Misa del día: Sabado 26 de Marzo de 2016

S√ĀBADO 26

Morado / Blanco Tiempo Pascual

Domingo de Pascua de la Resurrecci√≥n del Se√Īor Vigilia Pascual en la Noche Santa p313 (317)/ Lc. I 1 Todo propio. T. p. 271: Populi, 442.

Otros Santos: C√°stulo de Roma, m√°rtir; Braulio de Zaragoza, obispo. Beata Magdalena Catalina Morano, religiosa.

PARTICIPAR DE SU AMISTAD

Gn 1,1-2,2; Gn 22,1-18; Ex 14,1-15,1; Is 54,5-14; Is 55,1-11 ; Ba 3,9-15.32-4,4: Ez 36, 16-28: Rm 6,3-11; Lc 24, 1-12

La amplia serie de lecturas que nos propone la liturgia pascual tiene un claro hilo conductor. Dios ha creado el mundo y a la humanidad para que √©sta le auxiliara en el cuidado y el cultivo de la creaci√≥n. Hombres y mujeres hechos a su imagen y semejanza tendr√≠an que responder a los desaf√≠os de su entorno, manteni√©ndose atentos a los mensajes y llamados del Se√Īor. Las leyes, los mensajes prof√©ticos, los signos y palabras de su Hijo Jes√ļs, tienen un solo prop√≥sito: invitar a todos sus hijos a participar de su amistad y gozar de su vida divina. La testarudez de los disc√≠pulos que se muestran reacios ante el anuncio pascual dado por Magdalena y los otros disc√≠pulos, es una clave de lectura, que explica el rechazo generalizado del mensaje de salvaci√≥n. El mensaje cristiano parece un tema delirante y rid√≠culo a una sociedad secularizada que vive en la era del vac√≠o y que termina contempl√°ndose de forma complaciente, sin atender generosamente a la invitaci√≥n a participar del amor y la vida del Padre.
Durante el S√°bado Santo, la Iglesia permanece junto al sepulcro del Se√Īor, meditando en su pasi√≥n y muerte, y se abstiene de celebrar el sacrificio de la misa (por lo que conserva el altar enteramente desnudo) hasta que, despu√©s de la Vigilia solemne o espera nocturna de la resurrecci√≥n, se desborda la alegr√≠a pascual, cuya exuberancia inunda los cincuenta d√≠as subsiguientes. Hoy no puede darse la sagrada comuni√≥n m√°s que a modo de vi√°tico.

PRIMERA PARTE

LUCERNARIO

Bendición del fuego nuevo y preparación del cirio.

Se apagan todas las luces de la iglesia.

En un lugar adecuado, fuera de la iglesia, se enciende el fuego. Congregado allí el pueblo, llega el sacerdote con los ministros, uno de los cuales lleva el cirio pascual.
El sacerdote saluda, como de costumbre, al pueblo congregado y le hace una breve exhortación, con estas palabras u otras semejantes:
Hermanos: En esta noche santa, en que nuestro Se√Īor Jesucristo pas√≥ de la muerte a la vida, la Iglesia invita a todos sus hijos, diseminados por el mundo, a que se re√ļnan para velar en oraci√≥n. Conmemoremos, pues, juntos, la Pascua del Se√Īor, escuchando su Palabra y participando en sus sacramentos, con la esperanza cierta de participar tambi√©n en su triunfo sobre la muerte y de vivir con √Čl para siempre en Dios.
Enseguida se bendice el fuego.

OREMOS

Dios nuestro, que por medio de tu Hijo comunicaste a tus fieles el fuego de tu luz, santifica ‚Ć este fuego nuevo y conc√©denos que, al celebrar estas fiestas pascuales, se encienda en nosotros el deseo de las cosas celestiales, para que podamos llegar con un esp√≠ritu renovado a las fiestas de la eterna claridad. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. R. Am√©n.

El celebrante enciende el cirio con el fuego nuevo, diciendo:

Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu.

Despu√©s el sacerdote, con un punz√≥n, graba una cruz en el Cirio; luego traza sobre √©l la letra griega Alfa y, debajo, la letra Omega; entre los brazos de la cruz traza los cuatro n√ļmeros del a√Īo en curso, mientras dice:

1.Cristo ayer y hoy, traza la línea vertical;
2.Principio y fin, traza la línea horizontal;
3.Alfa, traza la letra Alfa, arriba de la línea vertical;
4.y Omega, traza la letra Omega abajo de la línea vertical;
5.Suyo es el tiempo, traza el primer n√ļmero del a√Īo en curso en el √°ngulo superior izquierdo de la cruz;
6.y la eternidad, traza el segundo n√ļmero del a√Īo, en el √°ngulo superior derecho;
7.A El la gloria y el poder, traza el tercer n√ļmero del a√Īo en el √°ngulo inferior izquierdo;
8.por los siglos de los siglos. Am√©n. Traza el cuarto n√ļmero del a√Īo en el √°ngulo inferior derecho.

Después de haber trazado la cruz y los demás signos, el sacerdote incrusta al cirio cinco granos de incienso, en forma de cruz, diciendo al mismo tiempo:

1.Por sus santas llagas
2.gloriosas,
3.nos proteja
4.y nos guarde
5.Jesucristo nuestro Se√Īor. Am√©n.

Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu.

PROCESI√ďN

A continuación, el diácono, o en su defecto el sacerdote, toma el cirio, pascual y, manteniéndolo elevado, canta él solo:

V. Cristo luz del mundo. R. Demos gracias a Dios.

Todos entran en la iglesia, precedidos por el di√°cono (o el sacerdote) que lleva el cirio pascual.

En la puerta de la iglesia, el di√°cono se detiene y, elevando el cirio, canta por segunda vez:

V. Cristo luz del mundo. R. Demos gracias a Dios.

En este momento todos encienden sus velas en la llama del cirio y avanzan de nuevo.

Al llegar ante el altar, el di√°cono, vuelto hacia el pueblo, canta por tercera vez:

V. Cristo luz del mundo. R. Demos gracias a Dios.

EL PREG√ďN PASCUAL

El sacerdote se dirige a la sede. El diácono pone el cirio pascual en el candelabro, que está preparado en medio del presbiterio o junto al ambón. Después de poner incienso en el incensario, si éste se ha utilizado, el diácono pide y recibe, como lo hace en la misa antes del Evangelio, la bendición del sacerdote.

