Santa Misa del día: Domingo 22 de Marzo de 2020

Morado o Rosa Domingo IV de Cuaresma o Laetare MR, p. 219 (238) / Lecc. I, p. 65/ LH. 4a. Semana

Otros santos: Epafrodito de Filipos, laico; Lea de Roma, laica. Beato Clemente Augusto Von Galen, obispo.

LA GENUINA LUZ DEL MUNDO
1 Sam 16,1.6-7.10-13; Ef 5, 8-14; Jn 9,1-41

Dos ejes temáticos articulan estas lecturas, tanto Samuel como el Evangelio de san Juan, pueden conectarse de manera precisa. Ambas describen los temas de la ceguera y la captación insuficiente de la realidad. En primer lugar, vemos como el profeta Samuel se encandila con la estatura y apariencia de los hermanos mayores de David. En seguida, advertimos que Dios tiene otra forma de mirar. Dios penetra hasta el interior de las personas. La escena de la curación presente en el cuarto Evangelio pone de manifiesto la existencia de otro tipo de ceguera. Los dirigentes religiosos de Israel están ciegos, viven obsesionados con el cumplimiento de normas rituales y no son sensibles al sufrimiento enorme de un ciego de nacimiento. El ciego recién curado se convierte en una presencia insoportable, por eso lo expulsan de la sinagoga.
En esta misa pueden tocarse los instrumentos musicales, no s√≥lo para acompa√Īar la voz, y se puede acompa√Īar el altar con flores. En este domingo se celebra el segundo escrutinio preparatorio para el Bautismo de los catec√ļmenos que van a ser admitidos a los sacramentos de la Iniciaci√≥n cristiana en la Vigilia Pascual. Se emplean las oraciones y las intercesiones propias, que aparecen en el MR, pp. 986- 987 (978-979). Sin embargo, en la segunda Misa de los escrutinios debe leerse siempre en el Evangelio, el pasaje del ciego de Nacimiento; y en la tercera, el de L√°zaro, tal como se propone en los Domingos IV y V de Cuaresma para el ciclo A.

ANTIFONA DE ENTRADA Cfr. 15 66, 10-11

Al√©grate, Jerusal√©n, y que se re√ļnan cuantos te aman. Compartan su alegr√≠a los que estaban tristes, vengan a saciarse con su felicidad.

No se dice Gloria.

ORACI√ďN COLECTA

Se√Īor Dios, que por tu Palabra realizas admirablemente la reconciliaci√≥n del g√©nero humano, concede al pueblo cristiano prepararse con generosa entrega y fe viva a celebrar las pr√≥ximas fiestas de la Pascua. Por nuestro Se√Īor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

David es ungido como rey de Israel.

Del primer libro de Samuel: 16, 1. 6-7. 10-13

En aquellos d√≠as, dijo el Se√Īor a Samuel: "Ve a la casa de Jes√©, en Bel√©n, porque de entre sus hijos me he escogido un rey. Llena, pues, tu cuerno de aceite para ungirlo y vete".
Cuando lleg√≥ Samuel a Bel√©n y vio a Eliab, el hijo mayor de Jes√©, pens√≥: "√Čste es, sin duda, el que voy a ungir como rey". Pero el Se√Īor le dijo: "No te dejes impresionar por su aspecto ni por su gran estatura, pues yo lo he descartado, porque yo no juzgo como juzga el hombre. El hombre se fija en las apariencias, pero el Se√Īor se fija en los corazones".
As√≠ fueron pasando ante Samuel siete de los hijos de Jes√©; pero Samuel dijo: "Ninguno de √©stos es el elegido del Se√Īor". Luego le pregunt√≥ a Jes√©: "¬ŅSon √©stos todos tus hijos?". El respondi√≥: "Falta el m√°s peque√Īo, que est√° cuidando el reba√Īo".
Samuel le dijo: "Hazlo venir, porque no nos sentaremos a comer hasta que llegue". Y Jesé lo mandó llamar.
El muchacho era rubio, de ojos vivos y buena presencia. Entonces el Se√Īor dijo a Samuel: "Lev√°ntate y √ļngelo, porque √©ste es". Tom√≥ Samuel el cuerno con el aceite y lo ungi√≥ delante de sus hermanos. A partir de aquel d√≠a, el esp√≠ritu del Se√Īor estuvo con David.¬†Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6.
R/. El Se√Īor es mi pastor, nada me faltar√°.

