📌 Santoral del Día: 27 de Febrero
San Gregorio de Narek
San Gregorio de Narek,monje y doctor de la iglesia armeniaEn el monasterio de Narek, en Armenia, san Gregorio, monje, doctor de los armenios, ilustre por su doctrina, sus escritos y su sabiduría mística.Nació hacia el 950 en una familia de eclesiásticos ilustrados. San Gregorio ingresó al monasterio de Narek, en el sudeste del lago Van (en la actualidad perteneciente a Turquía) siendo de joven edad. Cercano ya al primer milenio del cristianismo, el monasterio de Narek se alzaba como un floreciente centro de estudios. Eran estos tiempos de relativa calma, tiempos de creatividad, antes de que las invasiones mongolas y turcas cambiaran Armenia para siempre. Armenia esperimentó en esa época un renacimiento de su literatura, pintura, arquitectura y teología, de los que san Gregorio fue una figura central. Su obra de madurez fue el «Libro de Oraciones». Él mismo pensó en esta obra como su testamento: «Sus letras son como mi cuerpo, y su significado como mi alma» (oración 54e), y llamó a su obra una «enciclopedia de oración para todas las naciones»; tenía la esperanza de que su obra sirviera de guía para todos los hombres en cualquier situación. San Gregorio busca responder a la pregunta de que podemos ofrecerle a Dios, que ya tiene todo, y encuentra que lo mejor que podemos es ofrecerle los «suspiros del corazón» (frase con la que encabeza cada oración), que él plasma en estas oraciones, a veces llamadas también Lamentaciones. Según parece, escribió su libro tras una penosa y debilitante enfermedad:Los tormentos de mis enfermedades [...]como un cáncer que se disemina,han tocado todas las partes de mi cuerpo,no hay bálsamo -como no lo hubo para Israel-para mis innumerables llagas.cada parte de mi cuerpo, de la cabeza a los pies,está enferma y alejada del auxilio de los médicos.Pero tú, misericordioso, benéfico, bendito,de largos sufrimientos, rey inmortal,escucha por misericordia las oraciones de mi asediado corazóncuando a ti grito, Señor,en el tiempo de mi necesidad.(oración 18k, trad. del inglés)En 95 oraciones llenas de gracia, san Gregorio lleva a plenitud la expresividad de la lengua clásica armenia para traducir los suspiros del corazón contrito y humillado en una ofrenda de palabras agradables a Dios; el resultado es un edificio de la fe para todas las edades, de rica imaginería, teología sutil, erudición bíblica, unidos a la inmediatez sincera de su comunicación con Dios. San Gregorio dejó este mundo hacia el 1005, pero a través de su obra su voz continúa hablando.Esta breve noticia proviene de unsitio web en inglésdedicado al Libro de Oraciones de san Gregorio. Lamentablemente las referencias al santo en Occidente son escasísimas, prácticamente no hay datos sobre él en los santorales, incluso en los muy completos, ya que su incorporación al Martirologio Romano es reciente. El lector puede atisbar la belleza de su obra en dicho web, donde está volcado por entero al inglés por Thomas J. Samuelian, autor también del web.En la Wikipedia en inglés hay también unainteresante introducción, y las correspondientes referencias bibliográficas. Eneste sitiose halla otra transcripción visualmente más legible de la traducción del Dr. Samuelian.
