Santa Misa del día: Miercoles 25 de Diciembre de 2019

La Natividad de Nuestro Se√Īor Jesucristo.

Blanco Solemnidad con Octava.

En la Misa vespertina de la Vigilia MR p. 153 (175) / Lecc. I. p. 422

Otros santos:¬†Alberto (Ad√°n) Chmielowski, presb√≠tero y fundador; Eugenia de Roma, m√°rtir. Beata Maria de los Ap√≥stoles von W√ľllenweber. fundadora.

Esta misa se celebra en la tarde del 24 de diciembre. antes o después de las primeras vísperas de Navidad.

GLORIA A DIOS EN EL CIELO
Is 9, 1-3. 5-6; Tit 2, 11-14; Lc 2, 1-14

El nacimiento de Jes√ļs toma por sorpresa a Jos√© y a Mar√≠a, que est√°n en trance de cumplir con el empadronamiento en Bel√©n. Sin sitio en la posada, acogen a su peque√Īo en un pesebre. Detalle que no har√≠a faltar inventar porque en nada engrandecer√≠a la figura de Jes√ļs. Un nacimiento en un pueblo modesto, en una familia m√°s que ordinaria, provenientes de un pueblo tan insignificante que es poco referido en el Antiguo Testamento. Los invitados a celebrar dicho acontecimiento son unos pastores, tenidos entonces por gente menuda de reputaci√≥n escasa. Sin embargo, toda esa modestia contrasta con lo que el √°ngel refiere a los pastores. En Bel√©n, en la ciudad de David, Dios ha suscitado al Mes√≠as que salvar√° a Israel. Quien se disponga a recibirlo sabr√° que la paz duradera comienza en el interior de las personas, y que luego, estas la reflejan en su convivencia ordinaria. Gloria a Dios que nos ha llenado de paz, con el nacimiento de Jes√ļs.

ANT√ćFONA DE ENTRADA Cfr. Ex 16, 6-7

Esta noche sabr√°n que el Se√Īor vendr√° a salvarnos y por la ma√Īana contemplar√°n su gloria.

Se dice Gloria.

ORACI√ďN COLECTA

Se√Īor Dios, que cada a√Īo nos alegras con la esperanza de nuestra redenci√≥n, conc√©denos que a tu mismo Hijo Unig√©nito, a quien acogemos llenos de gozo como Redentor, merezcamos tambi√©n acogerlo llenos de confianza, cuando venga como Juez. El, que vive y reina contigo en la unidad del Esp√≠ritu Santo yes Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El Se√Īor se ha complacido en ti.

Del libro del profeta Isaías: 62,1-5

Por amor a Si√≥n no me callar√© y por amor a Jerusal√©n no me dar√© reposo, hasta que surja en ella esplendoroso el justo y brille su salvaci√≥n como una antorcha. Entonces las naciones ver√°n tu justicia, y tu gloria todos los reyes. Te llamar√°n con un nombre nuevo, pronunciado por la boca del Se√Īor. Ser√°s corona de gloria en la mano del Se√Īor y diadema real en la palma de su mano. Ya no te llamar√°n "Abandonada", ni a tu tierra, "Desolada"; a ti te llamar√°n "Mi complacencia" y a tu tierra, "Desposada", porque el Se√Īor se ha complacido en ti y se ha desposado con tu tierra.
Como un joven se desposa con una doncella, sedes-posará contigo tu hacedor; como el esposo se alegra con la esposa, así se alegrará tu Dios contigo.
Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 88, 4-1 16-17. 27.29.
R/. Proclamar√© sin cesar la misericordia del Se√Īor.

"Un juramento hice a David mi servidor, una alianza pacté con mi elegido: 'Consolidaré tu dinastía para siempre y afianzaré tu trono eternamente'. R/.
El me podr√° decir: 'T√ļ eres mi padre, el Dios que me protege y que me salva'. Yo jam√°s le retirar√© mi amor ni violar√© el juramento que le hice".¬†R/.
Se√Īor, feliz el pueblo que te alaba y que a tu luz ca-mina, que en tu nombre se alegra a todas horas y al que llena de orgullo tu justicia.¬†R/.

