Santa Misa del día: Domingo 4 de Abril de 2021

Domingo de Pascua de la Resurrecci√≥n del Se√Īor

Blanco Tiempo Pascual, Vigilia Pascual en la noche santa MR, p. 315 (317) / Lecc. I, p. 829 LH, Todo propio. T. II, p. 501; Fieles: p. 271; Popular: 20 y 442.

Otros santos: Isidoro de Sevilla, Doctor de la Iglesia; Benito "el Moro" de Palermo, religioso de la Orden de Hermanos Menores. Beato Carlo Serreqi, sacerdote de la Orden de los Frailes Menores y mártir

LA PRUEBA DE LA RESURRECI√ďN
G√©n 1,1-2,2; Sal 103; G√©n 22,1-18; Sal 15; √Čx 14,15-15,1; √Čx 15; Is 54,5-14; Sa129; Is 55,1-11; Is 12; Bar 3,9-15.32-4,4; Sa1 l8; Ez 36,16-28; Sal 41 y 42; Rom 6,3-11; Sal 117; Mc 16, 1-7


Los cuatro Evangelios refieren que algunas mujeres descubren la tumba vac√≠a el domingo por la ma√Īana, temprano. En su forma primitiva, sin embargo, la lista de testigos parece reducirse a una mujer sola porque el √ļnico nombre que se refiere en todos los textos es el de Mar√≠a de Magdala. Todo esto quiere decir que el hecho de la resurrecci√≥n no depende de la tumba vac√≠a. √Čsta, es s√≥lo un signo de la singularidad de lo que aconteci√≥ a Jes√ļs, un acto de Dios semejante a aquel con que cre√≥ por primera vez, de la materia muerta, ese misterio que llamamos vida. La certeza de la resurrecci√≥n descansa sobre el hecho de que Jes√ļs sali√≥ al encuentro de sus disc√≠pulos en su condici√≥n de viviente, como hizo en el d√≠a de Pascua, y como sigue haciendo en nuestras vidas.


Primera parte

Solemne inicio de la Vigilia o "Lucernario"

Bendición del fuego y preparación del cirio

Se apagan todas las luces de la iglesia.

En un lugar adecuado, fuera de la iglesia, se prepara un fuego que llamee. Congregado all√≠ el pueblo, llega el sacerdote con los ministros, uno de los cuales lleva el cirio pascual. No se usan ni la cruz procesional, ni los ciriales. Si las circunstancias no permiten encender el fuego, fuera de la iglesia, todo este rito se desarrolla como se indica en el n√ļmero 13 en el Misal Romano.
El sacerdote y los fieles se signan, mientras él dice: En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseguida saluda al pueblo, como de costumbre, le hace una breve monición sobre la vigilia de esta noche, con estas palabras u otras semejantes:
Hermanos: En esta noche santa, en que nuestro Se√Īor Jesucristo pas√≥ de la muerte a la vida, la Iglesia invita a todos sus hijos, diseminados por el mundo, a que se re√ļnan para velar en oraci√≥n. Conmemoremos, pues, juntos, la Pascua del Se√Īor, escuchando su Palabra y participando en sus sacramentos, con la esperanza cierta de participar tambi√©n en su triunfo sobre la muerte y de vivir con √©l para siempre en Dios.
Enseguida se bendice el fuego, diciendo con las manos extendidas:

OREMOS

Dios nuestro, que por medio de tu Hijo comunicaste a tus fieles el fuego de tu luz, santifica este fuego nuevo y conc√©denos que, al celebrar estas fiestas pascuales, se encienda en nosotros el deseo de las cosas celestiales, para que podamos llegar con un esp√≠ritu renovado a las fiestas de la eterna claridad. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. R. Am√©n.

Una vez bendecido el fuego nuevo, uno de los ministros lleva el cirio pascual ante el celebrante. √Čste con un punz√≥n grava una cruz en el Cirio. Despu√©s, traza sobre √©l la letra griega Alfa y, debajo, la letra Omega; entre los brazos de la cruz traza los cuatro n√ļmeros del a√Īo en curso, mientras dice:

1. Cristo ayer y hoy, traza la línea vertical;
2. Principio y fin, traza la línea horizontal;
3. Alfa, traza la letra Alfa, arriba de la línea vertical;
4. y Omega, traza la letra Omega abajo de la línea vertical;
5.¬†Suyo es el tiempo, traza el primer n√ļmero del a√Īo en curso en el √°ngulo superior izquierdo de la cruz;
6.¬†y la eternidad, traza el segundo n√ļmero del a√Īo, en el √°ngulo superior derecho;
7.¬†A √©l la gloria y el poder, traza el tercer n√ļmero del a√Īo en el √°ngulo inferior izquierdo;
8.¬†por los siglos de los siglos. Am√©n. traza el cuarto n√ļmero del a√Īo en el √°ngulo inferior derecho.

Después de haber trazado la cruz y los demás signos, el sacerdote incrusta al cirio cinco granos de incienso, en forma de cruz, diciendo al mismo tiempo:

1. Por sus santas llagas
2. gloriosas,
3. nos proteja
4. y nos guarde
5.¬†Jesucristo nuestro Se√Īor. Am√©n.


El celebrante enciende el cirio pascual con el fuego nuevo, diciendo:

Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu.

Procesión

En la puerta de la iglesia, el di√°cono se detiene y elevando el cirio, canta:

V. Luz de Cristo.
R. Demos gracias a Dios.

El sacerdote enciende su vela de la llama del cirio pascual.
Enseguida el di√°cono avanza hasta la mitad de la Iglesia, se detiene y elevando el crio, canta por segunda vez:

V. Luz de Cristo.
R. Demos gracias a Dios.

En este momento todos encienden sus velas en la llama del cirio y avanzan.
Al llegar ante el altar, el di√°cono, vuelto hacia el pueblo, canta por tercera vez:

V. Luz de Cristo.
R. Demos gracias a Dios.

A continuación, el diácono pone el cirio pascual en el candelabro que está preparado junto al ambón o, en medio del presbiterio.
Y entonces se encienden las luces de la iglesia, con excepción de las velas del altar.

El Pregón Pascual

El sacerdote se dirige a la sede. El diácono pone el cirio pascual en el candelabro, que está preparado en medio del presbiterio o junto al ambón. Después de poner incienso en el incensario, si éste se ha utilizado, el diácono pide y recibe, como lo hace en la misa antes del Evangelio, la bendición del sacerdote.

Pregón Pascual

Al√©grense, por fin, los coros de los √°ngeles; al√©grense las jerarqu√≠as del cielo y, por la victoria de rey tan poderoso, que las trompetas anuncien la salvaci√≥n. Goce tambi√©n la tierra, inundada de tanta claridad, y que, radiante con el fulgor del rey eterno, se sienta libre de la tiniebla que cubr√≠a el orbe entero. Al√©grese tambi√©n nuestra madre, la Iglesia, revestida de luz tan brillante; resuene este templo con las aclamaciones del pueblo. (Por eso, queridos hermanos, que asisten a la admirable claridad de esta luz santa, invoquen conmigo la misericordia de Dios omnipotente, para que aquel que, sin m√©rito m√≠o, me agreg√≥ al n√ļmero de los di√°conos, complete mi alabanza a este cirio, infundiendo el resplandor de su luz).

V.¬†El Se√Īor est√© con todos ustedes.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R.¬†Lo tenemos levantado hacia el Se√Īor.
V.¬†Demos gracias al Se√Īor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario aclamar, con nuestras voces y con todo el afecto del coraz√≥n, a Dios invisible, el Padre todopoderoso, y a su √ļnico Hijo, nuestro Se√Īor Jesucristo. Porque √©l ha pagado por nosotros al eterno Padre la deuda de Ad√°n, y ha borrado con su sangre inmaculada la condena del antiguo pecado. Porque √©stas son las fiestas de Pascua, en las que se inmola el verdadero Cordero, cuya sangre consagra las puertas de los fieles. √Čsta es la noche en que sacaste de Egipto a los israelitas, nuestros padres, y los hiciste pasar a pie el mar Rojo. √Čsta es la noche en que la columna de fuego esclareci√≥ las tinieblas del pecado. √Čsta es la noche que a todos los que creen en Cristo, por toda la tierra, los arranca de los vicios del mundo y de la oscuridad del pecado, los restituye a la gracia y los agrega a los santos. √Čsta es la noche en que, rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso del abismo. ¬ŅDe qu√© nos servir√≠a haber nacido si no hubi√©ramos sido rescatados? ¬°Qu√© asombroso beneficio de tu amor por nosotros! ¬°Qu√© incomparable ternura y caridad! ¬°Para rescatar al esclavo entregaste al Hijo! Necesario fue el pecado de Ad√°n, que ha sido borrado
por la muerte de Cristo. ¬°Feliz la culpa que mereci√≥ tal Redentor! ¬°Qu√© noche tan dichosa! S√≥lo ella conoci√≥ el momento en que Cristo resucit√≥ del abismo. √Čsta es la noche de la que estaba escrito: "Ser√° la noche clara como el d√≠a, la noche iluminada por mi gozo". Y as√≠, esta noche santa ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los ca√≠dos, la alegr√≠a a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los potentes. En esta noche de gracia, acepta, Padre santo, el sacrificio vespertino de esta llama, que la santa Iglesia te ofrece en la solemne ofrenda de este cirio, obra de las abejas. Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego, que arde en llama viva para la gloria de Dios. Y aunque distribuye su luz, no mengua al repartirla, porque se alimenta de cera fundida que elabor√≥ la abeja fecunda para hacer esta l√°mpara preciosa. ¬°Qu√© noche tan dichosa, en que se une el cielo con la tierra, lo humano con lo divino! Te rogamos, Se√Īor, que este cirio consagrado a tu nombre para destruir la oscuridad de esta noche, arda sin apagarse y, aceptado como perfume, se asocie a las lumbreras del cielo. Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo; ese lucero que no conoce ocaso, Jesucristo, tu Hijo, que, volviendo del abismo, brilla sereno para el linaje humano, y vive y reina por los siglos de los siglos. R. Am√©n.

