Misa del día: Lunes 26 de Septiembre de 2016

LUNES 26

Verde / Rojo Feria o Memoria de los Santos Cosme y Damián MR p. 799 (829) y 878 (917) / Lecc. II, p. 841 O Misa "Por los enfermos"* MR p. 1101 (1148)

Otros santos: Teresa Couderc, fundadora. Beato Pablo VI, papa.

Cosme y Damián sufrieron el martirio en Alepo (Siria). Desde el siglo IV se realizaban tantos milagros sobre sus sepulcros que la leyenda los empezó a considerar como los médicos que curaban gratuitamente. Así, su culto no tardó en difundirse por todos los países mediterráneos.

DESNUDO VOLVERÉ A ÉL

Jb 1, 6-22; Lc 9,46-50

El relato inicial del libro de Job comienza planteando un verdadero desafío moral sobre las intenciones y motivos del corazón humano. Es una trama y una apuesta simple y sencilla, en la cual Dios y el Satán se disputan como trofeo al ser humano. El Satán aflige con pruebas a Job para hacerlo desistir de su justicia y su confianza en Dios, a fin que lo maldiga. Dios no cree que Job vaya a renegar, sino que soportará pacientemente la prueba. En el espacio breve de la narración Job resiste de manera paciente y resignada y se sobrepone al periodo de prueba, aceptando los males y los bienes que Dios le ha otorgado. Al término del relato, superados los días aciagos, Dios recompensa generosamente con cuantiosos bienes al justo sufriente. La lección es sencilla y transparente: el sufrimiento humano no es un castigo, sino una prueba temporal que hay que sobrellevar confiando en la fidelidad de Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Estos santos derramaron su sangre gloriosa por el Señor, amaron a Cristo en su vida, lo imitaron en su muerte, y por eso merecieron la corona del triunfo.

ORACIÓN COLECTA

Proclamamos, Señor, tu grandeza al celebrar la memoria de tus santos mártires Cosme y Damián, porque a ellos les diste el premio de la gloria eterna y a nosotros nos proteges con tu maravillosa providencia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó: ¡Bendito sea el nombre del Señor!

Del libro de Job: 1, 6-22

Un día fueron los ángeles a presentarse ante el Señor y entre ellos llegó también Satanás. El Señor le preguntó: "¿De dónde vienes?" Él respondió: "De dar una vuelta por la tierra".
El Señor le dijo: "¿Te fijaste en mi siervo Job? No hay nadie como él en la tierra; es un hombre íntegro y recto, que teme a Dios y se aparta del mal". Satanás le respondió: "¿Y crees tú que su temor a Dios es desinteresado?
¿Acaso no has construido tú mismo una cerca protectora alrededor de él, de su familia y de todos sus bienes? Has bendecido el trabajo de sus manos y sus rebaños se han multiplicado por todo el país. Pero hazle sentir un poco el peso de tu mano, daña sus posesiones y verás cómo te maldice en tu propia cara". El Señor le dijo: "Haz lo que quieras con sus cosas, pero a él no lo toques". Y Satanás se retiró de la presencia del Señor.
Un día en que los hijos e hijas de Job estaban comiendo en casa del hermano mayor, llegó un mensajero a la casa de Job y le dijo: "Tus bueyes estaban arando y tus burras pastando en el mismo lugar, cuando cayeron sobre ellos unos bandidos, apuñalaron a los criados y se llevaron el ganado. Sólo yo pude escapar para contártelo".
No había acabado de hablar, cuando llegó otro criado y le dijo: "Cayó un rayo y quemó y consumió tus ovejas y a tus pastores. Sólo yo pude escapar para contártelo".
No había acabado de hablar, cuando llegó otro y le dijo: "Una banda de sabeos, divididos en tres grupos, se lanzaron sobre los camellos y se los llevaron y apuñalaron a los criados. Sólo yo pude escapar para contártelo".
No había acabado de hablar, cuando llegó otro y le dijo: "Estaban tus hijos e hijas comiendo en casa de su hermano mayor, cuando un fuerte viento vino del desierto y embistió por los cuatro costados la casa, que se derrumbó y los mató. Sólo yo pude escapar para contártelo".
Entonces Job se levantó y rasgó sus vestiduras. Luego se rapó la cabeza, se postró por tierra en oración y dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá. El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó; ésa fue su voluntad: ¡Bendito sea el nombre del Señor!" A pesar de todo lo que le sucedió, Job no pecó ni profirió ninguna insolencia contra Dios.
Palabra de Dios.Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 16, 1. 2-3. 6-7

