Santa Misa del día: Domingo 9 de Abril de 2023

Vigilia Pascual en la Noche Santa

Blanco Tiempo Pascual Vigilia Pascual en la Noche santa MR, p. 316 (317) / Lecc. I, p. 829 LH, todo propio. T. II, p. 501; Fieles: p. 271; Popular: 20 y 442.

Otros Santos: Hugo de Rouen, abad benedictino y obispo; Casilda de Toledo, virgen eremita. Beata Celestina (Catalina) Faron, religiosa de la Congregaci√≥n de las Peque√Īas Siervas de la Inmaculada Concepci√≥n y m√°rtir.

Primera parte

Solemne inicio de la Vigilia o Lucernario

Bendición del fuego nuevo y preparación del cirio.

Se apagan todas las luces de la iglesia.

En un lugar adecuado, fuera de la iglesia, se prepara un fuego que llamee. Congregado all√≠ el pueblo, llega el sacerdote con los ministros, uno de los cuales lleva el cirio pascual. No se usan ni la cruz procesional, ni los ciriales. Si las circunstancias no permiten encender el fuego, fuera de la iglesia, todo este rito se desarrolla como se indica en el n√ļmero 13 en el Misal Romano. El sacerdote y los fieles se signan, mientras √©l dice: En el nombre del Padre, y del Hijo y del Esp√≠ritu Santo, y enseguida saluda al pueblo, como de costumbre, le hace una breve monici√≥n sobre la vigilia de esta noche, con estas palabras u otras semejantes: Hermanos: En esta noche santa, en que nuestro Se√Īor Jesucristo pas√≥ de la muerte a la vida, la Iglesia invita a todos sus hijos, diseminados por el mundo, a que se re√ļnan para velar en oraci√≥n. Conmemoremos, pues, juntos, la Pascua del Se√Īor, escuchando su Palabra y participando en sus sacramentos, con la esperanza cierta de participar tambi√©n en su triunfo sobre la muerte y de vivir con √©l para siempre en Dios. Enseguida se bendice el fuego, diciendo con las manos extendidas:

Oremos.

Dios nuestro, que por medio de tu Hijo comunicaste a tus fieles el fuego de tu luz, santifica ‚Ć este fuego nuevo y conc√©denos que, al celebrar estas fiestas pascuales, se encienda en nosotros el deseo de las cosas celestiales, para que podamos llegar con un esp√≠ritu renovado a las fiestas de la eterna claridad. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. R. Am√©n. Una vez bendecido el fuego nuevo, uno de los ministros lleva el cirio pascual ante el celebrante. √Čste con un punz√≥n grava una cruz en el Cirio. Despu√©s, traza sobre √©l la letra griega Alfa y, debajo, la letra Omega; entre los brazos de la cruz traza los cuatro n√ļmeros del a√Īo en curso, mientras dice:

1.Cristo ayer y hoy, traza la l√≠nea vertical;2.Principio y fin, traza la l√≠nea horizontal; 3.Alfa, traza la letra Alfa, arriba de la l√≠nea vertical;4.y Omega, traza la letra Omega abajo de la l√≠nea vertical;5.Suyo es el tiempo, traza el primer n√ļmero del a√Īo en curso en el √°ngulo superior izquierdo de la cruz; 6.y la eternidad, traza el segundo n√ļmero del a√Īo, en el √°ngulo superior derecho;7.A √©l la gloria y el poder, traza el tercer n√ļmero del a√Īo en el √°ngulo inferior izquierdo;8.por los siglos de los siglos. Am√©n. traza el cuarto n√ļmero del a√Īo en el √°ngulo inferior derecho.

Después de haber trazado la cruz y los demás signos. el sacerdote incrusta al cirio cinco granos de incienso, en forma de cruz, diciendo al mismo tiempo:

1. Por sus santas llagas 12. gloriosas,3. nos proteja 4 2 54. Y nos guarde5. Jesucristo nuestro Se√Īor. Am√©n. 3

El celebrante enciende el cirio con el fuego nuevo, diciendo: Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu.

Procesión

En la puerta de la iglesia, el diácono se detiene y elevando el cirio, canta:V. Luz de Cristo.R. Demos gracias a Dios. El sacerdote enciende su vela de la llama del cirio pascual. Enseguida el diácono avanza hasta la mitad de la Iglesia, se detiene y elevando el crio, canta por segunda vez:V. Luz de Cristo.R. Demos gracias a Dios. En este momento todos encienden sus velas en la llama del cirio y avanzan. Al llegar ante el altar, el diácono, vuelto hacia el pueblo, canta por tercera vez:V. Luz de Cristo. R. Demos gracias a Dios. A continuación, el diácono pone el cirio pascual en el candelabro que está preparado junto al ambón o, en medio del presbiterio. y entonces se encienden las luces de la iglesia; con excepción de las velas del altar.

El Pregón Pascual

El sacerdote se dirige a la sede. El diácono pone el cirio pascual en el candelabro, que está preparado en medio del presbiterio o junto al ambón. Después de poner incienso en el incensario, si éste se ha utilizado, el diácono pide y recibe, como lo hace en la misa antes del Evangelio, la bendición del sacerdote.

Pregón Pascual (Forma larga)

Al√©grense, por fin, los coros de los √°ngeles; al√©grense las jerarqu√≠as del cielo y, por la victoria de rey tan poderoso, que las trompetas anuncien la salvaci√≥n. Goce tambi√©n la tierra, inundada de tanta claridad, y que, radiante con el fulgor del rey eterno, se sienta libre de la tiniebla que cubr√≠a el orbe entero. Al√©grese tambi√©n nuestra madre, la Iglesia, revestida de luz tan brillante; resuene este templo con las aclamaciones del pueblo. (Por eso, queridos hermanos, que asisten a la admirable claridad de esta luz santa, invoquen conmigo la misericordia de Dios omnipotente, para que aquel que, sin m√©rito m√≠o, me agreg√≥ al n√ļmero de los di√°conos, complete mi alabanza a este cirio, infundiendo el resplandor de su luz).

