Santoral del Día

📌 Santoral del Día: 25 de Septiembre


San Fermín de Amiens

San Fermín de Amiens,obispo y mártirEn Amiens, en la Galia Bélgica, san Fermín, venerado como obispo y mártir.Existen sobre este Fermín unas actas tardías (del siglo X) que detallan muchos aspectos de la vida del santo, incluyendo su pasión y muerte. Lamentablemente son muy poco confiables, por la lejanía con los hechos que narra, y los rasgos legendarios que presenta. Sin embargo, es muy posible que en las cuestiones fundamentales recojan una tradición firme.Según esa tradición, Fermín era natural de Pamplona, en Navarra, España, perteneciente a una noble familia pagana del lugar. La predicación de Honesto y Honorato, discípulos del famososan Saturnino de Toulouse, trajo la fe cristiana a Pamplona, y junto a ella, a la familia de Fermín, quien no sólo se bautizó, sino que fue nombrado obispo y enviado como misionero a las Galias. Allí evangeliza Agen, Auvernia, Anjou, Beauvais, para detenerse finalmente en Amiens (los auténticos obispos misioneros solían serlo de una pequeña comarca, se nota aquí los intentos de las Actas por hacer que su héroe abarque prácticamente todo el territorio de la actual Francia). En Amiens recibe el martirio, y es enterrado por un piadoso senador, cuyo hijo, también llamado Fermín, es ordenado como sucesor, y erige una iglesia en honor de san Fermín.La lista de obispos de Amiens registra estos dos Fermines, el primero como mártir y el segundo como confesor, aunque se basa en datos muy poco seguros, y es posible que los dos sean en realidad el mismo, el que celebramos hoy. De hecho el Martirologio actual ha eliminado la inscripción del segundo, que figuraba el 1 de septiembre.De todo esto lo que queda como segura es la vinculación de san Fermín con Navarra como patria de origen, y de Amiens como sitio martirial, donde pudo haber sido un destacado obispo misionero, sin ser necesariamente el obispo fundador de la sede, que parece haber sido Eulogio, en el siglo IV. Es imposible saber, con los datos disponibles, cuándo vivió y recibió el martirio san Fermín; las diversas tradiciones lo ubican entre mediados del siglo III y comienzos del IV.Este es el Fermín cuyo culto se extendió por Navarra, y dio lugar a los «Sanfermines» del mes de julio. Hay un primer documento de la veneración del santo en Pamplona en 1186, cuando el obispo Pedro II recibe solemnemente de parte del obispo de Amiens las reliquias de san Fermín, establece la solemnidad litúrgica, y dota un convento de canónigos en honor del santo. Estas reliquias, guardadas en un relicario de algunos siglos más tarde, son las que se veneran actualmente en laiglesia de San Lorenzo, en Pamplona.La fecha de celebración fue al principio el 10 de octubre; sin embargo, quizás por mezcla con la historia del patrono principal de Pamplona, el mencionado san Saturnino, que murió arrastrado por un toro, se comenzó a asociar el culto a san Fermín con los toros. Pero la fecha de octubre quedaba fuera de los toros, y así en 1590, el obispo Bernardo de Sandoval concede el traslado de la parte profana de la fiesta (es decir, el encierro de toros) al 7 de julio, dejando a salvo la festividad litúrgica en su fecha propia. Se escoge esa fecha no por ninguna relación con la vida del santo, sino por «illud tempus esse magis commodum» («por ser este tiempo más cómodo») para la fiesta.Acta Sanctorum, septiembre VII, págs. 24-50; allí mismo una buena parte del texto se dedica al desarrollo del culto en Pamplona (pág. 46ss.). Mons. Duchesne, en Fastes Episcopaux, III, pág. 112-127 resume los puntos centrales de los datos y problemas del episcopado de san Fermín. El P-. Thurston, en Butler's Lives... menciona una «Histoire de Saint Fermin» de 1861, a la que no he tenido acceso. Imagen: Martirio de san Fermín, por Vincentius Bellovacensis, en el «Speculum historiale», siglo XV, Paris.


