📌 Santoral del Día: 7 de Enero
San Raimundo de Peñafort
San Raimundo de Peñafort,religioso presbíteroSan Raimundo de Peñafort, presbítero de la Orden de Predicadores, eximio maestro en derecho canónico, que escribió de modo muy acertado sobre el sacramento de la Penitencia. Elegido maestro general de la Orden, preparó la redacción de las nuevas Constituciones, y tras llegar a edad muy avanzada, se durmió en el Señor en la ciudad de Barcelona, en España.Vivió entre sabios y santos. Tuvo la dicha de estar rodeado de hombres tan santos y sabios como San Alberto Magno, que fue su profesor, y San Pedro Nolasco el que dirigió su conciencia... En su tiempo vivían hombres que marcarán época como San Francisco de Asís, Domingo de Guzmán, Tomás de Aquino, Antonio de Padua... Nació por el 1180, muy cerquita de Villafranca del Panadés -Cataluña-, y hechos los estudios en su pueblo, marchó a Barcelona para graduarse en leyes. A la vez que aprendía, enseñaba la moral y las virtudes a los demás y así, casi sin darse cuenta, formó escuela que después sería famosa en toda la ciudad Condal. Marchó a Bolonia para ampliar estudios y se dedicó de lleno al estudio de las leyes en las que será un gran maestro. Ya había echado raíces en esta hermosa ciudad italiana cuando apareció su Obispo de Barcelona, D. Berenguer de Palou, para decirle: "Os necesito en Barcelona. Por favor, venid a ayudarme en la dirección de la diócesis y en la corrección de sus defectos. Quiero y necesito vuestra ayuda". Viendo que era la voluntad del Señor volvió a su tierra y pronto su fama se extendió como en Bolonia. Todos acudían a él con sus dificultades y a todas partes llegaba su acción iluminadora y caritativa. Pero él se veía un tanto vacío y buscaba más tiempo para entregarse a la oración y a su trato íntimo con el Señor. Por ello cierto día apareció ante el P. Prior de los Dominicanos y le dijo "Padre, he visto en Bolonia el maravilloso ejemplo que me ha dado vuestro fundador el P. Domingo. Quiero seguir su vida. Admitidme y vestidme el hábito de vuestra Orden"... Era el Viernes Santo de 1222 cuando vestía el hábito dominicano. Un día le llegó un joven con acento provenzal y le abrió su alma. Le vino a decir: "Padre mío, ya hace días que vengo siguiendo sus clases y tratando de imitar su vida pero necesito algo más. Vendí cuanto tenía y abandoné mi patria para entregarme a Dios, y desde Francia llegué hasta aquí buscando a los pobres y necesitados... pero aún quiero algo más. Quiero descubrir la voluntad del Señor respecto a mí. Necesito que Vd. me ayude a descubrirla...". Era el joven Pedro Nolasco quien venía de tan lejos. De aquel maravilloso encuentro saldría una gran amistad y una obra común: La fundación de la Orden de la Merced... A sus 47 años dice un día al P. Provincial que se llamaba Sugerio: "Padre, écheme, por favor una buena penitencia por mis muchos pecados, sobre todo por los que cometí en Bolonia por mi soberbia". Y el P. Provincial le impuso el escribir una SUMA sobre Teología moral que aún hoy es una maravilla de precisión y seguridad y que tantos juristas durante siglos se aprovecharon de ella. El Señor quería favorecer en aquellos momentos el gran apostolado de la redención de cautivos que tanto abundaban, inspiró a tres grandes hombres lo misma idea: Fundar la Orden de la Merced. Para ello se manifestó al rey Jaime I, a Pedro Nolasco y a nuestro Raimundo de Peñafort. A cada uno le manifestó lo que de ellos esperaba. Cada uno tuvo una gran misión en el nacimiento y desarrollo de esta Orden... Raimundo, a pesar de huir de puestos honoríficos, fue encargado por los reyes y Papas de grandes misiones y embajadas y en todas salió airoso y con gran fruto. Huyó desde Palma hacia Barcelona, porque el rey no quería oír sus consejos, sobre su propio manto haciendo de barquichuela... Fue elegido Superior General de su Orden en la que tanto y tan bien trabajó... Recorrió varias naciones y países para predicar, con ardiente caridad, la fe en Jesucristo a judíos y moros... Fue el consejero de miles de personas y gran director de conciencias... Ya centenario murió el 6 de enero de 1275 y se le hicieron funerales como de persona regia. Otros Santos de hoy: Luciano, FéIix, Clero, Julián, Jenaro, Teodoro, Crispín.
