Santa Misa del día: Lunes 29 de Enero de 2018

Verde Feria o Misa Por la Paz y la Justicia "A" MR p. 1087 (1133) / Lecc. II. p. 559

Otros santos: Sulpicio Severo de Bourges, obispo; Gildas de Rhuyis "el Sabio", abad. Beata Boleslava María Lamen fundadora.

LA SENSATEZ DE DAVID

2 Sam 15, 13-14. 30, 16, 5-13; Mc 5, 1-20

Nada sencillo resulta mantenerse sereno ante las ofensas, sobre todo cuando se dispone del poder suficiente para castigar al ofensor. David es acusado por un pariente del difunto rey Sa√ļl, de ser un asesino y un usurpador del trono. Acusaciones bastante graves y adem√°s p√ļblicas. Los acompa√Īantes del rey desean aplastar a Seme√≠. El rey David reacciona con sensatez, hace una lectura creyente de dichos insultos y asume que tales maldiciones no resultar√°n vanas si Dios lo juzga oportuno. David realiza una argumentaci√≥n sensata: si Absal√≥n, uno de sus hijos, planea matarlo, menos extra√Īo resulta que un pariente de sus rivales pol√≠ticos lo insulte. La lecci√≥n de madurez y confianza en Dios transparenta su nobleza de esp√≠ritu.

ANT√ćFONA DE ENTRADA Si 36, 18-19

Concede, Se√Īor, la paz a quienes en ti esperan; escucha las oraciones de tus hijos y gu√≠anos por el camino de la justicia.

ORACI√ďN COLECTA

Se√Īor Dios, que revelaste que han de ser llamados hijos tuyos quienes promueven la paz, conc√©denos trabajar incansablemente por establecer la justicia, que es la √ļnica que garantiza una paz firme y verdadera. Por nuestro Se√Īor Jesucristo...

O bien:

Se√Īor Dios, que cuidas de todos con amor paterno, concede, benigno, que todos los hombres, a quienes diste un mismo origen, no s√≥lo formen en la paz una sola familia, sino tambi√©n vivan siempre unidos con esp√≠ritu fraterno. Por nuestro Se√Īor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Huyamos de Absal√≥n. Dejen que Seme√≠ me maldiga, porque se lo ha ordenado el Se√Īor

Del segundo libro de Samuel: 15, 13-14. 30; 16, 5-13

En aquellos días, llegó un hombre a avisar a David: "Todos los israelitas se han puesto de parte de Absalón". Entonces David les dijo a sus servidores que estaban con él en Jerusalén: "Huyamos pronto, porque si llega Absalón no nos dejará escapar. Salgamos a toda prisa, pues si se nos adelanta y nos alcanza, nos matará y pasará acuchillo a todos los habitantes de la ciudad".
Al subir por el monte de los Olivos, David iba llorando, con la cabeza cubierta y los pies descalzos. Todos sus acompa√Īantes iban tambi√©n con la cabeza cubierta y llorando.
Cuando llegaron a Bajurim, un hombre de la familia de Sa√ļl, llamado Seme√≠, hijo de Guer√°, les sali√≥ al encuentro y se puso a seguirlos. Los iba maldiciendo y arrojaba piedras a David y a todos sus hombres. El pueblo y los soldados se agruparon en torno a David. Seme√≠ le gritaba: "Fuera de aqu√≠, asesino malvado. El Se√Īor te est√° castigando por toda la sangre de la casa de Sal√≠', cuyo trono has usurpado. El Se√Īor ha entregado el trono a tu hijo Absal√≥n y t√ļ has ca√≠do en desgracia, porque eres un asesino".
Abisay, hijo de Sarvia, le dijo entonces a David: "¬ŅPor qu√© se ha de poner a maldecir a mi se√Īor ese perro muerto? D√©jame ir a donde est√° y le corto la cabeza". Pero el rey le contest√≥: "¬ŅQu√© le vamos a hacer? D√©jalo; pues si el Se√Īor le ha mandado que me maldiga, ¬Ņqui√©n se atrever√° a pedirle cuentas?". Enseguida, David dijo a Abisay y a todos sus servidores: "Si mi propio hijo quiere matarme, ¬Ņcon cu√°nta mayor raz√≥n este hombre de la familia de Sa√ļl?
D√©jenlo que me maldiga, pues se lo ha ordenado el Se√Īor. Tal vez el Se√Īor se apiade de mi aflicci√≥n y las maldiciones de hoy me las convierta en bendiciones". Y David y sus hombres prosiguieron su camino.
Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 3, 2-3. 4-5. 6-7.
R/.¬†Lev√°ntate, Se√Īor, y s√°lvame, Dios m√≠o.

