Santa Misa del día: Miercoles 21 de Noviembre de 2018

La Presentación de la Santísima Virgen María

Blanco Memoria MR, p. 837 (871) 866 (905) / Lecc. II, p. 1019 O bien. Lecturas propias de la Memoria: Lecc III: la. Lect. p. 442 [N¬į 182]; Sal p. 961 [N¬į 927]; Aclam. 977 [N¬į969]; Ev. 473 [N¬į 222]

Otros santos: Gelasio I, papa. Beata Maria de Jes√ļs del Buen Pastor, fundadora.

M√°s importante que los relatos antiguos de la Presentaci√≥n de la Virgen Maria en el Templo, la memoria viva de las Iglesias del Oriente y del Occidente celebran hoy la entrega que de s√≠ misma hizo la sant√≠sima Virgen al Se√Īor, en el umbral de su vida consciente. Todos los cristianos podemos encontrar en Mar√≠a sant√≠sima, "la llena de gracia", el modelo de una vida consagrada a hacer la voluntad de Dios.

UNA HISTORIA CON RUMBO 
Apoc 4, 1-11; Lc 19, 11-28

Cuando se vive con la sensación de ir en picada por una pendiente se experimenta una gran impotencia. La sociedad mexicana atraviesa un momento complicado, que parece hacernos creer que hemos perdido el rumbo. Como si la historia estuviese en manos de un genio maligno, decidido a destruirnos. Esa misma desazón experimentaban los cristianos del primer siglo en particular aquellos a quienes fue enviado el libro del apocalipsis. Este capítulo nos permite asomarnos a la liturgia celestial. En esta liturgia no se conmemoran eventos pasados, ocurridos en Egipto o Jerusalén, sino los acontecimientos significativos que Dios está apunto se suscitar. Dios está revestido de los símbolos del dominio universal, por eso aparece rodeado de los cuatro vivientes que representan la totalidad del universo. El destino del mundo no está en las manos de la guardia pretoriana, es Dios quien salvara a sus fieles en esta dolorosa persecución.

ANT√ćFONA DE ENTRADA

Te aclamamos, santa madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.

ORACI√ďN COLECTA

Al celebrar la gloriosa memoria de la sant√≠sima Virgen Mar√≠a, te pedimos, Se√Īor, por su intercesi√≥n que tambi√©n nosotros logremos recibir la plenitud de tu gracia. Por nuestro Se√Īor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Santo es el Se√Īor, Dios todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir.

Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 4, 1-11

Yo, Juan, tuve una visi√≥n: Vi una puerta abierta en el cielo, y la voz que hab√≠a o√≠do antes, semejante al sonido de una trompeta, me habl√≥ y me dijo: "Sube hacia ac√° y te ense√Īar√© lo que va a suceder despu√©s".
Entonces fui arrebatado en espíritu y vi un trono puesto en el cielo, y alguien estaba sentado en el trono. El que estaba sentado en el trono brillaba con destellos rojos, como una piedra preciosa transparente, y un resplandor como de esmeralda rodeaba el trono.
Alrededor de este trono vi otros veinticuatro tronos, y en los tronos estaban sentados veinticuatro ancianos, vestidos con t√ļnicas blancas y con coronas de oro sobre sus cabezas. Del trono sal√≠an rel√°mpagos y truenos poderosos. Siete l√°mparas de fuego, que son los siete esp√≠ritus de Dios, ard√≠an frente al trono, y delante de √©l hab√≠a una especie de mar transparente, como de cristal.
En el centro, alrededor del trono, hab√≠a cuatro seres vivientes, llenos de ojos por delante y por detr√°s. El primer ser viviente se parec√≠a a un le√≥n; el segundo, a un toro; el tercero ten√≠a cara de hombre, y el cuarto parec√≠a un √°guila en vuelo. Los cuatro seres vivientes ten√≠an seis alas cada uno y estaban llenos de ojos por dondequiera. Y no se cansaban de repetir d√≠a y noche: "Santo, santo, santo es el Se√Īor, Dios todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir".
Y cada vez que los seres vivientes alababan, bendec√≠an y glorificaban al que est√° sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, los veinticuatro ancianos se postraban delante del que est√° sentado en el trono, adoraban al que vive por los siglos de los siglos, y depositaban sus coronas ante el trono, diciendo: "Se√Īor y Dios nuestro, t√ļ mereces recibir la gloria, el honor y el poder, porque t√ļ has creado todas las cosas: t√ļ has querido que ellas existieran y fueron creadas".
Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 150, 1-2.3-4.56

