Santa Misa del día: Domingo 28 de Mayo de 2023

DOMINGO 28

Solemnidad, Domingo de Pentecostés

Rojo MR, p. 403 (400) / Lecc. I, p. 964 LH, de la solemnidad.

Otros santos: Germán de París, abad y obispo. Beatos: Stefan Wyszynski, Cardenal Primado de Polonia; Ladislao Demski, presbítero y mártir; Bartolomea Bagnesi, virgen hermana de la Penitencia de Santo Domingo.

La Misa de la Vigilia de Pentecostés se dice en la tarde del sábado, ya sea antes o después de las primeras Vísperas de la solemnidad.

EL ORIGEN DE LA VIDA Ez 37,1-14; Sal 103; Rom 8, 22-27; Jn 7, 37-39

Misa de la Vigilia.

No existe una explicaci√≥n cient√≠fica acerca de la vida biol√≥gica. Los cient√≠ficos pueden explicar c√≥mo ciertas especies se han originado, pero no pueden explicar por qu√© est√°n vivas o c√≥mo la vida misma se origin√≥ en el universo. Nuestras lecturas, en cambio, requieren una explicaci√≥n por la vida, y no s√≥lo la vida biol√≥gica, sino la vida en todos los sentidos. Es la explicaci√≥n de la fe y, como leemos en las lecturas, encuentra su fundamento en el Esp√≠ritu Santo. Ezequiel proclama que es el ruah (vv. 9, 10, 14), el esp√≠ritu, la que da vida los huesos completamente secos que son el pueblo de Israel. Pablo proclama que esto pneuma (vv. 23, 26, y 27) lo que vivifica todo lo creado y lo empuja hacia Dios. Jes√ļs ofrece la explicaci√≥n de todos los r√≠os de agua viva (v. 38) que es su Esp√≠ritu. Misa de la Vigilia (primera forma) (La segunda forma m√°s extensa no la transcribimos aqu√≠)

ANT√ćFONA DE ENTRADA Rom 5, 5; cfr. 8, 11

El amor de Dios ha sido infundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que habita en nosotros. Aleluya. Se dice Gloria.

ORACI√ďN COLECTA

Dios eterno y todopoderoso, que quisiste que la celebraci√≥n del sacramento de la Pascua perdurara a lo largo de estos cincuenta d√≠as, haz que todos los pueblos de la tierra, en otro tiempo dispersos, superada la multiplicidad de lenguas, se congreguen y, movidos por el don venido del cielo, confiesen un√°nimes la gloria de tu nombre. Por nuestro Se√Īor Jesucristo ...

O bien:

Concede, Dios todopoderoso, que resplandezca sobre nosotros el fulgor de tu gloria, y t√ļ, luz de luz, mediante la iluminaci√≥n del Esp√≠ritu Santo, reafirma los corazones de quienes, por tu gracia, renacieron a una vida nueva. Por nuestro Se√Īor Jesucristo ...

El Leccionario ofrece cuatro opciones para la primera lectura, aquí proponemos las siguientes:

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El Se√Īor infundir√° su esp√≠ritu a los huesos secos y revivir√°n.

