Misa del día: Sabado 6 de Agosto de 2016

S√ĀBADO 6

La Transfiguraci√≥n del Se√Īor

Blanco Fiesta MR p. 762 (788) / Lecc. II, p. 1098 LH Vísperas I del domingo: 3a. Semana del Salterio Tomo IV: pp. 945 y 49 Para los fieles: pp. 642 y 409 Edición popular: pp. 202 y 474

Otros santos: San Hormisdas I, papa. Beato Carlos L√≥pez Vidal y compa√Īeros, m√°rtires.

Por medio de la Transfiguraci√≥n, el Se√Īor quiere preparar el coraz√≥n de sus disc√≠pulos para que superen el esc√°ndalo de la cruz. Pero esta fiesta es, adem√°s, un anuncio de la adopci√≥n maravillosa que nos hace hijos de Dios en Jesucristo y del resplandor con que un d√≠a brillar√° todo el cuerpo de la Iglesia.

HABLABAN DE SU √ČXODO
2 P 1, 16-19, Lc 9, 28-36

La relaci√≥n entre los dos pasajes es m√°s que clara, porque ambos refieren el testimonio apost√≥lico sobre la transfiguraci√≥n de Jes√ļs. En la segunda Carta de san Pedro el ap√≥stol refiere el evento de la glorificaci√≥n de Jes√ļs "en la monta√Īa sagrada". Para el pescador y los dem√°s ap√≥stoles escogidos para presenciar la transfiguraci√≥n, ese evento les permiti√≥ reconocer la condici√≥n filial de Jes√ļs. Los fortific√≥ para superar el esc√°ndalo de su pr√≥xima pasi√≥n. El Evangelio de san Lucas, refiere el mismo suceso con mayor precisi√≥n en los detalles. Jes√ļs dialoga con Mois√©s y El√≠as acerca de su √©xodo al Padre. No es un asunto menor, √©l tiene que subir a Jerusal√©n, enfrentar a los due√Īos del poder, confrontar a las instituciones religiosas, inst√°ndolas a vivir conforme a los criterios del imperio de Dios y no apegados a los crueles dictados del emperador Tiberio. Es a Jes√ļs a quien tendr√°n que escuchar y no a los procuradores romanos.

ANT√ćFONA DE ENTRADA Cfr. Mt 17, 5

Apareci√≥ el Esp√≠ritu Santo en una nube luminosa y se oy√≥ la voz del Padre celestial que dec√≠a: √Čste es mi Hijo muy amado, en quien tengo puestas mis complacencias; esc√ļchenlo.

Se dice Gloria.

ORACI√ďN COLECTA

Dios nuestro, que en la Transfiguraci√≥n gloriosa de tu Unig√©nito fortaleciste nuestra fe con el testimonio de los profetas y nos dejaste entrever la gloria que nos espera, como hijos tuyos, conc√©denos escuchar siempre la voz de tu Hijo amado, para llegar a ser coherederos de su gloria. √Čl, que vive y reina contigo en la unidad del Esp√≠ritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Nosotros escuchamos esta voz venida del cielo.

De la segunda carta del apóstol san Pedro: 1, 16-19

Hermanos: Cuando les anunciamos la venida gloriosa y llena de poder de nuestro Se√Īor Jesucristo, no lo hicimos fundados en f√°bulas hechas con astucia, sino por haberlo visto con nuestros propios ojos en toda su grandeza. En efecto, Dios lo llen√≥ de gloria y honor, cuando la sublime voz del Padre reson√≥ sobre √©l, diciendo: "√Čste es mi Hijo amado, en quien yo me complazco". Y nosotros escuchamos esta voz, venida del cielo, mientras est√°bamos con el Se√Īor en el monte santo.
Tenemos tambi√©n la firm√≠sima palabra de los profetas, a la que con toda raz√≥n ustedes consideran como una l√°mpara que ilumina en la oscuridad, hasta que despunte el d√≠a y el lucero de la ma√Īana amanezca en los corazones de ustedes.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 96, 1-2. 5-6.9

R/. Reina el Se√Īor, al√©grese la tierra.

Reina el Se√Īor, al√©grese la tierra; cante de regocijo el mundo entero. Tinieblas y nubes rodean el trono del Se√Īor que se asienta en la justicia y el derecho. R/.
Los montes se derriten como cera ante el Se√Īor de toda la tierra. Los cielos pregonan su justicia, su inmensa gloria ven todos los pueblos. R/.
T√ļ, Se√Īor alt√≠simo, est√°s muy por encima de la tierra y mucho m√°s en alto que los dioses. R/.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Mt 17, 5
R/. Aleluya, aleluya.

√Čste es mi Hijo muy amado, dice el Se√Īor, en quien tengo puestas todas mis complacencias; esc√ļchenlo. R/.

EVANGELIO

Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto.

Del santo Evangelio seg√ļn san Lucas: 9, 28-36

En aquel tiempo, Jes√ļs se hizo acompa√Īar de Pedro, Santiago y Juan, y subi√≥ a un monte para hacer oraci√≥n. Mientras oraba, su rostro cambi√≥ de aspecto y sus vestiduras se hicieron blancas y relampagueantes. De pronto aparecieron conversando con √©l dos personajes, rodeados de esplendor: eran Mois√©s y El√≠as. Y hablaban de la muerte que le esperaba en Jerusal√©n.
Pedro y sus compa√Īeros estaban rendidos de sue√Īo; pero, despert√°ndose, vieron la gloria de Jes√ļs y de los que estaban con √©l. Cuando √©stos se retiraban, Pedro le dijo a Jes√ļs: "Maestro, ser√≠a bueno que nos qued√°ramos aqu√≠ y que hici√©ramos tres chozas: una para ti, una para Mois√©s y otra para El√≠as", sin saber lo que dec√≠a.
No hab√≠a terminado de hablar, cuando se form√≥ una nube que los cubri√≥; y ellos, al verse envueltos por la nube, se llenaron de miedo. De la nube sali√≥ una voz que dec√≠a: "√Čste es mi Hijo, mi escogido; esc√ļchenlo". Cuando ces√≥ la voz, se qued√≥ Jes√ļs solo.
Los disc√≠pulos guardaron silencio y por entonces no dijeron a nadie nada de lo que hab√≠an visto.Palabra del Se√Īor.Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Se√Īor, las ofrendas que te presentamos en la gloriosa Transfiguraci√≥n de tu Unig√©nito, y l√≠mpianos de las manchas del pecado con el resplandor de tu luz. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvaci√≥n darte gracias siempre y en todo lugar, Se√Īor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Jesucristo, Se√Īor nuestro.
Porque él reveló su gloria ante los testigos que había elegido, y revistió su cuerpo, semejante al de todos los hombres, de un extraordinario esplendor, para apartar del corazón de sus discípulos el escándalo de la cruz, y manifestar que se cumpliría en la totalidad del cuerpo de la Iglesia lo que brilló admirablemente en él mismo, su cabeza. Por eso, con todos los ángeles, te alabamos por siempre en la tierra, aclamándote sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN Cfr. 1 Jn 3, 2

Cuando se manifieste el Se√Īor, seremos semejantes a √©l, porque lo veremos tal cual es.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Te rogamos, Se√Īor, que el alimento celestial que hemos recibido, nos transforme a imagen de aquel cuyo esplendor quisiste manifestar en su gloriosa Transfiguraci√≥n. √Čl, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2016 / Misal Catolico de agosto 2016

Publicado: 2021-09-16T20:10:29Z | Modificado: 2021-09-16T20:10:29Z