R/.¬†Alabemos al Se√Īor con alegr√≠a.

Alabemos al Se√Īor en su templo, alabemos al Se√Īor en su augusto firmamento. Alab√©moslo por sus obras magn√≠ficas, alab√©moslo por su inmensa grandeza.¬†R/.
Alabémoslo tocando trompetas, alabémoslo con arpas y cítaras. Alabémoslo con tambores y danzas, alabémoslo con cuerdas y flautas. R/.
Alab√©moslo con platillos sonoros, alab√©moslo con platillos vibrantes. Que todo ser viviente alabe al Se√Īor.¬†R/.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Jn 15, 16
R/. Aleluya, aleluya.

Yo los he elegido del mundo, dice el Se√Īor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca.¬†R/.

EVANGELIO

¬ŅPor qu√© no pusiste mi dinero en el banco?

Del santo Evangelio seg√ļn san Lucas: 19,11-28

En aquel tiempo, como ya se acercaba Jes√ļs a Jerusal√©n y la gente pensaba que el Reino de Dios iba a manifestarse de un momento a otro, √©l les dijo esta par√°bola: "Hab√≠a un hombre de la nobleza que se fue a un pa√≠s lejano para ser nombrado rey y volver como tal. Antes de irse, mand√≥ llamar a diez empleados suyos, les entreg√≥ una moneda de mucho valor a cada uno y les dijo: 'Inviertan este dinero mientras regreso'.
Pero sus compatriotas lo aborrec√≠an y enviaron detr√°s de √©l a unos delegados que dijeran: 'No queremos que √©ste sea nuestro rey'. Pero fue nombrado rey, y cuando regres√≥ a su pa√≠s, mand√≥ llamar a los empleados a quienes hab√≠a entregado el dinero, para saber cu√°nto hab√≠a ganado cada uno. Se present√≥ el primero y le dijo: Se√Īor, tu moneda ha producido otras diez monedas'. √Čl le contest√≥: 'Muy bien. Eres un buen empleado. Puesto que has sido fiel en una cosa peque√Īa, ser√°s gobernador de diez ciudades'.
Se present√≥ el segundo y le dijo: 'Se√Īor, tu moneda ha producido otras cinco monedas'. Y el se√Īor le respondi√≥: 'T√ļ ser√°s gobernador de cinco ciudades'.
Se present√≥ el tercero y le dijo: 'Se√Īor, aqu√≠ est√° tu moneda. La he tenido guardada en un pa√Īuelo, pues te tuve miedo, porque eres un hombre exigente, que reclama lo que no ha invertido y cosecha lo que no ha sembrado'. El se√Īor le contest√≥: 'Eres un mal empleado. Por tu propia boca te condeno. T√ļ sab√≠as que yo soy un hombre exigente, que reclamo lo que no he invertido y que cosecho lo que no he sembrado, ¬Ņpor qu√©, pues, no pusiste mi dinero en el banco para que yo, al volver, lo hubiera recobrado con intereses?'.
Despu√©s les dijo a los presentes: 'Qu√≠tenle a √©ste la moneda y d√©nsela al que tiene diez'. Le respondieron: `Se√Īor, ya tiene diez monedas'. √Čl les dijo: Les aseguro que a todo el que tenga se le dar√° con abundancia, y al que no tenga, aun lo que tiene se le quitar√°. En cuanto a mis enemigos, que no quer√≠an tenerme como rey, tr√°iganlos aqu√≠ y m√°tenlos en mi presencia'". Dicho esto, Jes√ļs prosigui√≥ su camino hacia Jerusal√©n al frente de sus disc√≠pulos.
Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

O bien: Lecturas propias de la Memoria

PRIMERA LECTURA

Regocijare, Jerusalén, pues vengo a vivir en medio de ti.