PREG√ďN PASCUAL

Alégrense, por fin, los coros de los ángeles; alégrense las jerarquías del cielo y, por la victoria de rey tan poderoso, que las trompetas anuncien la salvación. Goce también la tierra, inundada de tanta claridad, y que, radiante con el fulgor del rey eterno, se sienta libre de la tiniebla que cubría el orbe entero. Alégrese también nuestra madre, la Iglesia, revestida de luz tan brillante; resuene este templo con las aclamaciones del pueblo.
(Por eso, queridos hermanos, que asisten a la admirable claridad de esta luz santa, invoquen conmigo la misericordia de Dios omnipotente, para que aquel que, sin m√©rito m√≠o, me agreg√≥ al n√ļmero de los di√°conos, complete mi alabanza a este cirio, infundiendo el resplandor de su luz).

V. El Se√Īor est√© con todos ustedes.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Se√Īor.
V. Demos gracias al Se√Īor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario aclamar, con nuestras voces y con todo el afecto del coraz√≥n, a Dios invisible, el Padre todopoderoso, y a su √ļnico Hijo, nuestro Se√Īor Jesucristo.
Porque √Čl ha pagado por nosotros al eterno Padre la deuda de Ad√°n, y ha borrado con su sangre inmaculada la condena del antiguo pecado.
Porque éstas son las fiestas de Pascua, en las que se inmola el verdadero Cordero, cuya sangre consagra las puertas de los fieles.
Esta es la noche en que sacaste de Egipto a los israelitas, nuestros padres, y los hiciste pasar a pie el mar Rojo.
Esta es la noche en que la columna de fuego esclareció las tinieblas del pecado.
√Čsta es la noche que a todos los que creen en Cristo, por toda la tierra, los arranca de los vicios del mundo y de la oscuridad del pecado, los restituye a la gracia y los agrega a los santos.
Esta es la noche en que, rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso del abismo.
¬ŅDe qu√© nos servir√≠a haber nacido si no hubi√©ramos sido rescatados? ¬°Qu√© asombroso beneficio de tu amor por nosotros! ¬°Qu√© incomparable ternura y caridad! ¬°Para rescatar al esclavo entregaste al Hijo!
Necesario fue el pecado de Adán, que ha sido borrado por la muerte de Cristo. ¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!
¡Qué noche tan dichosa! Sólo ella conoció el momento en que Cristo resucitó del abismo.
Esta es la noche de la que estaba escrito: "Será la noche clara como el día, la noche iluminada por mi gozo". Y así, esta noche santa ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos, la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los poderosos.
En esta noche de gracia, acepta, Padre santo, el sacrificio vespertino de esta llama, que la santa Iglesia te ofrece en la solemne ofrenda de este cirio, obra de las abejas.
Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego, que arde en llama viva para la gloria de Dios. Y aunque distribuye su luz, no mengua al repartirla, porque se alimenta de cera fundida que elaboró la abeja fecunda para hacer esta lámpara preciosa.
¡Qué noche tan dichosa, en que se une el cielo con la tierra, lo humano con lo divino!
Te rogamos, Se√Īor, que este cirio consagrado a tu nombre para destruir la oscuridad de esta noche, arda sin apagarse y, aceptado como perfume, se asocie a las lumbreras del cielo. Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo; ese lucero que no conoce ocaso, Jesucristo, tu Hijo, que, volviendo del abismo, brilla sereno para el linaje humano, y vive y reina por los siglos de los siglos. R. Am√©n.

Terminado el pregón, todos apagan sus velas y se sientan.

SEGUNDA PARTE

LITURGIA DE LA PALABRA

En esta vigilia se proponen nueve lecturas, siete del Antiguo Testamento y dos del Nuevo (la ep√≠stola y el Evangelio). Si las circunstancias pastorales lo piden, el n√ļmero de lecturas del Antiguo Testamento puede reducirse hasta tres y, en casos muy urgentes, hasta dos. Aun en este √ļltimo caso, nunca se omite la tercera lectura, tomada del √Čxodo, sobre el paso del mar Rojo.

EXHORTACI√ďN

Hermanos, habiendo iniciado solemnemente la Vigilia Pascual, escuchemos con recogimiento la palabra de Dios. Meditemos cómo, en la antigua alianza, Dios salvó a su pueblo y en la plenitud de los tiempos, envió al mundo a su Hijo para que nos redimiera. Oremos para que Dios lleve a su plenitud la obra de la redención realizada por el misterio pascual.

Lo que va entre […] puede suprimir por motivos pastorales.

PRIMERA LECTURA **

Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno.

Del libro del Génesis 1, 1-2, 2

En el principio creó Dios el cielo y la tierra. [La tierra era soledad y caos; y las tinieblas cubrían la faz del abismo. El espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.
Dijo Dios: "Que exista la luz", y la luz existi√≥. Vio Dios que la luz era buena, y separ√≥ la luz de las tinieblas. Llam√≥ a la luz "d√≠a" y a las tinieblas, "noche". Fue la tarde y la ma√Īana del primer d√≠a.
Dijo Dios: "Que haya una b√≥veda entre las aguas, que separe unas aguas de otras". E hizo Dios una b√≥veda y separ√≥ con ella las aguas de arriba, de las aguas de abajo. Y as√≠ fue. Llam√≥ Dios a la b√≥veda "cielo". Fue la tarde y la ma√Īana del segundo d√≠a.
Dijo Dios: "Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo lugar y que aparezca el suelo seco". Y así fue. Llamó Dios "tierra" al suelo seco y "mar" a la masa de las aguas. Y vio Dios que era bueno.
Dijo Dios: "Verdee la tierra con plantas que den semilla y √°rboles que den fruto y semilla, seg√ļn su especie, sobre la tierra". Y as√≠ fue. Brot√≥ de la tierra hierba verde, que produc√≠a semilla, seg√ļn su especie, y √°rboles que daban fruto y llevaban semilla, seg√ļn su especie. Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la ma√Īana del tercer d√≠a.
Dijo Dios: "Que haya lumbreras en la b√≥veda del cielo, que separen el d√≠a de la noche, se√Īalen las estaciones, los d√≠as y los a√Īos, y luzcan en la b√≥veda del cielo para iluminar la tierra. Y as√≠ fue. Hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para regir el d√≠a y la menor, para regir la noche; y tambi√©n hizo las estrellas. Dios puso las lumbreras en la b√≥veda del cielo para iluminar la tierra, para regir el d√≠a y la noche, y separar la luz de las tinieblas". Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la ma√Īana del cuarto d√≠a.
Dijo Dios: "Ag√≠tense las aguas con un hervidero de seres vivientes y revoloteen sobre la tierra las aves, bajo la b√≥veda del cielo". Cre√≥ Dios los grandes animales marinos y los vivientes que en el agua se deslizan y la pueblan, seg√ļn su especie. Cre√≥ tambi√©n el mundo de las aves, seg√ļn sus especies. Vio Dios que era bueno y los bendijo, diciendo: "Sean fecundos y multipl√≠quense; llenen las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra". Fue la tarde y la ma√Īana del quinto d√≠a.
Dijo Dios: "Produzca la tierra vivientes, seg√ļn sus especies: animales dom√©sticos, reptiles y fieras, seg√ļn sus especies". Y as√≠ fue. Hizo Dios las fieras, los animales dom√©sticos y los reptiles, cada uno seg√ļn su especie. Y vio Dios que era bueno.]
Y dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine a los peces del mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo animal que se arrastra sobre la tierra". Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen suya lo creó; hombre y mujer los creó.
Y los bendijo Dios y les dijo: "Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo ser viviente que se mueve sobre la tierra".
Y dijo Dios: "He aqu√≠ que les entrego todas las plantas de semilla que hay sobre la faz de la tierra, y todos los √°rboles que producen frutos y semilla, para que les sirvan de alimento. Y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todos los seres que respiran, tambi√©n les doy por alimento las verdes plantas". Y as√≠ fue. Vio Dios todo lo que hab√≠a hecho y lo encontr√≥ muy bueno. Fue la tarde y la ma√Īana del sexto d√≠a.
Así quedaron concluidos el cielo y la tierra con todos sus ornamentos, y terminada su obra, descansó Dios el séptimo día de todo cuanto había hecho.
Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 103, l-2a.5-6.10 y 12.13-14.24 y 35c

