Santa Misa del día: Domingo 23 de Abril de 2023

Blanco Domingo III de Pascua MR, p. 359 (360) / Lecc. I, p. 101 LH, Semana III del Salterio Se omiten las Memorias de san Jorge, m√°rtir, y san Adalberto, obispo y m√°rtir

Otros Santos: Adalberto de Praga, obispo y mártir. Beatas: Elena Valentini, terciaria agustina; Teresa María de la Cruz, virgen fundadora

LA HOSPITALIDAD, UN AMBIENTE NECESARIO PARA LA FE Hech 2, 14. 22-33; Sal 15; 1 Pedro 1,17-21; Lc 24,13-35

Para Lucas, el acto de ver simboliza la fe. En el relato de Ema√ļs, que es nuestro Evangelio de hoy, explica c√≥mo abrir nuestros ojos a Cristo. La fe cristiana no se produce por la profesi√≥n de un credo, no obstante, su utilidad, los dos disc√≠pulos profesan una especie de credo en los vers√≠culos 19 a 20, pero todav√≠a no pueden reconocer a Cristo. La fe cristiana no se produce por la escucha de una proclamaci√≥n emocionante, los dos disc√≠pulos escuchan a las mujeres (vers√≠culos 20-21), pero todav√≠a no pueden ver a Cristo. Aunque la meditaci√≥n sobre las Escrituras (vers√≠culo 27) y la celebraci√≥n de la eucarist√≠a (vers√≠culos 30-31) son necesarias para ver a Cristo, es la hospitalidad, la insistencia de que se quede con ellos (vers√≠culo 29), la que provee el ambiente que propicia la visi√≥n -la fe- de nuestros disc√≠pulos.

ANT√ćFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 65, 1-2

Aclama a Dios, tierra entera. Canten todos un himno a su nombre, denle gracias y al√°benlo. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACI√ďN COLECTA

Dios nuestro, que tu pueblo se regocije siempre al verse renovado y rejuvenecido, para que, al alegrarse hoy por haber recobrado la dignidad de su adopci√≥n filial, aguarde seguro su gozosa esperanza el d√≠a de la resurrecci√≥n. Por nuestro Se√Īor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

No era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 14. 22-33

El d√≠a de Pentecost√©s, se present√≥ Pedro, junto con los Once, ante la multitud, y levantando la voz, dijo: Israelitas, esc√ļchenme. Jes√ļs de Nazaret fue un hombre acreditado por Dios ante ustedes, mediante los milagros, prodigios y se√Īales que Dios realiz√≥ por medio de √©l y que ustedes bien conocen. Conforme al plan previsto y sancionado por Dios, Jes√ļs fue entregado, y ustedes utilizaron a los paganos para clavarlo en la cruz. Pero Dios lo resucit√≥, rompiendo las ataduras de la muerte, ya que no era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio. En efecto, David dice, refiri√©ndose a √©l: Yo ve√≠a constantemente al Se√Īor delante de m√≠, puesto que √©l est√° a mi lado para que yo no tropiece. Por eso se alegra mi coraz√≥n y mi lengua se alboroza; por eso tambi√©n mi cuerpo vivir√° en la esperanza, porque t√ļ, Se√Īor, no me abandonar√°s a la muerte, ni dejar√°s que tu santo sufra la corrupci√≥n. Me has ense√Īado el sendero de la vida y me saciar√°s de gozo en tu presencia. Hermanos, que me sea permitido hablarles con toda claridad. El patriarca David muri√≥ y lo enterraron, y su sepulcro se conserva entre nosotros hasta el d√≠a de hoy. Pero como era profeta y sab√≠a que Dios le hab√≠a prometido con juramento que un descendiente suyo ocupar√≠a su trono, con visi√≥n prof√©tica habl√≥ de la resurrecci√≥n de Cristo, el cual no fue abandonado a la muerte ni sufri√≥ la corrupci√≥n. Pues bien, a este Jes√ļs Dios lo resucit√≥, y de ello todos nosotros somos testigos. Llevado a los cielos por el poder de Dios, recibi√≥ del Padre el Esp√≠ritu Santo prometido a √©l y lo ha comunicado, como ustedes lo est√°n viendo y oyendo.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 15, 1-2a y 5. 7-8. 9-10. 11.R/. Ens√©√Īanos, Se√Īor, el camino de la vida. Aleluya.

