📌 Santoral del Día: 18 de Febrero
Santa Gertrudis (Caterina) Comensoli
Santa Bernardita Soubirous
Santa Bernardette nació el 7 de enero, de 1844 en el pequeño pueblo de Lourdes, en las hermosas montañas de los Pirineos franceses. En su bautismo le pusieron el nombre de Marie-Bernard, pero desde pequeña la llamaban por el diminutivo "Bernardette".Su padre Francisco era un hombre honesto y recto pero no muy capaz en los negocios. Trabajó como molinero para los Casterot, una familia acomodada. Vivía con su familia en el molino de Boly. Su madre, Luisa Casterot, se casó a los 16 años. Se pensaba que así su futuro estaría asegurado pero las cosas no resultaron de esa manera. Cuando los clientes venían a moler su trigo, la joven pareja les servía una comida completa. Esto podía hacerse en tiempos de abundancia, pero llegó a hacer crisis en tiempos de estrechez.Las deudas forzaron a los Soubirous a dejar el molino y albergarse en una celda, propiedad de un primo de Francisco, que había sido parte de una prisión. En un solo cuarto vivían los seis, el padre, la madre y los cuatro hijos. Los mayores eran las mujeres, Bernardette la primera, después de ella venía Toinette (dos años y medio más joven), y luego los dos varones, Jean-Marie y Justin. Para conseguir el escaso pan para los niños, Francisco y Luisa tomaban todo tipo de trabajos que podían encontrar.Cuando nació Bernardette la familia todavía tenía recursos. Una prueba de ello es que la niña fue confiada a una nodriza por seis meses. La nodriza, llamada Marie Avarant y de casada Lagues, vivía en Bartres, en el campo a 5 millas de Lourdes. Marie Lagues amamantó a Bernardette por 15 meses, desde junio de 1844 a octubre de 1845. De acuerdo con la costumbre ambas familias quedaron muy unidas entre sí. Las dificultades económicas de la familia Soubirous dio oportunidad a Marie para pedir hacerse cargo de Bernardette. El pretexto fue que le ayudase con otros niños, pero en realidad la quería para el pastoreo de ovejas. Quedó así como una pastorcita contratada aunque sin paga.Al ir a Bartres le prometieron que podría prepararse con el sacerdote del lugar para hacer su Primera Comunión. Tenía casi 14 años y era la única niña de su edad en Lourdes que no la había recibido. Pero al ver que era muy buena en su trabajo, la obligaban a pasar más tiempo cuidando las ovejas, lo que no le permitía asistir a las clases de catecismo. Los dos niños de la familia donde vivía se marchaban todas las mañanas a las clases de catecismo, mientras a ella le exigían marcharse al campo a pastorear. Esto le dolía mucho en su corazón.Ha surgido un interrogante sobre la inteligencia de Bernardette. Muchos sugieren que no era inteligente. Es cierto que ella aprendía con dificultad y hasta ella misma decía que tenía "mala cabeza", queriendo decir que tenía poca memoria. Al habérsele negado la posibilidad de estudiar, Bernardette, a los 13 años de edad, todavía no sabía ni leer ni escribir. El maestro Jean Barbet, quién en una ocasión le dio clases de catecismo, decía de ella: "Bernardette tiene dificultad en retener las palabras del catecismo porque no puede estudiarlas, ya que no sabe leer, pero ella hace un gran esfuerzo en comprender el sentido de las explicaciones. Aún mas, ella es muy atentay, especialmente, muy piadosa y modesta". Sin duda Bernardita había sabido cultivar un gran tesoro de Dios: un corazón adornado de las mas bellas virtudes cristianas: inocencia, amabilidad, bondad, caridad y dulzura. El sacerdote de Bartres, Abbé Arder, si bien se marchó a un monasterio poco después que llegara Bernardette,en los pocos contactos que tuvo con ella pudo captar la excelencia de su corazón. El tenía mucha fe en las apariciones de La Salette(1846), ocurridas once años atrás y así comparaba a Bernardette con los niños de La Salette.Decía: "Ella me parece una flor toda envuelta con perfume divino. Yo le aseguro que en muchas ocasiones cuando la he visto, he pensado en los niños de La Salette. Ciertamente, si la Santísima Virgen se le apareció a Maximino y a Melania, lo hizo en orden a que ellos se convirtieran en simples y piadosos como ella."Ni la ignorancia, ni la pobreza, ni el aspecto enfermizo de Bernardette le previnieron de apreciar en ella la simplicidad y la piedad.Decía el Sacerdote en una ocasión: "Mira a esta pequeña. Cuando la Virgen Santísima quiere aparecerse en la tierra, ella escoge niños como esta"Sus palabras fueron proféticas ya que a los pocos meses la Virgen se le comienza a aparecer en la gruta de Massabielle, cerca de Lourdes.Cuando Bernardette vio que su deseo de prepararse para recibir la Comunión no era posible en Bartres, le pidió a María Lagues que le permitiera ir a Lourdes donde insistió a sus padres que le concedieran regresar a casa. Quería recibir la Primera Comunión y tendría que empezar las clases de catecismo inmediatamente quería recibirla en 1858. Sus padres accedieron y regresó a Lourdes el 28 de enero, de 1858, solo 14 días antes de la primera aparición de la Virgen. Es importante, por lo tanto, comprender la razón por la que Bernardette se encontraba en Lourdes cuando tenía 14 años y comenzaron las apariciones: ella buscaba con todo su corazón recibir la Santa Comunión. Las Virgen visita a un alma muy pura llena de amor por su Hijo, un alma dispuesta a cualquier sacrificio para llevar a cabo la obra de Dios. Bernardette, al verse impedida de recibir la comunión, recurre a la Virgen, reza diariamente el rosario y la Virgen le abre las puertas. La Virgen sabe que puede confiar en ella el trascendente mensaje que desea comunicar al mundo.
