Misal Católico

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Santa Misa del día: Viernes 19 de Enero de 2024

Verde Misa por la unidad de los cristianos, B MR, p. 1122 (1114) / Lecc I, p. 524

Otros santos: Germánico de Fi1adelfia, mártir; Mario. Marta. Audifaz y Ábaco de Persia, mártires. Beatos: Jerónimo Fábregas Camí, presbítero y mártir; Marcelo Spínola, obispo y fundador.

DAVID MUESTRA CÓMO EL JUSTO DEBE COMPORTARSE 1 Sam24, 3-21, Sal 56; Mc 3, 13-19

La primera lectura idealiza la relación entre el rey Saúl y el futuro rey David. Aunque hubiera podido justiciar a Saúl, que estaba buscándolo para matarlo sin motivo justo, David se negó levantar la mano contra mi señor, porque es el ungido del Señor (v. 11). Sin embargo, David merece ser rey porque, como dice Saúl, tú me has hecho el bien, mientras que yo, el mal (v. 18). Efectivamente, Saúl mismo reconoce que tú serás rey (v. 21). Al fondo de esta narración idealizada está la preocupación política, por parte de los descendientes de David, de que su legitimidad como monarcas podría ser puesta en duda si su antepasado fuera acusado de haber usurpado el trono. Sin embargo, en el nivel moral, el relato nos muestra un retrato del justo: hace lo que es moralmente justo sin importar el costo.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 105, 47

Sálvanos, Señor, Dios nuestro, y reúnenos de entre las naciones, para que podamos celebrar tu santo nombre y cantar tu alabanza.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que uniste a pueblos diversos en la confesión de tu nombre, concédenos querer y poder practicar cuanto nos mandas, para que, el pueblo llamado a poseer tu Reino, tenga una misma fe en sus pensamientos y un mismo amor en sus obras. Por nuestro Señor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

No pondré la mano sobre el ungido del Señor.

Del primer libro de Samuel: 24, 3-21

En aquellos días, Saúl tomó consigo tres mil hombres valientes de todo Israel y marchó en busca de David y su gente, en dirección de las rocas llamadas las Cabras Monteses, y llegó hasta donde había un redil de ganado, junto al camino. Había allí una cueva, y Saúl entró en ella para satisfacer sus necesidades. David y sus hombres estaban sentados en el fondo de la cueva. Ellos le dijeron: Ha llegado el día que te anunció el Señor, cuando te hizo esta promesa: Pondré a tu enemigo entre tus manos, para que hagas con él lo que mejor te parezca. David se levantó sin hacer ruido y cortó la punta del manto de Saúl. Pero a David le remordió la conciencia por haber cortado el manto de Saúl y dijo a sus hombres: Dios me libre de levantar la mano contra el rey, porque es el ungido del Señor. Con estas palabras contuvo David a sus hombres y no les permitió atacar a Saúl. Saúl salió de la cueva y siguió su camino. David salió detrás de él y le gritó: Rey y señor mío. Y cuando Saúl miró hacia atrás, David le hizo una gran reverencia, inclinando la cabeza hasta el suelo, y le dijo: Por qué haces caso a la gente que dice: David trata de hacerte mal? Daté cuenta de que hoy el Señor te puso en mis manos en la cueva y pude matarte, pero te perdoné la vida, pues me dije: No alzaré mi mano contra el rey, porque es el ungido del Señor. Mira la punta de tu manto en mi mano. Yo la corté y no te maté. Reconoce, pues, que en mí no hay traición y que no he pecado contra ti. Tú, en cambio, andas buscando la ocasión de quitarme la vida. Que el Señor sea nuestro juez, y que él me haga justicia. Yo no alzaré mi mano contra ti, porque como dice el antiguo proverbio: Los malos obran mal. Contra quién has salido a guerrear, rey de Israel? A quién persigues? A un perro muerto, a una pulga. Que el Señor sea el juez y nos juzgue a los dos. Que él examine mi causa y me libre de tu mano. Cuando David terminó de hablar, Saúl le respondió: Eres tú, David, hijo mío, quien así me habla?. Saúl rompió a llorar y, levantando la voz, le dijo: Tú eres más justo que yo, porque sólo me haces el bien, mientras que yo busco tu mal. Hoy has demostrado conmigo tu gran bondad, pues el Señor me puso en tus manos, y tú no me has quitado la vida. Qué hombre, que encuentra a su enemigo, le permite seguir su camino en paz? Que el Señor te recompense por lo que hoy has hecho conmigo. Ahora estoy cierto de que llegarás a ser rey y de que el reino de Israel se consolidará en tus manos.Palabra de Dios.Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 56, 2. 3-4. 6. Y 11.R/. Señor, apiádate de mí.

Apiádate de mí, Señor, apiádate, pues en ti me refugio; me refugio a la sombra de tus alas hasta que pase el infortunio.R/. Voy a clamar al Dios altísimo, al Dios que me ha colmado de favores; desde el cielo, su amor y su lealtad me salvarán de mis perseguidores.R/. Señor, demuestra tu poder y llénese la tierra de tu gloria; pues tu amor es más grande que los cielos y tu fidelidad las nubes toca.R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO 2 Cor 5, 19R/. Aleluya, aleluya.

Dios reconcilió al mundo consigo por medio de Cristo, y a nosotros nos confió el mensaje de la reconciliación.R/.

EVANGELIO

Jesús llamó a los que él quiso, para que se quedaran con él.

Del santo Evangelio según san Marcos: 3,13-19

En aquel tiempo, Jesús subió Al monte, llamó a los que él quiso, y ellos lo siguieron. Constituyó a doce para que se quedaran con él, para mandarlos a predicar y para que tuvieran el poder de expulsar a los demonios. Constituyó entonces a los Doce: a Simón, al cual le impuso el nombre de Pedro; después, a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, a quienes dio el nombre de Boanergues, es decir hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y a Judas Iscariote, que después lo traicionó.Palabra del Señor.Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos humildemente tu clemencia, a fin de que este sacramento de amor sea para nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio propio (p. 118).

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Col 3, 14-15

Sobre todas las virtudes pongan el amor, que es el vínculo de la perfecta unión; y que en sus corazones reine la paz de Cristo a la que han sido llamados en un solo cuerpo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Infúndenos, Señor, tu espíritu de caridad, para que, por la eficacia de este sacrificio, hagas que, cuantos creen en ti, vivan concordes en un mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2024 / Misal Catolico de enero 2024

Misal de Hoy Publicado: 2024-01-01T08:47:42Z | Modificado: 2024-01-01T08:47:42Z