Santa Misa del día: Jueves 26 de Noviembre de 2020

Verde De Feria o Misa por la nueva evangelización, e MR, p. 1128 (1120) / Lecc. II, p. 1049

Otros santos: Conrado de Constanza, presbítero y obispo; Leonardo de Puerto Mauricio, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores. Beata Cayetana Sterni, religiosa fundadora.

LA GRAN LIBERACI√ďN
Apoc 18,1-2.21-23; 19,1-3; Lc 21,20-28

Jerusal√©n, Babilonia y Roma. Tres ciudades particularmente importantes en la tradici√≥n cristiana. En ambas lecturas apreciamos la tem√°tica de la ruina de esas grandes ciudades. Mientras que la Babilonia de que nos habla el Apocalipsis es simb√≥lica, pues se trata en realidad de Roma, asiento, como aquella, de templos y cultos idol√°tricos. Entre ambos pasajes encontramos una conexi√≥n muy estrecha, ambos giran en torno de la ruina de dos ciudades. En el Evangelio de san Lucas el Se√Īor Jes√ļs profetiza la ruina de Jerusal√©n. En la tradici√≥n b√≠blica las ciudades que perduran son aquellas que se asientan sobre la verdad y la justicia. Cuando una sociedad est√° plet√≥rica de cr√≠menes e injusticias, de riquezas conseguidas a precio de esclavitud, es se√Īal de que su cat√°strofe se aproxima. No hay manera de construir una ciudad sin civilidad ciudadana. El abuso y el despotismo desmoronan la convivencia pac√≠fica.

ANT√ćFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 104, 3-4. 5

Del nombre del Se√Īor enorgull√©zcanse y al√©grense el coraz√≥n de los que lo buscan. Busquen al Se√Īor y ser√°n fuertes. Recuerden las maravillas que ha hecho.

ORACI√ďN COLECTA

Dios nuestro, que con el poder del Espíritu Santo enviaste a aquel que es tu Palabra para evangelizar a los pobres, haz que nosotros, teniendo los ojos fijos en él, vivamos siempre con verdadera caridad, como mensajeros y testigos de su Evangelio en todo el mundo. Por nuestro
Se√Īor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Cayó Babilonia, la grande.

Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 18,1-2.21- 23; 19, 1-3. 9

Yo, Juan, vi un ángel que bajaba del cielo. Su poder era inmenso y con resplandor iluminó la tierra. Gritó con voz potente y dijo: "Ha caído ya la gran Babilonia y ha quedado convertida en morada de demonios, en guarida de toda clase de espíritus impuros, en escondrijo de aves inmundas y repugnantes".
Otro √°ngel poderoso levant√≥ una piedra del tama√Īo de una rueda de molino y la arroj√≥ al mar, diciendo: "Con esta misma violencia ser√° arrojada Babilonia, la gran ciudad, y desaparecer√° para siempre. Ya no se volver√°n a escuchar en ti ni cantos, ni c√≠taras, ni flautas, ni trompetas. Ya no habr√° jam√°s en ti artesanos de ning√ļn oficio, ni se escuchar√° m√°s el ruido de la piedra de molino; ya no brillar√°n en ti las luces de las l√°mparas ni volver√° a escucharse en ti el bullicio de las bodas. Esto suceder√° porque tus comerciantes llegaron a dominar la tierra y t√ļ, con tus brujer√≠as, sedujiste a todas las naciones".
Despu√©s de esto o√≠ algo as√≠ como una inmensa multitud que cantaba en el cielo: "¬°Aleluya! La salvaci√≥n, la gloria y el poder pertenecen a nuestro Dios, porque sus sentencias son leg√≠timas y justas. √Čl ha condenado a la gran prostituta, que corromp√≠a a la tierra con su fornicaci√≥n y le ha pedido cuentas de la sangre de sus siervos". Y por segunda vez todos cantaron: "¬°Aleluya! El humo del incendio de la gran ciudad se eleva por los siglos de los siglos".
Entonces un √°ngel me dijo: "Escribe: 'Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero' ".¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 99, 2. 3. 4. 5.
R/. Dichosos los invitados al banquete del Se√Īor.

Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Se√Īor con alegr√≠a y con j√ļbilo entremos en su templo.¬†R/.
Reconozcamos que el Se√Īor es Dios, que √©l fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su reba√Īo.¬†R/.
Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos, alabando al Se√Īor y bendici√©ndolo.¬†R/.
Porque el Se√Īor es bueno, bendig√°moslo, porque es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba.¬†R/.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Lc 21, 28
R/. Aleluya, aleluya.

Est√©n atentos y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberaci√≥n, dice el Se√Īor.¬†R/.

EVANGELIO

Jerusal√©n ser√° pisoteada por los paganos, hasta que se cumpla el plazo se√Īalado por Dios.

Del santo Evangelio seg√ļn san Lucas: 21, 20-28

En aquel tiempo, Jes√ļs dijo a sus disc√≠pulos: "Cuando vean a Jerusal√©n sitiada por un ej√©rcito, sepan que se aproxima su destrucci√≥n. Entonces, los que est√©n en Judea, que huyan a los montes; los que est√©n en la ciudad, que se alejen de ella; los que est√©n en el campo, que no vuelvan a la ciudad; porque esos d√≠as ser√°n de castigo para que se cumpla todo lo que est√° escrito.
¬°Pobres de las que est√©n embarazadas y de las que est√©n criando en aquellos d√≠as! Porque vendr√° una gran calamidad sobre el pa√≠s y el castigo de Dios se descargar√° contra este pueblo. Caer√°n al filo de la espada, ser√°n llevados cautivos a todas las naciones y Jerusal√©n ser√° pisoteada por los paganos, hasta que se cumpla el plazo que Dios les ha se√Īalado.
Habr√° se√Īales prodigiosas en el sol, en la luna y en las estrellas. En la tierra, las naciones se llenar√°n de angustia y de miedo por el estruendo de las olas del mar; la gente se morir√° de terror y de angustiosa espera por las cosas que vendr√°n sobre el mundo, pues hasta las estrellas se bambolear√°n. Entonces ver√°n venir al Hijo del hombre en una nube, con gran poder y majestad. Cuando estas cosas comiencen a suceder, pongan atenci√≥n y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberaci√≥n".¬†Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Te rogamos, Se√Īor, que santifiques estos dones y acojas, en tu bondad, nuestra humilde ofrenda para que nuestros cuerpos se conviertan en oblaci√≥n viva, santa y agradable a ti y nos concedas servirte, no seg√ļn la antigua condici√≥n del hombre, sino en novedad de vida seg√ļn tu Esp√≠ritu. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN Cfr. Lc 4,18-19

El Esp√≠ritu del Se√Īor est√° sobre m√≠, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para proclamar el a√Īo de gracia del Se√Īor y el d√≠a de la redenci√≥n.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Renovados espiritualmente con el alimento precioso del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, te rogamos, Se√Īor, que transformes nuestro coraz√≥n y nos concedas un esp√≠ritu nuevo, para que, con perseverancia, caminemos por sendas de vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2020 / Misal Catolico de noviembre 2020

Misal de Hoy Publicado: 2021-09-15T18:20:49Z | Modificado: 2021-09-15T18:20:49Z