Terminado el pregón, todos apagan sus velas y se sientan.

Segunda parte

Liturgia de la Palabra

En esta vigilia se proponen nueve lecturas, siete del Antiguo Testamento y dos del Nuevo (la ep√≠stola y el Evangelio). Si las circunstancias pastorales lo piden, el n√ļmero de lecturas del Antiguo Testamento puede reducirse hasta tres y, en casos muy urgentes, hasta dos. Aun en este √ļltimo caso, nunca se omite la tercera lectura, tomada del √Čxodo, sobre el paso del mar Rojo. Terminado el preg√≥n, todos apagan sus velas y se sientan. Antes de comenzar las lecturas, el sacerdote exhorta a la asamblea con estas palabras u otras semejantes:
Hermanos, habiendo iniciado solemnemente la Vigilia Pascual, escuchemos con recogimiento la palabra de Dios. Meditemos cómo, en la antigua alianza, Dios salvó a su pueblo y en la plenitud de los tiempos, envió al mundo a su Hijo para que nos redimiera. Oremos para que Dios lleve a su plenitud la obra de la redención realizada por el misterio pascual.

Lo que va entre [...] puede suprimir por motivos pastorales.

PRIMERA LECTURA **

Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno.

Del libro del Génesis: 1, 1-2, 2

En el principio creó Dios el cielo y la tierra. [La tierra era soledad y caos; y las tinieblas cubrían la faz del abismo. El espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.
Dijo Dios: "Que exista la luz", y la luz existió. Vio Dios que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas.
Llam√≥ a la luz "d√≠a" y a las tinieblas, "noche". Fue la tarde y la ma√Īana del primer d√≠a.
Dijo Dios: "Que haya una b√≥veda entre las aguas, que separe unas aguas de otras". E hizo Dios una b√≥veda y separ√≥ con ella las aguas de arriba, de las aguas de abajo. Y as√≠ fue. Llam√≥ Dios a la b√≥veda "cielo". Fue la tarde y la ma√Īana del segundo d√≠a.
Dijo Dios: "Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo lugar y que aparezca el suelo seco". Y así fue. Llamó Dios "tierra" al suelo seco y "mar" a la masa de las aguas. Y vio Dios que era bueno.
Dijo Dios: "Verdee la tierra con plantas que den semilla y √°rboles que den fruto y semilla, seg√ļn su especie, sobre la tierra". Y as√≠ fue. Brot√≥ de la tierra hierba verde, que produc√≠a semilla, seg√ļn su especie, y √°rboles que daban fruto y llevaban semilla, seg√ļn su especie. Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la ma√Īana del tercer d√≠a.
Dijo Dios: "Que haya lumbreras en la b√≥veda del cielo, que separen el d√≠a de la noche, se√Īalen las estaciones, los d√≠as y los a√Īos, y luzcan en la b√≥veda del cielo para iluminar la tierra. Y as√≠ fue. Hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para regir el d√≠a y la menor, para regir la noche; y tambi√©n hizo las estrellas. Dios puso las lumbreras en la b√≥veda del cielo para iluminar la tierra, para regir el d√≠a y la noche, y separar la luz de las tinieblas". Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la ma√Īana del cuarto d√≠a.
Dijo Dios: "Ag√≠tense las aguas con un hervidero de seres vivientes y revoloteen sobre la tierra las aves, bajo la b√≥veda del cielo". Cre√≥ Dios los grandes animales marinos y los vivientes que en el agua se deslizan y la pueblan, seg√ļn su especie. Cre√≥ tambi√©n el mundo delas aves, seg√ļn sus especies. Vio Dios que era bueno y los bendijo, diciendo: "Sean fecundos y multipl√≠quense; llenen las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra". Fue la tarde y la ma√Īana del quinto d√≠a.
Dijo Dios: "Produzca la tierra vivientes, seg√ļn sus especies: animales dom√©sticos, reptiles y fieras, seg√ļn sus especies". Y as√≠ fue. Hizo Dios las fieras, los animales dom√©sticos y los reptiles, cada uno seg√ļn su especie. y vio Dios que era bueno.]
Y dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine a los peces del mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo animal que se arrastra sobre la tierra". Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen suya lo creó; hombre y mujer los creó.
Y los bendijo Dios y les dijo: "Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo ser viviente que se mueve sobre la tierra".
Y dijo Dios: "He aquí que les entrego todas las plantas de semilla que hay sobre la faz de la tierra, y todos los árboles que producen frutos y semilla, para que les sirvan de alimento. Ya todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todos
los seres que respiran, tambi√©n les doy por alimento las verdes plantas". Y as√≠ fue. Vio Dios todo lo que hab√≠a hecho y lo encontr√≥ muy bueno. Fue la tarde y la ma√Īana del sexto d√≠a.
As√≠ quedaron concluidos el cielo y la tierra con todos sus ornamentos, y terminada su obra, descans√≥ Dios el s√©ptimo d√≠a de todo cuanto hab√≠a hecho.¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 103, l-2a. 5-6. 10 y 12. 13-14. 24 y 35c.
R/. Bendice al Se√Īor, alma m√≠a.

Bendice al Se√Īor, alma m√≠a; Se√Īor y Dios m√≠o, inmensa es tu grandeza. Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto.¬†R/.
Sobre bases inconmovible s asentaste la tierra para siempre. Con un vestido de mares la cubriste y las aguas en los montes concentraste. R/.
En los valles haces brotar las fuentes, que van corriendo entre monta√Īas; junto al arroyo vienen a vivir las aves, que cantan entre las ramas.¬†R/.
Desde tu cielo riegas los montes y sacias la tierra del fruto de tus manos; haces brotar hierba para los ganados y pasto para los que sirven al hombre. R/.
¬°Qu√© numerosas son tus obras, Se√Īor, y todas las hiciste con maestr√≠a! La tierra est√° llena de tus creaturas. Bendice al Se√Īor, alma m√≠a.¬†R/.

O bien:

Del salmo 32

R/. La tierra llena est√° de tus bondades.

Sincera es la palabra del Se√Īor y todas sus acciones son leales. √Čl ama la justicia y el derecho, la tierra est√° llena de sus bondades.¬†R/.
La palabra del Se√Īor hizo los cielos y su aliento, los astros. Los mares encerr√≥ como en un odre y como en una presa los oc√©anos.¬†R/.
Feliz la naci√≥n cuyo Dios es el Se√Īor; dichoso el pueblo que escogi√≥ por suyo. Desde el cielo el Se√Īor, atentamente, mira a todos los hombres.¬†R/.
En el Se√Īor est√° nuestra esperanza, pues √©l es nuestra ayuda y nuestro amparo. Mu√©strate bondadoso con nosotros, puesto que en ti, Se√Īor, hemos confiado.¬†R/.

OREMOS

Dios todopoderoso y eterno, que en todas las obras de tu amor te muestras admirable, conc√©denos comprender que la redenci√≥n realizada por Cristo, nuestra Pascua, es una obra m√°s maravillosa todav√≠a que la misma creaci√≥n del universo. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.
Amén.

O bien: Creación del hombre.

Dios nuestro, que de modo admirable creaste al hombre y de modo m√°s admirable a√ļn lo redimiste, conc√©denos sabidur√≠a de esp√≠ritu, para resistir a los atractivos del pecado y poder llegar as√≠ a las alegr√≠as eternas. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

Lo que va entre [...] puede suprimir por motivos pastorales.

SEGUNDA LECTURA **

El sacrificio de nuestro patriarca Abraham.

