Misa del Día

Santa Misa del día

Sabado 17 de Enero de 2026

Lecturas y oraciones

SAN ANTONIO, abad

Memoria - ⚪ Blanco

Tenía veinte años cuando escuchó aquel pasaje del Evangelio: “Si quieres ser perfecto, ve a vender todo lo que tienes, reparte el dinero entre los pobres y ven y sígueme”. Entonces se fue al desierto. Es considerado como el padre de los monjes de Egipto, en donde vivió casi durante un siglo († 356). En aquella vida solitaria lo siguieron muchos discípulos, que en la austeridad buscaban el acercamiento al Señor.


Una llamada original, una respuesta particular

COMENTARIO AL EVANGELIO: Jesús ha vuelto a la orilla del mar, pero ya no para llamar a colaboradores sino para enseñar en un lugar abierto, apertura que funciona como anticipo de la llamada de un cobrador de impuestos, más allá de los límites de pureza establecidos, que realizará enseguida; seguramente, a la gente que lo escuchaba y lo seguía, debió extrañarles sobremanera que llamara a Leví ¿por qué llamarlo, aun sabiendo su oficio?; debió sorprenderles más aún que éste decidiera seguirlo ¿Cómo se atrevía si era un pecador público? Jesús lo llama, no a pesar de su oficio, sino también a causa de éste; quien, consciente de su situación de pecado, se abre a la gracia de la llamada, está en posibilidades de ser altamente comprensivo y extremadamente solidario con todos, especialmente con quienes como él han tenido algún extravío. En el atrevimiento de Mateo se refleja la disponibilidad para abandonar su vida de pecador a partir de la cercanía con Jesús; sabía que seguirlo implicaba, además de la renuncia a su oficio, el abandono de los comportamientos que contradecían el proyecto y la persona de Jesús. Que esta predilección que Jesús tuvo con Leví nos aliente a aceptar su llamada permanente; que su respuesta nos comprometa a superar cualquier obstáculo o pecado que nos impida seguirlo.


Antífona de Entrada

El justo florecerá como palmera, y se multiplicará como cedro del Líbano, plantado en la casa del Señor, en los atrios de la casa de nuestro Dios.


Oración Colecta

Oremos:

Señor Dios, que otorgaste a san Antonio, abad, el don de servirte en el desierto con una vida admirable, concédenos, por su intercesión, que, negándonos a nosotros mismos, te amemos siempre sobre todas las cosas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.


Primera Lectura

Del primer libro de Samuel: 9, 1-4. 10. 17-19; 10, 1

Había un hombre de la tribu de Benjamín, llamado Quis. Era de gran valor. Tenía un hijo llamado Saúl, joven y de buena presencia. Entre los israelitas no había nadie más apuesto que él. Era el más alto de todos y ninguno le llegaba al hombro. Un día se le perdieron las burras a Quis y éste le dijo a su hijo Saúl: “Toma contigo a uno de los criados y vete a buscar las burras”. Recorrieron los montes de Efraín y la región de Salisá, pero no las encontraron; atravesaron el territorio de Saalín y no estaban allí; después, la tierra de Benjamín y tampoco las hallaron. Entonces se dirigieron a la ciudad donde vivía Samuel, el hombre de Dios. Cuando Samuel vio a Saúl, el Señor le dijo: “Éste es el hombre de quien te he hablado. Él gobernará a mi pueblo”. Saúl se acercó a Samuel, que se encontraba en la puerta de la ciudad, y le dijo: “Indícame, por favor, dónde está la casa del vidente”. Samuel le respondió: “Yo soy el vidente. Sube delante de mí al lugar sagrado y quédate a cenar conmigo. Mañana temprano te despediré, después de decirte todo lo que está en tu corazón”. Al día siguiente, muy temprano, Samuel tomó el cuerno donde guardaba el aceite y lo derramó sobre la cabeza de Saúl. Después lo besó y le dijo: “El Señor te ha ungido como jefe de Israel, su pueblo. Tú reinarás sobre el pueblo del Señor y lo librarás de los enemigos que lo rodean”. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


Salmo Responsorial

Del salmo 20

R. De tu poder, Señor, se alegra el rey.

De tu poder, Señor, se alegra el rey, se alegra con el triunfo que le has dado. Le otorgaste lo que él tanto anhelaba, no rechazaste el ruego de sus labios. R.

Lo colmaste, Señor, de bendiciones, con oro has coronado su cabeza. La vida te pidió, tú se la diste, una vida por siglos duradera. R.

Tu victoria, Señor, le ha dado fama, lo has cubierto de gloria y de grandeza. Sin cesar le concedes tus favores y lo colmas de gozo en tu presencia. R.


Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya.

El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R.


Evangelio

Del santo Evangelio según san Marcos: 2, 13-17

En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo a caminar por la orilla del lago; toda la muchedumbre lo seguía y él les hablaba. Al pasar, vio a Leví (Mateo), el hijo de Alfeo, sentado en el banco de los impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió. Mientras Jesús estaba a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores se sentaron a la mesa junto con Jesús y sus discípulos, porque eran muchos los que lo seguían. Entonces unos escribas de la secta de los fariseos, viéndolo comer con los pecadores y publicanos, preguntaron a sus discípulos: “¿Por qué su maestro come y bebe en compañía de publicanos y pecadores?”. Habiendo oído esto, Jesús les dijo: “No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido para llamar a los justos, sino a los percadores”. Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.


Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, las ofrendas de nuestro servicio, que presentamos en tu altar en la conmemoración de san Antonio, y concédenos que, libres de las ataduras de este mundo, seas tú nuestra única riqueza. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Antífona de la Comunión

Si quieres ser perfecto, ve y vende lo que tienes, dales el dinero a los pobres, y sígueme, dice el Señor.


Oración después de la Comunión

Oremos:

Alimentados con el sacramento de la salvación, concédenos, Dios nuestro, que siempre superemos todas las insidias del enemigo, tú que le concediste a san Antonio lograr tan ilustres victorias contra el poder de las tinieblas. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2026 / Misal Catolico de enero 2026

Misal de Hoy Publicado: 2025-12-22T02:38:24Z | Modificado: 2025-12-22T02:38:24Z