Santa Misa del día: Domingo 31 de Diciembre de 2017

La Sagrada Familia de Jesús, María y José

Blanco Fiesta, MR. p. 165 (180)/ Lecc. I. pp. 141-142 y 139

Otros santos: Silvestre I, papa; Melania "la Joven", viuda.

ABRAHÁN CREYÓ AL SEÑOR

Gén 15.1-6; 21. 1-3; Heb 11, 8-12, 17-19, Lc 2, 22-40

El relato del Génesis y la narración evangélica tienen como protagonistas a dos parejas de ancianos: de un lado encontramos a Abrahán y Sara y del otro a Simeón y Ana. Eran creyentes que habían consumado su experiencia de fe; habían superado largos periodos de espera y se mantenían firmes en la esperanza. Aparentemente, Abrahán se había resignado a terminar sus días sin ver un descendiente, pero recibió una increíble promesa de parte del Señor, la acogió con apertura y eso le valió ser rehabilitado como el prototipo de todos los creyentes. Por su parte, la historia de Ana, la profetisa, tiene un perfil parecido al patriarca. Una mujer que había enviudado a temprana edad que había tenido que salir adelante en una sociedad que discriminaba a las mujeres ancianas y solas; no obstante que vivió esa adversidad, no dejó que el resentimiento y la amargura marcaran su corazón. Se mantuvo unida al Señor y consiguió ver la aurora de la salvación en el pequeño Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA Lc 2. 16

Llegaron los pastores a toda prisa y encontraron a María y a José, y al niño recostado en un pesebre.

Se dice Gloria

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que te dignaste dejarnos el más perfecto ejemplo en la Sagrada Familia de tu Hijo, concédenos benignamente que, imitando sus virtudes domésticas y los lazos de caridad que la unió, podamos gozar de la eterna recompensa en la alegría de tu casa. Por nuestro Señor Jesucristo....

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Tu heredero saldrá de tus entrañas

Del libro del Génesis: 15, 1-6; 21, 1-3

En aquel tiempo. el Señor se le apareció a Abram y le dijo: "No temas, Abram. Yo soy tu protector y tu recompensa será muy grande". Abram le respondió: "Señor. Señor mío, ¿qué me vas a poder dar, puesto que voy a morir sin hijos? Ya que no me has dado descendientes, un criado de mi casa será mi heredero".
Pero el Señor le dijo: "Ése no será tu heredero, sino uno que saldrá de tus entrañas". Y haciéndolo salir de la casa, le dijo: "Mira el cielo y cuenta las estrellas, si puedes". Luego añadió: "Así será tu descendencia". Abram creyó lo que el Señor le decía y, por esa fe, el Señor lo tuvo por justo.
Poco tiempo después, el Señor tuvo compasión de Sara, como lo había dicho, y le cumplió lo que le había prometido. Ella concibió y le dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios había predicho. Abraham le puso por nombre Isaac al hijo que le había nacido de Sara. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 104, 1 b-2. 3-4. 5-6. 8-9.

R/. El Señor nunca olvida sus promesas.

Aclamen al Señor y denle gracias, relaten sus prodigios a los pueblos. Entonen en su honor himnos y cantos, celebren sus portentos. R/.
Del nombre del Señor enorgullézcanse y siéntase feliz el que lo busca. Recurran al Señor y a su poder y a su presencia acudan. R/. 
Recuerden los prodigios que él ha hecho, sus portentos y oráculos, descendientes de Abraham, su servidor, estirpe de Jacob, su predilecto. R/. 
Ni aunque transcurran mil generaciones, se olvidará el Señor de sus promesas, de la alianza pactada con Abraham, del juramento a Isaac, que un día le hiciera. R/.

SEGUNDA LECTURA

La fe de Abraham, de Sara y de Isaac

De la carta a los hebreos: 11, 8. 11-12.17-19

Hermanos: Por su fe, Abraham, obediente al llamado de Dios, y sin saber a dónde iba, partió hacia la tierra que habría de recibir como herencia.
Por su fe, Sara, aun siendo estéril y a pesar de su avanzada edad, pudo concebir un hijo, porque creyó que Dios habría de ser fiel a la promesa; y así, de un solo hombre, ya anciano, nació una descendencia, numerosa como las estrellas del cielo e incontable como las arenas del mar.
Por su fe, Abraham, cuando Dios le puso una prueba, se dispuso a sacrificar a Isaac, su hijo único, garantía de la promesa, porque Dios le había dicho: De Isaac nacerá la descendencia que ha de llevar tu nombre. Abraham pensaba, en efecto, que Dios tiene poder hasta para resucitar a los muertos; por eso le fue devuelto Isaac, que se convirtió así en un símbolo profético. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Heb 1, 1-2
R/. Aleluya, aleluya.

En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, que son los últimos, nos ha hablado por medio de su Hijo. R/.

EVANGELIO

El niño iba creciendo y se llenaba de sabiduría.

Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 22-40

Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.
Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo: "Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habías prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado para bien de todos los pueblos; luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel".
El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María, la
madre de Jesús, le anunció: "Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma".
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años casada y tenía ya ochenta y cuatro años de edad. No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Ana se acercó en aquel momento, dando gracias a Dios y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel.
Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con él.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de reconciliación, y te pedimos humildemente que, por la intercesión de la Virgen Madre de Dios y de san José, fortalezcas nuestras familias en tu gracia y en tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-III de Navidad. pp. 488490 (489-491).

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Bar 3, 38

Nuestro Dios apareció en el mundo y convivió con los hombres.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Padre misericordioso, haz que reanimados con este sacramento celestial, imitemos constantemente los ejemplos de la Sagrada Familia, para que, superadas las aflicciones de esta vida, consigamos gozar eternamente de su compañía. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 592 (599).

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Terminar un año más es una bendición incomparable, sobre todo si lo contemplamos en el contexto de violencia que afecta la vida de tantas personas en nuestro país. Terminar el año con ánimo alegre, con esperanza es todavía más significativo. Más aún, que las lecturas nos presenten a unos ancianos entusiastas que no se han dejado arrebatar la esperanza, que no se pasan la vida quejándose de su soledad o sus carencias, es una verdadera alegría. No se trata de vivir ignorando los grandes problemas que nos aquejan. Están ahí, llevan años lastimándonos. Los hemos tolerado con nuestra indiferencia y probablemente en algunas ocasiones, también los hemos agravado con nuestro egoísmo. El reto para quienes somos padres de familia, implica mirar en retrospectiva el año que termina y preguntarnos si estuvimos siendo parte de la solución o si formamos parte de esa indolente multitud de mexicanos que apenas se quejan, publican o comparten memes, pero no mueven un dedo para cambiar la situación. El Padre que nos bendijo con un año más de vida, espera que pongamos a trabajar nuestros talentos con mayor decisión en el año venidero.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2017 / Misal Catolico de diciembre 2017

Misal de Hoy Publicado: 2021-09-15T18:20:30Z | Modificado: 2021-09-15T18:20:30Z