Beato Pedro Bengoa Aranguren

Beatos Juan-Pedro Bengoa Aranguren, Pablo María Leoz y Portillo, y Jesús Hita Miranda,mártiresEn la villa de Carrión de Calatrava, cerca de Ciudad Real, en España, beatos Juan-Pedro (José) Bengoa Aranguren, presbítero, Pablo María (Pedro) Leoz y Portillo, religioso de la Congregación de la Pasión, y Jesús Hita Miranda, religioso de la Compañía de María, los tres fusilados por los milicianos que odiaban la Iglesia, durante el furor de la persecución religiosa.En Carrión de Calatrava (Ciudad Real) fueron fusilados el día 25 de septiembre de 1936 tres religiosos, de los cuales dos eran pasionistas y uno marianista. Los pasionistas pertenecían al convento de Daimiel (Mártires Pasionistas de Daimiel, grupo de Ciudad Real) que fue mandado evacuar en la noche del 21 al 22 de julio de 1936; luego de recibir la absolución y la sagrada comunión los religiosos abandonaron el convento y se dividieron en grupos. Uno de esos grupos lo formaron los dos pasionistas rememorados hoy, uno de los cuales era sacerdote. El resto de los pasionistas, hasta un total de 26, murieron en fechas diversas: 23 y 25 de julio, 25 de septiembre y 23 de octubre; y fueron todos beatificados por el papa Juan Pablo II el día 1 de octubre de 1989. El día 24 de septiembre habían sido arrestados en la fonda de Ciudad Real donde vivían, les llevaron al seminario, convertido en checa, y de allí sobre las diez de la noche los sacaron y los llevaron a Carrión de Calatrava, donde entrada la madrugada los asesinaron. Fueron arrojados sus cuerpos a un pozo, y ha sido luego imposible identificarlos entre tantos fusilados. Ahora descansan en el Valle de los Caídos. Estos son sus datos:José María Bengoa Arangurennació en Santa Águeda de Guesatíbar, en Guipúzcoa, el 19 de junio de 1890 en el seno de una familia numerosa y cristiana, que tenía una buena amistad con el cura de Santa Águeda, a la que éste correspondía enseñándole a José María latín y perfeccionando su educación literaria y moral. Decidida su vocación religiosa, ingresó el 15 de agosto de 1907 en la congregación pasionista, y al tomar el hábito cambió su nombre por el de Juan Pedro de San Antonio. Emitió los primeros votos el 9 de noviembre de 1908. En el verano de 1910 fue destinado a México, a la comunidad estudiantil de Toluca. Al llegar la revolución carrancista en 1914 los estudiantes hubieron de huir y esconderse. Entonces el cónsul español les facilitó la salida del país y se fueron a los Estados Unidos, donde el 17 de junio de 1916 fue ordenado sacerdote. Al poco tiempo fue destinado a Cuba, y casi enseguida volvió a España, a Daimiel. Pero a comienzos de 1921 volvía a México como superior de la casa de Toluca. Aquí trabajó con gran celo. En 1923 volvió a España para el capítulo provincial. Quedó de vicario en Corella y se ocupó de la predicación por los pueblos cercanos. En 1926 fue destinado a Daimiel y luego quedó como rector de la nueva casa de Zaragoza. En 1932 volvía de vicario a Daimiel. Ya tenía la salud resentida pero no dejó de predicar por los pueblos del contorno. Llegada la revolución y al tener que dispersarse los religiosos, el P. Juan Pedro y su compañero el hermano Pablo María llegaron con gran trabajo a Ciudad Real, donde se hospedaron en una fonda, en la que hallaron al tercer mártir de hoy, el marianista Jesús Hita. Se levantaban a las cinco, hacían oración, rezaban el rosario completo y vivían en humildad y paciencia, esperando la voluntad de Dios. Cuando lo iban a fusilar, apretó el crucifijo contra el pecho y dio vivas a Cristo Rey.Pedro Leoz Portillonació en Leoz (Navarra) el 16 de febrero de 1882 en una familia que dio también otros hijos a la Iglesia y que los educó a todos en la fe cristiana con mucho esmero. Fue un niño y un joven de hermosas costumbres. A los 26 años optó por la vida religiosa en la misma Congregación Pasionista en la que ya tenía un hermano, renunciando a marchar a América en busca de fortuna como hasta entonces tenía pensado. Había rechazado también un matrimonio y había dejado de pensar en la Cartuja, a la que se sintió inclinado. Profesó el 8 de septiembre de 1909 como hermano coadjutor con el nombre de Pablo María de San José. Estuvo once años en Corella, luego pasó a Daimiel, de ahí a Zaragoza, y en 1929 vuelve a Daimiel como portero y luego limosnero, oficio éste en el que recibió muchos insultos, ante los que él callaba y sonreía. Llegada la revolución se fue con el P. Juan Pedro, a cuyo lado estuvo en la fonda, donde él hacía la cocina y ayudaba cuanto podía, y de ahí fue sacado para el supremo sacrificio.Jesús Hita Miranda, religioso marianista, nace en Calahorra (La Rioja) el 17 de abril de 1900. Postulante en Escoriaza (1913) y novicio en Vitoria (1918), se licenció en Letras en la Universidad de Zaragoza, en 1930. En 1936 se hallaba en Madrid, y el 29 de junio se le pide que vaya a Ciudad Real para ayudar en los cursos de verano: «Sea lo que Dios quiera. Si somos mártires, mejor». El 24 de julio los milicianos se incautan del colegio de Ciudad Real, y acepta ir a la pensión de la calle de Montesa, donde se encuentran un sacerdote diocesano y dos religiosos pasionistas. El día 27, llega un padre claretiano. También se hallan acogidas dos monjas dominicas y otras dos del servicio doméstico. La beatificación del Hno Jesús Hita Miranda fue también un 1 de octubre, pero de 1995, junto con otros hermanos marianistas.fuente:«Año Cristiano» - AAVV, BAC, 2003


San Pacífico de Italia

San Pacífico de San Severino, Italia, 1721.


Categoría: Santoral / Septiembre

Publicado: 2026-02-26T23:43:49Z | Modificado: 2026-02-26T23:43:49Z