Santa Misa del día: Domingo 26 de Mayo de 2019

Blanco Domingo VI de Pascua [Se omite la memoria de San Felipe Neri, presbítero] MR, p. 381 (382) / Lecc. 1, p. 342 LH, 2a. Semana del Salterio.

Otros santos:¬†Mariana de Jes√ļs Paredes, Terciaria Franciscana. Beato Francisco Patrizi de Siena, presb√≠tero de la Orden de los Siervos, de Maria.

EL ESP√ćRITU LO ACLARAR√Ā TODO
Hech 15, 1-2. 22-29; Apoc 21, 10-14. 22-23; Jn 14, 23-29

El Se√Īor Jes√ļs contin√ļa comunicando consejos y advertencias finales a los disc√≠pulos. En primer lugar, les garantiza su asistencia por mediaci√≥n del Esp√≠ritu Santo. Aunque se resienta la falta de su presencia f√≠sica, √©l no los dejar√° desamparados. La promesa de asistencia por parte del Esp√≠ritu Santo comienza a cumplirse en las circunstancias novedosas que experimentaba la comunidad cristiana al abrir la misi√≥n a los gentiles. Cuando se suscitan conflictos internos sobre la manera de admitir a los no jud√≠os dentro de la Iglesia, observamos que prevalece una actitud de franqueza y de di√°logo para enfrentar dicha situaci√≥n. Los ap√≥stoles est√°n convencidos de la √≠ntima uni√≥n existente entre Jesucristo y el Padre y a su vez entre Jesucristo y ellos, por eso mismo, proceden con la certidumbre de saberse invitados a dejarse guiar por Jesucristo y su Esp√≠ritu. En ese clima de discernimiento encuentran una soluci√≥n sensata ante los nuevos tiempos.

ANT√ćFONA DE ENTRADA Cfr. Is 48, 20

Con voz de j√ļbilo, an√ļncienlo; que se oiga. Que llegue a todos los rincones de la tierra: el Se√Īor ha liberado a su pueblo. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACI√ďN COLECTA

Dios todopoderoso, conc√©denos continuar cele-brando con incansable amor estos d√≠as de tanta alegr√≠a en honor del Se√Īor resucitado, y que los misterios que hemos venido conmemorando se manifiesten siempre en nuestras obras. Por nuestro Se√Īor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas que las necesarias.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 1-2. 22-29

En aquellos d√≠as, vinieron de Judea a Antioqu√≠a algunos disc√≠pulos y se pusieron a ense√Īar a los hermanos que si no se circuncidaban conforme a la ley de Mois√©s, no podr√≠an salvarse.
Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; al fin se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más fueran a Jerusalén para tratar el asunto con los apóstoles y los presbíteros.
Los apóstoles y los presbíteros, de acuerdo con toda la comunidad cristiana, juzgaron oportuno elegir a algunos de entre ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Los elegidos fueron Judas (llamado Barrabás) y Silas, varones prominentes en la comunidad. A ellos les entregaron una carta que decía:
"Nosotros, los ap√≥stoles y los presb√≠teros, hermanos suyos, saludamos a los hermanos de Antioqu√≠a, Siria y Cilicia, convertidos del paganismo. Enterados de que algunos de entre nosotros, sin mandato nuestro, los han alarmado e inquietado a ustedes con sus palabras, hemos decidido de com√ļn acuerdo elegir a dos varones y envi√°rselos, en compa√Ī√≠a de nuestros amados hermanos Bernab√© y Pablo, que han consagrado su vida a la causa de nuestro Se√Īor Jesucristo. Les enviamos, pues, a Judas y a Silas, quienes les transmitir√°n, de viva voz, lo siguiente: 'El Esp√≠ritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles m√°s cargas que las estrictamente necesarias. A saber: que se abstengan de la fornicaci√≥n y de comer lo inmolado a los √≠dolos, la sangre y los animales estrangulados. Si se apartan de esas cosas, har√°n bien'. Los saludamos".¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 66, 2-3. 5. 6. 8

R/. Que te alaben, Se√Īor, todos los pueblos. Aleluya.

Ten piedad de nosotros y bend√≠cenos; vuelve, Se√Īor, tus ojos a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora.¬†R/.
Las naciones con j√ļbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia; con equidad t√ļ juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones.¬†R/.
Que te alaben, Se√Īor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero.¬†R/.

SEGUNDA LECTURA

Un ángel me mostró la ciudad santa, que descendía del cielo

Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 21,10-14. 22-23

Un √°ngel me transport√≥ en esp√≠ritu a una monta√Īa elevada, y me mostr√≥ a Jerusal√©n, la ciudad santa, que descend√≠a del cielo, resplandeciente con la gloria de Dios. Su fulgor era semejante al de una piedra preciosa, como el de un diamante cristalino.
Tenía una muralla ancha y elevada, con doce puertas monumentales, y sobre ellas, doce ángeles y doce nombres escritos, los nombres de las doce tribus de Israel. Tres de estas puertas daban al oriente, tres al norte, tres al sur y tres al poniente. La muralla descansaba sobre doce cimientos, en los que estaban escritos los doce nombres de los apóstoles del Cordero.
No vi ning√ļn templo en la ciudad, porque el Se√Īor Dios todopoderoso y el Cordero son el templo. No necesita la luz del sol o de la luna, porque la gloria de Dios la ilumina y el Cordero es su lumbrera.
Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Jn 14, 23
R/. Aleluya, aleluya.

