a causa del miedo ya habían olvidado esas promesas. Hagamos nuestra la invitación del Papa León que nos anima diciendo: “‘No tengan miedo’ no es un eslogan, sino una consigna cristiana profundamente arraigada en el Evangelio”. Invitados estamos a actuar en coherencia con esta exhortación. ¿Cuáles son mis miedos hoy? ¿Qué debo hacer para superarlos?


Antífona de Entrada

El que cumpla mis mandamientos y enseñe a cumplirlos, será grande en el Reino de los cielos, dice el Señor.


Oración Colecta

Oremos:

Dios nuestro, que suscitaste a san Juan Bosco, presbítero, como padre y maestro de la juventud, concédenos que, inflamados por un amor semejante al suyo, busquemos el bien de las almas y vivamos entregados a tu servicio. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.


Primera Lectura

Del segundo libro de Samuel: 12, 1-7. 10-17

En aquellos días, el Señor envió al profeta Natán para que fuera a ver al rey David. Llegó Natán ante el rey y le dijo: “Había dos hombres en una ciudad, uno rico y el otro pobre. El rico tenía muchas ovejas y numerosas reses. El pobre sólo tenía una ovejita, que se había comprado; la había criado personalmente y ella había crecido con él y con sus hijos. Comía de su pan, bebía de su vaso y dormía junto a él. La quería como a una hija. Un día llegó un visitante a la casa del rico, y éste no quiso sacrificar ninguna de sus ovejas ni de sus reses, sino que se apoderó de la ovejita del pobre, para agasajar a su huésped”. Al escuchar esto, David se puso furioso y le dijo a Natán: “Verdad de Dios que el hombre que ha hecho eso debe morir. Puesto que no respetó la ovejita del pobre, tendrá que pagar cuatro veces su valor”. Entonces Natán le dijo a David: “¡Ese hombre eres tú! Por eso te manda decir el Señor: ‘La muerte por espada no se apartará nunca de tu casa, pues me has despreciado, al apoderarte de la esposa de Urías, el hitita, y hacerla tu mujer. Yo haré que de tu propia casa surja tu desgracia, te arrebataré a tus mujeres ante tus ojos y se las daré a otro, que dormirá con ellas en pleno día. Tú lo hiciste a escondidas; pero yo cumpliré esto que te digo, ante todo Israel y a la luz del sol’”. David le dijo a Natán: “He pecado contra el Señor”. Natán le respondió: “El Señor te perdona tu pecado. No morirás. Pero por haber despreciado al Señor con lo que has hecho, el hijo que te ha nacido morirá”. Y Natán se fue a su casa. El Señor mandó una grave enfermedad al niño que la esposa de Urías le había dado a David. Éste pidió a Dios por el niño, hizo ayunos rigurosos y de noche se acostaba en el suelo. Sus servidores de confianza le rogaban que se levantara, pero él no les hacía caso y no quería comer con ellos. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


Salmo Responsorial

Del salmo 50

R. Crea en mí, Señor, un corazón puro.

Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo espíritu. R.

Devuélveme tu salvación, que regocija, y mantén en mí un alma generosa. Enseñaré a los descarriados tus caminos y volverán a ti los pecadores. R.

Líbrame de la sangre, Dios, salvador mío y aclamará mi lengua tu justicia. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. R.


Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya.

Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él tenga vida eterna. R.


Evangelio

Del santo Evangelio según san Marcos: 4, 35-41

Un día, al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: “Vamos a la otra orilla del lago”. Entonces los discípulos despidieron a la gente y condujeron a Jesús en la misma barca en que estaba. Iban además otras barcas. De pronto se desató un fuerte viento y las olas se estrellaban contra la barca y la iban llenando de agua. Jesús dormía en la popa, reclinado sobre un cojín. Lo despertaron y le dijeron: “Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?”. El se despertó, reprendió al viento y dijo al mar: “¡Cállate, enmudece!”. Entonces el viento cesó y sobrevino una gran calma. Jesús les dijo: “¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no tienen fe?”. Todos se quedaron espantados y se decían unos a otros: “¿Quién es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?”. Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.


Oración sobre las Ofrendas

Que te sea aceptable, Señor, la ofrenda de tu pueblo santo en la conmemoración de san Juan Bosco, y concede que, por la participación en este sacramento, demos pruebas de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Antífona de la Comunión

El que me sigue no camina en la oscuridad, y tendrá la luz de la vida, dice el Señor.


Oración después de la Comunión

Oremos:

Que esta santa comunión, Dios todopoderoso, nos fortalezca, para que, a ejemplo de san Juan Bosco, podamos manifestar, tanto en nuestro corazón como con nuestras obras, el amor fraterno y el esplendor de la verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2026 / Misal Catolico de enero 2026

Misal de Hoy Publicado: 2025-12-22T02:38:24Z | Modificado: 2025-12-22T02:38:24Z