Santa Misa del día: Domingo 31 de Marzo de 2019

Morado o Rosa IV Domingo de Cuaresma (Laetare) MR, p. 219 (238) / Lecc. I, p. 301

Otros santos: Benjamín de Persia, mártir; Balbina de Roma, virgen y mártir. Beato Buenaventura Tornielli de Forli, presbítero de la Orden de los Siervos de María.

En este domingo se celebra el segundo escrutinio preparatorio para el Bautismo de los catec√ļmenos que van a ser admitidos a los sacramentos de la Iniciaci√≥n cristiana en la Vigilia Pascual. Se emplean las oraciones y las intercesiones propias, que aparecen en el MR, pp. 986-987 (978-979).

P√ČRDIDAS Y GANANCIAS
Jos 5, 9. 10-12; 2 Cor 5,17-21; Lc 15, 1-3 11-32

Los tres relatos c√©lebres que nos comparte el cap√≠tulo d√©cimo quinto del Evangelio de san Lucas est√°n estructurados de manera semejante. Un padre de familia, una mujer de hogar, un oyente an√≥nimo, pierde cada cual, algo que considera valioso. Los dos √ļltimos pierden una moneda y una oveja, mientras que el primero sufre la p√©rdida del hijo menor. Las p√©rdidas son tan dolorosas que los interesados no encuentran sosiego hasta que encuentran lo perdido. Los tres relatos apuntan en la misma direcci√≥n. Dios Padre nos ama tan intensamente que no est√° contento cuando nos alejamos de su amor. Por eso vemos su rostro compasivo en la espera paciente del padre de familia que se anticipa a recibir al hijo que regresa arrepentido a la casa paterna. Las muestras de j√ļbilo y la celebraci√≥n festiva del padre transparentan la profunda alegr√≠a del hijo recuperado.¬†
En esta Misa, pueden tocarse los instrumentos musicales y se puede adornar el altar con flores.

ANT√ćFONA DE ENTRADA Cfr. Is 66, 10-11

Al√©grate, Jerusal√©n, y que se re√ļnan cuantos te aman. Compartan su alegr√≠a los que estaban tristes, vengan a saciarse con su felicidad.

No se dice Gloria.

ORACI√ďN COLECTA

Se√Īor Dios, que por tu Palabra realizas admirablemente la reconciliaci√≥n del g√©nero humano, concede al pueblo cristiano prepararse con generosa entrega y fe viva a celebrar las pr√≥ximas fiestas de la Pascua. Por nuestro Se√Īor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El pueblo de Dios celebró la Pascua al entrar en la tierra prometida.

Del libro de Josué: 5, 9.10-12

En aquellos d√≠as, el Se√Īor dijo a Josu√©: "Hoy he quitado de encima de ustedes el oprobio de Egipto".¬†
Los israelitas acamparon en Guilgal, donde celebraron la Pascua, al atardecer del d√≠a catorce del mes, en la llanura des√©rtica de Jeric√≥. El d√≠a siguiente a la Pascua, comieron del fruto de la tierra, panes √°zimos y granos de trigo tostados. A partir de aquel d√≠a, ces√≥ el man√°. Los israelitas ya no volvieron a tener man√°, y desde aquel a√Īo comieron de los frutos que produc√≠a la tierra de Cana√°n.Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 33, 3-4. 18-19. 20-21ab.

R/. Haz la prueba y ver√°s qu√© bueno es el Se√Īor.

Bendecir√© al Se√Īor a todas horas, no cesar√° mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Se√Īor, que se alegre su pueblo al escucharlo.¬†R/.
Proclamemos la grandeza del Se√Īor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acud√≠ al Se√Īor, me hizo caso y me libr√≥ de todos mis temores.¬†R/.
Conf√≠a en el Se√Īor y saltar√°s de gusto, jam√°s te sentir√°s decepcionado, porque el Se√Īor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias.¬†R/.