R. Bendice al Se√Īor, alma m√≠a.

Bendice al Se√Īor, alma m√≠a; Se√Īor y Dios m√≠o, inmensa es tu grandeza. Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. R.
Sobre bases inconmovibles asentaste la tierra para siempre. Con un vestido de mares la cubriste y las aguas en los montes concentraste. R.
En los valles haces brotar las fuentes, que van corriendo entre monta√Īas; junto al arroyo vienen a vivir las aves, que cantan entre las ramas. R.
Desde tu cielo riegas los montes y sacias la tierra del fruto de tus manos; haces brotar hierba para los ganados y pasto para los que sirven al hombre. R.
¬°Qu√© numerosas son tus obras, Se√Īor, y todas las hiciste con maestr√≠a! La tierra est√° llena de tus creaturas. Bendice al Se√Īor, alma m√≠a. R.

OREMOS

Dios todopoderoso y eterno, que en todas las obras de tu amor te muestras admirable, conc√©denos comprender que la redenci√≥n realizada por Cristo, nuestra Pascua, es una obra m√°s maravillosa todav√≠a que la misma creaci√≥n del universo. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

Lo que va entre […] puede suprimir por motivos pastorales.

SEGUNDA LECTURA **

El sacrificio de nuestro patriarca Abraham.

Del libro del Génesis 22, 1-18

En aquel tiempo, Dios le puso una prueba a Abraham y le dijo: "¬°Abraham, Abraham!" √Čl respondi√≥: "Aqu√≠ estoy". Y Dios le dijo: "Toma a tu hijo √ļnico, Isaac, a quien tanto amas; vete a la regi√≥n de Moria y ofr√©cemelo en sacrificio, en el monte que yo te indicar√©".
[Abraham madrug√≥, aparej√≥ su burro, tom√≥ consigo a dos de sus criados y a su hijo Isaac; cort√≥ le√Īa para el sacrificio y se encamin√≥ al lugar que Dios le hab√≠a indicado. Al tercer d√≠a divis√≥ a lo lejos el lugar. Les dijo entonces a sus criados: "Qu√©dense aqu√≠ con el burro; yo ir√© con el muchacho hasta all√°, para adorar a Dios y despu√©s regresaremos".
Abraham tom√≥ la le√Īa para el sacrificio, se la carg√≥ a su hijo Isaac y tom√≥ en su mano el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos. Isaac dijo a su padre Abraham: "¬°Padre!" √Čl respondi√≥: "¬ŅQu√© quieres, hijo?" El muchacho contest√≥: "Ya tenemos fuego y le√Īa, ¬Ņpero d√≥nde est√° el cordero para el sacrificio?" Abraham le contest√≥: "Dios nos dar√° el cordero para el sacrificio, hijo m√≠o". Y siguieron caminando juntos.]
Cuando llegaron al sitio que Dios le hab√≠a se√Īalado, Abraham levant√≥ un altar y acomod√≥ la le√Īa. Luego at√≥ a su hijo Isaac, lo puso sobre el altar, encima de la le√Īa, y tom√≥ el cuchillo para degollarlo.
Pero el √°ngel del Se√Īor lo llam√≥ desde el cielo y le dijo: "¬°Abraham, Abraham!" √Čl contest√≥: "Aqu√≠ estoy". El √°ngel le dijo: "No descargues la mano contra tu hijo, ni le hagas da√Īo. Ya veo que temes a Dios, porque no le has negado a tu hijo √ļnico". Abraham levant√≥ los ojos y vio un carnero, enredado por los cuernos en la maleza. Atrap√≥ el carnero y lo ofreci√≥ en sacrificio, en lugar de su hijo. Abraham puso por nombre a aquel sitio "el Se√Īor provee", por lo que aun el d√≠a de hoy se dice: "el monte donde el Se√Īor provee".
El √°ngel del Se√Īor volvi√≥ a llamar a Abraham desde el cielo y le dijo: "Juro por m√≠ mismo, dice el Se√Īor, que por haber hecho esto y no haberme negado a tu hijo √ļnico, yo te bendecir√© y multiplicar√© tu descendencia como las estrellas del cielo y las arenas del mar. Tus descendientes conquistar√°n las ciudades enemigas. En tu descendencia ser√°n bendecidos todos los pueblos de la tierra, porque obedeciste a mis palabras".
Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 15,5 y 8.9-10.11

R. Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti.

El Se√Īor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida est√° en sus manos. Tengo siempre presente al Se√Īor y con √©l a mi lado, jam√°s tropezar√©. R.
Por eso se me alegran el coraz√≥n y el alma y mi cuerpo vivir√° tranquilo, porque t√ļ no me abandonar√°s a la muerte, ni dejar√°s que sufra yo la corrupci√≥n. R.
Ens√©√Īame el camino de la vida, s√°ciame de gozo en tu presencia y de alegr√≠a perpetua junto a ti. R.

OREMOS

Dios nuestro, excelso Padre de los creyentes, que por medio de la gracia de la adopci√≥n y por el misterio pascual sigues cumpliendo la promesa hecha a Abraham de multiplicar su descendencia por toda la tierra y de hacerlo el padre de todas las naciones, concede a tu pueblo responder dignamente a la gracia de tu llamada. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

TERCERA LECTURA

Los israelitas entraron en el mar sin mojarse.