V. El Se√Īor est√© con todos ustedes.R. Y con tu esp√≠ritu.V. Levantemos el coraz√≥n.R. Lo tenemos levantado hacia el Se√Īor.V. Demos gracias al Se√Īor, nuestro Dios.R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario aclamar, con nuestras voces y con todo el afecto del coraz√≥n, a Dios invisible, el Padre todopoderoso, y a su √ļnico Hijo, nuestro Se√Īor Jesucristo. Porque √©l ha pagado por nosotros al eterno Padre la deuda de Ad√°n, y ha borrado con su sangre inmaculada la condena del antiguo pecado. Porque √©stas son las fiestas de Pascua, en las que se inmola el verdadero Cordero, cuya sangre consagra las puertas de los fieles. Esta es la noche en que sacaste de Egipto a los israelitas, nuestros padres, y los hiciste pasar a pie el mar Rojo. Esta es la noche en que la columna de fuego esclareci√≥ las tinieblas del pecado. Esta es la noche que a todos los que creen en Cristo, por toda la tierra, los arranca de los vicios del mundo y de la oscuridad del pecado, los restituye a la gracia y los agrega a los santos. √Čsta es la noche en que, rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso del abismo. De qu√© nos servir√≠a haber nacido si no hubi√©ramos sido rescatados? Qu√© asombroso beneficio de tu amor por nosotros! Qu√© incomparable ternura y caridad! Para rescatar al esclavo entregaste al Hijo! Necesario fue el pecado de Ad√°n, que ha sido borrado por la muerte de Cristo. Feliz la culpa que mereci√≥ tal Redentor! Qu√© noche tan dichosa! S√≥lo ella conoci√≥ el momento en que Cristo resucit√≥ del abismo. Esta es la noche de la que estaba escrito: Ser√° la noche clara como el d√≠a, la noche iluminada por mi gozo. Y as√≠, esta noche santa ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los ca√≠dos, la alegr√≠a a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los potentes. En esta noche de gracia, acepta, Padre santo, el sacrificio vespertino de esta llama, que la santa Iglesia te ofrece en la solemne ofrenda de este cirio, obra de las abejas. Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego, que arde en llama viva para la gloria de Dios. Y aunque distribuye su luz, no mengua al repartirla, porque se alimenta de cera fundida que elabor√≥ la abeja fecunda para hacer esta l√°mpara preciosa. Qu√© noche tan dichosa, en que se une el cielo con la tierra, lo humano con lo divino! Te rogamos, Se√Īor, que este cirio consagrado a tu nombre para destruir la oscuridad de esta noche, arda sin apagarse y, aceptado como perfume, se asocie a las lumbreras del cielo. Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo; ese lucero que no conoce ocaso, Jesucristo, tu Hijo, que, volviendo del abismo, brilla sereno para el linaje humano, y vive y reina por los siglos de los siglos.R. Am√©n.

Segunda parte

Liturgia de la Palabra

En esta vigilia se proponen nueve lecturas, siete del Antiguo Testamento y dos del Nuevo (la ep√≠stola y el Evangelio). Si las circunstancias pastorales lo piden, el n√ļmero de lecturas del Antiguo Testamento puede reducirse hasta tres y, en casos muy urgentes, hasta dos. Aun en este √ļltimo caso, nunca se omite la tercera lectura, tomada del √Čxodo, sobre el paso del mar Rojo. Terminado el preg√≥n, todos apagan sus velas y se sientan. Antes de comenzar las lecturas, el sacerdote exhorta a la asamblea con estas palabras u otras semejantes: Hermanos, habiendo iniciado solemnemente la Vigilia Pascual, escuchemos con recogimiento la palabra de Dios. Meditemos c√≥mo, en la antigua alianza, Dios salv√≥ a su pueblo y en la plenitud de los tiempos, envi√≥ al mundo a su Hijo para que nos redimiera. Oremos para que Dios lleve a su plenitud la obra de la redenci√≥n realizada por el misterio pascual. Lo que va entre ... puede suprimir por motivos pastorales.

PRIMERA LECTURA **

Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno.

Del libro del Génesis: 1,1-2,2

En el principio cre√≥ Dios el cielo y la tierra. La tierra era soledad y caos; y las tinieblas cubr√≠an la faz del abismo. El esp√≠ritu de Dios se mov√≠a sobre la superficie de las aguas. Dijo Dios: Que exista la luz, y la luz existi√≥. Vio Dios que la luz era buena, y separ√≥ la luz de las tinieblas. Llam√≥ a la luz d√≠a y a las tinieblas, noche. Fue la tarde y la ma√Īana del primer d√≠a. Dijo Dios: Que haya una b√≥veda entre las aguas, que separe unas aguas de otras. E hizo Dios una b√≥veda y separ√≥ con ella las aguas de arriba, de las aguas de abajo. Y as√≠ fue. Llam√≥ Dios a la b√≥veda cielo. Fue la tarde y la ma√Īana del segundo d√≠a. Dijo Dios: Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo lugar y que aparezca el suelo seco. Y as√≠ fue. Llam√≥ Dios tierra al suelo seco y mar a la masa de las aguas. Y vio Dios que era bueno. Dijo Dios: Verdee la tierra con plantas que den semilla y √°rboles que den fruto y semilla, seg√ļn su especie, sobre la tierra. Y as√≠ fue. Brot√≥ de la tierra hierba verde, que produc√≠a semilla, seg√ļn su especie, y √°rboles que daban fruto y llevaban semilla, seg√ļn su especie. Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la ma√Īana del tercer d√≠a. Dijo Dios: Que haya lumbreras en la b√≥veda del cielo, que separen el d√≠a de la noche, se√Īalen las estaciones, los d√≠as y los a√Īos, y luzcan en la b√≥veda del cielo para iluminar la tierra. Y as√≠ fue. Hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para regir el d√≠a y la menor, para regir la noche; y tambi√©n hizo las estrellas. Dios puso las lumbreras en la b√≥veda del cielo para iluminar la tierra, para regir el d√≠a y la noche, y separar la luz de las tinieblas. y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la ma√Īana del cuarto d√≠a. Dijo Dios: Ag√≠tense las aguas con un hervidero de seres vivientes y revoloteen sobre la tierra las aves, bajo la b√≥veda del cielo. Cre√≥ Dios los grandes animales marinos y los vivientes que en el agua se deslizan y la pueblan, seg√ļn su especie. Cre√≥ tambi√©n el mundo de las aves, seg√ļn sus especies. Vio Dios que era bueno y los bendijo, diciendo: Sean fecundos y multipl√≠quense; llenen las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra. Fue la tarde y la ma√Īana del quinto d√≠a. Dijo Dios: Produzca la tierra vivientes, seg√ļn sus especies: animales dom√©sticos, reptiles y fieras, seg√ļn sus especies. Y as√≠ fue. Hizo Dios las fieras, los animales dom√©sticos y los reptiles, cada uno seg√ļn su especie. Y vio Dios que era bueno. Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine a los peces del mar, a las aves del cielo, a los animales dom√©sticos y a todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y cre√≥ Dios al hombre a su imagen; a imagen suya lo cre√≥; hombre y mujer los cre√≥. Y los bendijo Dios y les dijo: Sean fecundos y multipl√≠quense, llenen la tierra y som√©tanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo ser viviente que se mueve sobre la tierra. Y dijo Dios: He aqu√≠ que les entrego todas las plantas de semilla que hay sobre la faz de la tierra, y todos los √°rboles que producen frutos y semilla, para que les sirvan de alimento. Y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todos los seres que respiran, tambi√©n les doy por alimento las verdes plantas. Y as√≠ fue. Vio Dios todo lo que hab√≠a hecho y lo encontr√≥ muy bueno. Fue la tarde y la ma√Īana del sexto d√≠a. As√≠ quedaron concluidos el cielo y la tierra con todos sus ornamentos, y terminada su obra, descans√≥ Dios el s√©ptimo d√≠a de todo cuanto hab√≠a hecho.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 103, 1-2a. 5-6. 10 y 12. 13-14. 24 y 35c.R/. Bendice al Se√Īor, alma m√≠a.