SEGUNDA LECTURA

Testimonio de Pablo acerca de Cristo, hijo de David

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 16-17.22-25

Al llegar Pablo a Antioqu√≠a de Pisidia, se puso de pie en la sinagoga y haciendo una se√Īal para que se callaran, dijo:
"Israelitas y cuantos temen a Dios, escuchen: El Dios del pueblo de Israel eligi√≥ a nuestros padres, engrandeci√≥ al pueblo, cuando √©ste viv√≠a como forastero en Egipto. Despu√©s los sac√≥ de all√≠ con todo poder. Les dio por rey a David, de quien hizo esta alabanza: He hallado a David, hijo de Jes√©, hombre seg√ļn mi coraz√≥n, quien realizar√° todos mis designios.
Del linaje de David, conforme a la promesa, Dios hizo nacer para Israel un Salvador: Jes√ļs. Juan prepar√≥ su venida, predicando a todo el pueblo de Israel un bautismo de penitencia, y hacia el final de su vida, Juan dec√≠a: 'Yo no soy el que ustedes piensan. Despu√©s de mi viene uno a quien no merezco desatarle las sandalias' ".¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO
R/. Aleluya, aleluya.

Ma√Īana ser√° destruida la maldad en la tierra y reinar√° sobre nosotros el Salvador del mundo.¬†R/.

EVANGELIO

Dar√° a luz un hijo y t√ļ le pondr√°s el nombre de Jes√ļs.

Del santo Evangelio seg√ļn san Mateo: 1,18-25 (Forma breve)

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando Maria, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.
Mientras pensaba en estas cosas, un √°ngel del Se√Īor le dijo en sue√Īos: "Jos√©, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a Mar√≠a, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Esp√≠ritu Santo. Dar√° a luz un hijo y t√ļ le pondr√°s el nombre de Jes√ļs, porque √©l salvar√° a su pueblo de sus pecados".
Todo esto sucedi√≥ para que se cumpliera lo que hab√≠a dicho el Se√Īor por boca del profeta Isa√≠as: He aqu√≠ que la virgen concebir√° y dar√° g luz un hijo, a quien pondr√°n el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.
Cuando Jos√© despert√≥ de aquel sue√Īo, hizo lo que le hab√≠a mandado el √°ngel del Se√Īor y recibi√≥ a su esposa.
Y sin que √©l hubiera tenido relaciones con ella, Mar√≠a dio a luz un hijo y √©l le puso por nombre Jes√ļs.¬†Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Se dice Credo.

A las palabras: y por obra..., todos se arrodillan.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Conc√©denos, Se√Īor, iniciar la celebraci√≥n de esta solemnidad con una voluntad tan grande de servirte, coma merece la manifestaci√≥n del comienzo de nuestra redenci√≥n. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Prefacio I-III de Navidad. pp. 493-495 (489-491).

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN Cfr. Is 40, 5

Se manifestar√° la gloria del Se√Īor y todos ver√°n la salvaci√≥n que viene de Dios.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Concede, Se√Īor, que nos reanime la conmemoraci√≥n del nacimiento de tu Hijo Unig√©nito, de cuyo misterio celestial hemos comido y bebido. √Čl, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 9604(599).

MISA DE NOCHE

MR p154 (176) / Lecc. I p. 427

En este día de Navidad todos los sacerdotes pueden celebrar o con-celebrar tres Misas, con tal que sean celebradas a su debido tiempo.

ANT√ćFONA DE ENTRADA Sal 2, 7

El Se√Īor me dijo: T√ļ eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy.

O bien:

Alegr√©monos todos en el Se√Īor, porque nuestro salvador ha nacido en el mundo. Del cielo ha descendido hoy para nosotros la paz verdadera.

Se dice Gloria.

ORACI√ďN COLECTA

Se√Īor Dios, que hiciste resplandecer esta noche sant√≠sima con la claridad de Cristo, luz verdadera, concede a quienes hemos conocido los misterios de esa luz en la tierra, que podamos disfrutar tambi√©n de su gloria en el cielo. Por nuestro Se√Īor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Un hijo nos ha nacido.

Del libro del profeta Isaías: 9, 1-3. 5-6

El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que viv√≠an en tierra de sombras, una luz resplandeci√≥. Engrandeciste a tu pueblo e hiciste grande su alegr√≠a. Se gozan en tu presencia como gozan al cosechar, como se alegran al repartirse el bot√≠n. Porque t√ļ quebrantaste su pesado yugo, la barra que oprim√≠a sus hombros y el cetro de su tirano, como en el d√≠a de Madi√°n.
Porque un ni√Īo nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; lleva sobre sus hombros el signo del imperio y su nombre ser√°: "Consejero admirable", "Dios poderoso", "Padre sempiterno", "Pr√≠ncipe de la paz"; para extender el principado con una paz sin l√≠mites sobre el trono de David y sobre su reino; para establecerlo y consolidarlo con la justicia y el derecho, desde ahora y para siempre. El celo del Se√Īor lo realizar√°.¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 95,1-2a. 2b-3.11-12.13.
R/. Hoy nos ha. nacido el Salvador.

