Santoral del Día

📌 Santoral del Día: 17 de Diciembre


San Sturmo de Fulda

San Sturmo,abadEn el monasterio de Fulda, en Austrasia, san Sturmo, abad, discípulo de san Bonifacio, que evangelizó la Sajonia y, por mandato del maestro, edificó este célebre monasterio, que gobernó como primer abad.San Sturmo nació en Baviera, de padres cristianos, fue confiado al cuidado desan Bonifacio, quien a su vez le puso bajo la dirección desan Wigbertoen la abadía de Fritzslar. Ahí recibió Sturmo, a su debido tiempo, la ordenación sacerdotal. Después de evangelizar en Westfalia durante tres años, consiguió permiso de retirarse con dos compañeros a llevar una vida eremítica en el bosque de Hersfeld. Como abundaban en ese sitio los bandoleros sajones y era poco apto para la vida eremítica, san Sturmo y sus compañeros lo abandonaron pronto. San Bonifacio había encontrado más al sur un sitio para construir un monasterio desde el cual se pudiese ir a evangelizar a los sajones. San Sturmo fue en su mula a visitar la región y escogió un terreno situado en la confluencia del Greizbach y del Fulda. El año 744, fundó el monasterio de Fulda, y san Bonifacio le eligió primer abad. Era ésa la fundación favorita de san Bonifacio, quien quería que se convirtiese en el modelo de los monasterios y en un seminario sacerdotal para toda Alemania. El proyecto se realizó plenamente y se pudo constatar los progresos. San Bonifacio fue sepultado en la iglesia abacial.Poco después de la fundación del monasterio, san Sturmo partió a Italia a familiarizarse con la regla de san Benito en Monte Cassino. Según parece, el papasan Zacaríasconcedió plena autonomía al monasterio de Fulda, declarándolo exento de la jurisdicción episcopal y sometiéndolo directamente a la de Roma. La abadía de Fulda siguió prosperando bajo la dirección de san Sturmo. El santo tuvo que enfrentarse a graves dificultades después del martirio de san Bonifacio, ya que el sucesor de éste en la sede de Mainz,san Lulo, veía el monasterio con ojos muy distintos de los de su predecesor. En efecto, Lulo quería que el monasterio estuviese bajo su jurisdicción. El conflicto fue largo y violento. El año 763, Pipino desterró a san Sturmo, y Lulo nombró a otro superior; pero los monjes de Fulda se negaron a aceptarle y le echaron del monasterio, diciendo que estaban dispuestos a ir a ver al rey todos juntos. Para aplacarlos, Lulo les dijo que eligiesen ellos mismos a su superior. El elegido fue un discípulo de san Sturmo. El nuevo abad partió con un grupo de monjes a la corte y consiguió que Pipino anulase la orden de destierro contra san Sturmo, quien regresó a Fulda, con gran gozo de sus monjes, dos años después de haber partido de allí.Los esfuerzos de san Sturmo y sus monjes por convertir a los sajones no tuvieron mucho éxito. Por otra parte, las guerras punitivas y de conquista de Pipino y Carlomagno no eran el mejor método de hacer amable el cristianismo a los paganos. San Sturmo, como tantos otros misioneros anteriores y posteriores, vio su obra entorpecida por las autoridades civiles. Los sajones tenían la impresión de que el cristianismo les llegaba «a través de sus peores enemigos, quienes lo predicaban con el idioma del acero». Cuando Carlomagno partió de Paderborn a España para combatir a los moros, los sajones aprovecharon la oportunidad para levantarse y expulsar a los monjes. El monasterio de Fulda se vio amenazado. El año 779 volvió Carlomagno. San Sturmo le acompañó a las maniobras de Düren, a las que siguió el triunfo sobre los sajones. Pero el santo no vivió lo suficiente para recomenzar su obra; enfermó en Fulda y, a pesar de los esfuerzos del médico enviado por Carlomagno, murió el 17 de Diciembre del 779. El nombre de san Sturmo, a quien se llama «Apóstol de los sajones», fue llamado «santo» por el papa Inocencio II en 1139, en el Concilio de Letrán II, aunque por época no puede hablarse aun de «canonización formal», sino que el procedimiento de canonización recién está empezando. A lo que sabemos, san Sturmo fue el primer alemán que ingresó en la orden de san Benito.Migne, PL., vol. CV, pp. 423-444, y Monumenta Germaniae Historica, Scriptores, vol. II, pp. 366-377. Véase también el resumen biográfico de H. Timerding, en Die Christliche Frühzeit Deutschlands; zweite Gruppe (1929) ; y M. Tangl, Leben des hl. Bonifazius, der hl. Leoba und des Abtes Sturmi (1920), Introducción. La biografía de Eigilo fue traducida al inglés por C. H. Talbot, en Anglo-Saxon Missionaries in Germany (1954).fuente:«Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI


Santa Vivina de Brabante

Santa Vivina,abadesaCerca de Bruselas, en Brabante, de la Lotaringia, santa Vivina, primera abadesa del monasterio de la beata María de Grand-Bigard.Casi todo lo que se cuenta de santa Vivina conviene igualmente a otras religiosas santas de la Edad Media. Vivina era una flamenca que había recibido buena educación. A eso de los quince años decidió abandonar el mundo y la casa de su padre. Tenía por entonces varios pretendientes entre los que se distinguía un joven noble llamado Ricardo, a quien los padres de Vivina veían con buenos ojos. Cuando Ricardo, que estaba profundamente enamorado de Vivina, se enteró de que ella no estaba dispuesta a casarse, cayó gravemente enfermo, con peligro de su vida. Sintiéndose responsable de aquella enfermedad, la joven oró y ayunó por él hasta que recobró la salud, en forma aparentemente milagrosa.A los veintitrés años, Vivina abandonó la casa paterna furtivamente, llevándose un salterio. Con otra compañera construyó una ermita con ramas cerca de Bruselas, en el bosque de Grand-Bigard (Groot-Bijgaarden). Pero las gentes de la ciudad, movidas por la curiosidad, acudían a verla y no la dejaban en paz. El conde Godofredo de Brabante le ofreció tierras y dinero para que fundara un monasterio, y la santa aceptó de buen grado. Vivina y su comunidad se pusieron bajo la dirección del abad de Afflighem. Dicho monasterio, que todavía existe, se hallaba situado cerca de Alost y estaba entonces poblado de monjes «que más bien parecían ángeles que hombres», según el testimonio de san Bernardo. Bajo tales auspicios, el convento de Grand-Bigard empezó a prosperar, aunque la abadesa tuvo que hacer frente a muchas dificultades; en efecto, algunas de sus súbditas juzgaban que no era bastante discreta, sobre todo en cuestión de penitencia, y no supieron callarse su opinión. Santa Vivina les advirtió que se estaban dejando engañar por el demonio; pero tuvo que hacer un milagro para convencerlas de ello. Después de la muerte de santa Vivina, el convento se convirtió en un sitio de peregrinación. Dios obró numerosos milagros en el sepulcro de la santa; sus reliquias se hallan actualmente en Nuestra Señora de Sablon, en Bruselas.Los bolandistas publicaron un relato legendario sobre la santa, en «Anecdota J. Gielemans» (1895), pp. 57-59. Véase también Van Ballaer, «Officium cum Missa» (1903).fuente:«Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI


Santa Bega de Andenne

Santa Bega,viuda y fundadoraEn Andenne, de Brabante, santa Bega, viuda, la cual, después del asesinato de su marido, fundó el monasterio de la Bienaventurada Virgen María, bajo la Regla de san Columbano y san Benito.Pipino de Landen, quien en algunas tradiciones aparecía como beato, fue mayordomo de palacio de tres reyes merovingios. Estuvo casado con Ida de Nivelles -tenida también popularmente por beata- y dos de sus hijas aparecen en el Martirologio Romano:santa Gertrudis de Nevilley su hermana mayor, santa Bega. Gertrudis se negó a casarse y llegó a ser abadesa poco después de haber cumplido veinte años. Bega, en cambio, contrajo matrimonio con Ansegisilo, hijo desan Arnulfo de Metz, y pasó casi toda su vida en el mundo; fue la madre de Pipino de Heristal, el fundador de la dinastía Carolingia.Después de la muerte de su esposo, santa Bega construyó el año 691, en Andenne, a orillas del Mosa, siete capillas que representaban las siete iglesias de Roma. Las capillas estaban situadas alrededor de una iglesia. La santa fundó allí mismo un convento y lo pobló con religiosas de la abadía que su hermana había gobernado en vida. Más tarde, dicho convento se convirtió en una casa de canonesas, y los canónigos regulares de Letrán conmemoran a santa Bega como miembro de su orden. También las beguinas de Bélgica la veneran como patrona. Santa Bega murió cuando era abadesa de Andenne y fue sepultada allí.Acerca de la relación de santa Bega con los beguinatos, debe aclararse que esta institución propia de la Iglesia de Bélgica y los Países Bajos surgió en el siglo XIII, mucho después de la muerte de la santa, y que el nombre parece que puede provenir, o bien por la protección que recieron del P. Lambert le Bègue, o bien como una palabra corrupta derivada de «albigenses»; esta hipótesis es una de las más probables, ya que efectivamente las religiosas «beguinas» no fueron vistas con muy buenos ojos en su origen. En todo caso carecen de relación con santa Bega, a pesar de que la imagen que reproducimos, que está sobre el portal de entrada del beguinato de Lier, en Bélgica, dice en su pie «santa Begga, fundadora nuestra».Acta Sanctorum Belgii, vol. V (1789), pp. 70-125, de Ghesquiére; se trata de documentos de reducido valor histórico. Véase también Berliére, Monasticon Belge, vol. I, pp. 61-63. En línea pueden verseBiographisch-Bibliographisches Kirchenlexikon(en alemán), yCatholic Encyclopedia(en inglés). la estatua que reproducimos es de terracota, de 1777, obra del escultor belga D'Heur.fuente:«Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI


Categoría: Santoral / Diciembre

Publicado: 2026-02-26T23:42:30Z | Modificado: 2026-02-26T23:42:30Z