Bendice al Se√Īor, alma m√≠a; Se√Īor y Dios m√≠o, inmensa es tu grandeza. Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto.R/. Sobre bases inconmovibles asentaste la tierra para siempre. Con un vestido de mares la cubriste y las aguas en los montes concentraste.R/. En los valles haces brotar las fuentes, que van corriendo entre monta√Īas; junto al arroyo vienen a vivir las aves, que cantan entre las ramas. R/. Desde tu cielo riegas los montes y sacias la tierra del fruto de tus manos; haces brotar hierba para los ganados y pasto para los que sirven al hombre. R/. Qu√© numerosas son tus obras, Se√Īor, y todas las hiciste con maestr√≠a! La tierra est√° llena de tus creaturas. Bendice al Se√Īor, alma m√≠a. R/.

O bien:

Del salmo 32R/. La tierra llena est√° de tus bondades.

Sincera es la palabra del Se√Īor y todas sus acciones son leales. √Čl ama la justicia y el derecho, la tierra est√° llena de sus bondades.R/. La palabra del Se√Īor hizo los cielos y su aliento, los astros. Los mares encerr√≥ como en un odre y como en una presa los oc√©anos. R/. Feliz la naci√≥n cuyo Dios es el Se√Īor; dichoso el pueblo que escogi√≥ por suyo. Desde el cielo el Se√Īor, atentamente, mira a todos los hombres.R/. En el Se√Īor est√° nuestra esperanza, pues √©l es nuestra ayuda y nuestro amparo. Mu√©strate bondadoso con nosotros, puesto que en ti, Se√Īor, hemos confiado.R/. Oremos. Dios todopoderoso y eterno, que en todas las obras de tu amor te muestras admirable, conc√©denos comprender que la redenci√≥n realizada por Cristo, nuestra Pascua, es una obra m√°s maravillosa todav√≠a que la misma creaci√≥n del universo. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n. O bien: Creaci√≥n del hombre. Dios nuestro, que de modo admirable creaste al hombre y de modo m√°s admirable a√ļn lo redimiste, conc√©denos sabidur√≠a de esp√≠ritu, para resistir a los atractivos del pecado y poder llegar as√≠ a las alegr√≠as eternas. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n. Lo que va entre ... puede suprimir por motivos pastorales.

SEGUNDA LECTURA**

El sacrificio de nuestro patriarca Abraham.

Del libro del Génesis: 22, 1-18

En aquel tiempo, Dios le puso una prueba a Abraham y le dijo: Abraham, Abraham!. √Čl respondi√≥: Aqu√≠ estoy. Y Dios le dijo: Toma a tu hijo √ļnico, Isaac, a quien tanto amas; vete a la regi√≥n de Moria y ofr√©cemelo en sacrificio, en el monte que yo te indicar√©. Abraham madrug√≥, aparej√≥ su burro, tom√≥ consigo a dos de sus criados y a su hijo Isaac; cort√≥ le√Īa para el sacrificio y se encamin√≥ al lugar que Dios le hab√≠a indicado. Al tercer d√≠a divis√≥ a lo lejos el lugar. Les dijo entonces a sus criados: Qu√©dense aqu√≠ con el burro; yo ir√© con el muchacho hasta all√°, para adorar a Dios y despu√©s regresaremos. Abraham tom√≥ la le√Īa para el sacrificio, se la carg√≥ a su hijo Isaac y tom√≥ en su mano el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos. Isaac dijo a su padre Abraham: Padre!. √Čl respondi√≥: Qu√© quieres, hijo?. El muchacho contest√≥: Ya tenemos fuego y le√Īa, pero d√≥nde est√° el cordero para el sacrificio?. Abraham le contest√≥: Dios nos dar√° el cordero para el sacrificio, hijo m√≠o. Y siguieron caminando juntos. Cuando llegaron al sitio que Dios le hab√≠a se√Īalado, Abraham levant√≥ un altar y acomod√≥ la le√Īa. Luego at√≥ a su hijo Isaac, lo puso sobre el altar, encima de la le√Īa, y tom√≥ el cuchillo para degollarlo. Pero el √°ngel del Se√Īor lo llam√≥ desde el cielo y le dijo: Abraham, Abraham!. √Čl contest√≥: Aqu√≠ estoy. El √°ngel le dijo: No descargues la mano contra tu hijo, ni le hagas da√Īo. Ya veo que temes a Dios, porque no le has negado a tu hijo √ļnico. Abraham levant√≥ los ojos y vio un carnero, enredado por los cuernos en la maleza. Atrap√≥ el carnero y lo ofreci√≥ en sacrificio, en lugar de su hijo. Abraham puso por nombre a aquel sitio el Se√Īor provee, por lo que aun el d√≠a de hoy se dice: ¬ęel monte donde el Se√Īor provee. El √°ngel del Se√Īor volvi√≥ a llamar a Abraham desde el cielo y le dijo: Juro por m√≠ mismo, dice el Se√Īor, que por haber hecho esto y no haberme negado a tu hijo √ļnico, yo te bendecir√© y multiplicar√© tu descendencia como las estrellas del cielo y las arenas del mar. Tus descendientes conquistar√°n las ciudades enemigas. En tu descendencia ser√°n bendecidos todos los pueblos de la tierra, porque obedeciste a mis palabras.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 15, 5 y 8. 9-10. 11.R/. Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti.

El Se√Īor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida est√° en sus manos. Tengo siempre presente al Se√Īor y con √©l a mi lado, jam√°s tropezar√©.R/. Por eso se me alegran el coraz√≥n y el alma y mi cuerpo vivir√° tranquilo, porque t√ļ no me abandonar√°s a la muerte, ni dejar√°s que sufra yo la corrupci√≥n.R/. Ens√©√Īame el camino de la vida, s√°ciame de gozo en tu presencia y de alegr√≠a perpetua junto a ti.R/. Oremos. Dios nuestro, excelso Padre de los creyentes, que por medio de la gracia de la adopci√≥n y por el misterio pascual sigues cumpliendo la promesa hecha a Abraham de multiplicar su descendencia por toda la tierra y de hacerlo el padre de todas las naciones, concede a tu pueblo responder dignamente a la gracia de tu llamada. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

TERCERA LECTURA

Los israelitas entraron en el mar sin mojarse.