Del libro del profeta Ezequiel: 37, 1-14

En aquellos d√≠as, la mano del Se√Īor se pos√≥ sobre m√≠, y su esp√≠ritu me traslad√≥ y me coloc√≥ en medio de un campo lleno de huesos. Me hizo dar vuelta en torno a ellos. Hab√≠a una cantidad innumerable de huesos sobre la superficie del campo y estaban completamente secos. Entonces el Se√Īor me pregunt√≥: Hijo de hombre, podr√°n acaso revivir estos huesos? Yo respond√≠: Se√Īor, t√ļ lo sabes. √Čl me dijo: Habla en mi nombre a estos huesos y diles: Huesos secos, escuchen la palabra del Se√Īor. Esto dice el Se√Īor Dios a estos huesos: He aqu√≠ que yo les infundir√© el esp√≠ritu y revivir√°n. Les pondr√© nervios, har√© que les brote carne, la cubrir√© de piel, les infundir√© el esp√≠ritu y revivir√°n. Entonces reconocer√°n ustedes que yo soy el Se√Īor . Yo pronunci√© en nombre del Se√Īor las palabras que √©l me hab√≠a ordenado, y mientras hablaba, se oy√≥ un gran estr√©pito, se produjo un terremoto y los huesos se juntaron unos con otros. Y vi c√≥mo les iban saliendo nervios y carne y c√≥mo se cubr√≠an de piel; pero no ten√≠an esp√≠ritu. Entonces me dijo el Se√Īor: Hijo de hombre, habla en mi nombre al esp√≠ritu y dile: Esto dice el Se√Īor: Ven, esp√≠ritu, desde los cuatro vientos y sopla sobre estos muertos, para que vuelvan a la vida . Yo habl√© en nombre del Se√Īor, como √©l me hab√≠a ordenado. Vino sobre ellos el esp√≠ritu, revivieron y se pusieron de pie. Era una multitud innumerable. El Se√Īor me dijo: Hijo de hombre: Estos huesos son toda la casa de Israel, que ha dicho: Nuestros huesos est√°n secos; pereci√≥ nuestra esperanza y estamos destrozados. Por eso habla en mi nombre y di les: Esto dice el Se√Īor: Pueblo m√≠o, yo mismo abrir√© sus sepulcros, los har√© salir de ellos y los conducir√© de nuevo a la tierra de Israel. Cuando abra sus sepulcros y los saque de ellos, pueblo m√≠o, dir√°n que yo soy el Se√Īor. Entonces les infundir√© mi esp√≠ritu, los establecer√© en su tierra y sabr√°n que yo, el Se√Īor, lo dije y lo cumpl√≠ .Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 103, 1-2a. 24. 35c. 27-28. 29bc-30.R/. Env√≠a, Se√Īor, tu Esp√≠ritu, a renovar la tierra. Aleluya.

Bendice al Se√Īor, alma m√≠a; Se√Īor y Dios m√≠o, inmensa es tu grandeza. Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto.R/. Qu√© numerosas son tus obras, Se√Īor, y todas las hiciste con maestr√≠a! La tierra est√° llena de tus creaturas. Bendice al Se√Īor, alma m√≠a.R/. Todos los vivientes aguardan que les des de comer a su tiempo; les das el alimento y lo recogen, abres tu mano y se sacian de bienes.R/. Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo. Pero env√≠as tu esp√≠ritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra.R/.

SEGUNDA LECTURA

El Espíritu intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 22-27

Hermanos: Sabemos que la creaci√≥n entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no s√≥lo ella, sino tambi√©n nosotros, los que poseemos las primicias del Esp√≠ritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condici√≥n de hijos de Dios, la redenci√≥n de nuestro cuerpo. Porque ya es nuestra la salvaci√≥n, pero su plenitud es todav√≠a objeto de esperanza. Esperar lo que ya se posee no es tener esperanza, porque, c√≥mo se puede esperar lo que ya se posee? En cambio, si esperamos algo que todav√≠a no poseemos, tenemos que esperarlo con paciencia. El Esp√≠ritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; pero el Esp√≠ritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente los corazones, sabe lo que el Esp√≠ritu quiere decir, porque el Esp√≠ritu ruega conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIOR/. Aleluya, aleluya.

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.R/.

EVANGELIO

Brotarán ríos de agua que da la vida.

Del santo Evangelio seg√ļn san Juan: 7, 37-39

El √ļltimo d√≠a de la fiesta, que era el m√°s solemne, exclam√≥ Jes√ļs en voz alta: El que tenga sed, que venga a m√≠; y beba, aquel que cree en m√≠. Como dice la Escritura: Del coraz√≥n del que cree en m√≠ brotar√°n r√≠os de agua viva. Al decir esto, se refer√≠a al Esp√≠ritu Santo que hab√≠an de recibir los que creyeran en √©l, pues a√ļn no hab√≠a venido el Esp√≠ritu, porque Jes√ļs no hab√≠a sido glorificado.Palabra del Se√Īor.Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

O bien, en la forma extendida de la Vigilia:

PRIMERA LECTURA•••

Se llam√≥ Babel, porque ah√≠ confundi√≥ el Se√Īor las lenguas de todos los hombres.

