Santa Misa del día: Domingo 17 de Abril de 2022

Domingo I de Pascua De la Resurrecci√≥n del Se√Īor Solemnidad

Blanco Octava Misa del día MR, p. 343 (345) / Lecc. 1, p. 323 LH, semana I del Salterio

Otros Santos: Sime√≥n Bar-Sabbas y compa√Īeros, m√°rtires; Catalina Tekakwitha, virgen. Beato Lucien Botovasoa, terciario franciscano M√°rtir.

LECCIONES EN LA FE PASCUAL Hech 10, 34. 37-43; Sal 11; Cor 5, 6-8; Jn 20, 1-9

En su narrativa, Juan nos ofrece lecciones en la fe pascual. Por ejemplo, escribe que Mar√≠a Magdalena llega al sepulcro cuando todav√≠a estaba oscuro (v. l). El evangelista no est√° haciendo curiosas observaciones cronol√≥gicas. Est√° explicando desde d√≥nde parte la fe pascual, es decir, desde la oscuridad del desenga√Īo, de la desesperanza y del temor. Desde esta oscuridad, la fe pascual amanece y crece hasta brillar como el sol. M√°s importante todav√≠a es el detalle que el otro disc√≠pulo no entra en el sepulcro antes que Pedro (v. 5). Quiz√° el evangelista quiso dramatizar la importancia del otro disc√≠pulo (Juan?) reconociendo al mismo tiempo la prioridad de Pedro. Sin embargo, tambi√©n sugiere que debemos llegar a la fe pascual no como individuos aislados, sino con la ayuda de los dem√°s, como el otro disc√≠pulo, que espera a que llegue Pedro.

ANT√ćFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 138, 18. 5-6

He resucitado y estoy contigo, aleluya: has puesto tu mano sobre mí, aleluya: tu sabiduría ha sido maravillosa, aleluya, aleluya.

O bien: Lc 24, 34; cfr. Apoc 1, 6

El Se√Īor ha resucitado verdaderamente, aleluya. A √©l la gloria y el poder por toda la eternidad, aleluya, aleluya.

Se dice Gloria.

ORACI√ďN COLECTA

Se√Īor Dios, que por medio de tu Unig√©nito, vencedor de la muerte, nos has abierto hoy las puertas de la vida eterna, concede a quienes celebramos la solemnidad de la resurrecci√≥n del Se√Īor, resucitar tambi√©n en la luz de la vida eterna, por la acci√≥n renovadora de tu Esp√≠ritu. Por nuestro Se√Īor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Hemos comido y bebido con Cristo resucitado.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 10, 34. 37-43

En aquellos d√≠as, Pedro tom√≥ la palabra y dijo: Ya saben ustedes lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, despu√©s del bautismo predicado por Juan: c√≥mo Dios ungi√≥ con el poder del Esp√≠ritu Santo a Jes√ļs de Nazaret y c√≥mo √©ste pas√≥ haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con √©l. Nosotros somos testigos de cuanto √©l hizo en Judea y en Jerusal√©n. Lo mataron colg√°ndolo de la cruz, pero Dios lo resucit√≥ al tercer d√≠a y concedi√≥ verlo, no a todo el pueblo, sino √ļnicamente a los testigos que √©l, de antemano, hab√≠a escogido: a nosotros, que hemos comido y bebido con √©l despu√©s de que resucit√≥ de entre los muertos. √Čl nos mand√≥ predicar al pueblo y dar testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. El testimonio de los profetas es un√°nime: que cuantos creen en √©l reciben, por su medio, el perd√≥n de los pecados.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 117, 1-2. 16ab-17. 22-23.R/. Este es el d√≠a del triunfo del Se√Īor. Aleluya.

Te damos gracias, Se√Īor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Diga la casa de Israel: Su misericordia es eterna.R/. La diestra del Se√Īor es poderosa, la diestra del Se√Īor es nuestro orgullo. No morir√©, continuar√© viviendo para contar lo que el Se√Īor ha hecho.R/. La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Se√Īor, es un milagro patente.R/.