Del libro del √Čxodo: 14, 15-15, 1

En aquellos d√≠as, dijo el Se√Īor a Mois√©s: Por qu√© sigues clamando a m√≠? Diles a los israelitas que se pongan en marcha. Y t√ļ, alza tu bast√≥n, extiende tu mano sobre el mar y div√≠delo, para que los israelitas entren en el mar sin mojarse. Yo voy a endurecer el coraz√≥n de los egipcios para que los persigan, y me cubrir√© de gloria a expensas del fara√≥n y de todo su ej√©rcito, de sus carros y jinetes. Cuando me haya cubierto de gloria a expensas del fara√≥n, de sus carros y jinetes, los egipcios sabr√°n que yo soy el Se√Īor. El √°ngel del Se√Īor, que iba al frente de las huestes de Israel, se coloc√≥ tras ellas. Y la columna de nubes que iba adelante, tambi√©n se desplaz√≥ y se puso a sus espaldas, entre el campamento de los israelitas y el campamento de los egipcios. La nube era tinieblas para unos y claridad para otros, y as√≠ los ej√©rcitos no trabaron contacto durante toda la noche. Mois√©s extendi√≥ la mano sobre el mar, y el Se√Īor hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del este, que sec√≥ el mar, y dividi√≥ las aguas. Los israelitas entraron en el mar y no se mojaban, mientras las aguas formaban una muralla a su derecha y a su izquierda. Los egipcios se lanzaron en su persecuci√≥n toda la caballer√≠a del fara√≥n, sus carros y jinetes, entraron tras ellos en el mar. Hacia el amanecer, el Se√Īor mir√≥ desde la columna de fuego y humo al ej√©rcito de los egipcios y sembr√≥ entre ellos el p√°nico. Trab√≥ las ruedas de sus carros, de suerte que no avanzaban sino pesadamente. Dijeron entonces los egipcios: Huyamos de Israel, porque el Se√Īor lucha en su favor contra Egipto. Entonces el Se√Īor le dijo a Mois√©s: Extiende tu mano sobre el mar, para que vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes. Y extendi√≥ Mois√©s su mano sobre el mar, y al amanecer, las aguas volvieron a su sitio, de suerte que al huir, los egipcios se encontraron con ellas, y el Se√Īor los derrib√≥ en medio del mar. Volvieron las aguas y cubrieron los carros, a los jinetes y a todo el ej√©rcito del fara√≥n, que se hab√≠a metido en el mar para perseguir a Israel. Ni uno solo se salv√≥. Pero los hijos de Israel caminaban por lo seco en medio del mar. Las aguas les hac√≠an muralla a derecha e izquierda. Aquel d√≠a salv√≥ el Se√Īor a Israel de las manos de Egipto. Israel vio a los egipcios, muertos en la orilla del mar. Israel vio la mano fuerte del Se√Īor sobre los egipcios, y el pueblo temi√≥ al Se√Īor y crey√≥ en el Se√Īor y en Mois√©s, su siervo. Entonces Mois√©s y los hijos de Israel cantaron este c√°ntico al Se√Īor: No se dice Palabra del Se√Īor, se pasa directamente al Salmo.


SALMO RESPONSORIAL

√Čx 15, 1b-2. 3-4. 5-6. 17-18.R/. Alabemos al Se√Īor por su victoria.

Cantemos al Se√Īor, sublime es su victoria: caballos y jinetes arroj√≥ en el mar.R/. Mi fortaleza y mi canto es el Se√Īor, √©l es mi salvaci√≥n, √©l es mi Dios, yo lo alabar√©; es el Dios de mis padres, yo le cantar√©.R/. El Se√Īor es un guerrero, su nombre es el Se√Īor. Precipit√≥ en el mar los carros del fara√≥n y a sus guerreros; ahog√≥ en el mar Rojo a sus mejores capitanes.R/. El mar cay√≥ sobre ellos; en las temibles aguas como plomo se hundieron. Extendiste tu diestra, Se√Īor, y se los trag√≥ la tierra. R/. T√ļ llevas a tu pueblo para plantarlo en el monte que le diste en herencia, en el lugar que convertiste en tu morada, en el santuario que construyeron tus manos. T√ļ, Se√Īor, reinar√°s para siempre.R/. Oremos. Se√Īor Dios, cuyos antiguos prodigios los percibimos resplandeciendo tambi√©n en nuestros tiempos, puesto que aquello mismo que realiz√≥ la diestra de tu poder para liberar a un solo pueblo de la esclavitud del fara√≥n, lo sigues realizando tambi√©n ahora, por medio del agua del bautismo para salvar a todas las naciones, concede que todos los hombres del mundo lleguen a contarse entre los hijos de Abraham y participen de la dignidad del pueblo elegido. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

O bien:

Dios nuestro, que manifestaste a la luz del Nuevo Testamento el sentido profundo de los prodigios realizados en los tiempos antiguos, dej√°ndonos ver en el paso del Mar Rojo, una imagen del bautismo y del pueblo liberado de la esclavitud, un anuncio de los sacramentos del pueblo cristiano, haz que todos los hombres, mediante la fe, participen del privilegio del pueblo elegido y sean regenerados por la acci√≥n santificadora de tu Esp√≠ritu. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

CUARTA LECTURA

Con amor eterno se ha apiadado de ti tu redentor.

Del libro del profeta Isaías: 54, 5-14

El que te cre√≥, te tomar√° por esposa; su nombre es Se√Īor de los ej√©rcitos. Tu redentor es el Santo de Israel; ser√° llamado Dios de toda la tierra. Como a una mujer abandonada y abatida te vuelve a llamar el Se√Īor. Acaso repudia uno a la esposa de la juventud?, dice tu Dios. Por un instante te abandon√©, pero con inmensa misericordia te volver√© a tomar. En un arrebato de ira te ocult√© un instante mi rostro, pero con amor eterno me he apiadado de ti, dice el Se√Īor, tu redentor. Me pasa ahora como en los d√≠as de No√©: entonces jur√© que las aguas del diluvio no volver√≠an a cubrir la tierra; ahora juro no enojarme ya contra ti ni volver a amenazarte. Podr√°n desaparecer los montes y hundirse las colinas, pero mi amor por ti no desaparecer√° y mi alianza de paz quedar√° firme para siempre. Lo dice el Se√Īor, el que se apiada de ti. T√ļ, la afligida, la zarandeada por la tempestad, la no consolada: He aqu√≠ que yo mismo coloco tus piedras sobre piedras finas, tus cimientos sobre zafiros; te pondr√© almenas de rub√≠ y puertas de esmeralda y murallas de piedras preciosas. Todos tus hijos ser√°n disc√≠pulos del Se√Īor, y ser√° grande su prosperidad. Ser√°s consolidada en la justicia. Destierra la angustia, pues ya nada tienes que temer; olvida tu miedo, porque ya no se acercar√° a ti.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 29, 2 y 4. 5-6.11 y 12a. y 13b.R/. Te alabar√©, Se√Īor, eternamente.

Te alabar√©, Se√Īor, pues no dejaste que se rieran de m√≠ mis enemigos. T√ļ, Se√Īor, me salvaste de la muerte y a punto de morir, me reviviste.R/. Alaben al Se√Īor quienes lo aman, den gracias a su nombre, porque su ira dura un solo instante y su bondad, toda la vida. El llanto nos visita por la tarde; por la ma√Īana, el j√ļbilo.R/. Esc√ļchame, Se√Īor, y compad√©cete; Se√Īor, ven en mi ayuda. Convertiste mi duelo en alegr√≠a, te alabar√© por eso eternamente.R/. Oremos. Dios, todopoderoso y eterno, multiplica, en honor a tu nombre, cuanto prometiste a nuestros padres en la fe y acrecienta la descendencia por ti prometida mediante la santa adopci√≥n filial, para que aquello que los antiguos patriarcas no dudaron que habr√≠a de acontecer, tu Iglesia advierta que ya est√° en gran parte cumplido. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

QUINTA LECTURA

Vengan a mí y vivirán. Sellaré con ustedes una alianza perpetua.