Mira, Se√Īor, cu√°ntos contrarios tengo, y cu√°ntos contra m√≠ se han levantado; cu√°ntos dicen de m√≠: "Ni Dios podr√° salvarlo".¬†R/.
Mas t√ļ, Se√Īor, eres mi escudo, mi gloria y mi victoria; desde tu monte santo me respondes cuando mi voz te invoca.¬†R/.
En paz me acuesto, duermo y me despierto, porque el Se√Īor es mi defensa. No temer√© a la enorme muchedumbre que me cerca y me acecha.¬†R/.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Lc 7, 16
R/. Aleluya, aleluya.

Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.

EVANGELIO

Espíritu inmundo, sal de este hombre.

Del santo Evangelio seg√ļn san Marcos: 5,1-20

En aquel tiempo, despu√©s de atravesar el lago de Genesaret, Jes√ļs y sus disc√≠pulos llegaron a la otra orilla, a la regi√≥n de los gerasenos. Apenas desembarc√≥ Jes√ļs, vino corriendo desde el cementerio un hombre pose√≠do por un esp√≠ritu inmundo, que viv√≠a en los sepulcros. Ya ni con cadenas pod√≠an sujetarlo; a veces hab√≠an intentado sujetarlo con argollas y cadenas, pero √©l romp√≠a las cadenas y destrozaba las argollas; nadie ten√≠a fuerzas para dominarlo. Se pasaba d√≠as y noches en los sepulcros o en el monte, gritando y golpe√°ndose con piedras.
Cuando aquel hombre vio de lejos a Jes√ļs, se ech√≥ a correr, vino a postrarse ante √©l y grit√≥ a voz en cuello: "¬ŅQu√© quieres t√ļ conmigo, Jes√ļs, Hijo de Dios alt√≠simo? Te ruego por Dios que no me atormentes". Dijo esto porque Jes√ļs le hab√≠a mandado al esp√≠ritu inmundo que saliera de aquel hombre. Entonces le pregunt√≥ Jes√ļs: "¬ŅC√≥mo te llamas?". Le respondi√≥: "Me llamo Legi√≥n, porque somos muchos". Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca.
Hab√≠a all√≠ una gran piara de cerdos, que andaban comiendo en la falda del monte. Los esp√≠ritus le rogaban a Jes√ļs: "D√©janos salir de aqu√≠ para meternos en esos cerdos" Y √©l se lo permiti√≥. Los esp√≠ritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y todos los cerdos unos dos mil, se precipitaron por el acantilado hacia el lago y se ahogaron.
Los que cuidaban los cerdos salieron huyendo y contaron lo sucedido, en el pueblo y en el campo. La gente fue a ver lo que hab√≠a pasado. Se acercaron a Jes√ļs y vieron al antes endemoniado, ahora en su sano juicio, sentado y vestido. Entonces tuvieron miedo. Y los que hab√≠an visto todo, les contaron lo que le hab√≠a ocurrido al endemoniado y lo de los cerdos. Ellos comenzaron a rogarle a Jes√ļs que se marchara de su comarca.
Mientras Jes√ļs se embarcaba, el endemoniado le suplicaba que lo admitiera en su compa√Ī√≠a, pero √©l no se lo permiti√≥ y le dijo: "Vete a tu casa a vivir con tu familia y cu√©ntales lo misericordioso que ha sido el Se√Īor contigo". Y aquel hombre se alej√≥ de ah√≠ y se puso a proclamar por la regi√≥n de Dec√°polis lo que Jes√ļs hab√≠a hecho por √©l. Y todos los que lo o√≠an se admiraban.
Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Te rogamos, Se√Īor, que el sacrificio de la salvaci√≥n de tu Hijo, Rey de la paz, ofrecido bajo estos signos sacramentales con los que se simbolizan la paz y la unidad, sirvan para estrechar la concordia entre todos tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN Mt 5, 9

Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamar√° hijos de Dios.

O bien. Jn 14, 27

La paz les dejo, mi paz les doy, dice el Se√Īor.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Conc√©denos, Se√Īor, en abundancia, el esp√≠ritu de caridad, para que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Unig√©nito, fomentemos con eficacia entre todos la paz que √Čl mismo nos dej√≥. √Čl, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2018 / Misal Catolico de enero 2018

Misal de Hoy Publicado: 2021-09-15T18:20:33Z | Modificado: 2021-09-15T18:20:33Z