Del libro del profeta Zacarías: 2, 14-17

"Canta de gozo y regoc√≠jate, Jerusal√©n, pues vengo a vivir en medio de ti, dice el Se√Īor. Muchas naciones se unir√°n al Se√Īor en aquel d√≠a; ellas tambi√©n ser√°n mi pueblo y yo habitar√© en medio de ti y sabr√°s que el Se√Īor de los ej√©rcitos me ha enviado a ti. El Se√Īor tomar√° nuevamente a Jud√° como su propiedad personal en la tierra santa y Jerusal√©n volver√° a ser la ciudad elegida". ¬°Que todos guarden silencio ante el Se√Īor, pues √©l se levanta ya de su santa morada!
Palabra de Dios.¬†Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL
Lc 1, 46-47. 48-49. 50-51. 52-53. 54-55

R/.¬†¬°Dichosa t√ļ, Virgen Mar√≠a, porque llevaste en tu seno al Hijo del eterno Padre!

Mi alma glorifica al Se√Īor y mi esp√≠ritu se llena de j√ļbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava.¬†R /.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre. Y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen. R/.
Ha hecho sentir el poder de su brazo dispersó a los de corazón altanero. Destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada. R/.
Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia para siempre. R/.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Lc 11, 28
R/. Aleluya, aleluya.

Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en pr√°ctica, dice el Se√Īor.¬†R/.

EVANGELIO

Se√Īalando con la mano a sus disc√≠pulos, dijo: Estos son mi madre y mis hermanos.

Del santo Evangelio seg√ļn san Mateo: 12, 46-50

En aquel tiempo, Jes√ļs estaba hablando a la muchedumbre, cuando su madre y sus parientes se acercaron y trataban de hablar con √©l. Alguien le dijo entonces a Jes√ļs: "Oye, ah√≠ fuera est√°n tu madre y tus hermanos, y quieren hablar contigo".
Pero √©l respondi√≥ al que se lo dec√≠a: "¬ŅQui√©n es mi madre y qui√©nes son mis hermanos?". Y se√Īalando con la mano a sus disc√≠pulos, dijo: "Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo el que cumple la voluntad de mi Padre, que est√° en los cielos, √©se es mi hermano, mi hermana y mi madre".
Palabra del Se√Īor.¬†Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Se√Īor, las oraciones de tu pueblo, junto con las ofrendas que te presentamos, para que, por la intercesi√≥n de santa Mar√≠a, la Madre de tu Hijo, ning√ļn buen prop√≥sito quede sin realizarse y ninguna de nuestras s√ļplicas quede sin respuesta. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Prefacio I, III y IV de Santa Maria Virgen (en las misas votivas: en la conmemoración), pp. 526, 528 y 529, o bien, II y IV. pp. 527 y 530.

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN 91 Cfr. Lc 11, 27

Dichoso el vientre de la Virgen Maria, que llevó al Hijo del eterno Padre.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Al recibir el sacramento celestial en la conmemoraci√≥n de la sant√≠sima Virgen Mar√≠a, te pedimos, Padre misericordioso, que, a imitaci√≥n suya, nos concedas ponernos dignamente al servicio del misterio de nuestra redenci√≥n. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2018 / Misal Catolico de noviembre 2018

Misal de Hoy Publicado: 2021-09-15T18:20:34Z | Modificado: 2021-09-15T18:20:34Z