Del libro del profeta Isaías: 55, 1-11

Esto dice el Se√Īor: Todos ustedes, los que tienen sed, vengan por agua; y los que no tienen dinero, vengan, tomen trigo y coman; tomen vino y leche sin pagar. Por qu√© gastar el dinero en lo que no es pan y el salario, en lo que no alimenta? Esc√ļchenme atentos y comer√°n bien, saborear√°n platillos sustanciosos. Pr√©stenme atenci√≥n, vengan a m√≠, esc√ļchenme y vivir√°n. Sellar√© con ustedes una alianza perpetua, cumplir√© las promesas que hice a David. Como a √©l lo puse por testigo ante los pueblos, como pr√≠ncipe y soberano de las naciones, as√≠ t√ļ reunir√°s a un pueblo desconocido, y las naciones que no te conoc√≠an acudir√°n a ti, por amor del Se√Īor, tu Dios, por el Santo de Israel, que te ha honrado. Busquen al Se√Īor mientras lo pueden encontrar, inv√≥quenlo mientras est√° cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal, sus planes; que regrese al Se√Īor, y √©l tendr√° piedad; a nuestro Dios, que es rico en perd√≥n. Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, sus caminos no son mis caminos. Porque as√≠ como aventajan los cielos a la tierra, as√≠ aventajan mis caminos a los de ustedes y mis pensamientos a sus pensamientos. Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven all√°, sino despu√©s de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que d√© semilla para sembrar y pan para comer, as√≠ ser√° la palabra que sale de mi boca: no volver√° a m√≠ sin resultado, sino que har√° mi voluntad y cumplir√° su misi√≥n. Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Is 12,2-3. 4bcd. 5-6.R/. El Se√Īor es mi Dios y salvador.

El Se√Īor es mi Dios y salvador: con √©l estoy seguro y nada temo. El Se√Īor es mi protecci√≥n y mi fuerza, y ha sido mi salvaci√≥n. Sacar√°n agua con gozo de la fuente de salvaci√≥n.R/. Den gracias al Se√Īor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus haza√Īas, proclamen que su nombre es sublime.R/. Alaben al Se√Īor por sus proezas, an√ļncienlas a toda la tierra. Griten jubilosos, habitantes de Si√≥n, porque el Dios de Israel ha sido grande con ustedes.R/. Oremos. Dios todopoderoso y eterno, √ļnica esperanza del mundo, t√ļ que anunciaste por voz de los profetas, los misterios que estamos celebrando esta noche, multiplica en el coraz√≥n de tu pueblo los santos prop√≥sitos porque no podr√≠a ning√ļn santo anhelo alcanzar crecimiento sin el impulso que procede de ti. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

SEXTA LECTURA

Sigue el camino que te conduce a la luz del Se√Īor.

Del libro del profeta: Baruc 3, 9-15. 32-4, 4

Escucha, Israel, los mandatos de vida, presta o√≠do para que adquieras prudencia. A qu√© se debe, Israel, que est√©s a√ļn en pa√≠s enemigo, que envejezcas en tierra extranjera, que te hayas contaminado por el trato con los muertos, que te veas contado entre los que descienden al abismo? Es que abandonaste la fuente de la sabidur√≠a. Si hubieras seguido los senderos de Dios, habitar√≠as en paz eternamente. Aprende d√≥nde est√°n la prudencia, la inteligencia y la energ√≠a, as√≠ aprender√°s d√≥nde se encuentra el secreto de vivir larga vida, y d√≥nde la luz de los ojos y la paz. Qui√©n es el que hall√≥ el lugar de la sabidur√≠a tuvo acceso a sus tesoros? El que todo lo sabe, la conoce; con su inteligencia la ha escudri√Īado. El que ciment√≥ la tierra para todos los tiempos, y la pobl√≥ de animales cuadr√ļpedos; el que env√≠a la luz, y ella va, la llama, y temblorosa le obedece; llama a los astros, que brillan jubilosos en sus puestos de guardia, y ellos le responden: Aqu√≠ estamos, y refulgen gozosos para aquel que los hizo. √Čl es nuestro Dios y no hay otro como √©l; √©l ha escudri√Īado los caminos de la sabidur√≠a y se la dio a su hijo Jacob, a Israel, su predilecto. Despu√©s de esto, ella apareci√≥ en el mundo y convivi√≥ con los hombres. La sabidur√≠a es el libro de los mandatos de Dios, la ley de validez eterna; los que la guardan, vivir√°n, los que la abandonan, morir√°n. Vu√©lvete a ella, Jacob, y abr√°zala; camina hacia la claridad de su luz; no entregues a otros tu gloria, ni tu dignidad a un pueblo extranjero. Bienaventurados nosotros, Israel, porque lo que agrada al Se√Īor nos ha sido revelado.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 18, 8. 9. 10. 11.R/. T√ļ tienes, Se√Īor, palabras de vida eterna.

La ley del Se√Īor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Se√Īor y hacen sabio al sencillo.R/. En los mandamientos del Se√Īor hay rectitud y alegr√≠a para el coraz√≥n; son luz los preceptos del Se√Īor para alumbrar el camino.R/. La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandatos del Se√Īor son verdaderos y enteramente justos.R/. M√°s deseables que el oro y las piedras preciosas las normas del Se√Īor, y m√°s dulces que la miel de un panal que gotea.R/. Oremos. Dios nuestro, que haces crecer continuamente a tu Iglesia con hijos llamados de todos los pueblos, d√≠gnate proteger siempre con tu gracia a quienes has hecho renacer con el agua del bautismo. Por Jesucristo nuestro Se√Īor. Am√©n.

S√ČPTIMA LECTURA

Los rociaré con agua pura y les daré un corazón nuevo.