Del libro del Génesis: 22, 1-18

En aquel tiempo, Dios le puso una prueba a Abraham y le dijo: "¬°Abraham, Abraham!". √Čl respondi√≥: ''Aqu√≠ estoy". Y Dios le dijo: "Toma a tu hijo √ļnico, Isaac, a quien tanto amas; vete a la regi√≥n de Moria y ofr√©cemelo en sacrificio, en el monte que yo te indicar√©".
[Abraham madrug√≥, aparej√≥ su burro, tom√≥ consigo a dos de sus criados y a su hijo Isaac; cort√≥ le√Īa para el sacrificio y se encamin√≥ al lugar que Dios le hab√≠a indicado. Al tercer d√≠a divis√≥ a lo lejos el lugar. Les dijo entonces a sus criados: "Qu√©dense aqu√≠ con el burro; yo ir√© con el muchacho hasta all√°, para adorar a Dios y despu√©s regresaremos".
Abraham tom√≥ la le√Īa para el sacrificio, se la carg√≥ a su hijo Isaac y tom√≥ en su mano el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos. Isaac dijo a su padre Abraham: "¬°Padre!". √Čl respondi√≥: "¬ŅQu√© quieres, hijo?". El muchacho contest√≥: "Ya tenemos fuego y le√Īa, ¬Ņpero d√≥nde est√° el cordero para el sacrificio?". Abraham le contest√≥: "Dios nos dar√° el cordero para el sacrificio, hijo m√≠o". Y siguieron caminando juntos.]
Cuando llegaron al sitio que Dios le hab√≠a se√Īalado, Abraham levant√≥ un altar y acomod√≥ la le√Īa. Luego at√≥ a su hijo Isaac, lo puso sobre el altar, encima de la le√Īa, y tom√≥ el cuchillo para degollarlo.
Pero el √°ngel del Se√Īor lo llam√≥ desde el cielo y le dijo: "¬°Abraham, Abraham!". √Čl contest√≥: ''Aqu√≠ estoy". El √°ngel le dijo: "No descargues la mano contra tu hijo, ni le hagas da√Īo. Ya veo que temes a Dios, porque no le has negado a tu hijo √ļnico". Abraham levant√≥ los ojos y vio un carnero, enredado por los cuernos en la maleza. Atrap√≥ el carnero y lo ofreci√≥ en sacrificio, en lugar de su hijo. Abraham puso por nombre a aquel sitio "el Se√Īor provee", por lo que aun el d√≠a de hoy se dice: "el monte donde el Se√Īor provee".
El √°ngel del Se√Īor volvi√≥ a llamar a Abraham desde el cielo y le dijo: "Juro por m√≠ mismo, dice el Se√Īor, que por haber hecho esto y no haberme negado a tu hijo √ļnico, yo te bendecir√© y multiplicar√© tu descendencia como las estrellas del cielo y las arenas del mar. Tus descendientes conquistar√°n las ciudades enemigas. En tu descendencia ser√°n bendecidos todos los pueblos de la tierra, porque obedeciste a mis palabras".¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 15,5 y 8.9-10.11.
R/. Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti.

El Se√Īor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida est√° en sus manos. Tengo siempre presente al Se√Īor y con √©l a mi lado, jam√°s tropezar√©.¬†R/.
Por eso se me alegran el coraz√≥n y el alma y mi cuerpo vivir√° tranquilo, porque t√ļ no me abandonar√°s a la muerte, ni dejar√°s que sufra yo la corrupci√≥n.¬†R/.
Ens√©√Īame el camino de la vida, s√°ciame de gozo en tu presencia y de alegr√≠a perpetua junto a ti.¬†R/.

OREMOS

Dios nuestro, excelso Padre de los creyentes, que por medio de la gracia de la adopci√≥n y por el misterio pascual sigues cumpliendo la promesa hecha a Abraham de multiplicar su descendencia por toda la tierra y de hacerlo el padre de todas las naciones, concede a tu pueblo responder dignamente a la gracia de tu llamada. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

TERCERA LECTURA

Los israelitas entraron en el mar sin mojarse.

Del libro del √Čxodo: 14, 15-15, 1

En aquellos d√≠as, dijo el Se√Īor a Mois√©s: "¬ŅPor qu√© sigues clamando a m√≠? Diles a los israelitas que se pongan en marcha. Y t√ļ, alza tu bast√≥n, extiende tu mano sobre el mar y div√≠delo, para que los israelitas entren en el mar sin mojarse. Yo voy a endurecer el coraz√≥n de los egipcios para que los persigan, y me cubrir√© de gloria a expensas del fara√≥n y de todo su ej√©rcito, de sus carros y jinetes. Cuando me haya cubierto de gloria a expensas del fara√≥n, de sus carros y jinetes, los egipcios sabr√°n que yo soy el Se√Īor".
El √°ngel del Se√Īor, que iba al frente de las huestes de Israel, se coloc√≥ tras ellas. Y la columna de nubes que iba adelante, tambi√©n se desplaz√≥ y se puso a sus espaldas, entre el campamento de los israelitas y el campamento de los egipcios. La nube era tinieblas para unos y claridad para otros, y as√≠ los ej√©rcitos no trabaron contacto durante toda la noche.
Mois√©s extendi√≥ la mano sobre el mar, y el Se√Īor hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del este, que sec√≥ el mar, y dividi√≥ las aguas. Los israelitas entraron en el mar y no se mojaban, mientras las aguas formaban una muralla a su derecha y a su izquierda. Los egipcios se lanzaron en su persecuci√≥n y toda la caballer√≠a del fara√≥n, sus carros y jinetes, entraron tras ellos en el mar.
Hacia el amanecer, el Se√Īor mir√≥ desde la columna de fuego y humo al ej√©rcito de los egipcios y sembr√≥ entre ellos el p√°nico. Trab√≥ las ruedas de sus carros, de suerte que no avanzaban sino pesadamente. Dijeron entonces los egipcios: "Huyamos de Israel, porque el Se√Īor lucha en su favor contra Egipto.
Entonces el Se√Īor le dijo a Mois√©s: "Extiende tu mano sobre el mar, para que vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes". Y extendi√≥ Mois√©s su mano sobre el mar, y al amanecer, las aguas volvieron a su sitio, de suerte que al huir, los egipcios se encontraron con ellas, y el Se√Īor los derrib√≥ en medio del mar. Volvieron las aguas y cubrieron los carros, a los jinetes y a todo el ej√©rcito del fara√≥n, que se hab√≠a metido en el mar para perseguir a Israel. Ni uno solo se salv√≥.
Pero los hijos de Israel caminaban por lo seco en medio del mar. Las aguas les hac√≠an muralla a derecha e izquierda. Aquel d√≠a salv√≥ el Se√Īor a Israel de las manos de Egipto. Israel vio a los egipcios, muertos en la orilla del mar. Israel vio la mano fuerte del Se√Īor sobre los egipcios, y el pueblo temi√≥ al Se√Īor y crey√≥ en el Se√Īor y en Mois√©s, su siervo. Entonces Mois√©s y los hijos de Israel cantaron este c√°ntico al Se√Īor:

No se dice Palabra del Se√Īor, se pasa directamente al Salmo.


SALMO RESPONSORIAL

Ex 15, 1b-2. 3-4. 5-6.17-18.
R/. Alabemos al Se√Īor por su victoria.

Cantemos al Se√Īor, sublime es su victoria: caballos y jinetes arroj√≥ en el mar.¬†R/.
Mi fortaleza y mi canto es el Se√Īor, √©l es mi salvaci√≥n, √©l es mi Dios, yo lo alabar√©; es el Dios de mis padres, yo le cantar√©.¬†R/.
El Se√Īor es un guerrero, su nombre es el Se√Īor. Precipit√≥ en el mar los carros del fara√≥n y a sus guerreros; ahog√≥ en el mar Rojo a sus mejores capitanes.¬†R/.
El mar cay√≥ sobre ellos; en las temibles aguas como plomo se hundieron. Extendiste tu diestra, Se√Īor, y se los trag√≥ la tierra.¬†R/.
T√ļ llevas a tu pueblo para plantarlo en el monte que le diste en herencia, en el lugar que convertiste en tu morada, en el santuario que construyeron tus manos. T√ļ, Se√Īor, reinar√°s para siempre.¬†R/.

OREMOS

Se√Īor Dios, cuyos antiguos prodigios los percibimos resplandeciendo tambi√©n en nuestros tiempos, puesto que aquello mismo que realiz√≥ la diestra de tu poder para liberar a un solo pueblo de la esclavitud del fara√≥n, lo sigues realizando tambi√©n ahora, por medio del agua del bautismo para salvar a todas las naciones, concede que todos los hombres del mundo lleguen a contarse entre los hijos de Abraham y participen de la dignidad del pueblo elegido. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

O bien:

Dios nuestro, que manifestaste a la luz del Nuevo Testamento el sentido profundo de los prodigios realizados en los tiempos antiguos, dej√°ndonos ver en el paso del Mar Rojo, una imagen del bautismo y del pueblo liberado de la esclavitud, un anuncio de los sacramentos del pueblo cristiano, haz que todos los hombres, mediante la fe, participen del privilegio del pueblo elegido y sean regenerados por la acci√≥n santificadora de tu Esp√≠ritu. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

CUARTA LECTURA

Con amor eterno se ha apiadado de ti tu redentor.