San Sadoth de Beth Lapat
Santos Sadoth y ciento veintiocho compañeros,mártiresEn Beth Lapat, en el reino de los persas, pasión de los santos Sadoth, obispo de Seleucia, y ciento veintiocho compañeros mártires -presbíteros, clérigos y vírgenes consagradas-, que fueron apresados por haber rechazado adorar al sol y, tras crueles tormentos, sufrieron todos ellos la muerte por sentencia real.San Sadoth parece haber actuado como diácono del obispo de Seleucia-Ctesifontesan Simón Barsabas, a quien representó en el Concilio de Nicea en el año 325. Cuando el obispo sufrió martirio durante la terrible persecución de Sapor II, Sadoth fue elegido para sucederle en la sede, la más importante en el reino de Persia, y a la vez la más expuesta a la tormenta. Esta se volvió más violenta, y por un breve tiempo Sadoth y algunos de sus clérigos tuvieron que refugiarse en un escondite desde el que poder dar asistencia y aliento a su afligido rebaño. En este período san Sadoth tuvo una visión que parecía indicar que había llegado para él el momento de sellar su fe con su sangre. Él mismo narró el sueño a sus presbíteros y diáconos reunidos: "Vi en mi sueño una escalera rodeada de luz y extendida desde la tierra al cielo. En la parte superior se encontraba san Simeón en gran gloria, me vi a mí mismo en la parte inferior, y me dijo con una sonrisa: 'Sube, Sadoth. No tengas miedo. Yo subí ayer y hoy es su turno'. Esto significa que así como él fue asesinado el año pasado, voy a seguirlo yo este año".El rey Sapor llegó a Seleucia, y san Sadoth fue aprehendido, junto con muchos clérigos y otros creyentes, 128 personas en total. Fueron arrojados en mazmorras, donde durante cinco meses sufrieron una miseria y unos tormentos increíbles. Tres veces fueron puestos en el potro: sus piernas estaban atadas con cuerdas que fueron estiradas con tanta fuerza que sus huesos se rompían y se escuchaban astillarse como palos en un haz de leñas. En medio de estas torturas los oficiales les gritaban: "Adorad el sol y obedeced al rey, si deseáis salvar vuestras vidas". Sadoth respondió en nombre de todosque el sol no era más que una criatura, obra de Dios, hecho para la humanidad, y que no iban a adorar a nadie más que al Creador. Los oficiales dijeron: "¡Obedeced! O la muerte es segura e inmediata." Los mártires clamaron a una voz: "No vamos a morir, sino vivir y reinar eternamente con Dios y su Hijo, Jesucristo".Estaban encadenados en parejas y fueron conducidos fuera de la ciudad, cantando alegremente por el camino. La oración y la alabanza no cesó hasta la muerte del último de la bienaventurada compañía. El propio san Sadoth, sin embargo, fue separado de su grey y llevado a Bait-Lapat, donde fue decapitado después de haber sido obispo por menos de un año.Assemani, Bibliotheca orientalis, vol. I, p. 188 / vol. III, pp. 399, 613; Gregorio Barhebraeus, Chronicon, II, 38; Le Quien, Oriens christianus, vol. II, p. 1108.fuente:«Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Publicado: 2026-02-26T23:42:30Z | Modificado: 2026-02-26T23:42:30Z