Del libro del profeta Ezequiel: 36, 16-28

En aquel tiempo, me fue dirigida la palabra del Se√Īor en estos t√©rminos: Hijo de hombre, cuando los de la casa de Israel habitaban en su tierra, la mancharon con su conducta y con sus obras; como inmundicia fue su proceder ante mis ojos. Entonces descargu√© mi furor contra ellos, por la sangre que hab√≠an derramado en el pa√≠s y por haberlo profanado con sus idolatr√≠as. Los dispers√© entre las naciones y anduvieron errantes por todas las tierras. Los juzgu√© seg√ļn su conducta, seg√ļn sus acciones los sentenci√©. Y en las naciones a las que se fueron, desacreditaron mi santo nombre, haciendo que de ellos se dijera: Este es el pueblo del Se√Īor, y ha tenido que salir de su tierra. Pero, por mi santo nombre, que la casa de Israel profan√≥ entre las naciones a donde lleg√≥, me he compadecido. Por eso, dile a la casa de Israel: Esto dice el Se√Īor: no lo hago por ustedes, casa de Israel. Yo mismo mostrar√© la santidad de mi nombre excelso, que ustedes profanaron entre las naciones. Entonces ellas reconocer√°n que yo soy el Se√Īor, cuando, por medio de ustedes les haga ver mi santidad. Los sacar√© a ustedes de entre las naciones, los reunir√© de todos los pa√≠ses y los llevar√© a su tierra. Los rociar√© con agua pura y quedar√°n purificados; los purificar√© de todas sus inmundicias e idolatr√≠as. Les dar√© un coraz√≥n nuevo y les infundir√© un esp√≠ritu nuevo; arrancar√© de ustedes el coraz√≥n de piedra y les dar√© un coraz√≥n de carne. Les infundir√© mi esp√≠ritu y los har√© vivir seg√ļn mis preceptos y guardar y cumplir mis mandamientos. Habitar√°n en la tierra que di a sus padres; ustedes ser√°n mi pueblo y yo ser√© su Dios .Palabra de Dios. Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

De los salmos 41,3. 5bcd; 42, 3. 4.R/. Estoy sediento del Dios que da la vida.

Como el venado busca el agua de los r√≠os, as√≠, cansada, mi alma te busca a ti, Dios m√≠o.R/. Del Dios que da la vida est√° mi ser sediento. Cu√°ndo ser√° posible ver de nuevo su templo? R/. Recuerdo cuando √≠bamos a casa del Se√Īor, cantando, jubilosos, alabanzas a Dios.R/. Env√≠ame, Se√Īor, tu luz y tu verdad; que ellas se conviertan en mi gu√≠a y hasta tu monte santo me conduzcan, all√≠ donde t√ļ habitas.R/. Al altar del Se√Īor me acercar√©, al Dios que es mi alegr√≠a, y a mi Dios, el Se√Īor, le dar√© gracias al comp√°s de la c√≠tara.R/.

O bien, cuando hay bautizos:

Isa√≠as 12R/. El Se√Īor es mi Dios y salvador.

El Se√Īor es mi Dios y salvador con √©l estoy seguro y nada temo. El Se√Īor es mi protecci√≥n y mi fuerza y ha sido mi salvaci√≥n. Sacar√°n agua con gozo de la fuente de salvaci√≥n.R/. Den gracias al Se√Īor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus haza√Īas, proclamen que su nombre es sublime.R/. Alaben al Se√Īor por sus proezas, an√ļncienlas a toda la tierra. Griten jubilosos, habitantes de Si√≥n, porque el Dios de Israel ha sido grande con ustedes.R/.

O bien:

Del salmo 50R/. Crea en m√≠ Se√Īor, un coraz√≥n puro.

Crea en m√≠, Se√Īor, un coraz√≥n puro, un esp√≠ritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Se√Īor, lejos de ti, ni retires de m√≠ tu santo esp√≠ritu.R/. Devu√©lveme tu salvaci√≥n, que regocija, y mant√©n en m√≠ un alma generosa. Ense√Īar√© a los descarriados tus caminos y volver√°n a ti los pecadores.R/. T√ļ, Se√Īor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto, no te agradar√≠a. Un coraz√≥n contrito te presento, y a un coraz√≥n contrito, t√ļ nunca lo desprecias.R/. Oremos. Dios de inmutable poder y eterna luz, mira propicio el admirable misterio de la Iglesia entera y realiza serenamente, en virtud de tu eterno designio, la obra de la humana salvaci√≥n; que todo el mundo vea y reconozca que los ca√≠dos se levantan, que se renueva lo que hab√≠a envejecido y que, por obra de Jesucristo, todas las cosas concurren hacia la unidad que tuvieron en el origen. √Čl que vive y reina por los siglos de los siglos. Am√©n.

O bien:

Oremos. Se√Īor Dios, que con las ense√Īanzas de ambos Testamentos nos instruyes para celebrar el sacramento de la Pascua, haz que comprendamos la hondura de tu misericordia, para que los dones que hoy recibimos afiancen en nosotros la esperanza de los bienes futuros. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n. Terminada la oraci√≥n de la √ļltima lectura del Antiguo Testamento, con el responsorio y la oraci√≥n correspondiente, se encienden las velas del altar y resto de las luces. El sacerdote entona solemnemente el Gloria, que todos prosiguen. Mientras tanto se tocan las campanas, de dentro y de fuera del templo, de acuerdo a las costumbres de cada lugar.

ORACI√ďN COLECTA

Dios nuestro, que haces resplandecer esta noche santa con la gloria del Se√Īor resucitado aviva en tu Iglesia el esp√≠ritu filial, para que, renovados en cuerpo y alma, nos entreguemos plenamente a tu servicio. Por nuestro Se√Īor Jesucristo ...

EP√ćSTOLA

Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya nunca morir√°.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 6, 3-11

Hermanos: Todos los que hemos sido incorporados a Cristo Jes√ļs por medio del bautismo, hemos sido incorporados a su muerte. En efecto, por el bautismo fuimos sepultados con √©l en su muerte, para que, as√≠ como Cristo resucit√≥ de entre los muertos por la gloria del Padre, as√≠ tambi√©n nosotros llevemos una vida nueva. Porque, si hemos estado √≠ntimamente unidos a √©l por una muerte semejante a la suya, tambi√©n lo estaremos en su resurrecci√≥n. Sabemos que nuestro viejo yo fue crucificado con Cristo, para que el cuerpo del pecado quedara destruido, a fin de que ya no sirvamos al pecado, pues el que ha muerto queda libre del pecado. Por lo tanto, si hemos muerto con Cristo, estamos seguros de que tambi√©n viviremos con √©l; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya nunca morir√°. La muerte ya no tiene dominio sobre √©l, porque al morir, muri√≥ al pecado de una vez para siempre; y al resucitar, vive ahora para Dios. Lo mismo ustedes, consid√©rense muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jes√ļs, Se√Īor nuestro.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.

Terminada la epístola todos se ponen de pie y el sacerdote entona solemnemente el Aleluya, que todos repiten. Luego un salmista o un cantor dice el salmo, al que el pueblo responde: Aleluya Si hace falta, el mismo salmista canta el Aleluya


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 117, 1-2. 16ab-17. 22-23. R/. Aleluya, aleluya.

Te damos gracias, Se√Īor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna.R/. Diga la casa de Israel: Su misericordia es eterna.R/. La diestra del Se√Īor es poderosa, la diestra del Se√Īor es nuestro orgullo. No morir√©, continuar√© viviendo, para contar lo que el Se√Īor ha hecho.R/. La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Se√Īor, es un milagro patente.R/.

EVANGELIO

Ha resucitado e ir√° delante de ustedes a Galilea.