Cantemos al Se√Īor un canto nuevo, que le cante al Se√Īor toda la tierra; cantemos al Se√Īor y bendig√°moslo.¬†R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R/.
Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino. Salten de gozo el campo y cuanto en-cierra, manifiesten los bosques regocijo. R/.
Regoc√≠jese todo ante el Se√Īor, porque ya viene a gobernar el orbe. Justicia y rectitud ser√°n las normas con las que rija a todas las naciones.¬†R/.

SEGUNDA LECTURA

La gracia de Dios se ha manifestado a todos los hombres.
De la carta del apóstol san Pablo a Tito: 2, 11-14

Querido hermano: La gracia de Dios se ha manifestado para salvar a todos los hombres y nos ha ense√Īado a renunciar a la vida sin religi√≥n y a los deseos mundanos, para que vivamos, ya desde ahora, de una manera sobria, justa y fiel a Dios, en espera de la gloriosa venida del gran Dios y Salvador, Cristo Jes√ļs, nuestra esperanza. √Čl se entreg√≥ por nosotros para redimirnos de todo pecado y purificarnos, a fin de convertirnos en pueblo suyo, fervorosamente entregado a practicar el bien. Palabra de Dios. T. Te alabamos, Se√Īor.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Lc 2, 10-11
R/. Aleluya, aleluya.

Les anuncio una gran alegr√≠a: Hoy nos ha nacido el Salvador, que es Cristo, el Se√Īor.¬†R/.

EVANGELIO

Hoy nos ha nacido el Salvador

Del santo Evangelio seg√ļn san Lucas: 2, 1-14

Por aquellos días, se promulgó un edicto de César Augusto, que ordenaba un censo de todo el imperio. Este primer censo se hizo cuando Quirino era gobernador de Siria. Todos iban a empadronarse, cada uno en su propia ciudad; así es que también José, perteneciente a la casa y familia de David, se dirigió desde la ciudad de Nazaret en Galilea, a la ciudad de David, llamada Belén, para empadronarse, juntamente con María, su esposa, que estaba encinta.
Mientras estaban ah√≠, le lleg√≥ a Mar√≠a el tiempo de dar a luz y tuvo a su hijo primog√©nito; lo envolvi√≥ en pa√Īales y lo recost√≥ en un pesebre, porque no hubo lugar para ellos en la posada.
En aquella regi√≥n hab√≠a unos pastores que pasaban la noche en el campo, vigilando por turno sus reba√Īos. Un √°ngel del Se√Īor se les apareci√≥ y la gloria de Dios los envolvi√≥ con su luz y se llenaron de temor. El √°ngel les dijo: "No teman. Les traigo una buena noticia, que causar√° gran alegr√≠a a todo el pueblo: hoy les ha nacido, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Mes√≠as, el Se√Īor. Esto les servir√° de se√Īal: encontrar√°n al ni√Īo envuelto en pa√Īales y recostado en un pesebre". De pronto se le uni√≥ al √°ngel una multitud del ej√©rcito celestial, que alababa a Dios, diciendo: "¬°Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad!".
Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Se dice Credo. A las palabras: y por obra..., hay que arrodillarse.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Te rogamos, Se√Īor, que la ofrenda de esta festividad sea de tu agrado, para que, mediante este sagrado intercambio, lleguemos a ser semejantes a aquel por quien nuestra naturaleza qued√≥ unida a la tuya. √Čl, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio I-III de Navidad, pp. 493-495 (489-491).

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN Jn 1, 14

El Verbo se hizo hombre y hemos visto su gloria.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Se√Īor, Dios nuestro, que nos has concedido el gozo de celebrar el nacimiento de nuestro Redentor, haz que despu√©s de una vida santa, merezcamos alcanzar la perfecta comuni√≥n con √©l. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 604 (599).

 

MISA DE LA AURORA

MR p.155 1177) / Lecc. I p. 430

ANT√ćFONA DE ENTRADA Cfr. Is 9, 2. 6; Lc 1, 33


Hoy brillar√° una luz sobre nosotros porque nos ha nacido el Se√Īor; se le llamar√° tendr√° fin.

