Misa del día: Viernes 29 de Julio de 2016

VIERNES 29

Blanco Memoria de Santa Marta o Beato Gabriel Escoto Ruiz, O.C.D, Mártir Mexicano*

MR p. 755 (781) / Lecc. II pp. 629 y 1097

Otros santos: Olaf u Olavo de Noruega, mártir; Simplicio de Roma y compañeros, mártires.

Aparece tres veces en el Evangelio: en Betania, cuando, junto con su hermana María, recibe al Señor en su casa; en la resurrección de su hermano Lázaro, cuando ella profesa su fe en Jesús, y en el banquete ofrecido a Jesús seis días antes de la Pascua. En todas estas ocasiones el relato evangélico recalca su papel de ama de casa, servidora de los demás.

LAS INQUIETUDES DE MARTA

Jr 26,1-9; Lc 10,38-42

La celebración litúrgica en honor de santa Marta es ocasión de apreciar el valor y el testimonio que ella encarna. Su familia formaba parte de la red de familias que sostenían la misión de los discípulos itinerantes que se habían desarraigado a fin de seguir a Jesús. Sin la hospitalidad y la generosidad de familias como la de Marta, no se habría sostenido el movimiento misionero del Señor Jesús. El servicio es indispensable para que la comunidad cristiana se mantenga fiel al mandato de su Señor, que no vino a ser servido sino a servir. El profeta Jeremías es consciente que Dios lo llamó a denunciar los excesos pecaminosos de Israel y por eso, sube al templo de Jerusalén para hacer una dura crítica a los abusos de los fieles. Jeremías realizó un servicio profético costoso porque le acarreó cárceles, destierro y persecución.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Lc 10, 38

Cuando entró Jesús en un poblado, una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, cuyo Hijo aceptó hospedarse en la casa de santa Marta, concédenos, por su intercesión, que sirviendo fielmente a Cristo en nuestros hermanos, merezcamos ser recibidos por ti en la mansión del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

La gente se amotinó contra Jeremías en el templo del Señor.

Del libro del profeta Jeremías: 26, 1-9

Al principio del reinado de Joaquín, hijo de Josías y rey de Judá, el Señor le habló a Jeremías y le dijo: "Esto dice el Señor: 'Ve al atrio del templo y diles a todos los habitantes de Judá que entran en el templo para adorar al Señor, todas las palabras que yo te voy a ordenar, sin omitir ninguna. A ver si las escuchan y se convierten de su mala vida, y me arrepiento del castigo que he pensado imponerles a causa de sus malas acciones'.
Diles, pues: 'Esto dice el Señor: Si no me obedecen, ni cumplen la ley que he dado, ni escuchan las palabras de mis siervos, los profetas, que sin cesar les he enviado y a quienes ustedes no han escuchado, entonces yo trataré a este templo como al de Siló y haré que esta ciudad sirva de escarmiento para todos los pueblos de la tierra' ".
Los sacerdotes, los profetas y el pueblo oyeron a Jeremías pronunciar estas palabras en el templo del Señor. Y cuando él terminó de decir cuanto el Señor le había mandado, los sacerdotes y los profetas lo apresaron, diciéndole al pueblo: "Este hombre debe morir, porque ha profetizado en nombre del Señor que este templo será como el de Siló y que esta ciudad será destruida y quedará deshabitada". Entonces la gente se amotinó contra Jeremías en el templo del Señor.
Palabra de Dios.Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 68

R/. Escúchanos, Señor, conforme a tu clemencia.

Son más que mis cabellos los que me odian sin tener un motivo y más fuertes que yo los que pretenden con sus calumnias acabar conmigo. Lo que yo no robé, ¿acaso tengo yo que restituirlo? R/.
Por ti he sufrido injurias y la vergüenza cubre mi semblante. Extraño soy y advenedizo, aun para aquellos de mi propia sangre; pues me devora el celo de tu casa, el odio del que te odia, en mí recae. R/.
A ti, Señor, elevo mi plegaria, ven en mi ayuda pronto; escúchame conforme a tu clemencia, Dios fiel en el socorro. R/.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 8, 12
R/. Aleluya, aleluya.

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R/.

EVANGELIO

Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.

Del santo Evangelio según san Juan: 11, 19-27

En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para consolarlas por la muerte de su hermano Lázaro. Apenas oyó Marta que Jesús llegaba, salió a su encuentro; pero María se quedó en casa. Le dijo Marta a Jesús: "Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora estoy segura de que Dios te concederá cuanto le pidas".
Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará". Marta respondió: "Ya sé que resucitará en la resurrección del último día". Jesús le dijo: "Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo aquel que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tú esto?". Ella le contestó: "Sí, Señor. Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo".
Palabra del Señor.Gloria a ti, Señor Jesús.

O bien:

Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan.

Del santo Evangelio según san Lucas: 10, 38-42

En aquel tiempo, Jesús entró en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: "Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude".
El Señor le respondió: "Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará".
Palabra del Señor.Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al proclamar, Señor, tu obra admirable en santa Marta, suplicamos humildemente a tu majestad que, así como te fue grato su amoroso obsequio, así también te sea aceptable el desempeño de nuestro servicio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 11, 27

Marta dijo a Jesús: Sí, Señor. Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que la santa comunión del Cuerpo y Sangre de tu Unigénito, nos aleje de todas las cosas pasajeras, para que, a ejemplo de santa Marta, podamos crecer en la tierra en un auténtico amor por ti y gozar en el cielo, contemplándote eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2016 / Misal Catolico de julio 2016

Publicado: 2021-09-16T20:10:30Z | Modificado: 2021-09-16T20:10:30Z