Del libro del profeta Isaias: 54,5-14

"El que te cre√≥, te tomar√° por esposa; su nombre es 'Se√Īor de los ej√©rcitos'. Tu redentor es el Santo de Israel; ser√° llamado 'Dios de toda la tierra'. Como a una mujer abandonada y abatida te vuelve a llamar el Se√Īor. ¬ŅAcaso repudia uno a la esposa de la juventud?, dice tu Dios.
Por un instante te abandon√©, pero con inmensa misericordia te volver√© a tomar. En un arrebato de ira te ocult√© un instante mi rostro, pero con amor eterno me he apiadado de ti, dice el Se√Īor, tu redentor.
Me pasa ahora como en los d√≠as de No√©: entonces jur√© que las aguas del diluvio no volver√≠an a cubrir la tierra; ahora juro no enojarme ya contra ti ni volver a amenazarte. Podr√°n desaparecer los montes y hundirse las colinas, pero mi amor por ti no desaparecer√° y mi alianza de paz quedar√° firme para siempre. Lo dice el Se√Īor, el que se apiada de ti.
T√ļ, la afligida, la zarandeada por la tempestad, la no consolada: He aqu√≠ que yo mismo coloco tus piedras sobre piedras finas, tus cimientos sobre zafiros; te pondr√© almenas de rub√≠ y puertas de esmeralda y murallas de piedras preciosas.
Todos tus hijos ser√°n disc√≠pulos del Se√Īor, y ser√° grande su prosperidad. Ser√°s consolidada en la justicia. Destierra la angustia, pues ya nada tienes que temer; olvida tu miedo, porque ya no se acercar√° a ti".¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 29, 2 y 4. 5-6.11 Y 12a. y 13h.
R/. Te alabar√©, Se√Īor, eternamente.

Te alabar√©, Se√Īor, pues no dejaste que se rieran de m√≠ mis enemigos. T√ļ, Se√Īor, me salvaste de la muerte y a punto de morir, me reviviste.¬†R/.
Alaben al Se√Īor quienes lo aman, den gracias a su nombre, porque su ira dura un solo instante y su bondad, toda la vida. El llanto nos visita por la tarde; por la ma√Īana, el j√ļbilo.¬†R/.
Esc√ļchame, Se√Īor, y compad√©cete; Se√Īor, ven en mi ayuda. Convertiste mi duelo en alegr√≠a, te alabar√© por eso eternamente.¬†R/.

OREMOS

Dios, todopoderoso y eterno, multiplica, en honor a tu nombre, cuanto prometiste a nuestros padres en la fe y acrecienta la descendencia por ti prometida mediante la santa adopci√≥n filial, para que aquello que los antiguos patriarcas no dudaron que habr√≠a de acontecer, tu Iglesia advierta que ya est√° en gran parte cumplido. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

QUINTA LECTURA

Vengan a mí y vivirán. Sellaré con ustedes una alianza perpetua.

Del libro del profeta Isaias: 55, 1-11

Esto dice el Se√Īor: "Todos ustedes, los que tienen sed, vengan por agua; y los que no tienen dinero, vengan, tomen trigo y coman; tomen vino y leche sin pagar. ¬ŅPor qu√© gastar el dinero en lo que no es pan y el salario, en lo que no alimenta?
Esc√ļchenme atentos y comer√°n bien, saborear√°n platillos sustanciosos. Pr√©stenme atenci√≥n, vengan a m√≠, esc√ļchenme y vivir√°n.
Sellar√© con ustedes una alianza perpetua, cumplir√© las promesas que hice a David. Como a √©l lo puse por testigo ante los pueblos, como pr√≠ncipe y soberano de las naciones, as√≠ t√ļ reunir√°s a un pueblo desconocido, y las naciones que no te conoc√≠an acudir√°n a ti, por amor del Se√Īor, tu Dios, por el Santo de Israel, que te ha honrado.
Busquen al Se√Īor mientras lo pueden encontrar, inv√≥quenlo mientras est√° cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal, sus planes; que regrese al Se√Īor, y √©l tendr√° piedad; a nuestro Dios, que es rico en perd√≥n.
Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, sus caminos no son mis caminos. Porque así como aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los de ustedes y mis pensamientos a sus pensamientos.
Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará mi voluntad
y cumplir√° su misi√≥n".¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Is 12, 2-3. 4bcd. 5-6.
R/. El Se√Īor es mi Dios y salvador.

El Se√Īor es mi Dios y salvador: con √©l estoy seguro y nada temo. El Se√Īor es mi protecci√≥n y mi fuerza, y ha sido mi salvaci√≥n. Sacar√°n agua con gozo de la fuente de salvaci√≥n.¬†R/.
Den gracias al Se√Īor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus haza√Īas, proclamen que su nombre es sublime.¬†R/.
Alaben al Se√Īor por sus proezas, an√ļncienlas a toda la tierra. Griten jubilosos, habitantes de Si√≥n, porque el Dios de Israel ha sido grande con ustedes.¬†R/.

OREMOS

Dios todopoderoso y eterno, √ļnica esperanza del mundo, t√ļ que anunciaste por voz de los profetas, los misterios que estamos celebrando esta noche, multiplica en el coraz√≥n de tu pueblo los santos prop√≥sitos porque no podr√≠a ning√ļn santo anhelo alcanzar crecimiento sin el impulso que procede de ti. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

SEXTA LECTURA

Sigue el camino que te conduce a la luz del Se√Īor.

Del libro del profeta: Baruc 3,9-15.32-4,4

Escucha, Israel, los mandatos de vida, presta o√≠do para que adquieras prudencia. ¬ŅA qu√© se debe, Israel, que est√©s a√ļn en pa√≠s enemigo, que envejezcas en tierra extranjera, que te hayas contaminado por el trato con los muertos, que te veas contado entre los que descienden al abismo?
Es que abandonaste la fuente de la sabiduría. Si hubieras seguido los senderos de Dios, habitarías en paz eternamente.
Aprende d√≥nde est√°n la prudencia, la inteligencia y la energ√≠a, as√≠ aprender√°s d√≥nde se encuentra el secreto de vivir larga vida, y d√≥nde la luz de los ojos y la paz. ¬ŅQui√©n es el que hall√≥ el lugar de la sabidur√≠a y tuvo acceso a sus tesoros? El que todo lo sabe, la conoce; con su inteligencia la ha escudri√Īado. El que ciment√≥ la tierra para todos los tiempos, y la pobl√≥ de animales cuadr√ļpedos; el que env√≠a la luz, y ella va, la llama, y temblorosa le obedece; llama a los astros, que brillan jubilosos en sus puestos de guardia, y ellos le responden: "Aqu√≠ estamos", y refulgen gozosos para aquel que los hizo. √Čl es nuestro Dios y no hay otro como √©l; √©l ha escudri√Īado los caminos de la sabidur√≠a y se la dio a su hijo Jacob, a Israel, su predilecto. Despu√©s de esto, ella apareci√≥ en el mundo y convivi√≥ con los hombres.
La sabiduría es el libro de los mandatos de Dios, la ley de validez eterna; los que la guardan, vivirán, los que la abandonan, morirán.
Vu√©lvete a ella, Jacob, y abr√°zala; camina hacia la claridad de su luz; no entregues a otros tu gloria, ni tu dignidad a un pueblo extranjero. Bienaventurados nosotros, Israel, porque lo que agrada al Se√Īor nos ha sido revelado.¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo18, 8. 9.10.11.
R/. T√ļ tienes, Se√Īor, palabras de vida eterna.

La ley del Se√Īor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Se√Īor y hacen sabio al sencillo.¬†R/.
En los mandamientos del Se√Īor hay rectitud y alegr√≠a para el coraz√≥n; son luz los preceptos del Se√Īor para alumbrar el camino.¬†R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandatos del Se√Īor son verdaderos y enteramente justos.¬†R/.
M√°s deseables que el oro y las piedras preciosas las normas del Se√Īor, y m√°s dulces que la miel de un panal que gotea.¬†R/.

OREMOS

Dios nuestro, que haces crecer continuamente a tu Iglesia con hijos llamados de todos los pueblos, d√≠gnate proteger siempre con tu gracia a quienes has hecho renacer con el agua del bautismo. Por Jesucristo nuestro Se√Īor. Am√©n.

S√ČPTIMA LECTURA

Los rociaré con agua pura y les daré un corazón nuevo.