Prot√©geme, Dios m√≠o, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que t√ļ eres mi Se√Īor. El Se√Īor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida est√° en sus manos.R/. Bendecir√© al Se√Īor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Se√Īor y con √©l a mi lado, jam√°s tropezar√©.R/. Por eso se me alegran el coraz√≥n y el alma y mi cuerpo vivir√° tranquilo, porque t√ļ no me abandonar√°s a la muerte ni dejar√°s que sufra yo la corrupci√≥n.R/. Ens√©√Īame el camino de la vida, s√°ciame de gozo en tu presencia y de alegr√≠a perpetua junto a ti.R/.

SEGUNDA LECTURA

Ustedes han sido rescatados con la sangre preciosa de Cristo, el cordero sin mancha.

De la primera carta del apóstol san Pedro: 1, 17-21

Hermanos: Puesto que ustedes llaman Padre a Dios, que juzga imparcialmente la conducta de cada uno seg√ļn sus obras, vivan siempre con temor filial durante su peregrinar por la tierra. Bien saben ustedes que de su est√©ril manera de vivir, heredada de sus padres, los ha rescatado Dios, no con bienes ef√≠meros, como el oro y la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, el cordero sin defecto ni mancha, al cual Dios hab√≠a elegido desde antes de la creaci√≥n del mundo y, por amor a ustedes, lo ha manifestado en estos tiempos, que son los √ļltimos. Por Cristo, ustedes creen en Dios, quien lo resucit√≥ de entre los muertos y lo llen√≥ de gloria, a fin de que la fe de ustedes sea tambi√©n esperanza en Dios.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Lc 24, 32R/. Aleluya, aleluya.

Se√Īor Jes√ļs, haz que comprendamos la Sagrada Escritura. Enciende nuestro coraz√≥n mientras nos hablas.R/.

EVANGELIO

Lo reconocieron al partir el pan.