SEGUNDA LECTURA

Dios nos reconcilió consigo por medio de Cristo.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 5,17-21

Hermanos: El que vive seg√ļn Cristo es una creatura nueva; para √©l todo lo viejo ha pasado. Ya todo es nuevo.¬†
Todo esto proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por medio de Cristo y que nos confirió el ministerio de la reconciliación. Porque, efectivamente, en Cristo, Dios reconcilió al mundo consigo y renunció a tomar en cuenta los pecados de los hombres, y a nosotros nos confió el mensaje de la reconciliación. Por eso, nosotros somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es como si Dios mismo los exhortara a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se dejen reconciliar con Dios.
Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo "pecado" por nosotros, para que, unidos a él, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos.
Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Lc 15, 18
R/. Honor y gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Me levantaré, volveré a mi padre y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. R/.

EVANGELIO

Tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida.

Del santo Evangelio seg√ļn san Lucas: 15, 1-3. 11-32

En aquel tiempo, se acercaban a Jes√ļs los publicanos y los pecadores para escucharlo. Por lo cual los fariseos y los escribas murmuraban entre s√≠: "√Čste recibe a los pecadores y come con ellos".¬†
Jes√ļs les dijo entonces esta par√°bola: "Un hombre ten√≠a dos hijos, y el menor de ellos le dijo a su padre: 'Padre, dame la parte de la herencia que me toca'. Y √©l les reparti√≥ los bienes.¬†
No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se fue a un país lejano y allá derrochó su fortuna, viviendo de una manera disoluta. Después de malgastarlo todo, sobrevino en aquella región una gran hambre y él empezó a pasar necesidad. Entonces fue a pedirle trabajo a un habitante de aquel país, el cual lo mandó a sus campos a cuidar cerdos. Tenía ganas de hartarse con las bellotas que comían los cerdos, pero no lo dejaban que se las comiera. 
Se puso entonces a reflexionar y se dijo: ‚Äė¬°Cu√°ntos trabajadores en casa de mi padre tienen pan de sobra, y yo, aqu√≠, me estoy muriendo de hambre! Me levantar√©, volver√© a mi padre y le dir√©: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo. Rec√≠beme como a uno de tus trabajadores'.¬†
Enseguida se puso en camino hacia la casa de su padre. Estaba todavía lejos, cuando su padre lo vio y se enterneció profundamente. Corrió hacia él, y echándole los brazos al cuello, lo cubrió de besos. El muchacho le dijo: 'Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo'. 
Pero el padre les dijo a sus criados: ¬°Pronto!, traigan la t√ļnica m√°s rica y v√≠stansela; p√≥nganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies; traigan el becerro gordo y m√°tenlo. Comamos y hagamos una fiesta, porque este hijo m√≠o estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado'. Y empez√≥ el banquete.¬†
El hijo mayor estaba en el campo y al volver, cuando se acerc√≥ a la casa, oy√≥ la m√ļsica y los cantos. Entonces llam√≥ a uno de los criados y le pregunt√≥ qu√© pasaba. √Čste le contest√≥: 'Tu hermano ha regresado y tu padre mand√≥ matar el becerro gordo, por haberlo recobrado sano y salvo'. El hermano mayor se enoj√≥ y no quer√≠a entrar.¬†
Sali√≥ entonces el padre y le rog√≥ que entrara; pero √©l replic√≥: Hace tanto tiempo que te sirvo, sin desobedecer jam√°s una orden tuya, y t√ļ no me has dado nunca ni un cabrito para com√©rmelo con mis amigos! Pero eso s√≠, viene ese hijo tuyo, que despilfarr√≥ tus bienes con malas mujeres, y t√ļ mandas matar el becerro gordo'.¬†
El padre repuso: 'Hijo, t√ļ siempre est√°s conmigo y todo lo m√≠o es tuyo. Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado' "¬†Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos, hermanos, al Se√Īor, que no desea la muerte del pecador, sino que se convierta y viva, y pid√°mosle que tenga misericordia de su pueblo penitente:¬†
(R/. Esc√ļchanos, Se√Īor.)
Para que Dios aumente la fe y fortalezca la voluntad de los que se preparan a recibir en estos d√≠as cuaresmales el sacramento de la penitencia y les conceda un verdadero arrepentimiento de sus culpas,¬†roguemos al Se√Īor.¬†
Para que el Se√Īor abra la inteligencia y el coraz√≥n de los incr√©dulos, de manera que lleguen al conocimiento de la verdad, y en la fe encuentren aquel descanso que tanto desea su coraz√≥n,¬†roguemos al Se√Īor.¬†
Para que Dios conceda su ayuda a los enfermos, a los pobres, a los que se sienten tentados y a todos aquellos que con su sufrimiento participan de la cruz de Cristo,¬†roguemos al Se√Īor.