Del libro del profeta Ezequiel: 36, 16-28

En aquel tiempo, me fue dirigida la palabra del Se√Īor en estos t√©rminos: "Hijo de hombre, cuando los de la casa de Israel habitaban en su tierra, la mancharon con su conducta y con sus obras; como inmundicia fue su proceder ante mis ojos. Entonces descargu√© mi furor contra ellos, por la sangre que hab√≠an derramado en el pa√≠s y por haberlo profanado con sus idolatr√≠as. Los dispers√© entre las naciones y anduvieron errantes por todas las tierras. Los juzgu√© seg√ļn su conducta, seg√ļn sus acciones los sentenci√©. Y en las naciones a las que se fueron, desacreditaron mi santo nombre, haciendo que de ellos se dijera: 'Este es el pueblo del Se√Īor, y ha tenido que salir de su tierra'.
Pero, por mi santo nombre, que la casa de Israel profan√≥ entre las naciones a donde lleg√≥, me he compadecido. Por eso, dile a la casa de Israel: 'Esto dice el Se√Īor: no lo hago por ustedes, casa de Israel. Yo mismo mostrar√© la santidad de mi nombre excelso, que ustedes profanaron entre las naciones. Entonces ellas reconocer√°n que yo soy el Se√Īor, cuando, por medio de ustedes les haga ver mi santidad. Los sacar√© a ustedes de entre las naciones, los reunir√© de todos los pa√≠ses y los llevar√© a su tierra. Los rociar√© con agua pura y quedar√°n purificados; los purificar√© de todas sus inmundicias e idolatr√≠as.
Les dar√© un coraz√≥n nuevo y les infundir√© un esp√≠ritu nuevo; arrancar√© de ustedes el coraz√≥n de piedra y les dar√© un coraz√≥n de carne. Les infundir√© mi esp√≠ritu y los har√© vivir seg√ļn mis preceptos y guardar y cumplir mis mandamientos. Habitar√°n en la tierra que di a sus padres; ustedes ser√°n mi pueblo y yo ser√© su Dios' ".¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

De los salmos 41,3. 5bcd; 42, 3. 4.
R/. Estoy sediento del Dios que da la vida.

Como el venado busca el agua de los ríos, así, cansada, mi alma te busca a ti, Dios mío. R/.
Del Dios que da la vida est√° mi ser sediento. ¬ŅCu√°ndo ser√° posible ver de nuevo su templo?¬†R/.
Recuerdo cuando √≠bamos a casa del Se√Īor, cantando, jubilosos, alabanzas a Dios. R/. Env√≠ame, Se√Īor, tu luz y tu verdad; que ellas se conviertan en mi gu√≠a y hasta tu monte santo me conduzcan, all√≠ donde t√ļ habitas.¬†R/.
Al altar del Se√Īor me acercar√©, al Dios que es mi alegr√≠a, y a mi Dios, el Se√Īor, le dar√© gracias al comp√°s de la c√≠tara.¬†R/.

O bien, cuando hay bautizos:

Isaías 12

R/. El Se√Īor es mi Dios y salvador.

El Se√Īor es mi Dios y salvador con √©l estoy seguro y nada temo. El Se√Īor es mi protecci√≥n y mi fuerza y ha sido mi salvaci√≥n. Sacar√°n agua con gozo de la fuente de salvaci√≥n.¬†R/.
Den gracias al Se√Īor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus haza√Īas, proclamen que su nombre es sublime.¬†R/.
Alaben al Se√Īor por sus proezas, an√ļncienlas a toda la tierra. Griten jubilosos, habitantes de Si√≥n, porque el Dios de Israel ha sido grande con ustedes.¬†R/.

O bien:

Del salmo 50

R/. Crea en m√≠ Se√Īor, un coraz√≥n puro.

Crea en m√≠, Se√Īor, un coraz√≥n puro, un esp√≠ritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Se√Īor, lejos de ti, ni retires de m√≠ tu santo esp√≠ritu.¬†R/.
Devu√©lveme tu salvaci√≥n, que regocija, y mant√©n en m√≠ un alma generosa. Ense√Īar√© a los descarriados tus caminos y volver√°n a ti los pecadores.¬†R/.
T√ļ, Se√Īor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto, no te agradar√≠a. Un coraz√≥n contrito te presento, y a un coraz√≥n contrito, t√ļ nunca lo desprecias.¬†R/.

OREMOS

Dios de inmutable poder y eterna luz, mira propicio el admirable misterio de la Iglesia entera y realiza serenamente, en virtud de tu eterno designio, la obra de la humana salvación; que todo el mundo vea y reconozca que los caídos se levantan, que se renueva lo que había envejecido y que, por obra de Jesucristo, todas las cosas concurren hacia la unidad que tuvieron en el origen. El que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

O bien:

OREMOS

Se√Īor Dios, que con las ense√Īanzas de ambos Testamentos nos instruyes para celebrar el sacramento de la Pascua, haz que comprendamos la hondura de tu misericordia, para que los dones que hoy recibimos afiancen en nosotros la esperanza de los bienes futuros.
Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Am√©n.

Terminada la oraci√≥n de la √ļltima lectura del Antiguo Testamento, con el responsorio y la oraci√≥n correspondiente, se encienden las velas del altar y resto de las luces. El sacerdote entona solemnemente el Gloria, que todos prosiguen. Mientras tanto se tocan las campanas, de dentro y de fuera del templo, de acuerdo a las costumbres de cada lugar.

ORACI√ďN COLECTA

Dios nuestro, que haces resplandecer esta noche santa con la gloria del Se√Īor resucitado aviva en tu Iglesia el esp√≠ritu filial, para que, renovados en cuerpo y alma, nos entreguemos plenamente a tu servicio. Por nuestro Se√Īor Jesucristo ...

EP√ćSTOLA

Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya nunca morir√°.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 6, 3-11

Hermanos: Todos los que hemos sido incorporados a Cristo Jes√ļs por medio del bautismo, hemos sido incorporados a su muerte. En efecto, por el bautismo fuimos sepultados con √©l en su muerte, para que, as√≠ como Cristo resucit√≥ de entre los muertos por la gloria del Padre, as√≠ tambi√©n nosotros llevemos una vida nueva.
Porque, si hemos estado íntimamente unidos a él por una muerte semejante a la suya, también lo estaremos en su resurrección. Sabemos que nuestro viejo yo fue crucificado con Cristo, para que el cuerpo del pecado quedara destruido, a fin de que ya no sirvamos al pecado, pues el que ha muerto queda libre del pecado.
Por lo tanto, si hemos muerto con Cristo, estamos seguros de que tambi√©n viviremos con √©l; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya nunca morir√°. La muerte ya no tiene dominio sobre √©l, porque al morir, muri√≥ al pecado de una vez para siempre; y al resucitar, vive ahora para Dios. Lo mismo ustedes, consid√©rense muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jes√ļs, Se√Īor nuestro.¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.

Terminada la epístola todos se ponen de pie y el sacerdote entona solemnemente el Aleluya, que todos repiten. Luego un salmista o un cantor dice el salmo, al que el pueblo responde: Aleluya. Si hace falta, el mismo salmista canta el Aleluya.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 117, 1-2. 16ab-17. 22-23.
R/. Aleluya, aleluya.

Te damos gracias, Se√Īor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna.
Diga la casa de Israel: "Su misericordia es eterna". R/.
La diestra del Se√Īor es poderosa, la diestra del Se√Īor es nuestro orgullo. No morir√©, continuar√© viviendo, para contar lo que el Se√Īor ha hecho.¬†R/.
La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Se√Īor, es un milagro patente.¬†R/.

 

Para el Evangelio no se llevan los ciriales, sino solamente el incienso.

EVANGELIO

Jes√ļs de Nazaret, que fue crucificado, resucit√≥.

Del santo Evangelio seg√ļn san Marcos: 16, 1-7

Transcurrido el s√°bado, Mar√≠a Magdalena, Mar√≠a (la madre de Santiago) y Salom√©, compraron perfumes para ir a embalsamar a Jes√ļs. Muy de madrugada, el primer d√≠a de la semana, a la salida del sol, se dirigieron al sepulcro. Por el camino se dec√≠an unas a otras: "¬ŅQui√©n nos quitar√° la piedra de la entrada del sepulcro?". Al llegar, vieron que la piedra ya estaba quitada, a pesar de ser muy grande.
Entraron en el sepulcro y vieron a un joven, vestido con una t√ļnica blanca, sentado en el lado derecho, y se llenaron de miedo. Pero √©l les dijo: "No se espanten. Buscan a Jes√ļs de Nazaret, el que fue crucificado. No est√° aqu√≠; ha resucitado. Miren el sitio donde lo hab√≠an puesto. Ahora vayan a decirles a sus disc√≠pulos y a Pedro: '√Čl ir√° delante de ustedes a Galilea. All√° lo ver√°n, como √©l les dijo' ".¬†Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

REFLEXI√ďN:¬†La fiesta por excelencia de los cristianos es, como bien lo sabemos, la Pascua de Resurrecci√≥n y la Vigilia Pascual su m√°s bella expresi√≥n ... En sus numerosas lecturas b√≠blicas tenemos un valioso resumen de toda la historia de nuestra salvaci√≥n. Cristo resucitado es el nuevo Ad√°n que restituye al hombre -especialmente por el "nuevo nacimiento" realizado en la fuente bautismal- la dignidad perdida por el pecado (Rm 6, 3 ss). Con la luz y la fuerza de su Esp√≠ritu, √Čl nos obtiene, o nos concede de nuevo, la dignidad de hijos muy amados del Padre. ¬°Despoj√©monos, pues, de la "antigua levadura" y decid√°monos a llevar una vida de resucitados!

Tercera parte

Liturgia Bautismal

Hermanos, acompa√Īemos con nuestra oraci√≥n a quienes anhelan renacer a nueva vida en la fuente del bautismo, para que Dios, nuestro Padre, les otorgue su protecci√≥n y su amor.

