Misa del Día

Santa Misa del día

Jueves 5 de Febrero de 2026

Lecturas y oraciones

🔴 Rojo


SAN FELIPE DE JESÚS, mártir

Seguidores de Jesús como san Felipe

Felipe de las Casas, mártir, primer santo mexicano, escogió el nombre de “Felipe de Jesús”. Nació en la ciudad de México. Era inquieto y travieso. Entró en la Orden franciscana en la ciudad de Manila. Le concedieron ordenarse en su patria, pero una tormenta lanzó el barco hacia las costas del Japón, en donde sufrió el martirio, repitiendo el nombre de Jesús. Canonizado en 1862 (1572- 1597).

Sabemos del seguimiento de Jesús no tanto por afirmaciones teóricas, sino por el testimonio –pasado y presente– de incontables hombres y mujeres. Ellos y ellas nos muestran que seguir a Jesús no debe ser un camino triunfalista. Al contrario, como afirma Lucas, se sigue a un Jesús que “debe sufrir mucho, ser reprobado” por los jefes religiosos y hasta ser asesinado, aunque posteriormente resucite (9, 22). También nos enseña que negarse a sí mismo no significa no quererse o despreciarse, sino evitar constituirse en el centro, rivalizando con los demás y usurpando el lugar que únicamente le corresponde a Jesucristo. Nos muestran, además, que cargar con la cruz –la de cada día– implica asumir el destino del Maestro, aceptar quiénes somos en realidad, sin falsas humildades ni autoestimas equivocadas. Y, por último, quienes dan testimonio del discipulado viven en constante cambio; no son indecisos, sino personas abiertas a la conversión.

Hagamos una oración a san Felipe para que, por su intercesión, nos mantengamos como él, fieles en nuestro seguimiento de Jesús.


ANTÍFONA DE ENTRADA

Que al nombre de Jesús toda rodilla se doble, en el cielo, en la tierra, en los abismos, y que toda lengua proclame que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Se dice Gloria.


ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que te dignaste aceptar la sangre de san Felipe de Jesús como primicia de la fe de nuestro pueblo, concédenos, por su intercesión, madurar en esa misma fe, para que demos testimonio de ella no sólo de palabra, sino, sobre todo, con los hechos de nuestra vida diaria. Por nuestro Señor Jesucristo…


PRIMERA LECTURA

Los aceptó como holocausto.

Del libro de la Sabiduría: 3, 1-9

Las almas de los justos están en las manos de Dios y no los alcanzará ningún tormento. Los insensatos pensaban que los justos habían muerto, que su salida de este mundo era una desgracia y su salida de entre nosotros, una completa destrucción. Pero los justos están en paz.

La gente pensaba que sus sufrimientos eran un castigo, pero ellos esperaban confiadamente la inmortalidad. Después de breves sufrimientos recibirán una abundante recompensa, pues Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí. Los probó como oro en el crisol y los aceptó como un holocausto agradable.

En el día del juicio brillarán los justos como chispas que se propagan en un cañaveral. Juzgarán a las naciones y dominarán a los pueblos, y el Señor reinará eternamente sobre ellos.

Los que confían en el Señor comprenderán la verdad y los que son fieles a su amor permanecerán a su lado, porque Dios ama a sus elegidos y cuida de ellos.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 123

R. Nuestra ayuda es invocar al Señor.

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte cuando los hombres nos asaltaron, nos habría devorado vivos el fuego de su cólera. R.

Las aguas nos hubieran sepultado, un torrente nos hubiera llegado al cuello, un torrente de aguas encrespadas. Bendito sea el Señor, porque no permitió que nos despedazaran con sus dientes. R.

Nuestra vida se escapó como un pájaro de la trampa de los cazadores. La trampa se rompió y nosotros escapamos. Nuestra ayuda nos viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. R.


SEGUNDA LECTURA

Aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 4, 7-15

Hermanos: Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que esta fuerza tan extraordinaria proviene de Dios y no de nosotros mismos. Por eso sufrimos toda clase de pruebas, pero no nos angustiamos. Nos abruman las preocupaciones, pero no nos desesperamos. Nos vemos perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no vencidos.

Llevamos siempre y por todas partes la muerte de Jesús en nuestro cuerpo, para que en este mismo cuerpo se manifieste también la vida de Jesús. Nuestra vida es un continuo estar expuestos a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De modo que la muerte actúa en nosotros, y en ustedes, la vida.

Y como poseemos el mismo espíritu de fe que se expresa en aquel texto de la Escritura: Creo, por eso hablo, también nosotros creemos y por eso hablamos, sabiendo que aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes. Y todo esto es para bien de ustedes, de manera que, al extenderse la gracia a más y más personas, se multiplique la acción de gracias para gloria de Dios.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN ANTES DEL
EVANGELIO

Mt 5, 10

R. Aleluya, aleluya.

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor. R.



EVANGELIO

El que pierda su vida por mí, ése la encontrará.

Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 23-26

En aquel tiempo, Jesús le dijo a la multitud: “Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga. Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?

Por otra parte, si alguien se avergüenza de mí y de mi doctrina, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga revestido de su gloria y de la del Padre y de la gloria de los santos ángeles”.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

En la Arquidiócesis de México, se dice Credo.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, los dones que te presentamos y, por la intercesión de san Felipe de Jesús, haz que nos sirvan de ayuda para conseguir la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.


PREFACIO II DE LOS SANTOS MÁRTIRES

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque al alabar nosotros a los santos mártires, tú eres glorificado, ya que todo lo que concierne a su pasión es obra admirable de tu poder. En efecto, tú misericordiosamente les proporcionas el ardor de la fe, tú les otorgas la firmeza de la perseverancia y les concedes la victoria en la batalla, por Cristo, Señor nuestro. Por eso, tus creaturas del cielo y de la tierra te adoran cantando un cántico nuevo, y nosotros, con todos los coros de los ángeles, proclamamos tu gloria, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo…


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Mt 16, 24

Si alguno quiere venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga, dice el Señor.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con el sagrado Cuerpo y la preciosa Sangre de tu Hijo Jesucristo, te suplicamos humildemente, Señor, que, por intercesión de tu mártir san Felipe de Jesús, nos veamos libres de toda adversidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


PARA MEDITAR

Jesús nos invita a seguirlo, pero nos advierte que esto implica tomar nuestra cruz de cada día. Debemos renunciar a nuestros deseos egoístas y poner a Dios primero. Aunque existan placeres temporales, nuestra verdadera vida se encuentra en seguirlo. Cuando perdemos lo que tenemos, ganamos vida plena y eterna. Reflexionemos sobre nuestras prioridades y elijamos con valentía lo realmente importante.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2026 / Misal Catolico de febrero 2026

Misal de Hoy Publicado: 2026-01-29T21:08:22Z | Modificado: 2026-01-29T21:08:22Z