📌 Santoral del Día: 5 de Diciembre
Beato Nicolás Stensen
Beato Nicolás Stensen,obispoEn Schwerin, en la región del norte de Alemania, tránsito del beato Nicolás Stensen, obispo titular de Titiópolis, el cual, siendo oriundo de Dinamarca, fue primero uno de los más preclaros investigadores de las ciencias naturales de su tiempo, pero al abrazar la fe católica, queriendo servir a Dios en la tutela de la verdad, fue ordenado presbítero y después obispo, y desarrolló con todo esmero su misión en la Europa septentrional.Como no hay un sacerdote para confesarlo en su lecho de muerte, él se confiesa en público, haciendo en voz alta una lista de sus pecados. Así muere Niels Stensen (Nicolaus Stenonis, en su forma latinizada). Nacido en una familia acomodada luterana (su padre es orfebre en la corte danesa), estudió medicina en la Universidad de Copenhague, Rostock y Amsterdam, donde descubre y describe el conducto de la glándula parótida, que se extiende desde la boca, y será conocido como conducto de Stenon.Siguen siendo fundamentales sus estudios de geología y cristalografía: es una luminaria brillante, acogido por gobernantes y academias de toda Europa. Pero su ansiedad de conocimiento también se extiende a las cuestiones de fe, especialmente desde que puso el «campamento base» de su viajes en Florencia. Aquí, en tierra católica, sigue los ritos, estudia los principios dialogando con doctos religiosos, con la señora Lavinia Arnolfini de Lucca, con la clarisa Maria Flavia Del Nero; en Livorno lo conmueve la procesión del Corpus Christi, en junio de 1667. Y al noviembre siguiente lo acoge con sus sacramentos la Iglesia de Roma.El hombre de ciencia y de fe continúa sus investigaciones, y se dedica también a una suerte de predicación, explicando con cartas a sus muchos amigos luteranos su elección del catolicismo. Y entonces llega el sacerdocio. Ordenado sacerdote en 1675 en Florencia, dos años más tarde obispo, el papa Inocencio XI le envía como vicario apostólico al norte de Alemania, casi toda luterana. Su actuación como obispo católico en la tierra de la Reforma es considerado hoy un maravilloso presagio de ecumenismo, con claridad en los principios y apertura límpida a las personas. El obispo-científico hace unos muchas visitas pastorales a pie, con humildad, y sabe decir «no» si un príncipe católico captura ilegalmente un obispado. Aceptó ser un simple misionero en Schwerin, aunque desgastado por una crisis renal.Se despide con aquel heroico homenaje al sacramento de la Penitencia con el que comenzaba esta narración; y además con una gran «señal»: los luteranos hospedan su cuerpo en su iglesia hasta su traslado a Florencia, a la basílica de San Lorenzo, donde aún permanece. SS. Juan Pablo II lo beatificó en 1988.fuente:Santi e Beati
Beato Bartolomé Fanti
Beato Bartolomé Fanti,religioso presbíteroEn Mantua, de la Lombardía, beato Bartolomé Fanti, presbítero de la Orden de Carmelitas, el cual, con palabras y con el ejemplo, incitó los corazones de los fieles al santo amor de Dios y a la filial devoción a María, Madre del Señor.Nació en Mantua (Italia), aunque se desconoce el año, que podría estar en torno a 1428. Entró desde muy joven a formar parte de la Orden del Carmen. En su ciudad habían establecido los carmelitas, recientemente, una célebre Reforma que produciría una pléyade de hombres y mujeres famosos por la ejemplaridad de sus vidas y por sus elocuentes escritos. Esta Congregación Mantuana, aprobada aquellos años -1442- por el papa, estaba en todo su apogeo de fervor y fecundidad, llegando a ser el Beato una de sus glorias junto con otros santos varones y ejemplares religiosas que la ilustraron en sus primeros tiempos.Su actividad pastoral se centró durante casi toda su vida en el gobierno de una cofradia de laicos del Carmen, de la que fue padre espiritual. Sabemos que desde 1452 -que ya era sacerdote- hasta su muerte -1495-, se dedicó de lleno a dar vida a esta Cofradía de la Virgen, que radicaba en la misma iglesia del Carmen. En 1460 fue nombrado director y padre espiritual. Para el mejor gobierno de esta Cofradía, escribió una sencilla Regla, unos Estatutos y un Registro o Crónica de los hechos más notables.El Señor dispuso que pasara por el crisol de la prueba enviándole una gravísima enfermedad, que aceptó con santa resignación. La ciudad entera se conmovió como si temieran todos perder un miembro de su familia. Con actos fervorosísimos de amor se dispuso a recibir los últimos sacramentos y el santo viático. Luego todo fueron anhelos por entrar en la gloria hasta que con la mayor serenidad entregó su espíritu al Señor. Era el 5 de diciembre de 1495. Desde su fallecimiento comenzó Dios a demostrar la santidad de su siervo con muchos prodigios y milagros. Su cuerpo incorrupto se conserva en la catedral de Mantua en la capilla de la Virgen