Misa del Día

Santa Misa del día

Domingo 22 de Febrero de 2026

Lecturas y oraciones

🟣 Morado


I DOMINGO DE CUARESMA

No caigamos en las tentaciones

En la vida de cada persona o comunidad hay muchas provocaciones al pecado. Experimentarlas no nos hace malvados (evitar sólo algunas tampoco nos vuelve perfectos), sino que todas ellas están en el camino de la maduración espiritual. Pero aceptemos que hay de tentaciones a tentaciones, y démosle a a cada una su justo valor.

Las tentaciones que Jesús superó cuando se fue al desierto son determinantes, y por esto mismo, universales. Mateo no menciona unas cuantas, sino las tres tentaciones: el apetito de la carne en contra del espíritu, la vanidad de poner a Dios a prueba y la ambición de poder. El tres es un número simbólico que en muchas culturas indica totalidad, o al menos una realidad bastante bien descrita y completa. Con razón el gran escritor F. Dostoyevski, en su novela Los hermanos Karamazov, afirmaba que “en estas tres tentaciones están condensadas todas las contradicciones indisolubles de la naturaleza humana”, indicando que todos de algún modo las tenemos, o si se prefiere, las padecemos.

Ahora bien, estas tentaciones son generadoras de muchos males, pues están en la raíz de cualquier pecado que se piensa o se comete. Si alguien cede a la seducción de un estilo de vida materialista, sacrificando el hambre de Dios, el apetito de dignidad y esperanza, ¿cuántos actos contrarios a la voluntad del Padre no cometerá? Si caemos en la tentación y hacemos de Dios un ídolo, para manipularlo a nuestro antojo, ¿cuánto se debilitará nuestra fe, intentando justificar malas acciones? Por último, ¿no es verdad que hacemos mucho daño cuando nos cautiva la búsqueda del poder, como un arma para dominar y sobajar a los demás, ya sea física o simbólicamente?

Hagamos silencio interior y busquemos algunas formas de superar cada una de estas tentaciones, pues en la medida en que cultivemos el silencio, la oración y la solidaridad, lograremos vencerlas y caminar más libres hacia Dios.


ANTÍFONA DE ENTRADA

Cfr. Sal 90, 15-16

Me invocará y yo lo escucharé; lo libraré y lo glorificaré; prolongaré los días de su vida.

No se dice Gloria.


ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, que, por las prácticas anuales del sacramento cuaresmal, progresemos en el conocimiento del misterio de Cristo y traduzcamos su efecto en una conducta irreprochable. Por nuestro Señor Jesucristo…


MONICIÓN

Durante los domingos de Cuaresma escucharemos, en la primera lectura, diversos momentos de la Historia de la Salvación. Hoy se nos recuerda que desde el principio la humanidad optó por el camino del mal y del pecado.


PRIMERA LECTURA

Creación y pecado de nuestros primeros padres.

Del libro del Génesis: 2, 7-9; 3, 1-7

Después de haber creado el cielo y la tierra, el Señor Dios tomó polvo del suelo y con él formó al hombre; le sopló en la nariz un aliento de vida, y el hombre comenzó a vivir. Después plantó el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.

La serpiente era el más astuto de los animales del campo que había creado el Señor Dios. Un día le dijo a la mujer: “¿Es cierto que Dios les ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?”.

La mujer respondió: “Podemos comer del fruto de todos los árboles del jardín, pero del árbol que está en el centro, dijo Dios: ‘No comerán de él ni lo tocarán, porque de lo contrario, habrán de morir’ ”.

La serpiente replicó a la mujer: “De ningún modo. No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol, se les abrirán a ustedes los ojos y serán como Dios, que conoce el bien y el mal”.

La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a la vista y codiciable, además, para alcanzar la sabiduría. Tomó, pues, de su fruto, comió y le dio a su marido, que estaba junto a ella, el cual también comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entrelazaron unas hojas de higuera y se cubrieron con ellas.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 50

R. Misericordia, Señor, hemos pecado.

Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R.

Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. R.

Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo espíritu. R.

Devuélveme tu salvación, que regocija, mantén en mí un alma generosa. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. R.


MONICIÓN

San Pablo nos muestra cómo Jesús ha cambiado la realidad del pecado: él es el nuevo Adán que ha comenzado una historia nueva de vida y salvación para todos.


SEGUNDA LECTURA

El don de Dios supera con mucho al delito.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 5, 12- 19

Hermanos: Así como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, así la muerte llegó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Antes de la ley de Moisés ya había pecado en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se imputa cuando no hay ley, sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir.

