Santa Misa del día
Jueves 4 de Junio de 2026
Lecturas y oraciones
Calendario litúrgico 2026 ciclo A, año par - Jueves 04 de Junio de 2026 - El Cuerpo y la Sangre de Cristo
Color: ⚪ Blanco - El Cuerpo y la Sangre de Cristo (Jn 6, 51-58. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida) - Solemnidad - MR p. 449 [447] / Lecc. II p. 97. LH de la Solemnidad.
SEMBLANZA
EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 80, 17)
Alimentó a su pueblo con lo mejor del trigo y lo sació con miel sacada de la roca. Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Señor nuestro Jesucristo, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tu pasión, concédenos venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos continuamente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
[Te di un alimento que ni tú ni tus padres conocían.]
Del libro del Deuteronomio 8, 2-3. 14b-16a
En aquel tiempo, habló Moisés al pueblo y le dijo: “Recuerda el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto, para afligirte, para ponerte a prueba y conocer si ibas a guardar sus mandamientos o no. Él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que ni tú ni tus padres conocían, para enseñarte que no sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios. No sea que te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto y de la esclavitud; que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, lleno de serpientes y alacranes; que en una tierra árida hizo brotar para ti agua de la roca más dura, y que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL DEL SALMO 147
R. Bendito sea el Señor. Glorifica al Señor, Jerusalén, a Dios ríndele honores, Israel. El refuerza el cerrojo de tus puertas y bendice a tus hijos en tu casa. R. El mantiene la paz en tus fronteras, con su trigo mejor sacia tu hambre. El envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente. R. Le muestra a Jacob sus pensamientos, sus normas y designios a Israel. No ha hecho nada igual con ningún pueblo ni le ha confiado a otro sus proyectos. R.
SEGUNDA LECTURA
[El pan es uno y los que comemos de ese pan formamos un solo cuerpo.]
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 10, 16-17
Hermanos: El cáliz de la bendición con el que damos gracias, ¿no nos une a Cristo por medio de su sangre? Y el pan que partimos, ¿no nos une a Cristo por medio de su cuerpo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan. Palabra de Dios. SECUENCIA [Puede omitirse o puede recitarse en forma abreviada, comenzando por la estrofa:* “El pan que del cielo baja”] (Léase de izquierda a derecha) Al Salvador alabemos, Esta es la nueva Pascua, que es nuestro pastor y guía. Pascua del único Rey, Alabémoslo con himnos que termina con la alianza y canciones de alegría. tan pesada de la ley. Alabémoslo sin límites Esto nuevo, siempre nuevo, y con nuestras fuerzas todas; es la luz de la verdad, pues tan grande es el Señor, que sustituye a lo viejo que nuestra alabanza es poca. con reciente claridad. Gustosos hoy aclamamos En aquella última cena a Cristo, que es nuestro pan, Cristo hizo la maravilla pues él es el pan de vida, de dejar a sus amigos que nos da vida inmortal. el memorial de su vida. Doce eran los que cenaban Enseñados por la Iglesia, y les dio pan a los doce. consagramos pan y vino, Doce entonces lo comieron, que a los hombres nos redimen, y, después, todos los hombres. y dan fuerza en el camino. Sea plena la alabanza Es un dogma del cristiano y llena de alegres cantos; que el pan se convierte en carne, que nuestra alma se desborde y lo que antes era vino en todo un concierto santo. queda convertido en sangre. Hoy celebramos con gozo Hay cosas que no entendemos, la gloriosa institución pues no alcanza la razón; de este banquete divino, mas si las vemos con fe, el banquete del Señor. entrarán al corazón. Bajo símbolos diversos Si lo parten, no te apures; y en diferentes figuras, sólo parten lo exterior; se esconden ciertas verdades en el mínimo fragmento maravillosas, profundas. entero late el Señor. Su sangre es nuestra bebida; Cuando parten lo exterior, su carne, nuestro alimento; sólo parten lo que has visto; pero en el pan o en el vino no es una disminución Cristo está todo completo. de la persona de Cristo. Quien lo come, no lo rompe, * E1 pan que del cielo baja no lo parte ni divide; es comida de viajeros. él es el todo y la parte; Es un pan para los hijos. vivo está en quien lo recibe. ¡No hay que tirarlo a los perros! Puede ser tan sólo uno Isaac, el inocente, el que se acerca al altar, es figura de este pan, o pueden ser multitudes: con el cordero de Pascua Cristo no se acabará. y el misterioso maná. Lo comen buenos y malos, Ten compasión de nosotros, con provecho diferente; buen pastor, pan verdadero. no es lo mismo tener vida Apaciéntanos y cuídanos que ser condenado a muerte. y condúcenos al cielo. A los malos les da muerte Todo lo puedes y sabes, y a los buenos les da vida. pastor de ovejas, divino. ¡Qué efecto tan diferente Concédenos en el cielo tiene la misma comida! gozar la herencia contigo. Amén.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Jn 6, 51)
ALELUYA, ALELUYA. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan vivirá para siempre. ALELUYA.
EVANGELIO
[Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.]
Del santo Evangelio según san Juan 6, 51-58
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida”. Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: “¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?” Jesús les dijo: “Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre”. Palabra del Señor. Se dice Credo.
ORACIÓN DE LOS FIELES
Antes de disponer la mesa santa donde el Señor hará nuevamente presente su tránsito pascual que salva a todos los hombres, elevemos nuestras súplicas a Dios nuestro Padre: 1. Para que los obispos y presbíteros, cuando presidan la celebración eucarística, vivan tan plenamente identificados con el Señor, que el pueblo vea en ellos la imagen viva de Cristo, roguemos al Señor. 2. Para que pronto llegue el día en que todos los cristianos celebremos la Eucaristía en la unidad de una sola Iglesia y todos los hombres ofrezcan el único sacrificio que nos salva, roguemos al Señor. 3. Para que los fieles que se encuentran a las puertas de la muerte dejen este mundo llenos de paz y –fortalecidos con el Cuerpo de Cristo– lleguen al Reino de la felicidad y de la vida, roguemos al Señor. 4. Para que el Señor aumente nuestra fe y acreciente nuestro amor, a fin de que adoremos en espíritu y en verdad a Cristo realmente presente en el sacramento de la Eucaristía, roguemos al Señor. Dios nuestro, siempre fiel a tus promesas, haz que –fortalecidos con el sacramento del Cuerpo y la Sangre de Cristo– avancemos por la senda del bien, hasta llegar a la asamblea de los santos en el banquete eterno de tus elegidos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, concede, bondadoso, a tu Iglesia, los dones de la unidad y de la paz, significados místicamente en las ofrendas que te presentamos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio II o I de la Eucaristía, pp. 520-521 [522-521]. Amén.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 56)
El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor Jesucristo, disfrutar eternamente del gozo de tu divinidad que ahora pregustamos, en la comunión de tu Cuerpo y de tu Sangre. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Conviene que la procesión se haga después de la Misa en la que se consagre la hostia que se va a llevar en la procesión. Pero nada impide que la procesión se haga también después de un tiempo prolongado de adoración pública a continuación de la Misa. Si la procesión se hace después de la Misa, terminada la comunión de los fieles, se coloca en el altar la custodia en la que se haya puesto la hostia consagrada. Dicha la oración después de la Comunión, omitidos los ritos conclusivos, se organiza la procesión. Amén.
Fuente: misalcatolico.com
Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2026 / Misal Catolico de junio 2026
Misal de Hoy Publicado: 2026-06-01T03:55:51Z | Modificado: 2026-06-01T03:55:51Z