Del libro del Génesis: 11, 1-9

En aquel tiempo, toda la tierra ten√≠a una sola lengua y unas mismas palabras. Al emigrar los hombres desde el oriente, encontraron una llanura en la regi√≥n de Sinaar y all√≠ se establecieron. Entonces se dijeron unos a otros: Vamos a fabricar ladrillos y a cocerlos. Utilizaron, pues, ladrillos en vez de piedras, y asfalto en vez de mezcla. Luego dijeron: Construyamos una ciudad y una torre que llegue hasta el cielo, para hacernos famosos antes de dispersarnos por la tierra. El Se√Īor baj√≥ a ver la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo y se dijo: Son un solo pueblo y hablan una sola lengua. Si ya empezaron esta obra, en adelante ning√ļn proyecto les parecer√° imposible. Vayamos, pues, y confundamos su lengua, para que no se entiendan unos con otros. Entonces el Se√Īor los dispers√≥ por toda la tierra y dejaron de construir su ciudad; por eso, la ciudad se llam√≥ Babel, porque ah√≠ confundi√≥ el Se√Īor la lengua de todos los hombres y desde ah√≠ los dispers√≥ por la superficie de la tierra.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.

O bien:

El Se√Īor baj√≥ al monte Sina√≠ a la vista del pueblo.

Del libro del √Čxodo: 19, 3-8.16-20

En aquellos d√≠as, Mois√©s subi√≥ al monte Sina√≠ para hablar con Dios. El Se√Īor lo llam√≥ desde el monte y le dijo: Esto dir√°s a la casa de Jacob, esto anunciar√°s a los hijos de Israel: Ustedes han visto c√≥mo castigu√© a los egipcios y de qu√© manera los he levantado a ustedes sobre alas de √°guila y los he tra√≠do a m√≠. Ahora bien, si escuchan mi voz y guardan mi alianza, ser√°n mi especial tesoro entre todos los pueblos, aunque toda la tierra es m√≠a. Ustedes ser√°n para m√≠ un reino de sacerdotes y una naci√≥n consagrada. Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel. Mois√©s convoc√≥ entonces a los ancianos del pueblo y les expuso todo lo que el Se√Īor le hab√≠a mandado. Todo el pueblo, a una, respondi√≥: Haremos cuanto ha dicho el Se√Īor. Al rayar el alba del tercer d√≠a, hubo truenos y rel√°mpagos; una densa nube cubri√≥ el monte y se escuch√≥ un fragoroso resonar de trompetas. Esto hizo temblar al pueblo, que estaba en el campamento. Mois√©s hizo salir al pueblo para ir al encuentro de Dios; pero la gente se detuvo al pie del monte. Todo el monte Sina√≠ humeaba, porque el Se√Īor hab√≠a descendido sobre √©l en medio del fuego. Sal√≠a humo como de un horno y todo el monte retemblaba con violencia. El sonido de las trompetas se hac√≠a cada vez m√°s fuerte. Mois√©s hablaba y Dios le respond√≠a con truenos. El Se√Īor baj√≥ a la cumbre del monte y le dijo a Mois√©s que subiera.Palabra de Dios. Te alabamos, Se√Īor.

O bien:

Derramaré mi espíritu sobre mis siervos y siervas.

Del libro del profeta Joel: 3, 1-5

Esto dice el Se√Īor Dios: Derramar√© mi esp√≠ritu sobre todos; profetizar√°n sus hijos y sus hijas, sus ancianos so√Īar√°n sue√Īos y sus j√≥venes ver√°n visiones. Tambi√©n sobre mis siervos y mis siervas derramar√© mi esp√≠ritu en aquellos d√≠as. Har√© prodigios en el cielo y en la tierra: sangre, fuego, columnas de humo. El sol se oscurecer√°, la luna se pondr√° color de sangre, antes de que llegue el d√≠a grande y terrible del Se√Īor. Cuando invoquen el nombre del Se√Īor se salvar√°n, porque en el monte Si√≥n y en Jerusal√©n quedar√° un grupo, como lo ha prometido el Se√Īor a los sobrevivientes que ha elegido.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 103, 1-2a. 24.35c. 27-28. 29bc-30.R/. Env√≠a, Se√Īor, tu Esp√≠ritu, a renovar la tierra. Aleluya.