Del libro del √Čxodo 14, 15-15, 1

En aquellos d√≠as, dijo el Se√Īor a Mois√©s: "¬ŅPor qu√© sigues clamando a m√≠? Diles a los israelitas que se pongan en marcha. Y t√ļ, alza tu bast√≥n, extiende tu mano sobre el mar y div√≠delo, para que los israelitas entren en el mar sin mojarse. Yo voy a endurecer el coraz√≥n de los egipcios para que los persigan, y me cubrir√© de gloria a expensas del fara√≥n y de todo su ej√©rcito, de sus carros y jinetes. Cuando me haya cubierto de gloria a expensas del fara√≥n, de sus carros y jinetes, los egipcios sabr√°n que yo soy el Se√Īor".
El √°ngel del Se√Īor, que iba al frente de las huestes de Israel, se coloc√≥ tras ellas. Y la columna de nubes que iba adelante, tambi√©n se desplaz√≥ y se puso a sus espaldas, entre el campamento de los israelitas y el campamento de los egipcios. La nube era tinieblas para unos y claridad para otros, y as√≠ los ej√©rcitos no trabaron contacto durante toda la noche.
Mois√©s extendi√≥ la mano sobre el mar, y el Se√Īor hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del este, que sec√≥ el mar, y dividi√≥ las aguas. Los israelitas entraron en el mar y no se mojaban, mientras las aguas formaban una muralla a su derecha y a su izquierda. Los egipcios se lanzaron en su persecuci√≥n y toda la caballer√≠a del fara√≥n, sus carros y jinetes, entraron tras ellos en el mar.
Hacia el amanecer, el Se√Īor mir√≥ desde la columna de fuego y humo al ej√©rcito de los egipcios y sembr√≥ entre ellos el p√°nico. Trab√≥ las ruedas de sus carros, de suerte que no avanzaban sino pesadamente. Dijeron entonces los egipcios: "Huyamos de Israel, porque el Se√Īor lucha en su favor contra Egipto.
Entonces el Se√Īor le dijo a Mois√©s: "Extiende tu mano sobre el mar, para que vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes". Y extendi√≥ Mois√©s su mano sobre el mar, y al amanecer, las aguas volvieron a su sitio, de suerte que al huir, los egipcios se encontraron con ellas, y el Se√Īor los derrib√≥ en medio del mar. Volvieron las aguas y cubrieron los carros, a los jinetes y a todo el ej√©rcito del fara√≥n, que se hab√≠a metido en el mar para perseguir a Israel. Ni uno solo se salv√≥.
Pero los hijos de Israel caminaban por lo seco en medio del mar. Las aguas les hac√≠an muralla a derecha e izquierda. Aquel d√≠a salv√≥ el Se√Īor a Israel de las manos de Egipto. Israel vio a los egipcios, muertos en la orilla del mar. Israel vio la mano fuerte del Se√Īor sobre los egipcios, y el pueblo temi√≥ al Se√Īor y crey√≥ en el Se√Īor y en Mois√©s, su siervo. Entonces Mois√©s y los hijos de Israel cantaron este c√°ntico al Se√Īor:
No se dice Palabra de Dios, se pasa directamente al Salmo.


SALMO RESPONSORIAL

Ex 15, lb-2.3-4.5-6.17-18

R. Alabemos al Se√Īor por su victoria.

Cantemos al Se√Īor, sublime es su victoria: caballos y jinetes arroj√≥ en el mar.
Mi fortaleza y mi canto es el Se√Īor, √©l es mi salvaci√≥n, √©l es mi Dios, yo lo alabar√©; es el Dios de mis padres, yo le cantar√©. R.
El Se√Īor es un guerrero, su nombre es el Se√Īor. Precipit√≥ en el mar los carros del fara√≥n y a sus guerreros; ahog√≥ en el mar Rojo a sus mejores capitanes. R.
El mar cay√≥ sobre ellos; en las temibles aguas como plomo se hundieron. Extendiste tu diestra, Se√Īor, y se los trag√≥ la tierra. R.
T√ļ llevas a tu pueblo para plantarlo en el monte que le diste en herencia, en el lugar que convertiste en tu morada, en el santuario que construyeron tus manos. T√ļ, Se√Īor, reinar√°s para siempre. R.

OREMOS

Se√Īor Dios, cuyos antiguos prodigios los percibimos resplandeciendo tambi√©n en nuestros tiempos, puesto que aquello mismo que realiz√≥ la diestra de tu poder para liberar a un solo pueblo de la esclavitud del fara√≥n, lo sigues realizando tambi√©n ahora, por medio del agua del bautismo para salvar a todas las naciones, concede que todos los hombres del mundo lleguen a contarse entre los hijos de Abraham y participen de la dignidad del pueblo elegido. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

CUARTA LECTURA

Con amor eterno se ha apiadado de ti tu redentor.

Del libro del profeta Isaías 54, 5-14

"El que te cre√≥, te tomar√° por esposa; su nombre es `Se√Īor de los ej√©rcitos'. Tu redentor es el Santo de Israel; ser√° llamado 'Dios de toda la tierra'. Como a una mujer abandonada y abatida te vuelve a llamar el Se√Īor. ¬ŅAcaso repudia uno a la esposa de la juventud?, dice tu Dios.
Por un instante te abandon√©, pero con inmensa misericordia te volver√© a tomar. En un arrebato de ira te ocult√© un instante mi rostro, pero con amor eterno me he apiadado de ti, dice el Se√Īor, tu redentor.
Me pasa ahora como en los d√≠as de No√©: entonces jur√© que las aguas del diluvio no volver√≠an a cubrir la tierra; ahora juro no enojarme ya contra ti ni volver a amenazarte. Podr√°n desaparecer los montes y hundirse las colinas, pero mi amor por ti no desaparecer√° y mi alianza de paz quedar√° firme para siempre. Lo dice el Se√Īor, el que se apiada de ti.
T√ļ, la afligida, la zarandeada por la tempestad, la no consolada: He aqu√≠ que yo mismo coloco tus piedras sobre piedras finas, tus cimientos sobre zafiros; te pondr√© almenas de rub√≠ y puertas de esmeralda y murallas de piedras preciosas.
Todos tus hijos ser√°n disc√≠pulos del Se√Īor, y ser√° grande su prosperidad. Ser√°s consolidada en la justicia. Destierra la angustia, pues ya nada tienes que temer; olvida tu miedo, porque ya no se acercar√° a ti".
Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 29,2 y 4.5-6.11 y 12a y 13h

R. Te alabar√©, Se√Īor, eternamente.

Te alabar√©, Se√Īor, pues no dejaste que se rieran de m√≠ mis enemigos. T√ļ, Se√Īor, me salvaste de la muerte y a punto de morir, me reviviste. R.
Alaben al Se√Īor quienes lo aman, den gracias a su nombre, porque su ira dura un solo instante y su bondad, toda la vida. El llanto nos visita por la tarde; por la ma√Īana, el j√ļbilo. R.
Esc√ļchame, Se√Īor, y compad√©cete; Se√Īor, ven en mi ayuda. Convertiste mi duelo en alegr√≠a, te alabar√© por eso eternamente. R.