San Besa de Alejandría
San Besa,mártirTambién en la misma ciudad de Alejandría, san Besa, mártir, que, siendo soldado, intentó contener a los que insultaban a los mártires antes citados, por lo cual fue denunciado ante el juez y, por perseverar en la fe, murió decapitado.La presente hagiografía del Butler se refiere conjuntamente a los santosJuliányEunoy a sanBesa, ya que,aunque el Martirologio Romano los inscribe en entradas distintas este mismo día, sus historias están estrechamente relacionadas:Durante la persecución de Decio, muchos de los ciudadanos de Alejandría, particularmente los ricos y los que ocupaban puestos públicos, apostataron de la fe y sacrificaron a los dioses. San Dionisio, obispo de Alejandría, recordando y deplorando esto en su carta a Fabiano, dice:«Pero hubo otros que dieron noble testimonio del Reino de los Cielos, permaneciendo firmes como columnas del Señor; el mismo Señor les sostuvo y les dio la fuerza a la medida de su fe. Uno de los más notables fue un hombre llamado Julián, enfermo de gota e incapaz de dar un paso ni de mantenerse en pie. Fue hecho prisionero junto con los dos hombres que le transportaban; uno de ellos renegó inmediatamente; pero no así el otro, llamado Euno o Cronión; él, junto con Julián, después de confesar al Señor, fueron llevados en camellos por toda la ciudad -y tú sabes qué grande es-, sufrieron la flagelación, y finalmente murieron en una inmensa hoguera, ante una multitud de espectadores.»Por lo que se refiere a san Besas, dice:«Un soldado, llamado Besas, que se hallaba presente y reprendió a la insolente multitud que se apretujaba al paso de los mártires, tuvo que sufrir los insultos del populacho; este valiente soldado de Dios, después de mostrar su heroísmo en el gran combate de la religión, murió decapitado.»El Martirologio Romano anterior al actual mencionaba el 7 de diciembre a un soldado con el nombre de Agatón, que murió en Alejandría durante la persecución de Decio. Como se le hubiese confiado la custodia de los cuerpos de algunos mártires, Agatón prohibió a la multitud que se acercara a profanar y mutilar los cadáveres. La turba les denunció a los magistrados, quienes le condenaron a ser decapitado por haber confesado a Cristo. El P. Quentin, benedictino, ha demostrado que se trata, en realidad de san Besas. En su traducción de la "Historia Eclesiástica" de Eusebio, Rufino omitió el nombre del soldado, y el martirólogo de Ado inventó el nombre de Agatón [que en griego significa, sencillamente, «bueno»].Eusebio, Historia Eclesiástica, lib. VI, c. 41. Dom Quentin explica la confusión de los nombre de Agatón y Besas en Martyrologes historiques, pp. 449, 462, 611, 658.fuente:«Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
San Lucas de Mesina
San Lucas de Mesina,abadEn Mesina, en Sicilia, san Lucas, abad del monasterio del Santísimo Salvador, que seguía la normas de los monjes orientales.El sur de la península italiana y la isla de Sicilia estuvieron durante algunos siglos bajo la dependencia política directa o la influencia cultural de Bizancio; se comprende que su cristiandad haya tomado una forma peculiar, enteramente oriental, a pesar de la cercanía con Roma y otras sedes latinas. En particular es importantísimo el movimiento monástico basiliano, que se desarrolló en toda la región, potenciado aun más cuando la invasión árabe, que impulsó a muchos a huir de sus casas y refugiarse en monasterios y eremos.El monaquismo basiliano es el que se inspira en la regla para monjes escrita por san Basilio Magno (329 - 379), que es la base del monaquismo oriental, hasta la actualidad, como la regla benedictina es la base del occidental.A este modo de realizar la vida monástica perteneció el Archimandrita -es decir, el Abad superior- san Lucas de Mesina, fundador del monasterio de San Salvador, del que todo lo que poseemos es el testimonio de su sepulcro en la iglesia de San Juan Bautista en Mesina, que decía: "Aquí descansa Lucas, primer Archimandrita del Monasterio de San Salvador", y que es reconocido en un listado de hombres muertos en fama de santidad.Puesto que lo mencionado es lo único que sabemos sobre él, los Bolandistas lo reseñan entre los "praetermisi" (los no tratados en su texto), y mencionan como fuente el Martirologio Siciliano de Octavio cayetano, del siglo XVI. Ver Acta Sanctorum, febrero III, pág. 672.
Publicado: 2026-02-26T23:42:30Z | Modificado: 2026-02-26T23:42:30Z