Bendice al Se√Īor, alma m√≠a; Se√Īor y Dios m√≠o, inmensa es tu grandeza. Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto.R/. Qu√© numerosas son tus obras, Se√Īor, y todas las hiciste con maestr√≠a! La tierra est√° llena de tus creaturas. Bendice al Se√Īor, alma m√≠a.R/. Todos los vivientes aguardan que les des de comer a su tiempo; les das el alimento y lo recogen, abres tu mano y se sacian de bienes.R/. Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo. Pero env√≠as tu esp√≠ritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra.R/.

SEGUNDA LECTURA

El Espíritu intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 22-27

Hermanos: Sabemos que la creaci√≥n entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no s√≥lo ella, sino tambi√©n nosotros, los que poseemos las primicias del Esp√≠ritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condici√≥n de hijos de Dios, la redenci√≥n de nuestro cuerpo. Porque ya es nuestra la salvaci√≥n, pero su plenitud es todav√≠a objeto de esperanza. Esperar lo que ya se posee no es tener esperanza, porque, c√≥mo se puede esperar lo que ya se posee? En cambio, si esperamos algo que todav√≠a no poseemos, tenemos que esperarlo con paciencia. El Esp√≠ritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; pero el Esp√≠ritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente los corazones, sabe lo que el Esp√≠ritu quiere decir, porque el Esp√≠ritu ruega conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIOR/. Aleluya, aleluya.

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.R/.

EVANGELIO

Brotarán ríos de agua que da la vida.

Del santo Evangelio seg√ļn san Juan: 7, 37-39

El √ļltimo d√≠a de la fiesta, que era el m√°s solemne, exclam√≥ Jes√ļs en voz alta: El que tenga sed, que venga a m√≠; y beba, aquel que cree en m√≠. Como dice la Escritura: Del coraz√≥n del que cree en m√≠ brotar√°n r√≠os de agua viva. Al decir esto, se refer√≠a al Esp√≠ritu Santo que hab√≠an de recibir los que creyeran en √©l, pues a√ļn no hab√≠a venido el Esp√≠ritu, porque Jes√ļs no hab√≠a sido glorificado.Palabra del Se√Īor.Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Se dice Credo.

ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Derrama, Se√Īor, sobre estos dones la bendici√≥n de tu Esp√≠ritu Santo, para que, por medio de ellos, reciba tu Iglesia tan gran efusi√≥n de amor, que la impulse a hacer resplandecer en todo el mundo la verdad del misterio de la salvaci√≥n. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Prefacio de Pentecostés, como en la Misa del día. MR. p. 410 (407).

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN Jn 7, 37

El √ļltimo d√≠a de la fiesta, Jes√ļs se puso de pie y exclam√≥: El que tenga sed, que venga a m√≠ y beba. Aleluya.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Que nos aprovechen, Se√Īor, los dones que hemos recibido, para que estemos siempre llenos del fervor del Esp√≠ritu Santo que derramaste de manera tan inefable en tus Ap√≥stoles. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, MR, pp. 609-610 (604-605).

Para despedir al pueblo, el di√°cono, en su ausencia, el mismo sacerdote canta o dice: Anuncien a todos la alegr√≠a del Se√Īor resucitado. Vayan en paz, aleluya, aleluya.

O bien:

Pueden ir en paz, aleluya, aleluya.

R/. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

Misa del día

MR, 410 (407) / Lecc. I, p. 117

EL ESP√ćRITU Y EL FUTURO

Hech 2, 1-11; Sal 103; 1 Cor 12,3-7,12-13; Jn 20, 19-23

Misa del día.