Si se bendice la fuente, pero no va a haber bautismos:

Hermanos, pidamos a Dios todopoderoso que con su poder santifique esta fuente bautismal, para que cuantos en el bautismo van a ser regenerados en Cristo, sean agregados al n√ļmero de hijos adoptivos de Dios.
Si no hay bautismos ni bendición de la fuente, omitidas las letanías se procede inmediatamente a la bendición del agua.

Letanías de los santos

En las letan√≠as se pueden a√Īadir algunos nombres de santos, especialmente el del titular de la iglesia, el de los patronos del lugar y el de los que van a ser bautizados.

Coro Asamblea

Se√Īor, ten piedad de nosotros, Se√Īor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros, Cristo, ten piedad de nosotros.
Se√Īor, ten piedad de nosotros, Se√Īor, ten piedad de nosotros.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros.
San Miguel, ruega por nosotros.
Santos Angeles de Dios, rueguen por nosotros.
San Juan Bautista, ruega por nosotros.
San José, ruega por nosotros.
Santos Pedro y Pablo, rueguen por nosotros.
San Andrés, ruega por nosotros.
San Juan, ruega por nosotros.
Santa María Magdalena, ruega por nosotros.
San Esteban, ruega por nosotros.
San Ignacio de Antioquía, ruega por nosotros.
San Lorenzo, ruega por nosotros.
San Felipe de Jes√ļs, ruega por nosotros.
Santos Cristóbal Magallanes
y compa√Īeros m√°rtires, rueguen por nosotros.
Santas Perpetua y Felícitas, rueguen por nosotros.
Santa Inés, ruega por nosotros.
San Gregorio, ruega por nosotros.
San Agustín, ruega por nosotros.
San Atanasio, ruega por nosotros.
San Basilio, ruega por nosotros.
San Martín, ruega por nosotros.
San Benito, ruega por nosotros.
Santos Francisco y Domingo, rueguen por nosotros.
San Francisco Javier, ruega por nosotros.
San Juan María Vianney, ruega por nosotros.
San Rafael Guízar y Valencia, ruega por nosotros.
San José María de Yermo y Parres, ruega por nosotros.
Santa Catalina de Siena, ruega por nosotros.
Santa Teresa de Jes√ļs, ruega por nosotros.
Santa Teresa del Ni√Īo de Jes√ļs, ruega por nosotros.
Santa Mar√≠a de Jes√ļs
Sacramentado Venegas, ruega por nosotros.
Santa María Guadalupe
García Zavala, ruega por nosotros.
San Juan Diego, ruega por nosotros.
Todos los santos y santas
de Dios, rueguen por nosotros.
Mu√©strate propicio, L√≠branos, Se√Īor.
De todo mal, L√≠branos, Se√Īor.
De todo pecado, L√≠branos, Se√Īor.
De la muerte eterna, L√≠branos, Se√Īor.
Por tu encarnaci√≥n, L√≠branos, Se√Īor.
Por tu muerte y resurrecci√≥n, L√≠branos, Se√Īor.
Por el don del Esp√≠ritu Santo, L√≠branos, Se√Īor.
Nosotros, que somos pecadores, te rogamos, óyenos.

Si hay bautizos:

Para que estos elegidos renazcan
a la vida nueva por medio del
bautismo, te rogamos, óyenos.

Si no hay bautizos:

Para que santifiques esta fuente
bautismal por la que renacer√°n
tus hijos, a la vida nueva, te rogamos, óyenos.
Jes√ļs, Hijo de Dios vivo, te rogamos, √≥yenos.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, esc√ļchanos. Cristo, esc√ļchanos.

Si hay bautizos, el sacerdote, con las manos juntas, dice la siguiente oración:

Derrama, Se√Īor, tu infinita bondad en este sacramento del bautismo y env√≠a tu santo Esp√≠ritu para que haga renacer de la fuente bautismal a estos nuevos hijos tuyos que van a ser santificados por tu gracia, mediante la colaboraci√≥n de nuestro ministerio. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. R. Am√©n.

Bendición del agua bautismal

Dios nuestro, que con tu poder invisible realizas obras admirables por medio de los signos sacramentales y has hecho que tu creatura, el agua, signifique de muchas maneras la gracia del bautismo. Dios nuestro, cuyo Esp√≠ritu aleteaba sobre la superficie de las aguas en los mismos principios del mundo, para que ya desde entonces el agua recibiera el poder de dar la vida. Dios nuestro, que incluso en las aguas torrenciales del diluvio prefiguraste el nuevo nacimiento de los hombres, al hacer que de una manera misteriosa un mismo elemento diera final pecado y origen a la virtud. Dios nuestro, que hiciste pasar a pie, sin mojarse, el Mar Rojo a los hijos de Abrah√°n, a fin de que el pueblo liberado de la esclavitud del fara√≥n prefigurara al pueblo de los bautizados. Dios nuestro, cuyo Hijo, al ser bautizado por el Precursor en el agua del Jord√°n, fue ungido por el Esp√≠ritu Santo; suspendido en la cruz, quiso que brotaran de su costado sangre y agua; y despu√©s de su resurrecci√≥n mand√≥ a sus ap√≥stoles: "Vayan y ense√Īen a todas las naciones bautiz√°ndolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp√≠ritu Santo". Mira ahora a tu Iglesia en oraci√≥n y abre para ella la fuente del bautismo. Que por la obra del Esp√≠ritu Santo esta agua adquiera la gracia de tu Unig√©nito, para que el hombre, creado a tu imagen, limpio de su antiguo pecado por el sacramento del bautismo, renazca a la vida nueva por el agua y el Esp√≠ritu Santo. Te pedimos, Se√Īor, que por tu Hijo, descienda sobre el agua de esta fuente el poder del Esp√≠ritu Santo, para que todos, sepultados con Cristo en su muerte por el bautismo, resuciten tambi√©n con √©l a la vida nueva. √Čl que vive y reina... R. Am√©n.
Se puede decir la aclamación siguiente o alguna otra adecuada:
Fuentes del Se√Īor, bendigan al Se√Īor; al√°benlo y glorif√≠quenlo por los siglos.

Bendición del agua bendita

Si no hay bautizos, ni bendición de la fuente bautismal el sacerdote prepara a los fieles para la bendición del agua, diciendo:

Pidamos, queridos hermanos, a Dios nuestro Se√Īor, que se digne bendecir esta agua, con la cual seremos rociados en memoria de nuestro bautismo, y que nos renueve interiormente, para que permanezcamos fieles al Esp√≠ritu que hemos recibido.

Y después de una breve pausa en silencio, dice la siguiente oración, con las manos extendidas:

Se√Īor, Dios nuestro, mira con bondad a este pueblo tuyo, que vela en oraci√≥n en esta noche sant√≠sima, recordando la obra admirable de nuestra creaci√≥n y la obra m√°s admirable, todav√≠a, de nuestra redenci√≥n. D√≠gnate bendecir ‚Ć esta agua, que t√ļ creaste para dar fertilidad a la tierra, frescura y limpieza a nuestros cuerpos. T√ļ, adem√°s, convertiste el agua en un instrumento de tu misericordia: por ella, liberaste a tu pueblo de la esclavitud y en el desierto saciaste su sed; con la imagen del agua viva, los profetas anunciaron la nueva alianza que deseabas establecer con los hombres; por ella, finalmente, santificada por Cristo en el Jord√°n, renovarse, mediante el bautismo que nos da la vida nueva, nuestra naturaleza, corrompida por el pecado. Que esta agua nos recuerde ahora nuestro bautismo y nos haga participar en la alegr√≠a de nuestros hermanos, que han sido bautizados en esta Pascua. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. R. Am√©n.

Renovación de las promesas del bautismo

Terminada la ceremonia del bautismo (y de la confirmación) o, si no hubo bautismos, después de la bendición del agua, todos, de pie y teniendo en sus manos las velas encendidas, hacen la renovación de las promesas del bautismo.
Hermanos, por medio del bautismo hemos sido hechos partícipes del misterio pascual de Cristo, es decir, por medio del bautismo hemos sido sepultados con él en su muerte, para resucitar con él a una vida nueva. Por eso, culminado nuestro camino cuaresmal, es muy conveniente que renovemos las promesas de nuestro bautismo, con las cuales un día renunciamos a Satanás y a sus obras y nos comprometimos a servir a Dios en la santa Iglesia católica. Por consiguiente:

Sacerdote: Todos

¬ŅRenuncian ustedes a Satan√°s?¬†S√≠, renuncio.
¬ŅRenuncian a todas sus obras?¬†S√≠, renuncio.
¬ŅRenuncian a todas sus seducciones?¬†S√≠, renuncio.

O bien:

Sacerdote: Todos

¬ŅRenuncian ustedes al pecado para vivir
en la libertad de los hijos de Dios? Sí, renuncio.
¬ŅRenuncian a todas las seducciones del mal
para que el pecado no los esclavice? Sí, renuncio.
¬ŅRenuncian a Satan√°s,
padre y autor de todo pecado? Sí, renuncio.