San Valentín de Retia
San Valentín de Retia,obispoEn Passau, en la antigua provincia romana del Nórico, hoy Alemania, san Valentin, obispo de la Retia.Muy poco es lo que sabemos de san Valentín. Es cierto que «Acta Sanctorum» ha publicado una larga biografía medieval, pero carece absolutamente de valor histórico. En su «Vida de san Severino», Eugipio nos informa que Valentín fue primeramente abad, y más tarde, obispo misionero en Raetia. El mismo autor afirma que un discípulo de Valentín, que después lo fue de san Severino, acostumbraba celebrar la misa del 7 de enero en honor de su antiguo padre en Cristo. Venancio Fortunato narra que, en un viaje por el Tirol, encontró numerosas iglesias dedicadas a san Valentín. Arbeo de Fresinga afirma que san Valentín fue primero enterrado en la ciudad de Mais, en el Tirol, pero que sus restos fueron trasladados en el año 750 a Trento, y en 768 a Passau.Todos esos testimonios tienen en su favor la antigüedad y nos permiten estar seguros de la existencia y de los mínimos datos del santo, pero carecemos de otras pruebas fidedignas para los detalles de su vida. En época muy posterior, surgió la leyenda de que, al trasladar las reliquias del santo a un santuario más importante de Passau, se encontró una tableta de plomo en la que se hallaba grabada toda la biografía del santo, y su biógrafo nos dice que aprovechó ese documento, pero el estudio crítico revela que se trata indudablemente de una invención.fuente:«Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
San Crispíno de Pavia
San Crispino de Pavia,obispoEn Pavía, ciudad de la Liguria, san Crispino, obispo.Algunos santorales antiguos recogían tres santos Crispino, obispos los tres de Pavia en distintas épocas. La multiplicidad no podía sino dar lugar a confusión, y efectivamente, se celebraba desde antiguo a san Crispino I el 7 de enero, y a los II y III el 30 de octubre, aunque en época de los primeros Acta Sanctorum (siglo XVII), la celebración de Crispino III había pasado ya por al 7 de enero, juntándose con la de Crispino I, y del II se dice que muchas veces no se distingue del I. A todo esto ha dado "salomónica" solución el nuevo Martirologio Romano, que recoge una única celebración de san Crispino, obispo de Pavia, inscripto hoy, 7 de enero. La breve noticia no nos informa demasiado como para saber si se refiere al I, II o III ("En Pavía, ciudad de la Liguria, san Crispino, obispo"), pero al estar inscripto entre san Valentín de Retia, del siglo V, y san Valentiniano de Chur, del VI, tiene que corresponder a Crispino I, ya que el único cierto de los otros dos es del siglo VI.Ferrario, el hagiógrafo clásico de los santos de Italia, nos informa que san Crispino nació en Pavia de familia noble, y que, siendo canónigo, fue promovido al episcopado por san Urcisino (no incluido en el Martirologo Romano), a quien sucedió, quizás hacia el 433. Parece que se distinguió por sus servicios a la paz entre los ciudadanos, interviniendo en las disputas de las facciones enfrentadas. Del mismo modo ayudó a restablecer la concordia entre contendientes que disputaban por el precio de unos campos, de lo que todos quedaron agradecidos, y recordaron como una valiosa intervención del varón apostólico.No se han conservado más hechos de su vida, a pesar de un largo episcopado, de unos 34 años. Murió hacia el 467, y le sucediósan Epifanio de Pavia.Redactado a partir de la breve noticia en Acta Sanctorum, enero I, pág 356.
Publicado: 2026-02-26T23:42:30Z | Modificado: 2026-02-26T23:42:30Z