Misa del día: Viernes 8 de Enero de 2016

VIERNES 8

Blanco Feria del Tiempo de Navidad MR p. 185 (195); Lecc. I, p. 475

Otros Santos: Apolinar de Hierápolis, obispo; Severino de Austria, abad. Beata Eurosia Fabris, laica.

TENER VIDA ETERNA

1 Jn 5, 5-13: Lc 5, 12-16

No es un asunto menor. En realidad, dependiendo de la manera cómo se ve la muerte, se aprende a vivir. Quienes tienen la esperanza firme de que en Cristo resucitado han alcanzado la victoria sobre la muerte, no pueden angustiarse ante el término de la vida biológica. Aprenden a ver la muerte con serenidad, a sabiendas que es el inicio de una existencia plena, como verdaderos hijos de Dios. En una sociedad que tropieza con más dificultades para abrirse a la vida futura, los cristianos estamos llamados a documentar la esperanza, viviendo con una espiritualidad armoniosa: sin apegamos a los bienes y realidades de este mundo y a la vez, generosamente activos, trabajando para que los excluidos del bienestar general, los leprosos del tiempo presente, experimenten la fuerza del amor cristiano y se acreciente su esperanza y su humanización.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 111, 4

Una luz se levanta en las tinieblas para los hombres de corazón recto: el Señor clemente, justo y compasivo.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, que el nacimiento del Salvador del mundo, manifestado por la estrella, sea comprendido por nuestras mentes cada vez con mayor profundidad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El Espíritu, el agua y la sangre.

De la primera carta del apóstol san Juan: 5, 5-13

Queridos hijos: ¿Quién es el que vence al mundo? Sólo el que cree que Jesús es el Hijo de Dios. Jesucristo es el que vino por medio del agua y de la sangre; Él vino, no sólo con agua, sino con agua y con sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Así pues, los testigos son tres: el Espíritu, el agua y la sangre. Y los tres están de acuerdo.
Si aceptamos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios vale mucho más y ese testimonio es el que Dios ha dado de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios tiene en sí ese testimonio. El que no le cree a Dios, hace de él un mentiroso, porque no cree en el testimonio que Dios ha dado de su Hijo. Y el testimonio es éste: que Dios nos ha dado la vida eterna y esa vida está en su Hijo. Quien tiene al Hijo, tiene la vida; quien no tiene al Hijo, no tiene la vida. A ustedes, los que creen en el nombre del Hijo de Dios, les he escrito estas cosas para que sepan que tienen la vida eterna.Palabra de Dios.Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 147, 12-13. 14-15. 19-20 R/. Demos gracias y alabemos al Señor.

Glorifica al Señor, Jerusalén, a Dios ríndele honores, Israel. Él refuerza el cerrojo de tus puertas y bendice a tus hijos en tu casa. R/.
Él mantiene la paz en tus fronteras, con su trigo mejor sacia tu hambre. Él envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente. R/.
Le muestra a Jacob su pensamiento, sus normas y designios a Israel. No ha hecho nada igual con ningún pueblo, ni le ha confiado a otro sus proyectos. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Mt 4, 23
R/. Aleluya, aleluya.

Predicaba Jesús la buena nueva del Reino y sanaba toda enfermedad en el pueblo. R/.

EVANGELIO

Al momento desapareció la lepra.

Del santo Evangelio según san Lucas: 5, 12-16

En aquel tiempo, estando Jesús en un poblado, llegó un leproso, y al ver a Jesús, se postró rostro en tierra, diciendo: "Señor, si quieres, puedes curarme". Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: "Quiero. Queda limpio". Y al momento desapareció la lepra. Entonces Jesús le ordenó que no lo dijera a nadie y añadió: "Ve, preséntate al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que Moisés prescribió. Eso les servirá de testimonio".
Y su fama se extendía más y más. Las muchedumbres acudían a oírlo y a ser curados de sus enfermedades. Pero Jesús se retiraba a lugares solitarios para orar. Palabra del Señor. T. Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta benignamente, Señor, los dones de tu pueblo, para que recibamos, por este sacramento celestial, aquello mismo que el fervor de nuestra fe nos mueve a proclamar. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Epifanía, MR, p. 491 (492).

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 1 Jn 4, 9

En esto se manifiesta el amor que Dios nos tiene; en que envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por Él.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que nos unes a ti al permitirnos participar en tus sacramentos, realiza su poderoso efecto en nuestros corazones, y que la misma recepción de este don tuyo nos haga más dignos de seguirlo recibiendo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2016 / Misal Catolico de enero 2016

Publicado: 2021-09-16T20:10:29Z | Modificado: 2021-09-16T20:10:29Z