OREMOS

Dios, todopoderoso y eterno, multiplica, en honor a tu nombre, cuanto prometiste a nuestros padres en la fe y acrecienta la descendencia por ti prometida mediante la santa adopci√≥n filial, para que aquello que los antiguos patriarcas no dudaron que habr√≠a de acontecer, tu Iglesia advierta que ya est√° en gran parte cumplido. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

QUINTA LECTURA

Vengan a mí y vivirán. Sellaré con ustedes una alianza perpetua.

Del libro del profeta Isaías 55, 1-11

Esto dice el Se√Īor: "Todos ustedes, los que tienen sed, vengan por agua; y los que no tienen dinero, vengan, tomen trigo y coman; tomen vino y leche sin pagar. ¬ŅPor qu√© gastar el dinero en lo que no es pan y el salario, en lo que no alimenta?
Esc√ļchenme atentos y comer√°n bien, saborear√°n platillos sustanciosos. Pr√©stenme atenci√≥n, vengan a m√≠, esc√ļchenme y vivir√°n.
Sellar√© con ustedes una alianza perpetua, cumplir√© las promesas que hice a David. Como a √©l lo puse por testigo ante los pueblos, como pr√≠ncipe y soberano de las naciones, as√≠ t√ļ reunir√°s a un pueblo desconocido, y las naciones que no te conoc√≠an acudir√°n a ti, por amor del Se√Īor, tu Dios, por el Santo de Israel, que te ha honrado.
Busquen al Se√Īor mientras lo pueden encontrar, inv√≥quenlo mientras est√° cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal, sus planes; que regrese al Se√Īor, y √©l tendr√° piedad; a nuestro Dios, que es rico en perd√≥n.
Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, sus caminos no son mis caminos. Porque así como aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los de ustedes y mis pensamientos a sus pensamientos.
Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión".
Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Is 12,2-3.4bcd.5-6

R. El Se√Īor es mi Dios y salvador.

El Se√Īor es mi Dios y salvador: con √©l estoy seguro y nada temo. El Se√Īor es mi protecci√≥n y mi fuerza, y ha sido mi salvaci√≥n. Sacar√°n agua con gozo de la fuente de salvaci√≥n. R.
Den gracias al Se√Īor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus haza√Īas, proclamen que su nombre es sublime. R.
Alaben al Se√Īor por sus proezas, an√ļncienlas a toda la tierra. Griten jubilosos, habitantes de Si√≥n, porque el Dios de Israel ha sido grande con ustedes. R.

OREMOS

Dios todopoderoso y eterno, √ļnica esperanza del mundo, t√ļ que anunciaste por voz de los profetas, los misterios que estamos celebrando esta noche, multiplica en el coraz√≥n de tu pueblo los santos prop√≥sitos porque no podr√≠a ning√ļn santo anhelo alcanzar crecimiento sin el impulso que procede de ti. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

SEXTA LECTURA

Sigue el camino que te conduce a la luz del Se√Īor.

Del libro del profeta Baruc 3, 9-15. 32-4, 4

Escucha, Israel, los mandatos de vida, presta o√≠do para que adquieras prudencia. ¬ŅA qu√© se debe, Israel, que est√©s a√ļn en pa√≠s enemigo, que envejezcas en tierra extranjera, que te hayas contaminado por el trato con los muertos, que te veas contado entre los que descienden al abismo?
Es que abandonaste la fuente de la sabiduría. Si hubieras seguido los senderos de Dios, habitarías en paz eternamente.
Aprende d√≥nde est√°n la prudencia, la inteligencia y la energ√≠a, as√≠ aprender√°s d√≥nde se encuentra el secreto de vivir larga vida, y d√≥nde la luz de los ojos y la paz. ¬ŅQui√©n es el que hall√≥ el lugar de la sabidur√≠a y tuvo acceso a sus tesoros? El que todo lo sabe, la conoce; con su inteligencia la ha escudri√Īado. El que ciment√≥ la tierra para todos los tiempos, y la pobl√≥ de animales cuadr√ļpedos; el que env√≠a la luz, y ella va, la llama, y temblorosa le obedece; llama a los astros, que brillan jubilosos en sus puestos de guardia, y ellos le responden: "Aqu√≠ estamos", y refulgen gozosos para aquel que los hizo. √Čl es nuestro Dios y no hay otro como √©l; √©l ha escudri√Īado los caminos de la sabidur√≠a y se la dio a su hijo Jacob, a Israel, su predilecto. Despu√©s de esto, ella apareci√≥ en el mundo y convivi√≥ con los hombres.
La sabiduría es el libro de los mandatos de Dios, la ley de validez eterna; los que la guardan, vivirán, los que la abandonan, morirán.
Vu√©lvete a ella, Jacob, y abr√°zala; camina hacia la claridad de su luz; no entregues a otros tu gloria, ni tu dignidad a un pueblo extranjero. Bienaventurados nosotros, Israel, porque lo que agrada al Se√Īor nos ha sido revelado.
Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 18, 8. 9. 10.11

R. T√ļ tienes, Se√Īor, palabras de vida eterna.

La ley del Se√Īor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Se√Īor y hacen sabio al sencillo. R.
En los mandamientos del Se√Īor hay rectitud y alegr√≠a para el coraz√≥n; son luz los preceptos del Se√Īor para alumbrar el camino. R.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandatos del Se√Īor son verdaderos y enteramente justos. R.
M√°s deseables que el oro y las piedras preciosas las normas del Se√Īor, y m√°s dulces que la miel de un panal que gotea. R.

OREMOS

Dios nuestro, que haces crecer continuamente a tu Iglesia con hijos llamados de todos los pueblos, d√≠gnate proteger siempre con tu gracia a quienes has hecho renacer con el agua del bautismo. Por Jesucristo muestro Se√Īor. Am√©n.

S√ČPTIMA LECTURA

Los rociaré con agua pura y les daré un corazón nuevo.