SEGUNDA LECTURA

Tiren la antigua levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 5, 6-8

Hermanos: No saben ustedes que un poco de levadura hace fermentar toda la masa? Tiren la antigua levadura, para que sean ustedes una masa nueva, ya que son pan sin levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado. Celebremos, pues, la fiesta de la Pascua, no con la antigua levadura, que es de vicio y maldad, sino con el pan sin levadura, que es de sinceridad y verdad.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.

O bien:

Busquen los bienes del cielo, donde est√° Cristo.

De la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 3, 1-4

Hermanos: Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde est√° Cristo, sentado a la derecha de Dios. Pongan todo el coraz√≥n en los bienes del cielo, no en los de la tierra, porque han muerto y su vida est√° escondida con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, vida de ustedes, entonces tambi√©n ustedes se manifestar√°n gloriosos, juntamente con √©l.Palabra de Dios.Te alabamos, Se√Īor.

SECUENCIA: Solo el día de hoy es obligatoria; durante la octava es opcional.

Ofrezcan los cristianos   los √°ngeles testigos,ofrendas de alabanza   sudarios y mortaja.a gloria de la v√≠ctima   Resucit√≥ de veraspropicia de la Pascua.   mi amor y mi esperanza!      Cordero sin pecado,   Venid a Galilea,que a las ovejas salva,   all√≠ el Se√Īor aguarda;a Dios y a los culpables   all√≠ ver√©is los suyosuni√≥ con nueva alianza.   la gloria de la Pascua.      Lucharon vida y muerte   Primicia de los muertos,en singular batalla,   sabemos por tu graciay, muerto el que es la vida,   que est√°s resucitado;triunfante se levanta.   la muerte en ti no manda.      Qu√© has visto de camino,   Rey vencedor, api√°dateMar√≠a, en la ma√Īana?.   de la miseria humanaA mi Se√Īor glorioso,   y da a tus fieles partela tumba abandonada,   en tu victoria santa

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. 1 Cor 5,7-8R/. Aleluya, aleluya.

Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado; celebremos, pues, la Pascua.R/.

EVANGELIO

√Čl deb√≠a resucitar de entre los muertos.

Del santo Evangelio seg√ļn san Juan: 20, 1-9

El primer d√≠a despu√©s del s√°bado, estando todav√≠a oscuro, fue Mar√≠a Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Ech√≥ a correr lleg√≥ a la casa donde estaban Sim√≥n Pedro y el otro disc√≠pulo, a quien Jes√ļs amaba, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Se√Īor y no sabemos d√≥nde lo habr√°n puesto. Salieron Pedro y el otro disc√≠pulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro disc√≠pulo corri√≥ m√°s aprisa que Pedro y lleg√≥ primero al sepulcro, e inclin√°ndose, mir√≥ los lienzos puestos en el suelo, pero no entr√≥. En eso lleg√≥ tambi√©n Sim√≥n Pedro, que lo ven√≠a siguiendo, y entr√≥ en el sepulcro. Contempl√≥ los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que hab√≠a estado sobre la cabeza de Jes√ļs, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entr√≥ tambi√©n el otro disc√≠pulo, el que hab√≠a llegado primero al sepulcro, y vio y crey√≥, porque hasta entonces no hab√≠an entendido las Escrituras, seg√ļn las cuales Jes√ļs deb√≠a resucitar de entre los muertos.Palabra del Se√Īor.Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

O bien:

Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?