Dios vive fuera del tiempo. No obstante, las personas de la Trinidad son a veces asociadas con una u otra de las tres fases del tiempo, el pasado, el presente, o el futuro. Si hay una fase con la cual es asociado el Espíritu Santo, es el futuro. En el Evangelio, por ejemplo, el Espíritu Santo es enviado a los discípulos no para recordarles el pasado ni para confortarlos en el presente, sino para enviarlos a anunciar el perdón en el futuro. Semejante énfasis es todavía más patente en Hechos, que no sólo anuncia la misión futura de los discípulos, sino que presenta, de manera sintética, cómo el Espíritu Santo iba a ayudarles en el resto -el futuro de ese libro, instruyéndolos, empujándolos, fortaleciéndolos y ayudándolos a empezar una nueva época de la historia de la salvación, la de la Iglesia.

ANT√ćFONA DE ENTRADA Sab 1, 7

El Esp√≠ritu del Se√Īor llena toda la tierra; √©l da consistencia al universo y sabe todo lo que el hombre dice. Aleluya.

O bien: Rom 5, 5; cfr, 8, 11

El amor de Dios ha sido difundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que habita en nosotros. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACI√ďN COLECTA

Dios nuestro, que por el misterio de la festividad que hoy celebramos santificas a tu Iglesia, extendida por todas las naciones, concede al mundo entero los dones del Esp√≠ritu Santo y contin√ļa obrando en el coraz√≥n de tus fieles las maravillas que te dignaste realizar en los comienzos de la predicaci√≥n evang√©lica. Por nuestro Se√Īor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2,1-11

El d√≠a de Pentecost√©s, todos los disc√≠pulos estaban reunidos en un mismo lugar. De repente se oy√≥ un gran ruido que ven√≠a del cielo, como cuando sopla un viento fuerte, que reson√≥ por toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas de fuego, que se distribuyeron y se posaron sobre ellos; se llenaron todos del Esp√≠ritu Santo y empezaron a hablar en otros idiomas, seg√ļn el Esp√≠ritu los induc√≠a a expresarse. En esos d√≠as hab√≠a en Jerusal√©n jud√≠os devotos, venidos de todas partes del mundo. Al o√≠r el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los o√≠a hablar en su propio idioma. At√≥nitos y llenos de admiraci√≥n, preguntaban: No son galileos todos estos que est√°n hablando? C√≥mo, pues, los o√≠mos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay medos, partos y elamitas; otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene. Algunos somos visitantes, venidos de Roma, jud√≠os y pros√©litos; tambi√©n hay cretenses y √°rabes. Y sin embargo, cada quien los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 103, 1ab. 24ac. 29bc-30. 31. 34.R/. Env√≠a, Se√Īor, tu Esp√≠ritu a renovar la tierra. Aleluya.

Bendice al Se√Īor, alma m√≠a; Se√Īor y Dios m√≠o, inmensa es tu grandeza. Qu√© numerosas son tus obras, Se√Īor! La tierra llena est√° de tus creaturas. R/. Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo; pero env√≠as tu esp√≠ritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra.R/. Que Dios sea glorificado para siempre y se goce en sus creaturas. Ojal√° que le agraden mis palabras y yo me alegrar√© en el Se√Īor. R/.

SEGUNDA LECTURA

Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12,3-7.12-13

Hermanos: Nadie puede llamar a Jes√ļs Se√Īor, si no es bajo la acci√≥n del Esp√≠ritu Santo. Hay diferentes dones, pero el Esp√≠ritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Se√Īor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo. En cada uno se manifiesta el Esp√≠ritu para el bien com√ļn. Porque as√≠ como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, as√≠ tambi√©n es Cristo. Porque todos nosotros, seamos jud√≠os o no jud√≠os, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Esp√≠ritu para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Esp√≠ritu.Palabra de Dios. Te alabamos, Se√Īor.