Coronada. SS Pío X confirmó su culto en 1909.Se le suele representar con un grupo de novicios a los que habla fervorosamente de la Santísima Eucaristía. Esta fue sin duda una de las notas más características de su espiritualidad. Celebraba la Santa Misa con tanto recogimiento y devoción de lágrimas que edificaba grandemente. Toda ocasión le era oportuna para infundir en las almas sus amores eucarísticos, y sus mejores ratos, según decía, los pasaba haciendo compañía a su Señor sacramentado.Otra devoción muy marcada del Beato fue la que profesó con la mayor ternura a la Santísima Virgen. En su honor ayunaba frecuentemente. La visitaba en sus altares y hablaba con entusiasmo de ella. La vida de este Beato fue también según sus biógrafos vida de mortificación, de penitencia, de humildad y amor de Dios y del prójimo. Era incansable en oír confesiones, en recordar a todos sus deberes y en exhortar a la práctica de una vida auténticamente cristiana. Su ascendiente moral y su influencia en la ciudad de Mantua llegó a ser considerable por su abnegación, sus consejos y sus ejemplos. Tuvo especial don para reconciliar enemistados y conseguir el mutuo perdón.Aunque en rasgos generales la noticia reproduce lo poco qeu se sabe del beato y que, con más o menos palabras, dicen todas las biografías, el original se mostraba especialmente confuso en al cronología, consignando, por ejemplo, dos fechas de muerte distinta a dos líenas de distancia. He adoptado la cronología más generalmente aceptada.fuente:Los santos carmelitas - P. López-Melús, O.C.
San Juan Almond
San Juan Almond,presbítero y mártirEn Londres, en Inglaterra, san Juan Almond, presbítero y mártir, que durante más de diez años ejercitó ocultamente la cura pastoral, hasta que, reinando Jacobo I, a causa de su sacerdocio fue ahorcado en Tyburn, donde no dejó de hacer limosnas incluso desde el patíbulo.Juan Almond nació en Allerton, cerca de Liverpool, y estudió en la escuela de Much Woolton. Era muy joven cuando se trasladó a Irlanda. Allí permaneció hasta que ingresó en el Colegio Inglés de Reims. Terminó en Roma sus estudios con un brillante debate público, presidido por el cardenal Baronio, quien alabó al P. Almond. Este recibió las órdenes sagradas en 1598. Cuatro años más tarde, partió a la misión de Inglaterra. Durante sus diez años de apostolado, «llevó sinceramente una vida muy santa, con gran gozo de cuantos le conocieron, y se ganó bien merecida fama por su saber y santidad. Combatía el pecado y era un modelo para todos. Era de inteligencia aguda e ingeniosa, hábil y certero en sus respuestas, modesto en los debates, muy valiente y siempre estaba dispuesto a sufrir por Cristo, que había sufrido por él».Fue arrestado en 1612. El Dr. Juan King, obispo anglicano de Londres, se encargó de interrogarle. En ese interrogatorio el santo demostró varias veces que «era de inteligencia aguda, ingenioso, hábil y certero en sus respuestas», como lo dice el panegirista que acabamos de citar. Los perseguidores quisieron que firmase una fórmula inaceptable del juramento de fidelidad. El P. Almond se negó a ello y propuso en cambio esta otra fórmula: «Yo profeso en mi alma y en mi corazón tal lealtad al rey Jaime, a quien Dios bendiga ahora y siempre, que ningún monarca cristiano podría esperarla mayor, por la ley natural ni por la ley de Dios, ni por la ley positiva de la Iglesia verdadera, ya sea la nuestra o la vuestra». Los perseguidores no aceptaron esa fórmula y le encarcelaron en Newgate.Nueve meses más tarde, el santo fue juzgado por el delito de alta traición de ser sacerdote ordenado y ejercer su ministerio en Inglaterra. Los jueces le condenaron a muerte. El 5 de diciembre de 1612 fue conducido a Tybum en una carreta. Después de arengar a la multitud, respondió públicamente a las objeciones de un ministro protestante. En seguida arrojó a la multitud cuanto tenía en la bolsa, es decir, tres o cuatro libras de plata, quejándose de que el carcelero de Newgate le hubiese dejado tan poco. Después dijo: «Una hora sigue a la otra, y la muerte acaba por llegar. Pero la muerte no es morir; es la puerta por la que entramos en la felicidad de la vida eterna. La vida es muerte para los que no se preparan a pasar por la muerte, pues las penas, las desgracias y los infortunios los turban constantemente. Para nosotros esta vida es el camino que conduce a la vida eterna a través de la muerte». El santo pidió que alguno de los presentes le prestara su pañuelo para cubrirse los ojos, y murió con el nombre de Jesús en los labios.Memoires of Misionary Priests, pp. 329-338. Véase también Pollen, Acts of English Martyrs (1891), pp. 170-194; y Bede Camm, Forgotten Shrines (1910), pp. 164, 357, 378.fuente:«Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Publicado: 2026-02-26T23:42:30Z | Modificado: 2026-02-26T23:42:30Z