Misa del d├şa: Jueves 29 de Septiembre de 2016

JUEVES 29

Los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael

Blanco Fiesta MR p. 802 (832) / Lecc. II, p. 1124

Otros santos: Liudvino de Tr├ęveris, obispo. Beato Conrado de Urach, cardenal.

Junto con estos tres arc├íngeles, celebramos hoy a todos los ├íngeles, que, desde el para├şso del G├ęnesis, hasta el del Apocalipsis, llenan con su intervenci├│n invisible el desarrollo de la historia de la salvaci├│n. Son mensajeros del Se├▒or, que nos desabren sus secretos y nos transmiten sus ├│rdenes. Y son los primeros adoradores del Dios vivo, en medio de una muchedumbre inmensa.

ME SIENTO PEQUE├ĹO

Jb 38 1.12-21; 40, 3-16 Lc 10, 13-16

Job escuch├│ la respuesta final donde el Se├▒or lo confrontaba con una prolongada serie de cuestiones sobre la marcha y el funcionamiento del universo. Todos esos interrogantes resultaron insuperables y abrumadores para el conocimiento humano de la ├ępoca de Job. No significa que en el presente los seres humanos seamos omniscientes y conozcamos los secretos del universo. El conocimiento humano ha logrado grandes avances, pero nunca ser├í total. Sin embargo, no es que Dios quiera abrumar con su poder soberano al ser humano, simplemente quiere hacerle comprender que no dispone de la capacidad de resolver el doloroso enigma del sufrimiento del inocente. Dios no es el causante del mal, puesto que su omnipotencia se impone un l├şmite; jam├ís sobrepasa el ├ímbito de la libertad humana. Las decisiones humanas son las que producen sistemas y acciones contrarios al amor de Dios, que ama incondicional y apasionadamente a sus hijos.

ANT├ŹFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 102, 20

Bendigan al Señor todos sus ángeles, poderosos ejecutores de sus órdenes, prontos a obedecer su palabra.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Se├▒or Dios, que con admirable armon├şa distribuyes las funciones de los ├íngeles y de los hombres, concede, benigno, que aquellos mismos que te asisten, sirvi├ęndote siempre en el cielo, sean los que protejan nuestra vida en la tierra. Por nuestro Se├▒or Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA**

Millones y millones estaban a sus ├│rdenes.

Del libro del profeta Daniel: 7, 9-10. 13-14

Yo, Daniel, tuve una visi├│n nocturna: Vi que colocaban unos tronos y un anciano se sent├│. Su vestido era blanco como la nieve, y sus cabellos, blancos como lana. Su trono, llamas de fuego, con ruedas encendidas. Un r├şo de fuego brotaba delante de ├ęl. Miles y miles lo serv├şan, millones y millones estaban a sus ├│rdenes. Comenz├│ el juicio y se abrieron los libros. Yo segu├ş contemplando en mi visi├│n nocturna y vi a alguien semejante a un hijo de hombre, que ven├şa entre las nubes del cielo. Avanz├│ hacia el anciano de muchos siglos y fue introducido a su presencia. Entonces recibi├│ la soberan├şa, la gloria y el reino. Y todos los pueblos y naciones de todas las lenguas lo serv├şan. Su poder nunca se acabar├í, porque es un poder eterno, y su reino jam├ís ser├í destruido.
Palabra de Dios.Te alabamos, Se├▒or.

O bien:

Miguel y sus ángeles pelearon contra el dragón.

Del libro del Apocalipsis del ap├│stol san Juan: 12, 7-12

En el cielo se trab├│ una gran batalla: Miguel y sus ├íngeles pelearon contra el drag├│n. El drag├│n y sus ├íngeles lucharon ferozmente, pero fueron vencidos y arrojados del cielo para siempre. As├ş, el drag├│n, que es la antigua serpiente, la que se llama Diablo y Satan├ís, la que enga├▒a al mundo entero, fue precipitado a la tierra, junto con sus ├íngeles.
Entonces yo, Juan, o├ş en el cielo una voz poderosa, que dec├şa: "Ha sonado la hora de la victoria de nuestro Dios, de su dominio y de su reinado, y del poder de su Mes├şas, porque ha sido reducido a la impotencia el que de d├şa y de noche acusaba a nuestros hermanos, delante de Dios. Pero ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el testimonio que dieron, pues su amor a la vida no les impidi├│ aceptar la muerte. Por eso, al├ęgrense los cielos y todos los que en ellos habitan".Palabra de Dios.Te alabamos, Se├▒or.


SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 137, 1-2a. 2bc-3. 4-5

R/. Te cantaremos, Señor, delante de tus ángeles.

De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo. R/.
Se├▒or, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor: siempre que te invocamos nos o├şste y nos llenaste de valor. R/.
Que todos los reyes de la tierra te reconozcan, al es-cuchar tus prodigios. Que alaben tus caminos, porque tu gloria es inmensa. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Sal 102, 21
R/. Aleluya, aleluya.

Que bendigan al Se├▒or todos sus ej├ęrcitos, servidores fieles que cumplen su voluntad. R/.

EVANGELIO

Verán a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.

Del santo Evangelio seg├║n san Juan: 1, 47-51

En aquel tiempo, cuando Jes├║s vio que Natanael se acercaba, dijo: "Este es un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le pregunt├│: "┬┐De d├│nde me conoces?" Jes├║s le respondi├│: "Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera". Respondi├│ Natanael: "Maestro, t├║ eres el Hijo de Dios, t├║ eres el rey de Israel". Jes├║s le contest├│: "T├║ crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver". Despu├ęs a├▒adi├│: "Yo les aseguro que ver├ín el cielo abierto y a los ├íngeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre".
Palabra del Se├▒or.Gloria a ti Se├▒or Jes├║s.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza, llevado ante tu soberana presencia por ministerio de los ángeles, y te pedimos humildemente que lo recibas complacido y hagas que nos sirva para nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvaci├│n darte gracias siempre y en todo lugar, Se├▒or, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Y no cesar de alabarte, celebrando a tus ├íngeles y arc├íngeles, ya que el honor que les tributamos, redunda en tu gloria y proclama tu grandeza; pues, si es digna de admiraci├│n la creatura ang├ęlica, lo es inmensamente m├ís aquel que la cre├│. Por Cristo, Se├▒or nuestro. Por ├ęl, adoran tu majestad todos los ├íngeles, y nosotros, a una con ellos, te adoramos llenos de j├║bilo, diciendo: Santo, Santo, Santo...

ANT├ŹFONA DE LA COMUNI├ôN Sal 137, 1

De todo coraz├│n te doy gracias, Se├▒or; te cantar├ę delante de tus ├íngeles.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que nos fortalezca, Señor, el pan celestial con que nos has alimentado, para que caminemos seguros por la senda de la salvación bajo la fiel custodia de los ángeles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A├▒o / Misal Catolico 2016 / Misal Catolico de septiembre 2016

Publicado: 2021-09-16T20:10:30Z | Modificado: 2021-09-16T20:10:30Z