El Se√Īor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas.¬†R/.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me gu√≠a por el sendero recto; as√≠, aunque camine por ca√Īadas oscuras, nada temo, porque t√ļ est√°s conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad.¬†R/.
T√ļ mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes.¬†R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompa√Īar√°n todos los d√≠as de mi vida; y vivir√© en la casa del Se√Īor por a√Īos sin t√©rmino.¬†R/.

SEGUNDA LECTURA

Lev√°ntate de entre los muertos y Cristo ser√° tu luz.

De la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 5, 8-14

Hermanos: En otro tiempo ustedes fueron tinieblas, pero ahora, unidos al Se√Īor, son luz. Vivan, por lo tanto, como hijos de la luz. Los frutos de la luz son la bondad, la santidad y la verdad. Busquen lo que es agradable al Se√Īor y no tomen parte en las obras est√©riles de los que son tinieblas.
Al contrario, repru√©benlas abiertamente; porque, si bien las cosas que ellos hacen en secreto da verg√ľenza aun mencionarlas, al ser reprobadas abiertamente, todo queda en claro, porque todo lo que es iluminado por la luz se convierte en luz. Por eso se dice: Despierta, t√ļ que duermes; lev√°ntate de entre los muertos y Cristo ser√° tu luz.
Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Jn 8, 12
R/. Honor y gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Yo soy la luz del mundo, dice el Se√Īor; el que me sigue tendr√° la luz de la vida.¬†R/.

EVANGELIO

Fue, se lavó y volvió con vista.