SECUENCIA

1 Ven, Dios Espíritu Santo,

6 Sin tu inspiración divina

y envíanos desde el cielo

los hombres nada podemos

tu luz, para iluminamos.

y el pecado nos domina.

2 Ven ya, padre de los pobres,

7 Lava nuestras inmundicias,

luz que penetra en las almas,

fecunda nuestros desiertos

dador de todos los dones.

y cura nuestras heridas.

3 Fuente de todo consuelo,

8 Doblega nuestra soberbia,

amable huésped del alma,

calienta nuestra frialdad,

paz en las horas de duelo.

endereza nuestras sendas.

4 Eres pausa en el trabajo,

9 Concede a aquellos que ponen

brisa, en un clima de fuego,

en ti su fe y su confianza

consuelo, en medio del llanto.

tus siete sagrados dones.

5.Ven, luz santificadora,

10 Danos virtudes y méritos,

y entra hasta el fondo del alma

danos una buena muerte

de todos los que te adoran.

y contigo el gozo eterno.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIOR/. Aleluya, aleluya.

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.R/.

EVANGELIO

Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo: Reciban el Espíritu Santo.

Del santo Evangelio seg√ļn san Juan: 20, 19-23

Al anochecer del d√≠a de la resurrecci√≥n, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los disc√≠pulos, por miedo a los jud√≠os, se present√≥ Jes√ļs en medio de ellos y les dijo: La paz est√© con ustedes. Dicho esto, les mostr√≥ las manos y el costado. Cuando los disc√≠pulos vieron al Se√Īor, se llenaron de alegr√≠a. De nuevo les dijo Jes√ļs: La paz est√© con ustedes. Como el Padre me ha enviado, as√≠ tambi√©n los env√≠o yo. Despu√©s de decir esto, sopl√≥ sobre ellos y les dijo: Reciban el Esp√≠ritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedar√°n perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedar√°n sin perdonar. Palabra del Se√Īor.Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Se dice Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos, hermanos, e invoquemos a Cristo, que, entronizado a la diestra de Dios, ha recibido del Padre el Esp√≠ritu Santo prometido, y pid√°mosle que lo derrame sobre la Iglesia y sobre todo el mundo diciendo: Oremos a Cristo, el buen pastor de la Iglesia, que nos mereci√≥ la efusi√≥n del Esp√≠ritu Santo, y pid√°mosle que sean iluminados por este mismo Esp√≠ritu el Papa N., nuestro obispo N., y todos los dem√°s pastores de la Iglesia, a fin de que conduzcan a su reba√Īo por las sendas de la salvaci√≥n. Pidamos tambi√©n al Se√Īor resucitado, que envi√≥ su Esp√≠ritu en forma de lenguas para destruir la divisi√≥n de Babel, que congregue en la unidad y conceda la paz a todos los pueblos y naciones del mundo. Supliquemos al vencedor de la muerte que env√≠e el Par√°clito a los que sufren, para que encuentren fuerza y consuelo en la contemplaci√≥n del misterio pascual, y les d√© la firme esperanza de que est√°n llamados a la resurrecci√≥n y a la felicidad de su reino. Pidamos al Hijo de Dios, que desde el Padre nos ha enviado el Esp√≠ritu Santo, que este mismo Esp√≠ritu nos recuerde constantemente sus palabras y nos d√© la fuerza que necesitamos para dar testimonio de √©l hasta los confines del mundo.Terminemos nuestra oraci√≥n pidiendo al mismo Esp√≠ritu que resucit√≥ a Cristo de entre los muertos, que permanezca en nosotros y nos disponga as√≠ para ser piedras vivas del templo eterno de Dios. Escucha, Se√Īor, las oraciones de tu pueblo y haz que quienes nos disponemos a clausurar, con la solemnidad de hoy, las fiestas pascuales, renovados y fortalecidos por tu Esp√≠ritu, vivamos continuamente la novedad pascual y lleguemos tambi√©n a las fiestas de la Pascua eterna. Por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.

ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Conc√©denos, Se√Īor, que, conforme a la promesa de tu Hijo, el Esp√≠ritu Santo nos haga comprender con m√°s plenitud el misterio de este sacrificio y haz que nos descubra toda su verdad. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

PREFACIO: El misterio de Pentecostés.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvaci√≥n darte gracias siempre y en todo lugar, Se√Īor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque t√ļ, para llevar a su plenitud el misterio pascual, has enviado hoy al Esp√≠ritu Santo sobre aquellos a quienes adoptaste como hijos al injertarlos en Cristo, tu Unig√©nito. Este mismo Esp√≠ritu fue quien, al nacer la Iglesia, dio a conocer a todos los pueblos el misterio del Dios verdadero y uni√≥ la diversidad de las lenguas en la confesi√≥n de una misma fe. Por eso, el mundo entero se desborda de alegr√≠a y tambi√©n los coros celestiales, los √°ngeles y los arc√°ngeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo ...

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN Hech 2, 4. 11

Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y proclamaban las maravillas de Dios. Aleluya.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Dios nuestro, t√ļ que concedes a tu Iglesia dones celestiales, cons√©rvale la gracia que le has dado, para que permanezca siempre vivo en ella el don del Esp√≠ritu Santo que le infundiste; y que este alimento espiritual nos sirva para alcanzar la salvaci√≥n eterna. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Puede utilizarse la f√≥rmula de bendici√≥n solemne, MR, pp. 609-610 (604-605). Para despedir al pueblo, el di√°cono o, en su ausencia, el mismo sacerdote canta o dice:Anuncien a todos la alegr√≠a del Se√Īor resucitado. Vayan en paz, aleluya, aleluya.

O bien:

Pueden ir en paz, aleluya, aleluya.R/. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

Concluye el Tiempo Pascual

Comienza el uso del Leccionario Vol. II y de la LH, Vol. III. VIII Semana del Tiempo Ordinario. 4a. Semana del Salterio.

UNA REFLEXI√ďN PARA NUESTRO TIEMPO.- Una Iglesia que est√° muerta no tiene el Esp√≠ritu Santo. Una Iglesia que est√° cerrada en s√≠ misma, que teme al cambio y el crecimiento, que siempre hace guerra contra un mundo que percibe como un enemigo decidido, que gasta su tiempo haciendo alarde de su superioridad, una tal Iglesia no tiene el Esp√≠ritu Santo. En esta vigilia de una fiesta que a veces es llamada el cumplea√Īos de la iglesia, porque recuerda la venida del Esp√≠ritu Santo a los Ap√≥stoles y su formaci√≥n por dicha fuente de vida en una Iglesia viva, tenemos que evaluar nuestras comunidades eclesiales. Una primera pregunta, en cualquier evaluaci√≥n, es simplemente, estamos vivos? Cu√°les son los signos de la vida en nuestra comunidad? Cu√°les son las herramientas que utiliza el Esp√≠ritu Santo para llevarnos la vida? D√≥nde ponemos obst√°culos al Esp√≠ritu Santo y en qu√© formas abrazamos la muerte?

UNA REFLEXI√ďN PARA NUESTRO TIEMPO.- En la antigüedad, la edad media, y aun en el renacimiento, la humanidad era orientada hacia el pasado: se cre√≠a que era necesario mirar a los or√≠genes pasados para saber c√≥mo vivir. En la edad moderna, hasta nuestros d√≠as, la humanidad ha sido orientada al presente: se cre√≠a que era necesario vivir en la actualidad -agarrar el momento presente para vivir una existencia plena. Mientras que el pasado y el presente son importantes, sin embargo, tenemos que admitir que el futuro es tambi√©n esencial. Varios fil√≥sofos, como Martin Heidegger (1889-1976), nos han recordado que el impulso hacia el futuro es crucial al ser humano. Pero no hay que ser un intelectual famoso para darse cuenta de que no hay esperanza sin el futuro. Para los cristianos, la fuente del futuro y de la esperanza es el Esp√≠ritu Santo.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2023 / Misal Catolico de mayo 2023

Misal de Hoy Publicado: 2023-11-27T19:31:34Z | Modificado: 2023-11-27T19:31:34Z