Santoral del Día: Miercoles 23 de Septiembre de 2020

MIÉRCOLES 23

Blanco Memoria de San Pío de Pietrelcina, presbítero MR p. 840 (828) / Lecc. II, p. 824

Otros santos: Beatos Francisco de Paula Víctor, sacerdote; Emilia Tavernier, religiosa y fundadora.

BEATO FRANCISCO DE PAULA VÍCTOR, del italiano antiguo, "franco", "francés" (1827 -1905). Sacerdote. Hijo de padre desconocido y madre esclava afroamericana, vio la luz primera en la ciudad de Campanha da Princesa, Minas Gerais, Brasil, en una sociedad esclavista, donde los esclavos tenían prohibido estudiar y acceder a cargos públicos y eclesiásticos. Aprendió a leer y escribir y recibió capacitación en sastrería. Francisco aspiraba a consagrarse a Dios y ser sacerdote y recibió el apoyo de su madrina y del obispo del municipio de Mariana, el venerable Antonio Ferreira Viçoso (1787-1875) -quien rechazaba la esclavitud-, y le propuso estudiar latín y música. En 1849 ingresó en el Seminario de Mariana, durante su estancia en el instituto fue repudiado y víctima de discriminación, crueles apodos y maltrato; el joven con humildad, paciencia y recordando su objetivo callaba. Al poco tiempo esta actitud le mereció el respeto y admiración de los seminaristas quienes le brindaron apoyo y amistad. Se ordenó sacerdote en 1851 y un año después fue designado vicario de la ciudad de Tres Puntas en Minas Gerais. Dada la pobreza material y espiritual de su jurisdicción emprendió -sin patrocinio alguno- una vasta tarea de evangelización, educación, capacitación para el trabajo y otras obras asistenciales para su feligresía. Fundó el Colegio Sagrada Familia, del cual fue director y maestro más de tres décadas; ahí, los alumnos, unos internos y otros en régimen semiabierto, recibieron sólidos principios. El Padre Víctor -como le llamaban-, fue durante 53 años párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de la Ayuda en la ciudad de Tres Puntas, donde aún se viven los preceptos y valores inculcados por el Beato. Convirtió la sede de la vicaría en un hotel-albergue donde indigentes, enfermos y leprosos recibieron hospedaje, comida y amorosos cuidados. Innumerables son los testimonios de la santidad de vida, fidelidad a Cristo, humildad y generosidad que -además del requerido milagro- se expusieron para elevarlo a los altares. Al morir su cuerpo exudó un aroma a flores. El pueblo agradecido erigió una placa en el centro de la ciudad que dice: "Su vida fue un evangelio, su memoria la consagración eterna de un ejemplo vivo. Homenaje al valor y a la virtud". Fue beatificado el 14 de noviembre de 2015, durante el pontificado de S. S. Francisco.


Categoria: Santoral por Año / Santoral Catolico 2020 / Santoral Catolico de septiembre 2020

Publicado: 2021-09-18T04:00:39Z | Modificado: 2021-09-18T04:00:39Z