R/. Señor, escucha nuestra súplica.

Señor, hazme justicia y a mi clamor atiende; presta oído a mi súplica, pues mis labios no mienten. R/.
Júzgame tú, Señor, pues tus ojos miran al que es honrado. Examina mi corazón, revísalo de noche, pruébame a fuego y no hallarás malicia en mí. R/.
A ti mi voz elevo, pues sé que me respondes. Atiéndeme, Dios mío, y escucha mis palabras; muéstrame los prodigios de tu misericordia, pues a quien acude a ti, de sus contrarios salvas. R/.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Mc 10, 45
R/. Aleluya, aleluya.

El Hijo del hombre vino a servir y a dar su vida por la redención de todos. R/.

EVANGELIO

El más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande.

Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 46-50

Un día, surgió entre los discípulos una discusión sobre quién era el más grande de ellos. Dándose cuenta Jesús de lo que estaban discutiendo, tomó a un niño, lo puso junto a sí y les dijo: "El que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me ha enviado. En realidad el más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande".
Entonces, Juan le dijo: "Maestro, vimos a uno que estaba expulsando a los demonios en tu nombre; pero se lo prohibimos, porque no anda con nosotros". Pero Jesús respondió: "No se lo prohíban, pues el que no está contra ustedes, está en favor de ustedes".Palabra del Señor.Gloria a ti Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Padre santo, las ofrendas que te presentamos en la conmemoración de estos santos mártires y a nosotros tus siervos concédenos permanecer siempre firmes en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

La abundante recompensa de los santos consiste en la presencia de Dios: murieron por Cristo y viven para siempre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, Dios, que en tus santos mártires manifestaste de modo admirable el misterio de la cruz, concede, benigno, que, fortalecidos por este sacrificio, permanezcamos fielmente adheridos a Cristo y trabajemos en la Iglesia por la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa "Por los enfermos'

MR p. 1101 (1148)

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 6, 3-4

Ten piedad de mí, Señor, porque desfallezco; sáname, Señor, porque mis huesos se quiebran y la enfermedad me aflige.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que quisiste que tu Unigénito cargara con nuestros sufrimientos para mostrarnos el valor de la enfermedad y la paciencia humana, escucha benignamente nuestras súplicas por los hermanos que se hallan enfermos y concede que los que están afligidos por el dolor, las penas y la enfermedad, no sólo se sientan elegidos entre aquellos proclamados dichosos, sino que también sepan que están unidos a Cristo en su pasión, para salvación del mundo. Por nuestro Señor Jesucristo...


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, cuya providencia dirige cada momento de nuestra vida, recibe las súplicas y las ofrendas con que imploramos tu misericordia en favor de nuestros enfermos, para que la preocupación de ahora por su enfermedad, se nos convierta pronto en gozo por su salud. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Col 1,24

Completo en mi carne lo que falta a la pasión de Cristo, por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios nuestro, auxilio inefable en la enfermedad, ayuda con tu poder a estos hijos tuyos enfermos, para que, aliviados por tu misericordia, vuelvan a ocupar su lugar en la asamblea de tus fieles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2016 / Misal Catolico de septiembre 2016

Publicado: 2021-09-16T20:10:30Z | Modificado: 2021-09-16T20:10:30Z