Misa del día: Domingo 3 de Abril de 2016

DOMINGO 3

La Divina Misericordia

Blanco II Domingo de Pascua MR p. 347 (353) / Lecc. I, p. 329. LH del Domingo de Pascua

Otros santos: Ricardo de Wych, obispo; Sixto I, papa y mártir. Beatos José Luciano Ezequiel Huerta Gutiérrez y José Salvador Huerta Gutiérrez, mártires.

CON SEÑALES O SIN ELLAS

Hch 5,12-16: Ap 1,9-11. 12-13. 17-19; Jn 20, 19-31


El sumario conciso de los Hechos de los Apóstoles registra con aire ufano la buena reputación y la confianza que habían alcanzado los cristianos originarios de Jerusalén ante la mirada de sus vecinos. La gente los buscaba porque sabía que sus dolencias y necesidades encontrarían una respuesta favorable de su parte. Invocaban el nombre de Jesús y se realizaban sanaciones en aquellos que confiaban en el Dios amigo de la vida. El mensaje cristiano no era un consuelo ilusorio sino una realidad transformadora. Esas señales son benéficas para quien anda buscando una respuesta a sus inquietudes profundas. La credibilidad de los evangelizadores no sustituye la fe en Cristo Jesús, sino que la vuelve viable. En el Evangelio el Señor Jesús desautoriza la incredulidad de Tomás y pareciera cuestionar la importancia de las señales. Hay que hacer una distinción: Tomás no puede demandar más señales porque Dios Padre ya les había otorgado numerosas señales a través de su hijo Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA 1 P 2, 2

Como niños recién nacidos, anhelen una leche pura y espiritual que los haga crecer hacia la salvación. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios de eterna misericordia, que reanimas la fe de este pueblo a ti consagrado con la celebración anual de las fiestas pascuales, aumenta en nosotros los dones de tu gracia, para que todos comprendamos mejor la excelencia del bautismo que nos ha purificado, la grandeza del Espíritu que nos ha regenerado y el precio de la Sangre que nos ha redimido. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Crecía el número de los creyentes en el Señor

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 5, 12-16

En aquellos días, los apóstoles realizaban muchos signos y prodigios en medio del pueblo. Todos los creyentes solían reunirse, por común acuerdo, en el pórtico de Salomón. Los demás no se atrevían a juntárseles, aunque la gente los tenía en gran estima. El número de hombres y mujeres que creían en el Señor iba creciendo de día en día, hasta el punto de que tenían que sacar en literas y camillas a los enfermos y ponerlos en las plazas, para que, cuando Pedro pasara, al menos su sombra cayera sobre alguno de ellos.
Mucha gente de los alrededores acudía a Jerusalén y llevaba a los enfermos y a los atormentados por espíritus malignos, y todos quedaban curados.
Palabra de Dios.Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL

del salmo 117, 2-4. 22-24. 25-27a

R/. La misericordia del Señor es eterna. Aleluya.

Diga la casa de Israel: "Su misericordia es eterna". Diga la casa de Aarón: "Su misericordia es eterna". Digan los que temen al Señor: "Su misericordia es eterna". R/.
La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente. Éste es el día del triunfo del Señor, día de júbilo y de gozo. R/.
Libéranos, Señor, y danos tu victoria. Bendito el que viene en nombre del Señor. Que Dios desde su templo nos bendiga. Que el Señor, nuestro Dios, nos ilumine. R/.

SEGUNDA LECTURA

Estuve muerto y ahora, como ves, estoy vivo para siempre.

Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 1, 9-11. 12- 13. 17-19

Yo, Juan, hermano y compañero de ustedes en la tribulación, en el Reino y en la perseverancia en Jesús, estaba desterrado en la isla de Patmos, por haber predicado la palabra de Dios y haber dado testimonio de Jesús. Un domingo caí en éxtasis y oía mis espaldas una voz potente, como de trompeta, que decía: "Escribe en un libro lo que veas y envíalo a las siete comunidades cristianas de Asia". Me volví para ver quién me hablaba, y al volverme, vi siete lámparas de oro, y en medio de ellas, un hombre vestido de larga túnica, ceñida a la altura del pecho, con una franja de oro.
Al contemplarlo, caí a sus pies como muerto; pero él, poniendo sobre mí la mano derecha, me dijo: "No temas. Yo soy el primero y el último; yo soy el que vive. Estuve muerto y ahora, como ves, estoy vivo por los siglos de los siglos. Yo tengo las llaves de la muerte y del más allá. Escribe lo que has visto, tanto sobre las cosas que están sucediendo, como sobre las que sucederán después".Palabra de Dios.Te alabamos Señor

SECUENCIA opcional.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 20, 29

R/. Aleluya, aleluya.