El que me ama, cumplir√° mi palabra dice el Se√Īor; y mi Padre lo amar√° y vendremos a √©l.¬†R/.

EVANGELIO

El Espíritu Santo les recordará todo cuanto les he dicho. R/.

Del santo Evangelio seg√ļn san Juan: 14, 23-29

En aquel tiempo, Jes√ļs dijo a sus disc√≠pulos: "El que me ama, cumplir√° mi palabra y mi Padre lo amar√° y vendremos a √©l y haremos en √©l nuestra morada.
El que no me ama no cumplir√° mis palabras. Y la palabra que est√°n oyendo no es m√≠a, sino del Padre, que me envi√≥. Les he hablado de esto ahora que estoy con ustedes; pero el Par√°clito, el Esp√≠ritu Santo que mi Padre les enviar√° en mi nombre, les ense√Īar√° todas las cosas y les recordar√° todo cuanto yo les he dicho.
La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden. Me han o√≠do decir: `Me voy, pero volver√© a su lado'. Si me amaran, se alegrar√≠an de que me vaya al Padre, porque el Padre es m√°s que yo. Se lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean".Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Unidos a Cristo, que intercede siempre por nosotros, elevemos, hermanos, nuestras s√ļplicas al Padre diciendo: Te rogamos, Se√Īor. (R/. Te rogamos, Se√Īor.)¬†
Para que el que estaba muerto y ahora vive por los siglos de los siglos conceda a la Iglesia ser, con firmeza y valent√≠a, testimonio perseverante de su resurrecci√≥n,¬†roguemos al Se√Īor.
Para que el resucitado, que dio a los ap√≥stoles su paz, quiera concederla tambi√©n en abundancia a todos los pueblos,¬†roguemos al Se√Īor.
Para que el vencedor de la muerte transforme los sufrimientos de los enfermos, de los moribundos y de todos los que sufren en aquella alegr√≠a que nunca nadie les podr√° quitar,¬†roguemos al Se√Īor.
Para que el que tiene las llaves de la muerte y de su reino nos conceda celebrar un d√≠a su resurrecci√≥n con los √°ngeles y los santos en su reino,¬†roguemos al Se√Īor.
Dios nuestro, que has prometido hacer morada en aquel que escucha tu palabra y la guarda, escucha nuestra oraci√≥n y env√≠anos el Esp√≠ritu Santo, para que nos recuerde constantemente todo lo que Cristo ha dicho y ense√Īado y nos haga capaces de dar testimonio de ello con nuestras obras y palabras. Por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Suba hasta ti, Se√Īor, nuestra oraci√≥n, acompa√Īada por estas ofrendas, para que, purificados por tu bondad, nos dispongas para celebrar el sacramento de tu inmenso amor. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Prefacio I-V de Pascua. MR, pp. 504-508 (500-504).

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN Jn 14, 15-16

Si me aman, cumplir√°n mis mandamientos, dice el Se√Īor; y yo rogar√© al Padre, y √©l les dar√° otro Abogado, que permanecer√° con ustedes para siempre. Aleluya.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Dios todopoderoso y eterno, que, por la resurrecci√≥n de Cristo, nos has hecho renacer a la vida eterna, multiplica en nosotros el efecto de este sacramento pascual, e infunde en nuestros corazones el vigor que comunica este alimento de salvaci√≥n. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 608 (603).

UNA REFLEXI√ďN PARA NUESTRO TIEMPO.-¬†En cada √©poca la Iglesia va enfrentando desaf√≠os especiales. Con mayor rapidez se suceden los cambios en nuestra sociedad, de ah√≠ que sea urgente mantenernos atentos para descifrar los acontecimientos significativos y frecuentes, que conmocionan y suscitan esperanza en la humanidad. La lectura de los signos de los tiempos es un camino para discernir la voluntad de Dios. Los cristianos de mediados del siglo I tuvieron que estar atentos a la b√ļsqueda de salvaci√≥n presente en hombres y mujeres de las grandes ciudades del Mediterr√°neo y responder con la misma actitud que Jes√ļs atendi√≥ a las personas de su tiempo. En el Concilio de Jerusal√©n la Iglesia no tra√≠a consigo un recetario ni un manual para enfrentar las situaciones emergentes. El camino de la oraci√≥n, la escucha y el di√°logo se convirti√≥ en el modelo para atender los nuevos retos pastorales. La Iglesia actual enfrenta sus propios dilemas y tendr√° que proceder en conformidad con ese modelo.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2019 / Misal Catolico de mayo 2019

Misal de Hoy Publicado: 2021-09-15T18:20:38Z | Modificado: 2021-09-15T18:20:38Z