Sacerdote: Todos
¬ŅCreen ustedes en Dios, Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra? Sí, creo.
¬ŅCreen en Jesucristo,
su Hijo √ļnico y Se√Īor nuestro,
que nació de la Virgen María. Padeció y murió por nosotros, resucitó
y está sentado a la derecha del Padre? Sí, creo.
¬ŅCreen en el Esp√≠ritu Santo,
en la santa Iglesia católica,
en la comunión de los santos,
en el perdón de los pecados,
en la resurrección de los muertos
y en la vida eterna? Sí, creo.

Que Dios todopoderoso, Padre de nuestro Se√Īor Jesucristo, que nos liber√≥ del pecado y nos ha hecho renacer por el agua y el Esp√≠ritu Santo, nos conserve con su gracia unidos a Jesucristo nuestro Se√Īor, hasta la vida eterna. Am√©n.
El sacerdote roc√≠a al pueblo con el agua bendita, mientras todos cantan la siguiente ant√≠fona o alg√ļn otro canto bautismal:
Vi brotar agua del lado derecho del templo, aleluya. Vi que en todos aquellos que recibían el agua, surgía una vida nueva y cantaban con gozo: Aleluya, aleluya.

Cuarta parte

Liturgia Eucarística

Concluida la liturgia bautismal la celebración sigue como siempre.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Se√Īor, las s√ļplicas de tu pueblo, junto con los dones que te presentamos para que los misterios de la Pascua que hemos comenzado a celebrar, nos obtengan, con tu ayuda, el remedio para conseguir la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Prefacio I de la Pascua: El misterio Pascual p. 504 (500).

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN 1 Cor 5,7-8

Cristo, nuestro Cordero pascual, ha sido inmolado. Aleluya. Celebremos, pues, la Pascua, con el pan sin levadura, que es sinceridad y verdad. Aleluya.

Conviene cantar el salmo 117.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Inf√ļndenos, Se√Īor, el esp√≠ritu de tu caridad, para que, saciados con los sacramentos pascuales, vivamos siempre unidos en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

DESPEDIDA

Para despedir al pueblo, el di√°cono, o, en su ausencia, el mismo sacerdote canta o dice:

C.¬†Anuncien a todos la alegr√≠a del Se√Īor resucitado.

Pueden ir en paz, aleluya, aleluya.

R. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

El cirio pascual se enciende en todas las celebraciones lit√ļrgicas de este tiempo pascual: Misa, en Laudes y V√≠speras. Una vez concluido el Tiempo Pascual, conviene que el Cirio
se conserve dignamente en el bautisterio, y no en el presbiterio.

 

DOMINGO 4

La Resurrecci√≥n del Se√Īor

Blanco Domingo I de Pascua de la Resurrecci√≥n del Se√Īor Selemnidad con Octava Misa del d√≠a MR, P. 343 (345) / Lecc. I, p. 206 LH, la Semana de Salterio

Otros Santos:¬†Isidoro de Sevilla, doctor de la Iglesia; Benito ‚Äúel Moro‚ÄĚ de Palermo, religioso de la Orden de Hermanos Menores. Beato Carlo Serreqi, sacerdote de la Orden de los Frailes Menores y m√°rtir.

LA RESURRECCI√ďN TRAE CONSIGO UN NUEVO ENTENDIMIENTO
Hech 10, 34. 37-43; Sal 117; Co13, 1-4; Jn 20, 1-9; o bien Mc 16,1-7 (en la tarde Lc 24,13-35)

En los Evangelios, el disc√≠pulo Pedro no parece entender mucho acerca de Jes√ļs y su mensaje. Concibe la obra de Cristo, como un privilegio destinado √ļnicamente para unos pocos. Pero en el libro de Hechos, que ha sido considerado siempre como el complemento del tercer Evangelio, se transforma. Comienza predicando que Dios no hace distinciones entre personas, que acepta a cualquiera que sea bueno y honrado, sin mirar la raza o naci√≥n de la que proceda. Finalmente ha comprendido. El mismo proceso se evidencia en la narraci√≥n del camino a Ema√ļs. Dos disc√≠pulos an√≥nimos empiezan su viaje en medio de la decepci√≥n, la tristeza y la frustraci√≥n. Pero al final del camino se les abren los ojos y sus corazones arden dentro de ellos. ¬ŅQu√© propici√≥ tal cambio de entendimiento en Pedro y en los dos disc√≠pulos? La respuesta es la presencia del Se√Īor resucitado.

ANT√ćFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 139, 19. 5-6

He resucitado y estoy contigo, aleluya: has puesto tu mano sobre mí, aleluya: tu sabiduría ha sido maravillosa, aleluya, aleluya.

O bien: Lc 24,34; cfr. Apoc 1,6

El Se√Īor ha resucitado verdaderamente, aleluya. A √©l la gloria y el poder por toda la eternidad, aleluya, aleluya.

Se dice Gloria.

ORACI√ďN COLECTA

Se√Īor Dios, que por medio de tu Unig√©nito, vencedor de la muerte, nos has abierto hoy las puertas de la vida eterna, concede a quienes celebramos la solemnidad de la resurrecci√≥n del Se√Īor, resucitar tambi√©n en la luz de la vida eterna, por la acci√≥n renovadora de tu Esp√≠ritu. Por nuestro Se√Īor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Hemos comido y bebido con Cristo resucitado.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 10, 34. 37-43

En aquellos d√≠as, Pedro tom√≥ la palabra y dijo: "Ya saben ustedes lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, despu√©s del bautismo predicado por Juan: c√≥mo Dios ungi√≥ con el poder del Esp√≠ritu Santo a Jes√ļs de Nazaret y c√≥mo √©ste pas√≥ haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con √©l. Nosotros somos testigos de cuanto √©l hizo en Judea y en Jerusal√©n. Lo mataron colg√°ndolo de la cruz, pero Dios lo resucit√≥ al tercer d√≠a y concedi√≥ verlo, no a todo el pueblo, sino √ļnicamente a los testigos que √©l, de antemano, hab√≠a escogido: a nosotros, que hemos comido y bebido con √©l despu√©s de que resucit√≥ de entre los muertos.
√Čl nos mand√≥ predicar al pueblo y dar testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. El testimonio de los profetas es un√°nime: que cuantos creen en √©l reciben, por su medio, el perd√≥n de los pecados".
Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 117, 1-2. 16ab-17. 22-23.
R/. Este es el d√≠a del triunfo del Se√Īor. Aleluya.

Te damos gracias, Se√Īor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Diga la casa de Israel: "Su misericordia es eterna".¬†R/.
La diestra del Se√Īor es poderosa, la diestra del Se√Īor es nuestro orgullo. No morir√©, continuar√© viviendo para contar lo que el Se√Īor ha hecho.¬†R/.
La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Se√Īor, es un milagro patente.¬†R/.

SEGUNDA LECTURA

Busquen los bienes del cielo, donde est√° Cristo.

De la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 3, 1-4

Hermanos: Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde est√° Cristo, sentado a la derecha de Dios. Pongan todo el coraz√≥n en los bienes del cielo, no en los de la tierra, porque han muerto y su vida est√° escondida con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, vida de ustedes, entonces tambi√©n ustedes se manifestar√°n gloriosos, juntamente con √©l.¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.

O bien:

Tiren la antigua levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintíos: 5, 6-8

Hermanos: ¬ŅNo saben ustedes que un poco de levadura hace fermentar toda la masa? Tiren la antigua levadura, para que sean ustedes una masa nueva, ya que son pan sin levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado.
Celebremos, pues, la fiesta de la Pascua, no con la antigua levadura, que es de vicio y maldad, sino con el pan sin levadura, que es de sinceridad y verdad.
Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.

SECUENCIA: [Sólo el día de hoy es obligatoria; durante la octava es opcional].

Ofrezcan los cristianos los ángeles testigos,
ofrendas de alabanza sudarios y mortaja.
a gloria de la víctima ¡Resucitó de veras
propicia de la Pascua. mi amor y mi esperanza!
   
Cordero sin pecado, Venid a Galilea,
que a las ovejas salva,¬†all√≠ el Se√Īor aguarda;
a Dios y a los culpables allí veréis los suyos
unió con nueva alianza. la gloria de la Pascua.
   
Lucharon vida y muerte Primicia de los muertos,
en singular batalla, sabemos por tu gracia
y, muerto el que es la vida, que estás resucitado;
triunfante se levanta. la muerte en ti no manda.
   
"¬ŅQu√© has visto de camino,¬†Rey vencedor, api√°date
Mar√≠a, en la ma√Īana?".¬†de la miseria humana
A mi Se√Īor glorioso,¬†y da a tus fieles parte
la tumba abandonada, en tu victoria santa


ACLAMACi√ďN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. 1 Co 5, 7-8
R/. Aleluya, aleluya.

Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado; celebremos, pues, la Pascua. R/.

EVANGELlO***

√Čl deb√≠a resucitar de entre los muertos.