Se dice Gloria.

ORACI√ďN COLECTA

Concede, Dios todopoderoso, que, al vernos en-vueltos en la luz nueva de tu Palabra hecha carne, resplandezca por nuestras buenas obras, lo que por la fe brilla en nuestras almas. Por nuestro Se√Īor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Mira a tu salvador que llega.

Del libro del profeta Isaías: 62,11-12

Escuchen lo que el Se√Īor hace o√≠r hasta el √ļltimo rinc√≥n de la tierra: "Digan a la hija de Si√≥n: Mira que ya llega tu salvador. El premio de su victoria lo acompa√Īa y su recompensa lo precede. Tus hijos ser√°n llamados `Pueblo santo', `Redimidos del Se√Īor', y a ti te llamar√°n `Ciudad deseada, Ciudad no abandonada' ".
Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 96, 1. 6. 11-12.
R/. Reina el Se√Īor, al√©grese la tierra.

Reina el Se√Īor, al√©grese la tierra; cante de regocijo el mundo entero. Los cielos pregonan su justicia, su inmensa gloria ven todos los pueblos.¬†R/.
Amanece la luz para el justo y la alegr√≠a para los rectos de coraz√≥n. Al√©grense, justos, con el Se√Īor y bendigan su santo nombre.¬†R/.

SEGUNDA LECTURA

Nos ha salvado por su misericordia.

De la carta del apóstol san Pablo a Tito: 3, 4-7

Hermano: Al manifestarse la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor a los hombres, él nos salvó, no porque nosotros hubiéramos hecho algo digno de merecerlo, sino por su misericordia. Lo hizo mediante el bautismo, que nos regenera y nos renueva, por la acción del Espíritu Santo, a quien Dios derramó abundantemente sobre nosotros, por Cristo, nuestro Salvador. Así, justificados por su gracia, nos convertiremos en herederos, cuando se realice la esperanza de la vida eterna.
Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Lc 2, 14
R/ Aleluya, aleluya.

Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad. R/.

EVANGELIO

Los pastores encontraron a Maria, a Jos√© y al ni√Īo.

Del santo Evangelio seg√ļn san Lucas: 2,15-20

Cuando los √°ngeles los dejaron para volver al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: "Vayamos hasta Bel√©n, para ver eso que el Se√Īor nos ha anunciado".
Se fueron, pues, a toda prisa y encontraron a Mar√≠a, a Jos√© y al ni√Īo, recostado en el pesebre. Despu√©s de verlo, contaron lo que se les hab√≠a dicho de aquel ni√Īo, y cuantos los o√≠an quedaban maravillados.
Mar√≠a, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su coraz√≥n. Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo cuanto hab√≠an visto y o√≠do, seg√ļn lo que se les hab√≠a anunciado.
Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Se dice Credo. A las palabras: y por obra..., hay que arrodillarse.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Se√Īor, que nuestras ofrendas sean dignas del misterio de la Navidad que hoy celebramos, para que, as√≠ como el que naci√≥ como hombre resplandeci√≥ √©l mismo como Dios, as√≠ tambi√©n estas realidades terrenas nos conduzcan a la vida divina. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Prefacio I-III de Navidad, pp. 493-495 (489-491).

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN Cfr. Za 9, 9

"Salta de alegría, hija de Sión! ¡Canta, hija de Jerusalén! Mira que ya viene tu Rey, el Santo, el Salvador del mundo.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Conc√©denos, Se√Īor, que al celebrar con fervorosa alegr√≠a el nacimiento de tu Hijo, lleguemos a conocer, llenos de fe, la profundidad de este misterio y amarlo con nuestra m√°s ardiente caridad. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 604 (599).

MISA DE DIA

MR p.156 (178) / Lecc I p. 432

ANT√ćFONA DE ENTRADA Cfr. Is 9, 5

Un ni√Īo nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; lleva sobre sus hombros el imperio y su nombre ser√° √Āngel del gran consejo.

Se dice Gloria.

ORACI√ďN COLECTA

Se√Īor Dios, que de manera admirable creaste la naturaleza humana y, de modo a√ļn m√°s admirable, la restauraste, conc√©denos compartir la divinidad de aquel que se dign√≥ compartir nuestra humanidad. √Čl, que vive y reina contigo en la unidad del Esp√≠ritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

La tierra entera verá la salvación que viene de nuestro Dios.