Del santo Evangelio seg√ļn san Lucas: 24,13-35

El mismo d√≠a de la resurrecci√≥n, iban dos de los disc√≠pulos hacia un pueblo llamado Ema√ļs, situado a unos once kil√≥metros de Jerusal√©n, y comentaban todo lo que hab√≠a sucedido. Mientras conversaban y discut√≠an, Jes√ļs se les acerc√≥ y comenz√≥ a caminar con ellos; pero los ojos de los dos disc√≠pulos estaban velados y no lo reconocieron. √Čl les pregunt√≥: De qu√© cosas vienen hablando, tan llenos de tristeza?. Uno de ellos, llamado Cleof√°s, le respondi√≥: Eres t√ļ el √ļnico forastero que no sabe lo que ha sucedido estos d√≠as en Jerusal√©n?. √Čl les pregunt√≥: Qu√© cosa?. Ellos le respondieron: Lo de Jes√ļs el nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo. C√≥mo los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esper√°bamos que √©l ser√≠a el libertador de Israel, y sin embargo, han pasado ya tres d√≠as desde que estas cosas sucedieron. Es cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro, no encontraron el cuerpo y llegaron contando que se les hab√≠an aparecido unos √°ngeles, que les dijeron que estaba vivo. Algunos de nuestros compa√Īeros fueron al sepulcro y hallaron todo como hab√≠an dicho las mujeres, pero a √©l no lo vieron. Entonces Jes√ļs les dijo: Qu√© insensatos son ustedes y qu√© duros de coraz√≥n para creer todo lo anunciado por los profetas! Acaso no era necesario que el Mes√≠as padeciera todo esto y as√≠ entrara en su gloria?. Y comenzando por Mois√©s y siguiendo con todos los profetas, les explic√≥ todos los pasajes de la Escritura que se refer√≠an a √©l. Ya cerca del pueblo a donde se dirig√≠an, √©l hizo como que iba m√°s lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: Qu√©date con nosotros, porque ya es tarde y pronto va a oscurecer. Y entr√≥ para quedarse con ellos. Cuando estaban a la mesa, tom√≥ un pan, pronunci√≥ la bendici√≥n, lo parti√≥ y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero √©l se les desapareci√≥. Y ellos se dec√≠an el uno al otro: Con raz√≥n nuestro coraz√≥n ard√≠a, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!. Se levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusal√©n, donde encontraron reunidos a los Once con sus compa√Īeros, los cuales les dijeron: De veras ha resucitado el Se√Īor y se le ha aparecido a Sim√≥n. Entonces ellos contaron lo que les hab√≠a pasado en el camino y c√≥mo lo hab√≠an reconocido al partir el pan.Palabra del Se√Īor.Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Se dice Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Invoquemos, amados hermanos, a Cristo, triunfador del pecado y de la muerte, que siempre intercede por nosotros diciendo: R/. Te rogamos, Se√Īor. O Rey de la gloria, resuc√≠tanos contigo.Para que Cristo, el Se√Īor, atraiga hacia s√≠ el coraz√≥n de los fieles y fortalezca sus voluntades, de manera que busquen los bienes de all√° arriba, donde √©l est√° sentado a la derecha de Dios,roguemos al Se√Īor. Para que Cristo, amo supremo de la creaci√≥n, haga que todos los pueblos gocen abundantemente de la paz que en sus apariciones otorg√≥ a los disc√≠pulos,roguemos al Se√Īor. Para que Cristo, el destructor de la muerte y el m√©dico de toda enfermedad, se compadezca de los d√©biles y desdichados y aleje del mundo el hambre, las guerras y todos los males, roguemos al Se√Īor. Para que Cristo, el Se√Īor, salve y bendiga nuestra parroquia (comunidad), y conceda la paz, la alegr√≠a y el descanso den las fatigas a los que hoy nos hemos reunido aqu√≠ para celebrar su triunfo, roguemos al Se√Īor.Dios nuestro, que en este d√≠a, memorial de la Pascua, has reunido a tu Iglesia que peregrina por el mundo, escucha nuestra oraci√≥n y abre nuestros corazones para que entendamos las Escrituras y reconozcamos a tu Hijo al partir el pan. √Čl, que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Se√Īor, los dones que, jubilosa, tu Iglesia te presenta, y puesto que es a ti a quien debe su alegr√≠a, conc√©dele tambi√©n disfrutar de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Prefacio IV de Pascua, pp. 504-508 (500-504)

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN Lc 24, 35

Los disc√≠pulos reconocieron al Se√Īor Jes√ļs, al partir el pan. Aleluya.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Dirige, Se√Īor, tu mirada compasiva sobre tu pueblo, al que te has dignado renovar con estos misterios de vida eterna, y conc√©dele llegar un d√≠a a la gloria incorruptible de la resurrecci√≥n. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor. Puede utilizarse la f√≥rmula de bendici√≥n solemne, p. 608 (602).

UNA REFLEXI√ďN PARA NUESTRO TIEMPO.- La historia de la religi√≥n est√° repleta con relatos sobre la hospitalidad que los humanos ofrecen a dioses falsos. Por ejemplo, en la mitolog√≠a de la antigua Grecia el dios principal, Zeus, y su ayudante, Hermes, disfrazados como mendigos, recibieron la hospitalidad del matrimonio Filem√≥n y Baucis, los √ļnicos con esp√≠ritu de hospitalidad en la ciudad de Tiana, y salvaron sus vidas al destruir dicha ciudad. Pero en la Biblia se encuentra esto cuando Abraham muestra su hospitalidad a Dios disfrazado como viajero en G√©nesis 18, 1-15. Jes√ļs mismo recomienda a sus disc√≠pulos la hospitalidad hacia los mendigos, cojos, sordos y ciegos (Lc 14, 13), porque cuando se ofrece la hospitalidad a ellos se le ofrece a √©l (Mt 25,40). Por lo tanto, es urgente que nuestras comunidades y sociedades se distingan por la hospitalidad, una condici√≥n necesaria para la fe.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2023 / Misal Catolico de abril 2023

Misal de Hoy Publicado: 2023-11-27T19:31:31Z | Modificado: 2023-11-27T19:31:31Z