Del libro del profeta Ezequiel 36, 16-28

En aquel tiempo, me fue dirigida la palabra del Se√Īor en estos t√©rminos: "Hijo de hombre, cuando los de la casa de Israel habitaban en su tierra, la mancharon con su conducta y con sus obras; como inmundicia fue su proceder ante mis ojos. Entonces descargu√© mi furor contra ellos, por la sangre que hab√≠an derramado en el pa√≠s y por haberlo profanado con sus idolatr√≠as. Los dispers√© entre las naciones y anduvieron errantes por todas las tierras. Los juzgu√© seg√ļn su conducta, seg√ļn sus acciones los sentenci√©. Y en las naciones a las que se fueron, desacreditaron mi santo nombre, haciendo que de ellos se dijera: 'Este es el pueblo del Se√Īor, y ha tenido que salir de su tierra'.
Pero, por mi santo nombre, que la casa de Israel profan√≥ entre las naciones a donde lleg√≥, me he compadecido. Por eso, dile a la casa de Israel: 'Esto dice el Se√Īor: no lo hago por ustedes, casa de Israel. Yo mismo N mostrar√© la santidad de mi nombre excelso, que ustedes 11 profanaron entre las naciones. Entonces ellas reconocer√°n que yo soy el Se√Īor, cuando, por medio de ustedes les haga ver mi santidad.
Los sacaré a ustedes de entre las naciones, los reuniré de todos los países y los llevaré a su tierra. Los rociaré con agua pura y quedarán purificados; los purificaré de todas sus inmundicias e idolatrías.
Les dar√© un coraz√≥n nuevo y les infundir√© un esp√≠ritu nuevo; arrancar√© de ustedes el coraz√≥n de piedra y les dar√© un coraz√≥n de carne. Les infundir√© mi esp√≠ritu y los har√© vivir seg√ļn mis preceptos y guardar y cumplir mis mandamientos. Habitar√°n en la tierra que di a sus padres; ustedes ser√°n mi pueblo y yo ser√© su Dios' ".Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

De los salmos 41, 3. 5bcd; 42, 3.4

R. Estoy sediento del Dios que da la vida.

Como el venado busca el agua de los ríos, así, cansada, mi alma te busca a ti, Dios mío. R.
Del Dios que da la vida est√° mi ser sediento. ¬ŅCu√°ndo ser√° posible ver de nuevo su templo? R.
Recuerdo cuando √≠bamos a casa del Se√Īor, cantando, jubilosos, alabanzas a Dios. R.
Env√≠ame, Se√Īor, tu luz y tu verdad; que ellas se conviertan en mi gu√≠a y hasta tu monte santo me conduzcan, all√≠ donde t√ļ habitas. R.
Al altar del Se√Īor me acercar√©, al Dios que es mi alegr√≠a, y a mi Dios, el Se√Īor, le dar√© gracias al comp√°s de la c√≠tara. R.

OREMOS

Dios de inmutable poder y eterna luz, mira propicio el admirable misterio de la Iglesia entera y realiza serenamente, en virtud de tu eterno designio, la obra de la humana salvaci√≥n; que todo el mundo vea y reconozca que los ca√≠dos se levantan, que se renueva lo que hab√≠a envejecido y que, por obra de Jesucristo, todas las cosas concurren hacia la unidad que tuvieron en el origen. √Čl que vive y reina por los siglos de los siglos. Am√©n.
Terminada la oraci√≥n de la √ļltima lectura del Antiguo Testamento, con el responsorio y la oraci√≥n correspondiente, se encienden las velas del altar y resto de las luces. El sacerdote entona solemnemente el Gloria, que todos prosiguen. Mientras tanto se tocan las campanas, de dentro y de fuera del templo, de acuerdo a las costumbres de cada lugar

ORACI√ďN COLECTA

Dios nuestro, que haces resplandecer esta noche santa con la gloria del Se√Īor resucitado aviva en tu Iglesia el esp√≠ritu filial, para que, renovados en cuerpo y alma, nos entreguemos plenamente a tu servicio. Por nuestro Se√Īor Jesucristo.

EP√ćSTOLA

Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya nunca morir√°.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos 6, 3-11

Hermanos: Todos los que hemos sido incorporados a Cristo Jes√ļs por medio del bautismo, hemos sido incorporados a su muerte. En efecto, por el bautismo fuimos sepultados con √©l en su muerte, para que, as√≠ como Cristo resucit√≥ de entre los muertos por la gloria del Padre, as√≠ tambi√©n nosotros llevemos una vida nueva.
Porque, si hemos estado íntimamente unidos a él por una muerte semejante a la suya, también lo estaremos en su resurrección. Sabemos que nuestro viejo yo fue crucificado con Cristo, para que el cuerpo del pecado quedara destruido, a fin de que ya no sirvamos al pecado, pues el que ha muerto queda libre del pecado.
Por lo tanto, si hemos muerto con Cristo, estamos seguros de que tambi√©n viviremos con √©l; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya nunca morir√°. La muerte ya no tiene dominio sobre √©l, porque al morir, muri√≥ al pecado de una vez para siempre; y al resucitar, vive ahora para Dios. Lo mismo ustedes, consid√©rense muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jes√ļs, Se√Īor nuestro.
Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.

Terminada la epístola todos se ponen de pie y el sacerdote entona solemnemente el Aleluya, que todos repiten. Luego un salmista o un cantor dice el salmo, al que el pueblo responde: Aleluya. Si hace falta, el mismo salmista canta el Aleluya.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 117, l-2.16ab-17.22-23

R. Aleluya, aleluya.

Te damos gracias, Se√Īor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Diga la casa de Israel: "Su misericordia es eterna". R.
La diestra del Se√Īor es poderosa, la diestra del Se√Īor es nuestro orgullo. No morir√©, continuar√© viviendo, para contar lo que el Se√Īor ha hecho. R.
La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Se√Īor, es un milagro patente. R.

EVANGELIO

¬ŅPor qu√© buscan entre los muertos al que est√° vivo?

