Misa del día: Domingo 18 de Septiembre de 2016

DOMINGO 18

Verde Domingo XXV del Tiempo Ordinario MR p. 437 (435) / Lecc. II, p. 273

Otros santos: Beatos Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles, mártires. Santos: José de Cupertino, presbítero; Ariadna, mártir.

LA DENUNCIA Y EL EXHORTO

Am 8,4-7; 1 Tm 2,1-8; Lc 16,1-13

El tema es el mismo, a saber, la relación del ser humano con los bienes materiales. Las riquezas cuantiosas deslumbran el corazón humano y si éste no se encuentra arraigado en los valores espirituales, termina siendo esclavizado. El profeta Amós denuncia con claridad el cinismo de los comerciantes sin escrúpulos que adulteran medidas, encarecen los alimentos y peor aún, convierten a los pobres en mercancía con tal de aumentar sus ganancias. La tentación de conseguir la riqueza sin trabajo y de realizar negocios inmorales es tan vieja como la humanidad. En el exhorto del Evangelio el Señor Jesús pondera la habilidad y la astucia del administrador que renuncia a sus derechos con tal de congraciarse con los deudores de su amo. El administrador conoce las relaciones de patronazgo y clientela y sabe sacarles partido. Mientras el profeta Amós denuncia actos inhumanos e inmorales, el Señor Jesús por su parte, nos anima a utilizar sensatamente los bienes para favorecer a los necesitados.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Los escucharé cuando me llamen en cualquier tribulación, y siempre seré su Dios.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que has hecho del amor a ti y a los hermanos la plenitud de todo lo mandado en tu santa ley, concédenos que, cumpliendo tus mandamientos, merezcamos llegar a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Contra los que obligan a los pobres a venderse.

Del libro del profeta Amós: 8, 4-7

Escuchen esto los que buscan al pobre sólo para arruinarlo y andan diciendo: "¿Cuándo pasará el descanso del primer día del mes para vender nuestro trigo, y el descanso del sábado para reabrir nuestros graneros?" Disminuyen las medidas, aumentan los precios, alteran las balanzas, obligan a los pobres a venderse; por un par de sandalias los compran y hasta venden el salvado como trigo. El Señor, gloria de Israel, lo ha jurado: "No olvidaré jamás ninguna de estas acciones".Palabra de Dios.Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 112, 1-2. 4-6. 7-8 R/.

Que alaben al Señor todos sus siervos.

Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea el Señor, desde ahora y para siempre. R/.
Dios está sobre todas las naciones, su gloria por encima de los cielos. ¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al Dios nuestro? R/.
Él tiene en las alturas su morada y sin embargo de esto, bajar se digna su mirada para ver tierra y cielo. R/.
Él levanta del polvo al desvalido y saca al indigente del estiércol para hacerlo sentar entre los grandes, los jefes de su pueblo. R/.

SEGUNDA LECTURA

Pidan a Dios por todos los hombres, porque él quiere que todos se salven.

De la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 2,1-8

Te ruego, hermano, que ante todo se hagan oraciones, plegarias, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, y en particular, por los jefes de Estado y las demás autoridades, para que podamos llevar una vida tranquila y en paz, entregada a Dios y respetable en todo sentido.
Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador, pues él quiere que todos los hombres se salven y todos lleguen al conocimiento de la verdad, porque no hay sino un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre él también, que se entregó como rescate por todos.
Él dio testimonio de esto a su debido tiempo y de esto yo he sido constituido, digo la verdad y no miento, pregonero y apóstol para enseñar la fe y la verdad. Quiero, pues, que los hombres, libres de odios y divisiones, hagan oración dondequiera que se encuentren, levantando al cielo sus manos puras.
Palabra de Dios.Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO 2 Co 8, 9
R/. Aleluya, aleluya.

Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza. R/.

EVANGELIO

No pueden ustedes servir a Dios y al dinero.