Del libro del profeta Isaías: 52, 7-10

¡Qué hermoso es ver correr sobre los montes al mensajero que anuncia la paz, al mensajero que trae la buena nueva, que pregona la salvación, que dice a Sión: "Tu Dios es rey"!
Escucha: Tus centinelas alzan la voz y todos a una gritan alborozados, porque ven con sus propios ojos al Se√Īor, que retorna a Si√≥n. Prorrumpan en gritos de alegr√≠a, ruinas de Jerusal√©n, porque el Se√Īor rescata a su pueblo, consuela a Jerusal√©n. Descubre el Se√Īor su santo brazo a la vista de todas las naciones. Ver√° la tierra entera la salvaci√≥n que viene de nuestro Dios.¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 97, 1. 2-3ab. 3a1-4. 5-6.
R/. Toda la tierra ha visto al Salvador.

Cantemos al Se√Īor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria.¬†R/.
El Se√Īor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez m√°s ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.¬†R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con j√ļbilo al Se√Īor.¬†R/.
Cantemos al Se√Īor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos al son de los clarines al Se√Īor, nuestro rey.¬†R/.

SEGUNDA LECTURA

Dios nos ha hablado por medio de su Hijo.

De la carta a los hebreos: 1, 1-6

En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado por medio de su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por medio del cual hizo el universo.
El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la imagen fiel de su ser y el sost√©n de todas las cosas con su palabra poderosa. √Čl mismo, despu√©s de efectuar la purificaci√≥n dalos pecados, se sent√≥ a la diestra dela majestad de Dios, en las alturas, tanto m√°s encumbrado sobre los √°ngeles, cuanto m√°s excelso es el nombre que, como herencia, le corresponde.
Porque ¬Ņa cu√°l de los √°ngeles le dijo Dios: T√ļ eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy? ¬ŅO de qu√© √°ngel dijo Dios: Yo ser√© para √©l un padre y √©l ser√° para mi un hijo? Adem√°s, en otro pasaje, cuando introduce en el mundo a su primog√©nito, dice: Ad√≥renlo todos los √°ngeles de Dios.
Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO
R/. Aleluya, aleluya.

Un d√≠a sagrado ha brillado para nosotros. Vengan, naciones, y adoren al Se√Īor, porque hoy ha descendido una gran luz sobre la tierra.¬†R/.

EVANGELIO

Aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros.

Del santo Evangelio seg√ļn san Juan: 1,1-18

En el principio ya exist√≠a aquel que es la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. Ya en el principio √©l estaba con Dios. Todas las cosas vinieron a la existencia por √©l y sin √©l nada empez√≥ de cuanto existe. √Čl era la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la recibieron.
Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. √Čste vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de √©l. √Čl no era la luz, sino testigo de la luz. Aquel que es la Palabra era la luz verdadera, que
ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba; el mundo había sido hecho por él y, sin embargo, el mundo no lo conoció.
Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron; pero a todos los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre, los cuales no nacieron de la sangre, ni del deseo de la carne, ni por voluntad del hombre, sino que nacieron de Dios.
Y aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros. Hemos visto su gloria, gloria que le corresponde como a Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan el Bautista dio testimonio de él, clamando: "A éste me refería cuando dije: 'El que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo' ".
De su plenitud hemos recibido todos gracia sobre gracia. Porque la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás. El Hijo unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha revelado.
Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Se dice Credo. A las palabras: Y por obra..., todos se arrodillan.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Que sea aceptable ante ti, Se√Īor, la oblaci√≥n de la presente solemnidad, por la que lleg√≥ a nosotros tu benevolencia para nuestra perfecta reconciliaci√≥n y nos fue concedido participar en plenitud del culto divino. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Prefacio I-III de Navidad, pp. 493-495 (489-491),

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN Cfr. Sal 97, 3

Los confines de la tierra han contemplado la salvación que nos viene de Dios.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Conc√©denos, Dios misericordioso, que el Salvador del mundo, que hoy nos ha nacido, puesto que es el autor de nuestro nacimiento a la vida, tambi√©n nos haga participes de su inmortalidad. √Čl, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p 604 (599).

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2019 / Misal Catolico de diciembre 2019

Misal de Hoy Publicado: 2021-09-15T18:20:36Z | Modificado: 2021-09-15T18:20:36Z