Santoral del Día

📌 Santoral del Día: 16 de Junio


Beato Donizetti Tavares de Lima

Beato Donizetti Tavares de LimaNació en 1882 en Cássia, Brasil, y recibió el nombre de Donizetti, siempre en homenaje al gran compositor italiano. Él, sin embargo, prefería la música de Dios y usaba su voz no para cantar, sino para rezar a Nuestra Señora de Aparecida para que le mostrara su misión.Donizetti escribió que María era la principal "responsable" de su llamada a la vida religiosa, y como después será fundamental en muchas otras opciones de su vida porque "sólo ella sabe interceder ante el Señor". Donizetti, que toca el órgano en el seminario, combina así su pasión por la música con su pasión por la oración: volviéndose un instrumento en las manos de la Virgen. Ordenado sacerdote en 1908, fue a varias parroquias antes de ser nombrado párroco en S. Antonio di Tambaú, donde permaneció hasta su muerte en 1961, y precisamente en la diócesis de S. Joao de Boa Vista hizo construir una capilla en honor de la Virgen de Aparecida.El P. Donizetti era un muchacho fuerte y alto, de temperamento alegre, por lo que no tuvo dificultad en atraer a las almas más jóvenes de su parroquia, constituyéndose en un ejemplo de vida religiosa para aquellos en quienes veía la vocación, e iniciando en el trabajo a las otras para darles un futuro digno."En aquella época no era que la sociedad ofreciera tanto; la Iglesia siempre hacía acto de suplencia en ausencia de la organización estatal, por lo que creaba escuelas, momentos de encuentro..." (cardenal Becciu). Y él tenía una bella personalidad, su forma de ser y sus hermosas cualidades como músico, como hombre comprometido con la esfera social: todo esto atraía a la gente y especialmente a los jóvenes".Él quiere cuidar de sus ovejas tanto espiritual como físicamente, así a esparcirse la noticia de que sus bendiciones son prodigiosas, que tienen poderes para sanar de todo mal. A mediados de los años cincuenta, miles de personas hacían cola fuera de su parroquia sólo para hablar con él, para ser acariciadas. El Padre Donizetti tenía miedo de lo que le estaba sucediendo, no estaba seguro de que fuera la voluntad de Dios, así que escribió a su obispo, como nos dice también el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos:"Excelencia, antes de que lo sepa por otros, he venido a decirle que mucha gente viene a visitarme porque se ha corrido la voz de que mi bendición cura o es de consuelo en las penas. Siempre rezo a Nuestra Señora Apareçida. Soy consciente de que esta es una misión que usted me ha confiado, ayudar a los necesitados. ¿Qué debo hacer? - es la carta del sacerdote. El obispo le dio una respuesta alentadora y serena: `Querido Padre, continúe dando su bendición, la que es de la Iglesia. No es un acto de magia, ni una invención suya. Dispense las gracias de Nuestra Señora. Vaya tranquilo".Siempre en movimiento, el Padre Donizetti se hace inspirar por el Espíritu Santo, pero también por la Rerum Novarum, la primera encíclica sobre la doctrina social de la Iglesia que León XIII había promulgado unos años antes. Estamos en un Brasil que ha abolido recientemente la esclavitud, pero en el que hay una ausencia total de protección de los derechos humanos, por no hablar de aquellos de los trabajadores.El Padre Donizetti se convierte en precursor: compra tierras y casas para los que no tienen nada, construye un hospicio para los ancianos pobres, un jardín de infancia para los niños, un centro de alimentación para los necesitados, crea una asociación para la protección de la maternidad y la infancia y un club para los empleados de las fábricas; más tarde un equipo de fútbol, una banda de música.... Obviamente, también crea cierto descontento en los poderosos, como atestigua el cardenal:"No sólo mal humor, sino contrastes, incluso la persecución por parte de aquellos que se ven amenazados en su tranquila y cotidiana vida, pero sobre todo en la preservación del poder económico, a menudo construido sobre la explotación de los trabajadores. Un sacerdote si se comporta como tal será un signo de contradicción, como lo fue Jesús. Jesús dijo: "Ay de vosotros, si la gente hablará siempre bien de vosotros, no seréis mis discípulos". Si no provocamos, si no creamos estos momentos, incluso de persecución, de persecución moral, de calumnia hacia nosotros, se ve que no hemos estado exactamente en línea con Jesucristo".