Del santo Evangelio seg√ļn san Juan: 9, 1-41


En aquel tiempo, Jes√ļs vio al pasar a un ciego de nacimiento, y sus disc√≠pulos le preguntaron: "Maestro, ¬Ņqui√©n pec√≥ para que √©ste naciera ciego, √©l o sus padres?". Jes√ļs respondi√≥: "Ni √©l pec√≥, ni tampoco sus padres. Naci√≥ as√≠ para que en √©l se manifestaran las obras de Dios. Es necesario que yo haga las obras del que me envi√≥, mientras es de d√≠a, porque luego llega la noche y ya nadie puede trabajar. Mientras est√© en el mundo, yo soy la luz del mundo".
Dicho esto, escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva, se lo puso en los ojos al ciego y le dijo: "Ve a lavarte en la piscina de Siloé" (que significa 'Enviado').
El fue, se lavó y volvió con vista. Entonces los vecinos y los que lo habían visto antes pidiendo limosna, preguntaban:
"¬ŅNo es √©ste el que se sentaba a pedir limosna?". Unos dec√≠an: "Es el mismo". Otros: "No es √©l, sino que se le parece". Pero √©l dec√≠a: "Yo soy". Y le preguntaban: "Entonces, ¬Ņc√≥mo se te abrieron los ojos?". √Čl les respondi√≥: "El hombre que se llama Jes√ļs hizo lodo, me lo puso en los ojos y me dijo: 'Ve a Silo√© y l√°vate'. Entonces fui, me lav√© y comenc√© a ver". Le preguntaron: "¬ŅEn d√≥nde est√° √©l?". Les contest√≥: "No lo s√©".
Llevaron entonces ante los fariseos al que hab√≠a sido ciego. Era s√°bado el d√≠a en que Jes√ļs hizo lodo y le abri√≥ los ojos. Tambi√©n los fariseos le preguntaron c√≥mo hab√≠a adquirido la vista. √Čl les contest√≥: "Me puso lodo en los ojos, me lav√© y veo".
Algunos de los fariseos comentaban: "Ese hombre no viene de Dios, porque no guarda el s√°bado". Otros replicaban: "¬ŅC√≥mo puede un pecador hacer semejantes prodigios?". Y hab√≠a divisi√≥n entre ellos. Entonces volvieron a preguntarle al ciego: "Y t√ļ, ¬Ņqu√© piensas del que te abri√≥ los ojos?". √Čl les contest√≥: "Que es un profeta".
Pero los jud√≠os no creyeron que aquel hombre, que hab√≠a sido ciego, hubiera recobrado la vista. Llamaron, pues, a sus padres y les preguntaron: "¬ŅEs √©ste su hijo, del que ustedes dicen que naci√≥ ciego? ¬ŅC√≥mo es que ahora ver: Sus padres contestaron: "Sabemos que √©ste es nuestro hijo y que naci√≥ ciego. C√≥mo es que ahora ve o qui√©n le haya dado la vista, no lo sabemos. Preg√ļntenselo a √©l; ya tiene edad suficiente y responder√° por s√≠ mismo". Los padres del que hab√≠a sido ciego dijeron esto por miedo a los jud√≠os, porque √©stos ya hab√≠an convenido en expulsar de la sinagoga a quien reconociera a Jes√ļs como el Mes√≠as. Por eso sus padres dijeron: 'Ya tiene edad; preg√ļntenle a √©l'.
Llamaron de nuevo al que hab√≠a sido ciego y le dijeron: "Da gloria a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es pecador". Contest√≥ √©l: "Si es pecador, yo no lo s√©; s√≥lo s√© que yo era ciego y ahora veo". Le preguntaron otra vez: "¬ŅQu√© te hizo? ¬ŅC√≥mo te abri√≥ los ojos?". Les contest√≥: "Ya se lo dije a ustedes y no me han dado cr√©dito. ¬ŅPara qu√© quieren o√≠do otra vez? ¬ŅAcaso tambi√©n ustedes quieren hacerse disc√≠pulos suyos?". Entonces ellos lo llenaron de insultos y le dijeron: "Disc√≠pulo de √©se lo ser√°s t√ļ. Nosotros somos disc√≠pulos de Mois√©s. Nosotros sabemos que a Mois√©s le habl√≥ Dios. Pero √©se, no sabemos de d√≥nde viene".
Replic√≥ aquel hombre: "Es curioso que ustedes no sepan de d√≥nde viene y, sin embargo, me ha abierto los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero al que lo teme y hace su voluntad, a √©se s√≠ lo escucha. Jam√°s se hab√≠a o√≠do decir que alguien abriera los ojos a un ciego de nacimiento. Si √©ste no viniera de Dios, no tendr√≠a ning√ļn poder". Le replicaron: "T√ļ eres puro pecado desde que naciste, ¬Ņc√≥mo pretendes darnos lecciones?". y lo echaron fuera.
Supo Jes√ļs que lo hab√≠an echado fuera, y cuando lo encontr√≥, le dijo: "¬ŅCrees t√ļ en el Hijo del hombre?". √Čl contest√≥: "¬ŅY qui√©n es, Se√Īor, para que yo crea en √©l?" Jes√ļs le dijo: "Ya lo has visto; el que est√° hablando contigo, √©se es". √Čl dijo: "Creo, Se√Īor". Y postr√°ndose, lo ador√≥.
Entonces le dijo Jes√ļs: "Yo he venido a este mundo para que se definan los campos: para que los ciegos vean, y los que ven queden ciegos". Al o√≠r esto, algunos fariseos que estaban con √©l le preguntaron: "¬ŅEntonces, tambi√©n nosotros estamos ciegos?". Jes√ļs les contest√≥: "Si estuvieran ciegos, no tendr√≠an pecado; pero como dicen que ven, siguen en su pecado".¬†Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos, hermanos, al Se√Īor, que no desea la muerte del pecador, sino que se convierta y viva, y pid√°mosle que tenga misericordia de su pueblo penitente: (R/. Esc√ļchanos, Se√Īor.)
Para que Dios aumente la fe y fortalezca la voluntad de los que se preparan a recibir en estos d√≠as cuaresmales el sacramento de la penitencia y les conceda un verdadero arrepentimiento de sus culpas,¬†roguemos al Se√Īor.
Para que el Se√Īor abra la inteligencia y el coraz√≥n de los incr√©dulos, de manera que lleguen al conocimiento de la verdad, y en la fe encuentren aquel descanso que tanto desea su coraz√≥n,¬†roguemos al Se√Īor.
Para que Dios conceda su ayuda a los enfermos, a los pobres, a los que se sienten tentados y a todos aquellos que con su sufrimiento participan de la cruz de Cristo,¬†roguemos al Se√Īor.
Para que todos nosotros perseveremos en el esfuerzo cuaresmal y lleguemos, purificados e iluminados, a las fiestas de Pascua que se acercan,¬†roguemos al Se√Īor.
Dios nuestro, Padre de la luz, que conoces hasta lo m√°s rec√≥ndito de nuestro coraz√≥n, no permitas que nos domine el poder de las tinieblas, antes bien abre nuestros ojos a la luz del Esp√≠ritu, para que podamos ver a aquel que has enviado para iluminar al mundo y creamos √ļnicamente en √©l, Jesucristo Se√Īor nuestro. √Čl, que vive y reina por los siglos de los siglos.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Te presentamos, Se√Īor, llenos de alegr√≠a, estas ofrendas para el sacrificio y pedimos tu ayuda para celebrarlo con fe sincera y ofrecerlo dignamente por la salvaci√≥n del mundo. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Cuando no se lee el Evangelio del ciego de nacimiento, se dice el Prefacio I-II de Cuaresma, MR, pp. 497-498 (493-498). Si se emplean lecturas de la Misa de escrutinios, el prefacio IV de Cuaresma, MR p. 220 (239).

