📌 Santoral del Día: 25 de Marzo
San Dimas
San Dimas, el buen ladrónSólo poseemos noticias ciertas acerca de su muerte y de su solemnecanonización -por parte del mismo Jesucristo-, no repetida en lahistoria de la Santidad. En Marcos 15, 27s. y Lucas 23, 39-43 podemosleer:"Y con Él crucificaron dos ladrones, uno a la derecha yotro a la izquierda de Él. Y fue cumplida la Escritura que dice: Y fuecontado entre los inicuos.Uno de los malhechores le insultaba diciendo: ¿No eres Tú el Mesías?Sálvate a Ti mismo y a nosotros.Mas el otro, respondiendo, le reconvenía diciendo: ¿Ni siquiera temes túa Dios estando en el mismo suplicio? Nosotros, la verdad, lo estamosjustamente, pues recibimos el justo pago de lo que hicimos; mas Éstenada ha hecho; y decía a Jesús Acuérdate de mí cuando vinieres en lagloria de tu realeza.Díjole: En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el Paraíso". Como hemos indicado al principio, nada más sabemos de San Dimas concerteza histórica, pues son unas actas, aunque muy antiguas, apócrifaslas que iniciaron la leyenda sobre el mismo, que todos hemos oídorelatar alguna vez. La Sagrada Familia, según nos narra la Biblia, se vio obligada a huir aEgipto, debido al peligro que corría la vida de Jesús, por lapersecución de los niños menores de dos años que Herodes el Grande habíadecretado.En cierta ocasión en que los soldados del rey -y empieza aquí lanarración apócrifa- estaban sobre la pista de la Familia Santa, y cuandoya les andaban muy cerca, José y María encontraron una casa en la quefácilmente se podrían esconder, si les dejaban entrar.Esta casa era la que habitaba Dimas con los suyos. José les pide quelos escondan, pues los soldados del rey con sus caballos, mucho másveloces que el sencillo borrico que montan, ya casi les dan alcance.Pero los habitantes de aquella casa se niegan a ello.En este momento sale el joven Dimas, que seguramente por su carácter ydecisión gozaba entre sus camaradas de gran autoridad, y dispone que sequeden y les esconde en un lugar tan oculto que la policía romana noconsigue descubrirlos, ni puede detenerlos. Jesús promete a Dimas,agradecido, que su acto no quedará sin recompensa, y le anuncia quevolverán a verse en otra ocasión y aún en peores condiciones, y entoncesserá Él, Cristo, quien ayudará a su benigno protector.De este modo terminan su narración las actas apócrifas. Explicaciónsuficiente, sin embargo, para observar en ella una diferencia totalentre las leyendas atribuidas a Jesús, y la sobriedad evangélica, aun enlos momentos más sublimes en que para confirmar su doctrina, Jesucristoobra algunos de sus milagros. Por esta razón nos ceñiremos acontinuación al relato evangélico, Palabra Viva, que nos conduce aimportantes enseñanzas.¿A qué fue debida la conversión de Dimas, un ladrón, un malhechor,que seguramente en toda su vida no había visto a Jesús, aunque hubieraoído hablar de Él, como de alguien grande, misteriosamente poderoso yenigmático para muchos?Porque en la cruz, Dimas se nos presenta ya convertido, como creyenteen la divinidad de Cristo: «¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en elmismo suplicio?».Un autor moderno atribuye la conversión de Dimas a la mirada deJesucristo, la mirada clara de Cristo; en su cara abofeteada, escupida ydemacrada, la mirada que había obrado tantos prodigios y que convertíaal que se adentraba en ella con corazón limpio, en seguidor y discípulo...Y el corazón de Dimas debía ser limpio, a pesar de todos sus delitos.Inclinado al robo quizá por circunstancias externas, circunstancias talvez de tipo social, había sabido conservar, empero, cierto cariño a losque le rodeaban, y un respeto sincero a sus padres y a las vidas de losdemás.Y Dios, por la Sangre de su Hijo que estaba a punto de derramarse, lepremiaba lo bueno que había hecho y le perdonaba lo malo. Y en su Amorinsondable -Dios es Amor- le había concedido las gracias suficientes ynecesarias para aquel acto profundo de fe.Y a continuación el gran acto de sometimiento a la Voluntad de Dios ya la justicia de los hombres: «Nosotros, la verdad, lo estamosjustamente, pues recibimos el justo pago de lo que hicimos»; y después,en aquellos momentos solemnes, alrededor de los cuales gira toda laHistoria, quiera el hombre reconocerlo o no, la petición confiada,anhelante a su Dios, que por él, con él y también por nosotros moría enuna cruz: «Acuérdate de mí, cuando vinieres en la gloria de tu realeza».Y de labios del mismo Cristo oye Dimas las palabras santificadoras:«En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el Paraíso».He aquí un Santo original: hasta poco antes de morir, un ladrón, unmalhechor, de familia seguramente innoble, sin ningún milagro en suhaber, que puede ser, para nosotros, un magnífico tema de profundameditación.En la Iglesia Ortodoxa Rusa, tanto las cruces como los crucifijos serepresentan con tres barras horizontales, la más alta es el titulus crucis (la inscripción que Poncio Pilatos mandó poner sobre lacabeza de Cristo en latín, griego y hebreo: "Jesús de Nazaret, Rey delos Judíos"), la segunda más larga representa el madero sobre el quefueron clavados las manos de Jesús y la más baja, oblicua, señala haciaarriba al Buen Ladrón y hacia abajo al Mal Ladrón.
San Pelagio Laodicea
San Pelagio, obispo de Laodicea, que fue desterrado por el emperador Valente a causa de su odio al arrianismo.
San Ireneo Panonia
San Ireneo, obispo de Sirmio, en Panonia, y mártir, 304.
Publicado: 2026-02-26T23:42:31Z | Modificado: 2026-02-26T23:42:31Z