Misa del Día

Santa Misa del día

Viernes 20 de Febrero de 2026

Lecturas y oraciones

🟣 Morado


VIERNES DESPUÉS DE CENIZA

Ayunemos cristianamente

“Fundamentalmente el ayuno no es una cuestión de estómago sino de corazón”, decía san Agustín. Mientras que hoy algunas personas ayunan por costumbre, para ahorrar algún dinero, o inclusive para bajar de peso; y mientras que, en el pasado, ciertos grupos utilizaban el ayuno para manipular a la gente sencilla (metiéndoles miedo si no lo cumplían), Jesús se manifiesta crítico, pero no irrespetuoso, con la práctica del ayuno.

Jesús es consciente de cuánta falta hacía una mejor comprensión y una práctica correcta de estas leyes y costumbres. Por eso, admite que los discípulos ayunarán cuando les sea quitado el esposo, es decir, cuando él ya no esté con ellos. Significa que, para los primeros cristianos, el ayuno tendrá mayor sentido a partir de la entrega de la vida de Jesús en la cruz y su resurrección. Desde esta perspectiva, el ayuno no debería convertirse en una práctica narcisista de autoperfección; antes bien, el ayuno es la privación de la comida para voltear hacia la Providencia y ser agradecidos con Dios, para acercarnos a los hermanos más necesitados, para ejercitar la justicia y la solidaridad. Hoy que se celebra el Día Mundial de la Justicia Social, ¿qué podemos hacer para que nuestro ayuno vaya acompañado de un compromiso por la justicia y la colaboración?


ANTÍFONA DE ENTRADA

Sal 29, 11

El Señor me escuchó, tuvo misericordia de mí; el Señor vino en mi ayuda.


ORACIÓN COLECTA

Te pedimos, Señor, que tu bondad nos ayude a continuar las obras penitenciales que hemos comenzado, para que la austeridad exterior que practicamos vaya siempre acompañada por la sinceridad de corazón. Por nuestro Señor Jesucristo…


PRIMERA LECTURA

Éste es el ayuno que yo quiero.

Del libro del profeta Isaías: 58, 1-9

Esto dice el Señor: “Clama a voz en cuello y que nadie te detenga. Alza la voz como trompeta. Denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados. Me buscan día a día y quieren conocer mi voluntad, como si fuera un pueblo que se comportara rectamente y respetara los juicios de Dios. Me piden sentencias justas y anhelan tener cerca a Dios. Me dicen todos los días: ‘¿Para qué ayunamos, si tú no nos ves? ¿Para qué nos mortificamos, si no te das por enterado?’.

Es que el día en que ustedes ayunan encuentran la forma de hacer negocio y oprimen a sus trabajadores. Es que ayunan, sí, para luego reñir y disputar, para dar puñetazos sin piedad. Ése no es un ayuno que haga oír en el cielo la voz de ustedes. ¿Acaso es éste el ayuno que me agrada? ¿Es ésta la mortificación que yo acepto del hombre: encorvar la cabeza como un junco y acostarse sobre saco y ceniza? ¿A esto llaman ayuno y día agradable al Señor?

El ayuno que yo quiero de ti es éste, dice el Señor: Que rompas las cadenas injustas y levantes los yugos opresores; que liberes a los oprimidos y rompas todos los yugos; que compartas tu pan con el hambriento y abras tu casa al pobre sin techo; que vistas al desnudo y no des la espalda a tu propio hermano. Entonces surgirá tu luz como la aurora y cicatrizarán de prisa tus heridas; te abrirá camino la justicia y la gloria del Señor cerrará tu marcha. Entonces clamarás al Señor y él te responderá; lo llamarás, y él te dirá: ‘Aquí estoy’ ”.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.



SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 50

R. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias.

Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R.

Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. R.

Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto, no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias. R.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

Cfr. Am 5, 14

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Busquen el bien y no el mal, para que vivan, y el Señor estará con ustedes. R.


EVANGELIO

Cuando les quiten al esposo, entonces ayunarán.

Del santo Evangelio según san Mateo: 9, 14-15

En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: “¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?”. Jesús les respondió: “¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán”.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que este santo sacrificio que te ofrecemos en este tiempo de Cuaresma nos haga más gratos a tus ojos y más generosos en la práctica de la penitencia. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Sal 24, 4

Muéstranos, Señor, tus caminos, enséñanos tus senderos.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Dios todopoderoso, que la participación en este sacramento nos purifique de todo pecado y nos disponga a recibir los dones de tu bondad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Que tu pueblo, Dios misericordioso, agradezca continuamente tus obras maravillosas y mientras peregrina guiado por las antiguas observancias, haz que merezca llegar un día a contemplarte eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.


PARA MEDITAR

Los discípulos de Juan preguntan a Jesús por qué sus seguidores no ayunan, a lo que responde que mientras él está con ellos deben estar alegres, no ayunar. Reflexionemos sobre nuestras prácticas religiosas, buscando una transformación personal que inspire cambios sociales, viviendo con coherencia, compartiendo nuestra alegría, pero también solidarizándonos. Busquemos un cambio estructural, basado en la justicia y la compasión.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2026 / Misal Catolico de febrero 2026

Misal de Hoy Publicado: 2026-01-29T21:08:22Z | Modificado: 2026-01-29T21:08:22Z