Del santo Evangelio seg√ļn san Lucas: 24, 1-12

El primer d√≠a despu√©s del s√°bado, muy de ma√Īana, llegaron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que hab√≠an preparado. Encontraron que la piedra ya hab√≠a sido retirada del sepulcro y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Se√Īor Jes√ļs. Estando ellas todas desconcertadas por esto, se les presentaron dos varones con vestidos resplandecientes. Como ellas se llenaron de miedo e inclinaron el rostro a tierra, los varones les dijeron: Por qu√© buscan entre los muertos al que est√° vivo? No est√° aqu√≠; ha resucitado. Recuerden que cuando estaba todav√≠a en Galilea les dijo: Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores y sea crucificado y al tercer d√≠a resucite . Y ellas recordaron sus palabras. Cuando regresaron del sepulcro, las mujeres anunciaron todas estas cosas a los Once y a todos los dem√°s. Las que dec√≠an estas cosas a los ap√≥stoles eran Mar√≠a Magdalena, Juana, Mar√≠a (la madre de Santiago) y las dem√°s que estaban con ellas. Pero todas estas palabras les parec√≠an desvar√≠os y no les cre√≠an. Pedro se levant√≥ y corri√≥ al sepulcro. Se asom√≥, pero s√≥lo vio los lienzos y se regres√≥ a su casa, asombrado por lo sucedido.Palabra del Se√Īor.Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

O bien, en las misas vespertinas del domingo:

Quédate con nosotros, porque ya es tarde.

Del santo Evangelio seg√ļn san Lucas: 24, 13-35

El mismo d√≠a de la resurrecci√≥n, iban dos de los disc√≠pulos hacia un pueblo llamado Ema√ļs, situado a unos once kil√≥metros de Jerusal√©n, y comentaban todo lo que hab√≠a sucedido. Mientras conversaban y discut√≠an, Jes√ļs se les acerc√≥ y comenz√≥ a caminar con ellos; pero los ojos de los dos disc√≠pulos estaban velados y no lo reconocieron. √Čl les pregunt√≥: De qu√© cosas vienen hablando, tan llenos de tristeza?. Uno de ellos, llamado Cleof√°s, le respondi√≥: Eres t√ļ el √ļnico forastero que no sabe lo que ha sucedido estos d√≠as en Jerusal√©n?. √Čl les pregunt√≥: Qu√© cosa?. Ellos le respondieron: Lo de Jes√ļs el nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo. C√≥mo los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esper√°bamos que √©l ser√≠a el libertador de Israel, y sin embargo, han pasado ya tres d√≠as desde que estas cosas sucedieron. Es cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro, no encontraron el cuerpo y llegaron contando que se les hab√≠an aparecido unos √°ngeles, que les dijeron que estaba vivo. Algunos de nuestros compa√Īeros fueron al sepulcro y hallaron todo como hab√≠an dicho las mujeres, pero a √©l no lo vieron. Entonces Jes√ļs les dijo: Qu√© insensatos son ustedes y qu√© duros de coraz√≥n para creer todo lo anunciado por los profetas! Acaso no era necesario que el Mes√≠as padeciera todo esto y as√≠ entrara en su gloria?. Y comenzando por Mois√©s y siguiendo con todos los profetas, les explic√≥ todos los pasajes de la Escritura que se refer√≠an a √©l. Ya cerca del pueblo a donde se dirig√≠an, √©l hizo como que iba m√°s lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: Qu√©date con nosotros, porque ya es tarde y pronto va a oscurecer. Y entr√≥ para quedarse con ellos. Cuando estaban a la mesa, tom√≥ un pan, pronunci√≥ la bendici√≥n, lo parti√≥ y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero √©l se desapareci√≥. Y ellos se dec√≠an el uno al otro: Con raz√≥n nuestro coraz√≥n ard√≠a, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!. Se levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusal√©n, donde encontraron reunidos a los Once con sus compa√Īeros, los cuales les dijeron: De veras ha resucitado el Se√Īor y se le ha aparecido a Sim√≥n. Entonces ellos contaron lo que les hab√≠a pasado por el camino y c√≥mo lo hab√≠an reconocido al partir el pan.Palabra del Se√Īor.Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Se dice Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Llenos de gozo por la santa Resurrecci√≥n del Se√Īor, purificados nuestros sentimientos y renovado nuestro esp√≠ritu, supliquemos con insistencia al Se√Īor, diciendo: Rey vencedor, esc√ļchanos. R/. Rey vencedor, esc√ļchanos. A Cristo, que, con su gloriosa resurrecci√≥n ha sido constituido Cabeza de la Iglesia, pid√°mosle que, por su amor, conceda gozo y exultaci√≥n a todos los fieles que celebran su triunfo. A Cristo, que, con su santa resurrecci√≥n ha otorgado el perd√≥n y la paz a los pecadores, supliqu√©mosle que quienes han regresado al camino de la vida conserven √≠ntegramente los dones que la misericordia del Padre les ha restituido. A Cristo, que, con su gloriosa resurrecci√≥n ha inaugurado la resurrecci√≥n universal, pid√°mosle que alegre el coraz√≥n de los hombres que a√ļn desconocen los frutos de su victoria y, con el anuncio evang√©lico, llene de gozo a todos los pueblos y naciones. A Cristo, que, con su santa resurrecci√≥n, ha colmado de alegr√≠a a los pueblos, los ha enriquecido con sus dones y ha hecho vibrar de gozo nuestros corazones, pid√°mosle que renueve la esperanza de los que sufren y lloran. A Cristo, que, con su gloriosa resurrecci√≥n, ha alegrado al mundo entero, pid√°mosle que renueve nuestro esp√≠ritu y nos conceda la esperanza firme de compartir su triunfo y de resucitar con √©l a una vida nueva.Se√Īor Jesucristo, que en el cielo eres glorificado por los √°ngeles y los santos y en la tierra eres enaltecido y adorado por tu Iglesia, en esta fiesta gloriosa de tu Resurrecci√≥n te pedimos que escuches nuestras plegarias y extiendas tu diestra misericordiosa sobre este pueblo que tiene puesta toda su esperanza en tu resurrecci√≥n. T√ļ, que vives y reinas, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Llenos de j√ļbilo por el gozo pascual te ofrecemos, Se√Īor, este sacrificio, mediante el cual admirablemente nace y se nutre tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Prefacio I de Pascua: El misterio pascual. (en este día) MR, p.504(500).