Tomás, tú crees, porque me has visto. Dichosos los que creen sin haberme visto, dice el Señor. R/.

EVANGELIO

Ocho días después, se les apareció Jesús.

Del santo Evangelio según san Juan: 20, 19-31

Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con ustedes". Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: "La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo". Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: "Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar".
Tomás, uno de los Doce, a quien llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jesús, y los otros discípulos le decían: "Hemos visto al Señor". Pero él les contestó: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré".
Ocho días después, estaban reunidos los discípulos a puerta cerrada y Tomás estaba con ellos. Jesús se presentó de nuevo en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con ustedes". Luego le dijo a Tomás: "Aquí están mis manos; acerca tu dedo. Trae acá tu mano, métela en mi costado y no sigas dudando, sino cree". Tomás le respondió: "¡Señor mío y Dios mío!" Jesús añadió: "Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto". Otros muchos signos hizo Jesús en presencia de sus discípulos, pero no están escritos en este libro. Se escribieron éstos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida en su nombre.Palabra del Señor.Gloria a ti Señor Jesús.

Se dice Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Llenos de gozo por la santa resurrección del Señor —purificados nuestros sentimientos y renovado nuestro espíritu— supliquemos al Señor, diciendo: Rey vencedor, escúchanos.
R/. Rey vencedor, escúchanos.
A Cristo que ha vencido la muerte y ha destruido el pecado, pidámosle que todos los cristianos sean siempre fieles a las promesas del bautismo que renovaron en la noche santa de Pascua.
A Cristo que ha otorgado el perdón y la paz a los pecadores, supliquémosle que quienes han regresado al camino de la vida conserven los dones que la misericordia del Padre les ha restituido.
A Cristo que ha dado al mundo la vida verdadera y ha renovado toda la creación, pidámosle por los que, por no creer en su triunfo, viven sin esperanza.
A Cristo que ha colmado de alegría a los pueblos y los ha enriquecido con sus dones, pidámosle que renueve la esperanza de los que sufren y lloran.
A Cristo que anunció la alegría a las mujeres, y por medio de las mujeres a los apóstoles, pidámosle por los que nos hemos reunido para celebrar su triunfo.
Señor, Dios nuestro, que cada domingo reúnes a tu pueblo para que celebre el triunfo de tu Hijo, el primero y el último, el que estaba muerto y ahora vive por los siglos de los siglos, escucha nuestra oración y danos la fuerza de tu Espíritu, para que, destruidas las fuerzas del mal, te ofrezcamos, juntamente con nuestro amor, el obsequio de nuestra obediencia libre. Por Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, las ofrendas de tu pueblo (y de los recién bautizados), para que, renovados por la confesión de tu nombre y por el bautismo, consigamos la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I de Pascua (en este día), p. 499 (500).

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Jn 20, 27

Jesús dijo a Tomás: Acerca tu mano, toca los agujeros que dejaron los clavos y no seas incrédulo, sino creyente. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios todopoderoso, concédenos que la gracia recibida en este sacramento pascual permanezca siempre en nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 338 (602). Para despedir al pueblo se canta o se dice Pueden ir en paz, aleluya, aleluya. A lo cual se responde Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.-La sociedad actual tiene todo el derecho de exigirnos a los cristianos vivir en clave de congruencia, porque nuestra doble moral y nuestra simulación han sido demasiado visibles y hemos sido ocasión de que los creyentes difamen y calumnien el nombre de Dios. Los fallos que como Iglesia y como cristianos meramente nominales hemos realizado, están a la vista y no hace falta documentarlos. Sin menospreciar el valor fundamental de la fe en Cristo, no podemos desentendernos de adecuar nuestra vida con los valores del Evangelio. Cuando las persona descubren el verdadero rostro de Dios se alegran de tal hallazgo. Aún los más críticos opositores a la fe cristiana reciben con buena actitud los aportes valiosos que laicos, pastores y obispos realizan a favor de la sociedad y de los más desprotegidos. Esas señales jamás salen sobrando, al contrario son la forma como Jesús resucitado se hace presente en medio de los suyos.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2016 / Misal Catolico de abril 2016

Publicado: 2021-09-16T20:10:28Z | Modificado: 2021-09-16T20:10:28Z