📌 Santoral del Día: 10 de Abril
San John Ogilvie
Juan Ogilvie(Drum-na-Keith, Condado deBanffshire,1580-Glasgow,10 de marzode1615) fue un mártirescocés. Fue canonizado el17 de octubrede1976y está considerado patrón de la unidad cristiana.Fue hijo de uncatólicoconvertido alcalvinismoy de madre católica. Estudió enDouaiyLovaina(Bélgica), donde fue alumno del teólogo jesuitaCornelio a Lápide. Es enviado a seguir sus estudios al Monasterio de benedictinos deRatisbona, Alemania, y gracias a una beca fundada por el PapaGregorio XIpasa aOlmutzen Alemania.A los 20 años ingresó al Noviciado deBrnoenAustria. Hizo sus tres votos en 1601. Pasó a estudiar filosofía en Graz. Tras lo cual ejerció el magisterio en el Colegio deViena, donde trabajó en la Congregación Mariana de Jóvenes. Luego estudió teología en Olmutz. En 1610 fue ordenado sacerdote enParís. Permaneció luego tres años enRuan.En 1613 viajó a Escocia como comerciante de caballos con el falso nombre de Capitán Watson. En 1614 integra una comisión escocesa que busca en vano con elRey Jacobo Iuna tregua política y religiosa enEscocia. En agosto de ese año regresó a Glasgow y fue traicionado por Adam Boyd, quien le había pedido ser catequizado. Encarcelado enEdimburgo, luego pasó aGlasgowdonde fue procesado y condenado a muerte por haber celebrado misa. Fue ahorcado el10 de marzode1615en el llamadoGlasgow Crossdonde se cruzan las carreteras deLondresy de Edimburgo, frente a laTron-Gate(hoy calle de Trongate).Vidas de Santos de la Compañía de Jesús, obra XVIII. Autor: Jaime Correa Castelblanco, S.J. Imprimatur: 1994, Santiago de Chile.Saints of the Society of Jesus. 130 pags; David Andrew Merrick, 1923. Editado por William H. Sadlier,Inc. de Nueva York.ISBN 9781143034923Jesuits saints & martyrs: short biographies of the saints, blessed, venerables, and servants of God of the Society of Jesus. 478 pags; por Joseph N. Tylenda, 1998. Impreso por Jesuit Way.ISBN 9780829410747
San Ezequiel
Profeta (s. VII a. C)Ezequiel, hijo de Buzi, linaje sacerdotal, fue llevado cautivo a Babilonia junto con el rey Jeconías de Judá (597 a.C) e internado en Tel Abib, a orillas del río Cobar. Cinco años después, a los treinta de su edad (cfr.1,1), Dios lo llamó al cargo de Profeta, que ejerció entre los desterrados durante 22 años, es decir, hasta el año 520 a.C. A pesar de las calamidades del destierro, los cautivos no dejaban de abrigar falsas esperanzas, creyendo que el cautiverio terminaría pronto y que Dios no permitiría la destrucción de su templo y la Ciudad Santa (véase Jer. 7,4).Había, además, falsos profetas que engañaban al pueblo prometiéndole en un futuro cercano el retorno al país de sus padres. Tanto mayor fue el desengaño de los infelices cuándo llegó la noticia de la caídad de Jerusalén. No pocos perdieron la fe y se entregaron a la desesperación. La misión del profeta Ezequiel consistió principalmente en combatir la idolatría, la corrupción de las malas costumbres, y las ideas erróneas acerca del pronto regreso a Jesuralén. Para consolarlos pinta el profeta, con los mas vivos y bellos colores, las esperanzas de la salud mesiánica.Dividese el libro en un prólogo, que relata el llamamiento del Profeta (cap. 1 a 3), y tres partes principales. La primera (cap. 4 a 24) comprende las profecías a cerca de la ruina de Jerusalén; la segunda (cap.25 a 32), el castigo de los pueblos enemigosde Judá; la tercera (cap. 33 a 48), la restauración. " es notable la última sección del profeta (40 a 48), en que nos describe en forma verdaderamente geométrica la restauración de Israel después del cautiverio: el Templo, la ciudad, sus arrabales y la tierra toda de Palestina repartida por igual entre las doce tribus " (Nácar-Colunga).Las profecias de Ezequiel descuellan por las riquezas de alegorias, imágenes, y acciones simbólicas, de tal manera, que San Jerónimo las llama " mar de la palabra divina" y " laberinto de los secretos de Dios".Fue una época dificultosa para el pueblo de Israel. En Jerusalén reina Joaquín, hijo del piadoso rey Josías que murió en la batalla de Megiddo (609 a. C.). En un primer momento, Joaquín intenta halagar al coloso babilónico, pero termina uniéndose en coalición con pequeñas potencias contra Nabucodonosor. Jeremías ya dio la voz de alerta, sugiriendo la sumisión, pero el orgullo de los elegidos la hizo imposible.En 598 los babilonios ponen cerco a Jerusalén y capitula Judá. Su precio es la deportación de gran parte de la población, entre ellos el rey Jeconías, hijo de Joaquín que murió durante el asedio. Con los deportados va también el joven Ezequiel que será el profeta del exilio. Dos etapas enmarcan su acción profética. La primera es antes de la destrucción de Jerusalén por los caldeos (598 a. C.) Aquí el hombre de Dios se encuentra con un pueblo ranciamente orgulloso y lleno de falso optimismo, fruto de la presunción. Es verdad que siglo y medio antes había permitido Dios la desaparición de Samaría, el Reino del Norte; pero Jerusalén es otra cosa; Yahwéh habita en ella.Pensaban que pasaría como en tiempos de Senaquerib, un siglo antes, cuando tuvo que abandonar el asedio por una intervención milagrosa; ahora Dios repetiría el prodigio. Ezequiel no piensa como ellos. Afirma y predica que Jerusalén será destruida con el Templo. Dice a todos que ha llegado la hora del castigo divino para el pueblo israelita pecador; sólo queda aceptar con compunción y humildad los designios punitivos de Yahwéh. A esta altura el profeta tiene una misión ingrata porque es un agorero de males futuros y próximos. Lasegundase desarrolla una vez consumada la catástrofe. Ahora ha de levantar los ánimos oprimidos; debe dar esperanzas luminosas sobre un porvenir mejor. Creían sus compatriotas deportados que Dios se había excedido en el castigo, o que les había hecho cargar con los pecados de los antepasados.Ezequiel se preocupará de hacerles ver que Dios ha sido justo y que el castigo no tiene otra finalidad que la de purificarlos antes de pasar a una nueva etapa gloriosa nacional. Ezequiel empleando un estilo que no tiene nada que ver con el de los profetas preexilios Amós, Oseas, Isaías y Jeremías; no goza de su sencillez y frescor. Ezequiel pertenece a la clase sacerdotal, está cabalgando entre dos épocas y se aproxima a la literatura apocalíptica del judaísmo tardío.Fue la vida profética de Ezequiel un período de veinte años (593-573) de amplia actividad para salvar las esperanzas mesiánicas de sus compañeros de infortunio, al derrumbarse la monarquía israelita. Bien puede estar el secreto en copiar la fidelidad de Ezequiel. El Profeta Ezequiel, según tradición judía, murió mártir. La Iglesia celebra su conmemoración el 10 de abril.
San Fulberto
San Fulberto, obispo de Chartres y escritor ilustre, 1028.
Publicado: 2026-02-26T23:42:29Z | Modificado: 2026-02-26T23:42:29Z