Del santo Evangelio según san Lucas: 16, 1-13

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Había una vez un hombre rico que tenía un administrador, el cual fue acusado ante él de haberle malgastado sus bienes. Lo llamó y le dijo: `¿Es cierto lo que me han dicho de ti? Dame cuenta de tu trabajo, porque en adelante ya no serás administrador'. Entonces el administrador se puso a pensar: `¿Que voy a hacer ahora que me quitan el trabajo? No tengo fuerzas para trabajar la tierra y me da vergüenza pedir limosna. Ya sé lo que voy a hacer, para tener a alguien que me reciba en su casa, cuando me despidan'.
Entonces fue llamando uno por uno a los deudores de su amo. Al primero le preguntó: `¿Cuánto le debes a mi amo?' El hombre respondió: 'Cien barriles de aceite'. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo, date prisa y haz otro por cincuenta'.
Luego preguntó al siguiente: 'Y tú, ¿cuánto debes?' Éste respondió: 'Cien sacos de trigo'. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo y haz otro por ochenta'. El amo tuvo que reconocer que su mal administrador había procedido con habilidad. Pues los que pertenecen a este mundo son más hábiles en sus negocios, que los que pertenecen a la luz.
Y yo les digo: Con el dinero, tan lleno de injusticias, gánense amigos que, cuando ustedes mueran, los reciban en el cielo. El que es fiel en las cosas pequeñas, también es fiel en las grandes; y el que es infiel en las cosas pequeñas, también es infiel en las grandes. Si ustedes no son fieles administradores del dinero, tan lleno de injusticias, ¿quién les confiará los bienes verdaderos? Y si no han sido fieles en lo que no es de ustedes, ¿quién les confiará lo que sí es de ustedes? No hay criado que pueda servir a dos amos, pues odiará a uno y amará al otro, o se apegará al primero y despreciará al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero".
Palabra del Señor.Gloria a ti Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos, hermanos, por todos los hombres y por todas sus necesidades, para que nunca falte a nadie la ayuda de nuestro amor y digamos: Te rogamos, Señor. (R/. Te rogamos, Señor.)
Por el santo Padre, el Papa Francisco, por nuestro obispo N., y por todos los demás obispos, por los presbíteros y diáconos; para que cuiden santamente el pueblo que tienen encomendado, roguemos al Señor.
Por los jefes de Estado y por los demás gobernantes, por los responsables del bien común y por los que tienen en sus manos las riquezas del mundo; para que fomenten la justicia, el bienestar, la paz y la libertad, roguemos al Señor.
Por los que padecen hambre u otras necesidades, por los que están enfermos o se sienten oprimidos, por los que añoran la patria o viven lejos de sus familias y de sus hogares; para que experimenten el consuelo y la fortaleza de Dios, roguemos al Señor.
Para que Dios nos conceda el gozo del Espíritu, y el perdón de los pecados, la perseverancia en la fe y en las buenas obras y la salvación eterna de nuestras almas, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que nos llamas a amarte y a servirte como único Señor, ten piedad de nuestra débil condición humana y escucha nuestras oraciones; líbranos del deseo de poseer riquezas y haz que, alzando al cielo nuestras manos limpias, te rindamos un culto puro, agradable a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta benignamente, Señor, los dones de tu pueblo, para que recibamos, por este sacramento celestial, aquello mismo que el fervor de nuestra fe nos mueve a proclamar. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 118, 4-5

Tú promulgas tus preceptos para que se observen con exactitud. Ojalá que mi conducta se ajuste siempre, al cumplimiento de tu voluntad.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

A quienes alimentas, Señor, con tus sacramentos, confórtanos con tu incesante ayuda, para que en estos misterios recibamos el fruto de la redención y la conversión de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.-El dilema de fondo que planteó el Señor Jesús con absoluta claridad contrapone a Dios con el dinero. Es necesario elegir entre la confianza en Dios o la falsa certeza que ofrece la riqueza abundante. Dios, la persona más compasiva y amorosa no hipoteca nuestra libertad, sino que la preserva. Dios no cancela nuestra libertad, al contrario, la defiende y estimula. En cambio, las riquezas van asfixiando nuestro corazón, nos van revistiendo de una ilusoria seguridad. Probablemente hemos escuchado a personas que imaginan tener el futuro asegurado por la prosperidad del negocio o la cuantía de los bienes materiales que poseen. Nada más engañoso, puesto que la vida humana no depende de los bienes. Quien haya aprendido a trabajar honestamente, quien esté atento a reconocer la perdurable benevolencia del Padre celestial, se sentirá seguro de su bendición y trabajará y emprenderá diversas iniciativas, sabiendo que su esfuerzo será bendecido por el Señor amigo de la vida.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2016 / Misal Catolico de septiembre 2016

Publicado: 2021-09-16T20:10:30Z | Modificado: 2021-09-16T20:10:30Z