San Juan Francisco de Regis

San Juan Francisco de Regis Confesor (1597-1640)La tensión entre los católicos y los calvinistas franceses, alimentada por los intereses políticos de la Casa de Valois y la Casa de Guisa, fue aumentando en Francia; estallará la guerra civil en el siglo XVI y se prolongará durante el siglo XVII. En uno de los períodos de paz en que se despierta el fervor religioso con manifestaciones polarizadas en torno a la Eucaristía y a la Santísima Virgen, en nítido clima de resurgimiento católico, nace Juan Francisco en Foncouverte, en el 1597, de unos padres campesinos acomodados. Cuando nació, ya había pasado la terrible Noche de san Bartolomé del 1572 en la que miles de hugonotes fueron asesinados en París y en otros lugares de Francia, con Coligny, su jefe. Y faltaba un año para que el rey Enrique IV, ya convertido al catolicismo, promulgara el Edicto de Nantes que proporcionaría a los hugonotes libertad religiosa casi completa. Juan Francisco decidió entrar en la Compañía de Jesús. Estaba comenzando los estudios teológicos, cuando se declara en Touluose la terrible epidemia de peste del año 1628. Hay abundantes muertes entre enfermos y enfermeros hasta el punto de fallecer 87 jesuitas en tres años. Como hacen falta brazos para la enorme labor de caridad que tiene ante los ojos, no cesa de pedir insistentemente su plaza entre los que cooperan en lo que pueden para dar algo de remedio al mal. Se hace ordenar sacerdote precisamente para ello, aunque su decisión conlleve dificultades para la profesión solemne. Quiso ir al Canadá a predicar la fe; pretendía ir con deseo de martirio; hace gestiones, lo solicitó a sus superiores que le prometieron mandarlo, pero aquello no fue posible. Su Canadá fue más al norte de Francia, en la región del Vivarais, donde vivió el resto de su vida. Allí comienzan los lugareños a llamarle «el santo» y se llenan las iglesias más grandes de gente ávida de escucharle. Organiza la caridad. Funda casas para sacar de la prostitución a jóvenes de vida descaminada. No le sobra tiempo.Pasa noches en oración y la labor de confesionario no se cuenta por horas, sino por mañanas y tardes. Así le sorprendió la muerte cuando sólo contaba él 43 de edad: derrumbándose después de una jornada de confesionario, ante los presentes que aún esperaban su turno para recibir el perdón. Cinco días después, marchó al cielo. Era el año 1640


San Aureliano de Arlés

San Aureliano de Arlés,obispoEn Lyon, en la Galia, sepultura de san Aureliano, obispo de Arlés, el cual, nombrado vicario en la Galia por el papa Vigilio, fundó en su ciudad dos monasterios, uno masculino y otro femenino, a los que dio una Regla propia.San Aureliano llegó a ocupar el obispado de Arles en el 546 y, por entonces, recibió el palio que le envió el papa Vigilio, así como un nombramiento de vicario pontificio en las Galias. Aureliano fundó un monasterio para monjes, al que enriqueció con muchas reliquias y para el cual estableció una regla; asimismo estableció en Arles un convento para mujeres. Cuando el papa Vigilio se hallaba de visita en Constantinopla, el obispo de Arles le escribió una carta para pedirle que, en bien de la doctrina, explicase la condenación que había formulado y que se conoce con el nombre de los «Tres Capítulos» (ver un resumen del tema ensan Dacio). El emperador Justiniano había hecho presiones sobre el Papa a fin de que proclamase esa condenación, pero en el Occidente se la miraba con cierta desconfiaza y se decía que afectaba la validez del Concilio de Calcedonia. La respuesta del Papa llegó en otra carta, donde afirmaba amablemente que no había motivos para preocuparse, pero sin dar explicaciones más que en términos muy vagos. San Aureliano murió en Lyon, donde se descubrió su tumba en el año 1308.Hay una nota sobre san Aureliano en el Acta Sanctorum, junio, vol. IV. Una carta del santo, dirigida al rey Teodeberto, se editó con comentarios críticos en MGH., Epistolae, vol. III, p. 124. Sobre la controversia de los "Tres Capítulos", ver a Hefele-Leclercq, vol. ni, pp. 1-67. Sobre el lugar del santo en la lista de obispo de Arles, consúltese a Duchesne en Fastes Episcopaux, vol. i, pp. 258-259.fuente:«Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI


Categoría: Santoral / Junio

Publicado: 2026-02-26T23:42:31Z | Modificado: 2026-02-26T23:42:31Z