Del santo Evangelio seg√ļn san Juan: 20, 1-9


El primer d√≠a despu√©s del s√°bado, estando todav√≠a oscuro, fue Mar√≠a Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Ech√≥ acorrer, lleg√≥ a la casa donde estaban Sim√≥n Pedro y el otro disc√≠pulo, a quien Jes√ļs amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Se√Īor y no sabemos d√≥nde lo habr√°n puesto".
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró.
En eso lleg√≥ tambi√©n Sim√≥n Pedro, que lo ven√≠a siguiendo, y entr√≥ en el sepulcro. Contempl√≥ los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que hab√≠a estado sobre la cabeza de Jes√ļs, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entr√≥ tambi√©n el otro disc√≠pulo, el que hab√≠a llegado primero al sepulcro, y vio y crey√≥, porque hasta entonces no hab√≠an entendido las Escrituras, seg√ļn las cuales Jes√ļs deb√≠a resucitar de entre los muertos.
Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

O bien:

Jes√ļs de Nazaret, que fue crucificado, resucit√≥.

Del santo Evangelio seg√ļn san Marcos: 16, 1-7

Transcurrido el s√°bado, Mar√≠a Magdalena, Mar√≠a (la madre de Santiago) y Salom√©, compraron perfumes para ir a embalsamar a Jes√ļs. Muy de madrugada, el primer d√≠a de la semana, a la salida del sol, se dirigieron al sepulcro. Por el camino se dec√≠an unas a otras: "¬ŅQui√©n nos quitar√° la piedra de la entrada del sepulcro?". Al llegar, vieron que la piedra ya estaba quitada, a pesar de ser muy grande.
Entraron en el sepulcro y vieron a un joven, vestido con una t√ļnica blanca, sentado en el lado derecho, y se llenaron de miedo. Pero √©l les dijo: "No se espanten. Buscan a Jes√ļs de Nazaret, el que fue crucificado. No est√° aqu√≠; ha resucitado. Miren el sitio donde lo hab√≠an puesto. Ahora vayan a decirles a sus disc√≠pulos y a Pedro: 'El ir√° delante de ustedes a Galilea. All√° lo ver√°n, como √©l les dijo' ".
Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

O bien, en las misas vespertinas del domingo:

Quédate con nosotros, porque ya es tarde.

Del santo Evangelio seg√ļn san Lucas: 24, 13-35

El mismo d√≠a de la resurrecci√≥n, iban dos de los disc√≠pulos hacia un pueblo llamado Ema√ļs, situado a unos once kil√≥metros de Jerusal√©n, y comentaban todo lo que hab√≠a sucedido.
Mientras conversaban y discut√≠an, Jes√ļs se les acerc√≥ y comenz√≥ a caminar con ellos; pero los ojos de los dos disc√≠pulos estaban velados y no lo reconocieron. √Čl les pregunt√≥: "¬ŅDe qu√© cosas vienen hablando, tan llenos de tristeza?".
Uno de ellos, llamado Cleof√°s, le respondi√≥: "¬ŅEres t√ļ el √ļnico forastero que no sabe lo que ha sucedido estos d√≠as en Jerusal√©n?". El les pregunt√≥: "¬ŅQu√© cosa?". Ellos le respondieron: "Lo de Jes√ļs el nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo. C√≥mo los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esper√°bamos que √©l ser√≠a el libertador de Israel, y sin embargo, han pasado ya tres d√≠as desde que estas cosas sucedieron. Es cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro, no encontraron el cuerpo y llegaron contando que se les hab√≠an aparecido unos √°ngeles, que les dijeron que estaba vivo. Algunos de nuestros compa√Īeros fueron al sepulcro y hallaron todo como hab√≠an dicho las mujeres, pero a √©l no lo vieron".
Entonces Jes√ļs les dijo: "¬°Qu√© insensatos son ustedes y qu√© duros de coraz√≥n para creer todo lo anunciado por los profetas! ¬ŅAcaso no era necesario que el Mes√≠as padeciera todo esto y as√≠ entrara en su gloria?". Y comenzando por Mois√©s y siguiendo con todos los profetas, les explic√≥ todos los pasajes de la Escritura que se refer√≠an a √©l.
Ya cerca del pueblo a donde se dirigían, él hizo como que iba más lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: "Quédate con nosotros, porque ya es tarde y pronto va a oscurecer". Y entró para quedarse con ellos. Cuando estaban a la mesa, tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él se les desapareció. Y ellos se decían el uno al otro: "¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!". .
Se levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusal√©n, donde encontraron reunidos a los Once con sus compa√Īeros, los cuales les dijeron: "De veras ha resucitado el Se√Īor y se le ha aparecido a Sim√≥n". Entonces ellos contaron lo que les hab√≠a pasado por el camino y c√≥mo lo hab√≠an reconocido al partir el pan.¬†Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Se dice Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Llenos de gozo por la santa Resurrecci√≥n del Se√Īor, purificados nuestros sentimientos y renovado nuestro esp√≠ritu, supliquemos con insistencia al Se√Īor, diciendo: Rey vencedor, esc√ļchanos. R/. Rey vencedor, esc√ļchanos.
A Cristo, que, con su gloriosa resurrección ha sido constituido Cabeza de la Iglesia, pidámosle que, por su amor, conceda gozo y exultación a todos los fieles que celebran su triunfo.
A Cristo, que, con su santa resurrección ha otorgado el perdón y la paz a los pecadores, supliquémosle que quienes han regresado al camino de la vida conserven íntegramente los dones que la misericordia del Padre les ha restituido.
A Cristo, que, con su gloriosa resurrecci√≥n ha inaugurado la resurrecci√≥n universal, pid√°mosle que alegre el coraz√≥n de los hombres que a√ļn desconocen [los frutos de] su victoria y, con el anuncio evang√©lico, llene de gozo a todos los pueblos y naciones.
A Cristo, que, con su santa resurrección, ha colmado de alegría a los pueblos, los ha enriquecido con sus dones y ha hecho vibrar de gozo nuestros corazones, pidámosle que renueve la esperanza de los que sufren y lloran.
A Cristo, que, con su gloriosa resurrección, ha alegrado al mundo entero, pidámosle que renueve nuestro espíritu y nos conceda la esperanza firme de compartir su triunfo y de resucitar con él a una vida nueva.
Se√Īor Jesucristo, que en el cielo eres glorificado por los √°ngeles y los santos y en la tierra eres enaltecido y adorado por tu Iglesia, en esta fiesta gloriosa de tu Resurrecci√≥n te pedimos que escuches nuestras plegarias y extiendas tu diestra misericordiosa sobre este pueblo que tiene puesta toda su esperanza en tu resurrecci√≥n. T√ļ, que vives y reinas, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Llenos de j√ļbilo por el gozo pascual te ofrecemos. Se√Īor, este sacrificio, mediante el cual admirablemente nace y se nutre tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Prefacio I de Pascua: El misterio pascual. (en este día) MR, p. 504 (500).

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN 1 Co 5,7-8

Cristo nuestro Cordero Pascual ha sido inmolado. Aleluya. Celebremos, pues, la Pascua, con el pan sin levadura, que es sinceridad y verdad. Aleluya.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Dios de bondad, protege paternalmente con amor incansable a tu Iglesia, para que renovada por los misterios pascuales, pueda llegar a la gloria de la resurrecci√≥n. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Despedida

Anuncien a todos la alegr√≠a del Se√Īor resucitado. Pueden ir en paz. Aleluya, aleluya.
R. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

UNA REFLEXI√ďN PARA NUESTRO TIEMPO.-¬†Vivimos en una √©poca de abundante informaci√≥n. Gracias al Internet, a los tel√©fonos inteligentes y a mucha tecnolog√≠a innovadora, estamos viajando por la supercarretera de la informaci√≥n. Por desgracia, los m√ļltiples pedazos de informaci√≥n que recibimos cada d√≠a, no nos traen el entendimiento sino la confusi√≥n. Somos como los personajes de la novela La ceguera, del Premio Nobel, Jos√© Saramago, cegados con demasiada luz. El Evangelio de hoy nos sugiere c√≥mo evitar la ceguera y alcanzar el entendimiento. Ah√≠, los disc√≠pulos siguen pr√°cticas sugestivas. Leen la Escritura. Tienen una conversaci√≥n profunda acerca de la vida y de la fe. Siguen viajando en el camino a Ema√ļs, s√≠mbolo de sus vidas, e imitando la de Jes√ļs. Rezan y toman parte en la fracci√≥n del pan. Por medio de estos recursos, logran entender. Nosotros, hoy, podemos alcanzar el entendimiento por medio de esas mismas pr√°cticas.

Durante la Octava de Pascua: Se dice Gloria Despu√©s del Salmo responsorial: Secuencia [opcional], Lecc. I, p. 855 Prefacio I de Pascua (en este d√≠a), p. 504 (500). Si se usa el Canon Romano, se dice Reunidos en comuni√≥n, p. 563 (559), y Acepta, Se√Īor, p. 564 (561). En las otras Plegarias eucaristicas tambi√©n se dicen las partes propias para esta Misa. La despedida puede hacerse como en el d√≠a de Pascua, p. 344 (346).

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2021 / Misal Catolico de abril 2021

Misal de Hoy Publicado: 2021-09-16T05:30:44Z | Modificado: 2021-09-16T05:30:44Z