Del santo Evangelio seg√ļn san Mateo: 28, 1-10

Transcurrido el s√°bado, al amanecer del primer d√≠a de la semana, Mar√≠a Magdalena y la otra Mar√≠a fueron a ver el sepulcro. De pronto se produjo un gran temblor, porque el √°ngel del Se√Īor baj√≥ del cielo y acerc√°ndose al sepulcro, hizo rodar la piedra que lo tapaba y se sent√≥ encima de ella. Su rostro brillaba como el rel√°mpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Los guardias, atemorizados ante √©l, se pusieron a temblar y se quedaron como muertos. El √°ngel se dirigi√≥ a las mujeres y les dijo: No teman. Ya s√© que buscan a Jes√ļs, el crucificado. No est√° aqu√≠; ha resucitado, como lo hab√≠a dicho. Vengan a ver el lugar donde lo hab√≠an puesto. Y ahora, vayan de prisa a decir a sus disc√≠pulos: Ha resucitado de entre los muertos e ir√° delante de ustedes a Galilea; all√° lo ver√°n. Eso es todo. Ellas se alejaron a toda prisa del sepulcro, y llenas de temor y de gran alegr√≠a, corrieron a dar la noticia a los disc√≠pulos. Pero de repente Jes√ļs les sali√≥ al encuentro y las salud√≥. Ellas se le acercaron, le abrazaron los pies y lo adoraron. Entonces les dijo Jes√ļs: No tengan miedo. Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea. All√° me ver√°n.Palabra del Se√Īor.Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

REFLEXI√ďN: La fiesta por excelencia de los cristianos es, como bien lo sabemos, la Pascua de Resurrecci√≥n y la Vigilia Pascual su m√°s bella expresi√≥n... En sus numerosas lecturas b√≠blicas tenemos un valioso resumen de toda la historia de nuestra salvaci√≥n. Cristo resucitado es el nuevo Ad√°n que restituye al hombre -especialmente por el nuevo nacimiento realizado en la fuente bautismal- la dignidad perdida por el pecado (Rom 6, 3 ss). Con la luz y la fuerza de su Esp√≠ritu, √Čl nos obtiene, o nos concede de nuevo, la dignidad de hijos muy amados del Padre. Despoj√©monos, pues, de la antigua levadura y decid√°monos a llevar una vida de resucitados!

Tercera parte

Liturgia bautismal

Si est√°n presentes los que se van a bautizar:

Hermanos, acompa√Īemos con nuestra oraci√≥n a quienes anhelan renacer a nueva vida en la fuente del bautismo, para que Dios, nuestro Padre, les otorgue su protecci√≥n y su amor.

Si se bendice la fuente, pero no hay bautismos:

Hermanos, pidamos a Dios todopoderoso que con su poder santifique esta fuente bautismal, para que cuantos en el bautismo van a ser regenerados en Cristo, sean agregados al n√ļmero de hijos adoptivos de Dios.

Si no hay bautismos, ni bendición de la fuente, omitidas las Letanías de los santos se procede inmediatamente a la bendición del agua (n. 54).

Letanías de los santos

En las letan√≠as se pueden a√Īadir algunos nombres de santos, especialmente el del titular de la iglesia, el de los patronos del lugar y el de los que van a ser bautizados. Coro Asamblea Se√Īor, ten piedad de nosotros,Se√Īor, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros,Cristo, ten piedad de nosotros. Se√Īor, ten piedad de nosotros,Se√Īor, ten piedad de nosotros. Santa Mar√≠a, Madre de Dios,ruega por nosotros. San Miguel,ruega por nosotros. Santos √Āngeles de Dios,rueguen por nosotros. San Juan Bautista,ruega por nosotros. San Jos√©,ruega por nosotros. Santos Pedro y Pablo, rueguen por nosotros. San Andr√©s,ruega por nosotros. San Juan,ruega por nosotros. Santa Mar√≠a Magdalena,ruega por nosotros. San Esteban,ruega por nosotros. San Ignacio de Antioqu√≠a,ruega por nosotros. San Lorenzo,ruega por nosotros. San Felipe de Jes√ļs,ruega por nosotros. Santos Crist√≥bal Magallanes y compa√Īeros m√°rtires,rueguen por nosotros. Santas Perpetua y Fel√≠citas,rueguen por nosotros. Santa In√©s,ruega por nosotros. San Gregorio,ruega por nosotros. San Agust√≠n,ruega por nosotros. San Atanasio,ruega por nosotros. San Basilio,ruega por nosotros. San Mart√≠n,ruega por nosotros. San Benito,ruegapor nosotros. Santos Francisco y Domingo,rueguen por nosotros. San Francisco Javier,ruega por nosotros. San Juan Mar√≠a Vianney,ruega por nosotros. San Rafael Gu√≠zar y Valencia,ruega por nosotros. San Jos√© Mar√≠a de Yermo y Parres,ruega por nosotros. Santa Catalina de Siena,ruega por nosotros. Santa Teresa de Jes√ļs,ruega por nosotros. Santa Teresa del Ni√Īo de Jes√ļs,ruega por nosotros. Santa Mar√≠a de Jes√ļs Sacramentado Venegas,ruega por nosotros. Santa Mar√≠a Guadalupe Garc√≠a Zavala,ruega por nosotros. San Juan Diego,ruega por nosotros. Todos los santos y santas de Dios,rueguen por nosotros. Mu√©strate propicio, l√≠branos, Se√Īor. De todo mal, l√≠branos, Se√Īor. De todo pecado,l√≠branos, Se√Īor. De la muerte eterna, l√≠branos, Se√Īor. Por tu encarnaci√≥n, l√≠branos, Se√Īor. Por tu muerte y resurrecci√≥n, l√≠branos, Se√Īor. Por el don del Esp√≠ritu Santo, l√≠branos, Se√Īor. Nosotros, que somos pecadores, te rogamos, √≥yenos.

Si hay bautizos:

Para que estos elegidos renazcan a la vida nueva por medio del bautismo, te rogamos, óyenos.

Si no hay bautizos:

Para que santifiques esta fuente bautismal por la que renacer√°n tus hijos, a la vida nueva, te rogamos, √≥yenos. Jes√ļs, Hijo de Dios vivo, te rogamos, √≥yenos. Cristo, √≥yenos. Cristo, √≥yenos. Cristo, esc√ļchanos. Cristo, esc√ļchanos.

Si hay bautismos, el sacerdote, con las manos extendidas, dice la siguiente oración:

Derrama, Se√Īor, tu infinita bondad en este sacramento del bautismo y env√≠a tu santo Esp√≠ritu para que haga renacer de la fuente bautismal a estos nuevos hijos tuyos que van a ser santificados por tu gracia, mediante la colaboraci√≥n de nuestro ministerio. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. R. Am√©n.