Del santo Evangelio seg√ļn san Lucas: 24, 1-12

El primer d√≠a despu√©s del s√°bado, muy de ma√Īana, llegaron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que hab√≠an preparado. Encontraron que la piedra ya hab√≠a sido retirada del sepulcro y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Se√Īor Jes√ļs.
Estando ellas todas desconcertadas por esto, se les presentaron dos varones con vestidos resplandecientes. Como ellas se llenaron de miedo e inclinaron el rostro a tierra, los varones les dijeron: "¬ŅPor qu√© buscan entre los muertos al que est√° vivo? No est√° aqu√≠; ha resucitado. Recuerden que cuando estaba todav√≠a en Galilea les dijo: 'Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores y sea crucificado y al tercer d√≠a resucite' ". Y ellas recordaron sus palabras.
Cuando regresaron del sepulcro, las mujeres anunciaron todas estas cosas a los Once y a todos los demás. Las que decían estas cosas a los apóstoles eran María Magdalena, Juana, María (la madre de Santiago) y las demás que estaban con ellas. Pero todas estas palabras les parecían desvaríos y no les creían. Pedro se levantó y corrió al sepulcro. Se asomó, pero sólo vio los lienzos y se regresó a su casa, asombrado por lo sucedido.
Palabra del Se√Īor.Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

REFLEXI√ďN: La fiesta por excelencia de los cristianos es, como bien lo sabemos, la Pascua de Resurrecci√≥n y la Vigilia Pascual su m√°s bella expresi√≥n... En sus numerosas lecturas b√≠blicas tenemos un valioso resumen de toda la historia de nuestra salvaci√≥n. Cristo resucitado es el nuevo Ad√°n que restituye al hombre ‚ÄĒespecialmente por el "nuevo nacimiento" realizado en la fuente bautismal‚ÄĒ la dignidad perdida por el pecado (Rm 6, 3 ss). Con la luz y la fuerza de su Esp√≠ritu, √Čl nos obtiene, o nos concede de nuevo, la dignidad de hijos muy amados del Padre. ¬°Despoj√©monos, pues, de la "antigua levadura" y decid√°monos a llevar una vida de resucitados!

TERCERA PARTE

LITURGIA BAUTISMAL

Hermanos, acompa√Īemos con nuestra oraci√≥n a quienes anhelan renacer a nueva vida en la fuente del bautismo, para que Dios, nuestro Padre, les otorgue su protecci√≥n y su amor.

Si se bendice la fuente, pero no va a haber bautismos:

Hermanos, pidamos a Dios todopoderoso que con su poder santifique esta fuente bautismal, para que cuantos en el bautismo van a ser regenerados en Cristo, sean agregados al n√ļmero de hijos adoptivos de Dios.

Letanías de los santos

En las letan√≠as se pueden a√Īadir algunos nombres de santos, especialmente el del titular de la iglesia, el de los patronos del lugar y el de los que van a ser bautizados.

Coro Asamblea

Se√Īor, ten piedad de nosotros, Se√Īor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros, Cristo, ten piedad de nosotros.
Se√Īor, ten piedad de nosotros, Se√Īor, ten piedad de nosotros
Santa María, ruega por nosotros
Madre de Dios, ruega por nosotros
San Miguel, ruega por nosotros
Santos √Āngeles de Dios, ruega por nosotros
San Juan Bautista, ruega por nosotros
San José, ruega por nosotros
Santos Pedro y Pablo, ruega por nosotros
San Andrés, ruega por nosotros
San Juan, ruega por nosotros
Santa María Magdalena, ruega por nosotros
San Esteban, ruega por nosotros
San Ignacio de Antioquía, ruega por nosotros
San Lorenzo, ruega por nosotros
San Felipe de Jes√ļs, ruega por nosotros
Santos Crist√≥bal Magallanes y compa√Īeros m√°rtires, ruega por nosotros
Santas Perpetua y Felicitas, ruega por nosotros
Santa Inés, ruega por nosotros
San Gregorio, ruega por nosotros
San Agustín, ruega por nosotros
San Atanasio, ruega por nosotros
San Basilio, ruega por nosotros
San Martín, ruega por nosotros
San Benito, ruega por nosotros
Santos Francisco y Domingo, ruega por nosotros
San Francisco Javier, ruega por nosotros
San Juan María Vianney, ruega por nosotros
San Rafael Guízar y Valencia, ruega por nosotros
San José María de Yermo y Parres, ruega por nosotros
Santa Catalina de Siena, ruega por nosotros
Santa Teresa de Jes√ļs, ruega por nosotros.
Santa Teresa del Ni√Īo de Jes√ļs, ruega por nosotros.
Santa Mar√≠a de Jes√ļs Sacramentado Venegas, ruega por nosotros.
Santa María Guadalupe García Zavala, ruega por nosotros.
San Juan Diego, ruega por nosotros.
Todos los santos y santas de Dios, rueguen por nosotros.
Mu√©strate propicio, l√≠branos, Se√Īor.
De todo mal, l√≠branos, Se√Īor.
De todo pecado, l√≠branos, Se√Īor.
De la muerte eterna, l√≠branos, Se√Īor.
Por tu encarnaci√≥n, l√≠branos, Se√Īor.
Por tu muerte y resurrecci√≥n, l√≠branos, Se√Īor.
Por el don del Esp√≠ritu Santo, l√≠branos, Se√Īor.
Nosotros, que somos pecadores, te rogamos, óyenos.

Si hay bautizos:

Para que estos elegidos renazcan a la vida nueva por medio del bautismo, te rogamos, óyenos.

Si no hay bautizos:

Para que santifiques esta fuente bautismal por la que renacerán tus hijos, a la vida nueva, te rogamos, óyenos.
Jes√ļs, Hijo de Dios vivo, te rogamos, √≥yenos.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, esc√ļchanos. Cristo, esc√ļchanos.

Si hay bautizos, el sacerdote, con las manos juntas, dice la siguiente oración:

Derrama, Se√Īor, tu infinita bondad en este sacramento del bautismo y env√≠a tu santo Esp√≠ritu para que haga renacer de la fuente bautismal a estos nuevos hijos tuyos que van a ser santificados por tu gracia, mediante la colaboraci√≥n de nuestro ministerio. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. R. Am√©n.

BENDICI√ďN DEL AGUA BAUTISMAL

Dios nuestro, que con tu poder invisible realizas obras admirables por medio de los signos sacramentales y has hecho que tu creatura, el agua, signifique de muchas maneras la gracia del bautismo.
Dios nuestro, cuyo Espíritu aleteaba sobre la superficie de las aguas en los mismos principios del mundo, para que ya desde entonces el agua recibiera el poder de dar la vida.
Dios nuestro, que incluso en las aguas torrenciales del diluvio prefiguraste el nuevo nacimiento de los hombres, al hacer que de una manera misteriosa un mismo elemento diera fin al pecado y origen a la virtud.
Dios nuestro, que hiciste pasar a pie, sin mojarse, el Mar Rojo a los hijos de Abrahán, a fin de que el pueblo liberado de la esclavitud del faraón prefigurara al pueblo de los bautizados.
Dios nuestro, cuyo Hijo, al ser bautizado por el Precursor en el agua del Jord√°n, fue ungido por el Esp√≠ritu Santo; suspendido en la cruz, quiso que brotaran de su costado sangre y agua; y despu√©s de su resurrecci√≥n mand√≥ a sus ap√≥stoles: "Vayan y ense√Īen a todas las naciones bautiz√°ndolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp√≠ritu Santo". Mira ahora a tu Iglesia en oraci√≥n y abre para ella la fuente del bautismo.
Que por la obra del Espíritu Santo esta agua adquiera la gracia de tu Unigénito, para que el hombre, creado a tu imagen, limpio de su antiguo pecado por el sacramento del bautismo, renazca a la vida nueva por el agua y el Espíritu Santo.