Para que todos nosotros perseveremos en el esfuerzo cuaresmal y lleguemos, purificados e iluminados, a las fiestas de Pascua que se acercan,¬†roguemos al Se√Īor.¬†
Dios rico en misericordia, que acoges con el abrazo del perd√≥n a tus hijos que, arrepentido, retornan a ti, escucha nuestras oraciones, perdona nuestras culpas y rev√≠stenos con vestiduras de fiesta, para que podamos participar en el banquete pascual. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Te presentamos, Se√Īor, llenos de alegr√≠a, estas ofrendas para el sacrificio y pedimos tu ayuda para celebrarlo con fe sincera y ofrecerlo dignamente por la salvaci√≥n del mundo.¬†Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Prefacio I-V de Cuaresma. MR, pp. 497-501 (493-498).

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN

Cuando se lee el Evangelio del hijo pródigo Lc 15, 32

Alégrate, hijo mío, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado.

Cuando se lee el Evangelio del ciego de nacimiento: Cfr. Jn 9, II. 38

El Se√Īor me puso lodo sobre los ojos; entonces fui, me lav√©, comenc√© a ver y cre√≠ en Dios.

Cuando se lee otro Evangelio: Cfr. Sal 121, 3-4

Jerusal√©n ha sido edificada como ciudad bien compacta. All√° suben las tribus, las tribus del Se√Īor, seg√ļn la costumbre de Israel, a celebrar el nombre del Se√Īor.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Se√Īor Dios, luz que alumbra a todo hombre que viene a este mundo, ilumina nuestros corazones con el resplandor de tu gracia, para que podamos siempre pensar lo que es digno y grato a tus ojos y amarte con sincero coraz√≥n. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

ORACI√ďN SOBRE EL PUEBLO

Protege, Se√Īor, a quienes te invocan, ayuda a los d√©biles y reaviva siempre con tu luz a quienes caminan en medio de las tinieblas de la muerte; conc√©deles que, liberados por tu bondad de todos los males, alcancen los bienes supremos. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

UNA REFLEXI√ďN PARA NUESTRO TIEMPO.-¬†La par√°bola del padre compasivo no tiene desperdicio. Mucho menos ahora que las migraciones, el aumento de personas expulsadas de su lugar de origen debido a la inseguridad, el crimen organizado y la pobreza extrema sigue haci√©ndose visible en nuestro pa√≠s. El Dios vivo se nos ha manifestado en la persona de Jesucristo como padre amoroso. No es la indiferencia, la lejan√≠a, ni la insensibilidad lo caracter√≠stico de Dios. En todo caso, esas actitudes ego√≠stas, como bien afirma el Papa Francisco, son los efectos colaterales de la globalizaci√≥n. La frecuencia y la generalizaci√≥n de la violencia, la migraci√≥n y la falta de oportunidades, en realidad son los rostros del hijo pr√≥digo que pasa delante de nuestra casa, esperando que mostremos la solidaridad y la compasi√≥n. Quienes tenemos memoria de lo generoso que ha sido Dios con nosotros, nos alegramos de encontrar oportunidades de mostrar nuestra gratitud, favoreciendo a los necesitados.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2019 / Misal Catolico de marzo 2019

Misal de Hoy Publicado: 2021-09-15T18:20:39Z | Modificado: 2021-09-15T18:20:39Z