Misa del Día

Santa Misa del día

Jueves 26 de Febrero de 2026

Lecturas y oraciones

🟣 Morado


JUEVES DE LA 1ª SEMANA DE CUARESMA

Para intensificar nuestra oración

Cada vez que oramos, tomamos conciencia de que somos seres necesitados: reconocemos las carencias y limitaciones personales, lo mucho que todavía nos falta por crecer y madurar, cuánto deseamos el perdón a causa de nuestros pecados y la comprensión por nuestros errores. El Evangelio de Jesucristo nos responde con una certeza: “Pidan y se les dará”.

Al orar también nos percatamos de que somos capaces de buscar: Dios nos puso en el corazón no sólo el deseo sino la capacidad de preguntar, de hacer hallazgos, de no quedarnos quietos; y tenemos la promesa, de parte suya, de que descubriremos algo valioso: “Busquen y encontrarán”. Por último, al orar también caemos en cuenta de cuántas cosas buenas podemos hacer por nosotros y por los demás; si ponemos la iniciativa y el esfuerzo, Dios nos abre las puertas, nos ubica en el mejor horizonte y seguimos caminando, porque “al que toca, se le abre”. Pensar en esas posibilidades que tiene todo discípulo, así como en la precisión de las promesas en las que interviene Dios y los demás hermanos, tendría que ser suficiente para que, si hemos abandonado la oración, la retomemos; y si la hemos descuidado, la mejoremos. Hagamos una oración con cada uno de estos elementos que nos ha mostrado hoy el evangelio de Mateo.


ANTÍFONA DE ENTRADA

Cfr. Sal 5, 2-3

Señor, escucha mis palabras, atiende mi lamento, haz caso de mi voz suplicante, Rey mío y Dios mío.


ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, una constante disposición a pensar con rectitud y a practicar el bien con mayor diligencia; y puesto que no podemos existir sin ti, haz que vivamos como fieles discípulos tuyos. Por nuestro Señor Jesucristo…


PRIMERA LECTURA

No tengo otro defensor más que tú, Señor.

Del libro de Ester: 4, 17n. p-r. aa-bb. gg-hh

En aquellos días, la reina Ester, ante el mortal peligro que amenazaba a su pueblo, buscó refugio en el Señor y se postró en tierra con sus esclavas, desde la mañana hasta el atardecer. Entonces suplicó al Señor, diciendo:

“Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, ¡bendito seas! Protégeme, porque estoy sola y no tengo más defensor que tú, Señor, y voy a jugarme la vida. Señor, yo sé, por los libros que nos dejaron nuestros padres, que tú siempre salvas a los que te son fieles. Ayúdame ahora a mí, porque no tengo a nadie más que a ti, Señor y Dios mío. Ayúdame, Señor, pues estoy desamparada. Pon en mis labios palabras acertadas cuando esté en presencia del león y haz que yo le agrade, para que su corazón se vuelva en contra de nuestro enemigo, para ruina de éste y de sus cómplices. Con tu poder, Señor, líbranos de nuestros enemigos. Convierte nuestro llanto en alegría y haz que nuestros sufrimientos nos obtengan la vida”.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.



SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 137

R. De todo corazón te damos gracias, Señor.

De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo. R.

Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor: siempre que te invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R.

Que todos los reyes de la tierra te reconozcan al escuchar tus prodigios. Que alaben tus caminos, porque tu gloria es inmensa. R.

Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo, y así concluirás en nosotros tu obra. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya soy, no me abandones. R.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

Sal 50, 12. 14

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Crea en mí, Señor, un corazón puro y devuélveme tu salvación, que regocija. R.


EVANGELIO

Todo el que pide, recibe.

Del santo Evangelio según san Mateo: 7, 7-12

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; toquen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que toca, se le abre.

¿Hay acaso entre ustedes alguno que le dé una piedra a su hijo, si éste le pide pan? Y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Si ustedes, a pesar de ser malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con cuánta mayor razón el Padre, que está en los cielos, dará cosas buenas a quienes se las pidan.

Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas”.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Muéstrate propicio, Señor, a los deseos de quienes te invocan y, al tiempo en que recibes las ofrendas y súplicas de tu pueblo, convierte hacia ti nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Mt 7, 8

Todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que toca, se le abre.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor Dios nuestro, que este santo sacramento, que nos has concedido recibir para afianzar nuestra conversión, nos sirva de remedio, ahora y siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Descienda tu anhelada misericordia, Señor, sobre quienes te invocan, y concédeles con generosidad divina la gracia de saber lo que deben pedir para obtener lo que imploran. Por Jesucristo, nuestro Señor.


PARA MEDITAR

Jesús nos enseña a pedir confiadamente, sabiendo que Dios nos escucha. No perdamos la esperanza, y confiemos en que Dios siempre nos dará lo mejor. Por otro lado, Jesús nos recuerda que debemos tratar a los demás como quisiéramos ser tratados. Este principio transformará nuestras relaciones cotidianas, pues hará que en nuestro entorno prevalezca la empatía.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2026 / Misal Catolico de febrero 2026

Misal de Hoy Publicado: 2026-01-29T21:08:22Z | Modificado: 2026-01-29T21:08:22Z