Si es oportuno, introduce el cirio pascual en el agua, una o tres veces diciendo:

Te pedimos, Se√Īor, que por tu Hijo, descienda sobre el agua de esta fuente el poder del Esp√≠ritu Santo, Manteniendo el cirio dentro del agua, prosigue:

Para que todos, sepultados con Cristo en su muerte por el bautismo, resuciten tambi√©n con El a la vida nueva. √Čl que vive y reina contigo en la unidad del Esp√≠ritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. R. Am√©n.

Se puede decir la siguiente aclamación o alguna otra adecuada:

Fuentes del Se√Īor, bendigan al Se√Īor; al√°benlo y glorif√≠quenlo por los siglos.

BENDICI√ďN DEL AGUA BENDITA

Si no hay bautizos, ni bendición de la fuente bautismal.

Pidamos, queridos hermanos, a Dios nuestro Se√Īor, que se digne bendecir esta agua, con la cual seremos rociados en memoria de nuestro bautismo, y que nos renueve interiormente, para que permanezcamos fieles al Esp√≠ritu que hemos recibido.
Y después de una breve pausa en silencio, dice la siguiente oración, con las manos extendidas:
Se√Īor, Dios nuestro, mira con bondad a este pueblo tuyo, que vela en oraci√≥n en esta noche sant√≠sima, recordando la obra admirable de nuestra creaci√≥n y la obra m√°s admirable, todav√≠a, de nuestra redenci√≥n. D√≠gnate bendecir t esta agua, que t√ļ creaste para dar fertilidad a la tierra, frescura y limpieza a nuestros cuerpos.
T√ļ, adem√°s, convertiste el agua en un instrumento de tu misericordia: por ella, liberaste a tu pueblo de la esclavitud y en el desierto saciaste su sed; con la imagen del agua viva, los profetas anunciaron la nueva alianza que deseabas establecer con los hombres; por ella, finalmente, santificada por Cristo en el Jord√°n, renovarse, mediante el bautismo que nos da la vida nueva, nuestra naturaleza, corrompida por el pecado.
Que esta agua nos recuerde ahora nuestro bautismo y nos haga participar en la alegr√≠a de nuestros hermanos, que han sido bautizados en esta Pascua. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. R. Am√©n.

Renovación de las promesas del bautismo

Terminada la ceremonia del bautismo (y de la confirmación) o, si no hubo bautismos, después de la bendición del agua, todos, No de pie y teniendo en sus manos las velas encendidas, hacen la renovación de las promesas del bautismo.
Hermanos, por medio del bautismo hemos sido hechos part√≠cipes del misterio pascual de Cristo, es decir, por medio del bautismo hemos sido sepultados con √Čl en su muerte, para resucitar con √Čl a una vida nueva. Por eso, culminado nuestro camino cuaresmal, es muy conveniente que renovemos las promesas de nuestro bautismo, con las cuales un d√≠a renunciamos a Satan√°s y a sus obras y nos comprometimos a servir a Dios en la santa Iglesia cat√≥lica. Por consiguiente:

Sacerdote: ¬ŅRenuncian ustedes a Satan√°s?
Todos: Sí, renuncio.
Sacerdote: ¬ŅRenuncian a todas sus obras?
Todos: Sí, renuncio.
Sacerdote: ¬ŅRenuncian a todas sus seducciones? Todos: S√≠, renuncio.
O bien:
Sacerdote: ¬ŅRenuncian ustedes al pecado, para vivir en la libertad de los hijos de Dios?
Todos: Sí, renuncio.
Sacerdote: ¬ŅRenuncian a todas las seducciones del mal, para que el pecado no los esclavice?
Todos: Sí, renuncio.
Sacerdote: ¬ŅRenuncian a Satan√°s, padre y autor de todo pecado?
Todos: Sí, renuncio.
Sacerdote: ¬ŅCreen ustedes en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?
Todos: Sí, creo.
Sacerdote: ¬ŅCreen en Jesucristo, su Hijo √ļnico y Se√Īor nuestro, que naci√≥ de la Virgen Mar√≠a, padeci√≥ y muri√≥ por nosotros, resucit√≥ y est√° sentado a la derecha del Padre?
Todos: Sí, creo.
Sacerdote: ¬ŅCreen en el Esp√≠ritu Santo, en la santa Iglesia cat√≥lica, en la comuni√≥n de los santos, en el perd√≥n de los pecados, en la resurrecci√≥n de los muertos y en la vida eterna?
Todos: Sí, creo.

Que Dios todopoderoso, Padre de nuestro Se√Īor Jesucristo, que nos liber√≥ del pecado y nos ha hecho renacer por el agua y el Esp√≠ritu Santo, nos conserve con su gracia unidos a Jesucristo nuestro Se√Īor, hasta la vida eterna. Am√©n.
El sacerdote roc√≠a al pueblo con el agua bendita, mientras todos cantan la siguiente ant√≠fona o alg√ļn otro canto bautismal:
Vi brotar agua del lado derecho del templo, aleluya. Vi que en todos aquellos que recibían el agua, surgía una vida nueva y cantaban con gozo: Aleluya, aleluya.

CUARTA PARTE

LITURGIA EUCAR√ćSTICA

Concluida la liturgia bautismal la celebración sigue como siempre.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Se√Īor, las s√ļplicas de tu pueblo, junto con los dones que te presentamos para que los misterios de la Pascua que hemos comenzado a celebrar, nos obtengan, con tu ayuda, el remedio para conseguir la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

PREFACIO I DE PASCUA

El Misterio Pascual (en esta noche) MR p. 499 (500).

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN 1 Cor, 5,7-8

Cristo, nuestro Cordero pascual, ha sido inmolado. Aleluya. Celebremos, pues, la Pascua, con el pan sin levadura, que es sinceridad y verdad. Aleluya.

Conviene cantar el salmo 117.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Inf√ļndenos, Se√Īor, el esp√≠ritu de tu caridad, para que, saciados con los sacramentos pascuales, vivamos siempre unidos en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

DESPEDIDA

C. Anuncien a todos la alegr√≠a del Se√Īor resucitado. Pueden ir en paz, aleluya, aleluya.

R. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

El cirio pascual se enciende en todas las celebraciones lit√ļrgicas m√°s solemnes de este tiempo.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2016 / Misal Catolico de marzo 2016

Publicado: 2021-09-17T15:50:11Z | Modificado: 2021-09-17T15:50:11Z