Bendición del agua bautismal

Dios nuestro, que con tu poder invisible realizas obras admirables por medio de los signos sacramentales y has hecho que tu creatura, el agua, signifique de muchas maneras la gracia del bautismo. Dios nuestro, cuyo Esp√≠ritu aleteaba sobre la superficie de las aguas en los mismos principios del mundo, para que ya desde entonces el agua recibiera el poder de dar la vida. Dios nuestro, que incluso en las aguas torrenciales del diluvio prefiguraste el nuevo nacimiento de los hombres, al hacer que de una manera misteriosa un mismo elemento diera fin al pecado y origen a la virtud. Dios nuestro, que hiciste pasar a pie, sin mojarse, el Mar Rojo a los hijos de Abrah√°n, a fin de que el pueblo liberado de la esclavitud del fara√≥n prefigurara al pueblo de los bautizados. Dios nuestro, cuyo Hijo, al ser bautizado por el Precursor en el agua del Jord√°n, fue ungido por el Esp√≠ritu Santo; suspendido en la cruz, quiso que brotaran de su costado sangre y agua; y despu√©s de su resurrecci√≥n mand√≥ a sus ap√≥stoles: Vayan y ense√Īen a todas las naciones bautiz√°ndolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp√≠ritu Santo. Mira ahora a tu Iglesia en oraci√≥n y abre para ella la fuente del bautismo. Que por la obra del Esp√≠ritu Santo esta agua adquiera la gracia de tu Unig√©nito, para que el hombre, creado a tu imagen, limpio de su antiguo pecado por el sacramento del bautismo, renazca a la vida nueva por el agua y el Esp√≠ritu Santo. Si es oportuno, introduce el cirio pascual en el agua, una o tres veces, diciendo: Te pedimos, Se√Īor, que por tu Hijo, descienda sobre el agua de esta fuente el poder del Esp√≠ritu Santo, Manteniendo el cirio dentro del agua, prosigue: para que todos, sepultados con Cristo en su muerte por el bautismo, resuciten tambi√©n con √©l a la vida nueva. √Čl que vive y reina... R. Am√©n. Enseguida saca el cirio del agua, y el pueblo dice la siguiente aclamaci√≥n: Se puede decir la siguiente aclamaci√≥n o alguna otra adecuada: Fuentes del Se√Īor, bendigan al Se√Īor; al√°benlo y glorif√≠quenlo por los siglos.

Bendición del agua

Si no hay bautismos, ni bendición de la fuente bautismal.

Pidamos, queridos hermanos, a Dios nuestro Se√Īor, que se digne bendecir esta agua, con la cual seremos rociados en memoria de nuestro bautismo, y que nos renueve interiormente, para que permanezcamos fieles al Esp√≠ritu que hemos recibido. Y despu√©s de una breve pausa en silencio, dice la siguiente oraci√≥n, con las manos extendidas. Se√Īor, Dios nuestro, mira con bondad a este pueblo tuyo, que vela en oraci√≥n en esta noche sant√≠sima, recordando la obra admirable de nuestra creaci√≥n y la obra m√°s admirable, todav√≠a, de nuestra redenci√≥n. D√≠gnate bendecir ‚Ć est√° agua, que t√ļ creaste para dar fertilidad a la tierra, frescura y limpieza a nuestros cuerpos. T√ļ, adem√°s, convertiste el agua en un instrumento de tu misericordia: por ella, liberaste a tu pueblo de la esclavitud y en el desierto saciaste su sed; con la imagen del agua viva, los profetas anunciaron la nueva alianza que deseabas establecer con los hombres; por ella, finalmente, santificada por Cristo en el Jord√°n, renovarse, mediante el bautismo que nos da la vida nueva, nuestra naturaleza, corrompida por el pecado. Que esta agua nos recuerde ahora nuestro bautismo y nos haga participar en la alegr√≠a de nuestros hermanos, que han sido bautizados en esta Pascua. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. R. Am√©n.

Renovación de las promesas del bautismo

Terminada la ceremonia del bautismo (y de la confirmación) o, si no hubo bautismos, después de la bendición del agua, todos, de pie y teniendo en sus manos las velas encendidas, hacen la renovación de las promesas del bautismo. Hermanos, por medio del bautismo hemos sido hechos partícipes del misterio pascual de Cristo, es decir, por medio del bautismo hemos sido sepultados con él en su muerte, para resucitar con él a una vida nueva. Por eso, culminado nuestro camino cuaresmal, es muy conveniente que renovemos las promesas de nuestro bautismo, con las cuales un día renunciamos a Satanás y a sus obras y nos comprometimos a servir a Dios en la santa Iglesia católica. Por consiguiente:

Sacerdote:Todos Renuncian ustedes a Satanás?Sí, renuncio. Renuncian a todas sus obras?Sí, renuncio. Renuncian a todas sus seducciones?Sí, renuncio

O bien:

Sacerdote:Todos Renuncian ustedes al pecado para vivir en la libertad de los hijos de Dios?Sí, renuncio. Renuncian a todas las seducciones del mal para que el pecado no los esclavice?Sí, renuncio. Renuncian a Satanás, padre y autor de todo pecado? Sí, renuncio

Sacerdote:Todos Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?S√≠, creo. Sacerdote: Creen en Jesucristo, su Hijo √ļnico y Se√Īor nuestro, que naci√≥ de la Virgen Mar√≠a. Padeci√≥ y muri√≥ por nosotros, resucit√≥ y est√° sentado a la derecha del Padre?S√≠, creo Creen en el Esp√≠ritu Santo, en la santa Iglesia cat√≥lica, en la comuni√≥n de los santos, en el perd√≥n de los pecados, en la resurrecci√≥n de los muertos y en la vida eterna?S√≠, creo.

Que Dios todopoderoso, Padre de nuestro Se√Īor Jesucristo, que nos liber√≥ del pecado y nos ha hecho renacer por el agua y el Esp√≠ritu Santo, nos conserve con su gracia unidos a Jesucristo nuestro Se√Īor, hasta la vida eterna. Am√©n. El sacerdote roc√≠a al pueblo con el agua bendita, mientras todos cantan la siguiente Ant√≠fona o alg√ļn otro canto bautismal: Vi brotar agua del lado derecho del templo, aleluya. Vi que en todos aquellos que recib√≠an el agua, surg√≠a una vida nueva y cantaban con gozo: Aleluya, aleluya.

Cuarta parte

Liturgia Eucarística

Concluida la liturgia bautismal la celebración sigue como siempre.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Se√Īor, las s√ļplicas de tu pueblo, junto con los dones que te presentamos para que los misterios de la Pascua que hemos comenzado a celebrar, nos obtengan, con tu ayuda, el remedio para conseguir la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN

Cristo, nuestro Cordero pascual, ha sido inmolado. Aleluya. Celebremos, pues, la Pascua, con el pan sin levadura, que es sinceridad y verdad. Aleluya.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Inf√ļndenos, Se√Īor, el esp√≠ritu de tu caridad, para que, saciados con los sacramentos pascuales, vivamos siempre unidos en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

DESPEDIDA

C.Anuncien a todos la alegr√≠a del Se√Īor resucitado.

Pueden ir en paz, aleluya, aleluya.

R.Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

El cirio pascual se enciende en todas las celebraciones lit√ļrgicas m√°s solemnes de este tiempo.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2023 / Misal Catolico de abril 2023

Misal de Hoy Publicado: 2023-11-27T19:31:31Z | Modificado: 2023-11-27T19:31:31Z