Ahora bien, con el don no sucede como con el delito, porque si por el delito de uno solo murieron todos, ¡cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos! Y con el don no sucede como con las consecuencias del pecado de uno solo, porque ciertamente la sentencia, partiendo de uno solo, lleva a la condensación, pero la obra de la gracia, partiendo de muchos delitos, se resuelve en justificación.

En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte, por un solo hombre, ¡con cuánta más razón los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por uno solo, Jesucristo. Así pues, como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condensación, así también la obra de justicia de uno solo procura para todos los hombres la justificación, que da la vida. En efecto, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN ANTES DEL
EVANGELIO

Mt 4, 4

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios. R.


MONICIÓN

Jesús, llevado por el Espíritu Santo al desierto, donde se preparará mediante el ayuno y la oración, antes de salir a predicar. Ahí el diablo intentará apartarlo de su misión, manipulando textos de la Escritura. Pero Jesús saldrá vencedor, dándonos un magnífico ejemplo a nosotros.



EVANGELIO

El ayuno y las tentaciones de Jesús.

Del santo Evangelio según san Mateo: 4, 1-11

En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo: “Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes”. Jesús le respondió: “Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: “Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna”. Jesús le contestó: “También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios”.

Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: “Te daré todo esto, si te postras y me adoras”. Pero Jesús le replicó: “Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirás”.

Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo.


PLEGARIA UNIVERSAL

En este tiempo de conversión, oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre por toda la humanidad.

Después de cada petición diremos: Señor, ten piedad.

Para que, en este tiempo de Cuaresma, Dios conceda a toda su Iglesia la fuerza necesaria para luchar contra el mal, convertirse de su mala conducta y retornar al camino del bien. Oremos.

Para que la luz de Jesucristo ilumine a los catecúmenos que se están preparando para el Bautismo. Oremos.

Para que quienes abundan en bienes de la tierra sepan moderar el uso de sus propias riquezas en provecho de los necesitados y no vivan esclavizados a sus posesiones. Oremos.

Para que quienes se han alejado de la Iglesia a causa de nuestros escándalos o de nuestra tibieza se reincorporen a la familia de Dios, y a nosotros el Señor nos conceda la conversión. Oremos.

Para que nuestra patria y los países de América Latina progresen en la paz, la justicia y el bienestar para todos. Oremos.

Para que nuestros corazones lleguen a ser, por medio de la penitencia cuaresmal, aquella tierra fecunda en la que la Palabra de Dios produzca fruto del ciento por uno. Oremos.

Dios nuestro, escucha las oraciones de tu pueblo y concédenos iniciar el camino cuaresmal con la fuerza de tu Palabra, para que lleguemos, con gozo, a las fiestas pascuales. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Señor, que nos hagas dignos de estos dones que vamos a ofrecerte, ya que con ellos celebramos el inicio de este santo sacramento cuaresmal. Por Jesucristo, nuestro Señor.


PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Porque él mismo, al abstenerse durante cuarenta días de tomar alimento, consagró la práctica de nuestra penitencia cuaresmal y, al rechazar las tentaciones del enemigo, nos enseñó a superar la seducción del pecado, para que, después de celebrar con espíritu renovado el misterio pascual, pasemos finalmente a la Pascua eterna. Por eso, con los coros de los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo…


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Cfr. Sal 90, 4

El Señor te cubrirá con sus plumas, y bajo sus alas encontrarás refugio.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados, Señor, de este pan celestial que nutre la fe, hace crecer la esperanza y fortalece la caridad, te suplicamos la gracia de aprender a sentir hambre de aquel que es el pan vivo y verdadero, y a vivir de toda palabra que procede de tu boca. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Derrama sobre tu pueblo, Señor, la abundancia de tu bendición para que su esperanza crezca en la adversidad, su virtud se fortalezca en la tentación, y alcance la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.


COMO JESÚS, Y CON ÉL, PREPARÉMONOS PARA LAS PRUEBAS DE LA VIDA

Luego de que Jesús fue bautizado, el Espíritu Santo lo condujo al desierto, “para ser tentado por el demonio”.

El evangelio de Mateo nos habla de las tentaciones de Jesús y de cómo salió bien librado de cada una de ellas, derrotando al demonio de una manera apabullante. Por nuestro Bautismo, somos parte del Cuerpo Místico de Cristo, y también tenemos que cumplir una misión; precisamente por eso no estaremos exentos de las mismas pruebas que experimentó Jesús.

Confiando en Jesús, preparemos el espíritu para superar nuestras pruebas.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2026 / Misal Catolico de febrero 2026

Misal de Hoy Publicado: 2026-06-27T23:26:10Z | Modificado: 2026-06-27T23:26:10Z