PREFACIO

El ciego de nacimiento

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvaci√≥n darte gracias siempre y en todo lugar, Se√Īor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Se√Īor nuestro. Porque √©l mismo, por el misterio de la encarnaci√≥n, condujo al g√©nero humano, que caminaba en tinieblas, a la luz de la fe, y a quienes nac√≠an esclavos del pecado los elev√≥, renacidos por el bautismo, a la dignidad de hijos de adopci√≥n. Por eso, todas tus creaturas, en el cielo y en la tierra, te adoran entonando un c√°ntico nuevo, y tambi√©n nosotros, unidos a los √°ngeles, te aclamamos, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo ...

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN Cfr. Jn 9, 11. 38

El Se√Īor me puso lodo sobre los ojos; entonces fui, me lav√©, comenc√© a ver y cre√≠ en Dios.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Se√Īor Dios, luz que alumbra a todo hombre que viene a este mundo, ilumina nuestros corazones con el resplandor de tu gracia, para que podamos siempre pensar lo que es digno y grato a tus ojos y amarte con sincero coraz√≥n. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

ORACI√ďN SOBRE EL PUEBLO

Protege, Se√Īor, a quienes te invocan, ayuda a los d√©biles y reaviva siempre con tu luz a quienes caminan en medio de las tinieblas de la muerte; conc√©deles que, liberados por tu bondad de todos los males, alcancen los bienes supremos. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

UNA REFLEXI√ďN PARA NUESTRO TIEMPO.-¬†En esta cultura de las "noticias falsas" y del predominio de la emotividad y la credulidad, se nos complica aceptar o siquiera buscar la verdad. Damos por descontado que nosotros disponemos de la verdad completa. Cuando estas actitudes se entrometen en el √°mbito religioso resultan m√°s perjudiciales. La cerraz√≥n que exhiben los dirigentes de Israel no ha desaparecido. Las circunstancias y los fan√°ticos son otros, pero seguimos observando situaciones de polarizaci√≥n y conflicto entre personas que defienden formas de entender la familia, las relaciones econ√≥micas, la educaci√≥n de manera muy dispar. Los rasgos del fanatismo derivan de la superioridad moral. Los fariseos descalifican como hereje a Jes√ļs por violentar el s√°bado y al ciego que ped√≠a limosna, por descifrar la salvaci√≥n de Dios con otros criterios. ¬°Vaya iron√≠a! Los ciegos alegamos disponer de vista y estamos queriendo abrir los ojos de quienes realmente ven.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2020 / Misal Catolico de marzo 2020

Misal de Hoy Publicado: 2021-09-15T18:20:42Z | Modificado: 2021-09-15T18:20:42Z