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN 1 Cor 5, 7-8

Cristo nuestro Cordero Pascual ha sido inmolado. Aleluya. Celebremos, pues, la Pascua, con el pan sin levadura, que es sinceridad y verdad. Aleluya.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Dios de bondad, protege paternalmente con amor incansable a tu Iglesia, para que renovada por los misterios pascuales, pueda llegar a la gloria de la resurrecci√≥n. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Despedida

Anuncien a todos la alegr√≠a del Se√Īor resucitado.

Pueden ir en paz. Aleluya, aleluya.R. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

UNA REFLEXI√ďN PARA NUESTRO TIEMPO.- En la sociedad moderna, es com√ļn hacer mucho sin la ayuda de otras personas. Gracias a la tecnolog√≠a, podemos comprar comida, pagar cuentas, tomar cursos online y hasta llenar nuestros autom√≥viles con gasolina sin depender de otras personas. Estas conveniencias modernas hacen que la vida sea menos compleja y m√°s suave. No obstante, pueden tambi√©n producir la soledad y el aislamiento, a√ļn en medio de ciudades con millones de personas. Si estamos experimentando estos problemas, las lecturas y la liturgia de Pascua son un remedio eficaz. No s√≥lo nos recuerdan que no estamos solos; sino que tambi√©n afirman que estamos √≠ntimamente relacionados con Dios, con la humanidad entera y con todo el universo transformado por la misma resurrecci√≥n que conocemos. Adem√°s, nos ofrecen la oportunidad de experimentar nuestra conectividad con todo lo que existe por medio de signos reales y sacramentales.

Durante la Octava de Pascua: Se dice Gloria. Despu√©s del Salmo responsorial: Secuencia opcional, Lecc I, p. 855 Prefacio I de Pascua (en este d√≠a), p. 504 (500). Si se usa el Canon Romano, se dice Reunidos en comuni√≥n, p. 563 (559), Y Acepta, Se√Īor, p. 564 (561). En las otras Plegarias eucar√≠sticas tambi√©n se dicen las partes propias para esta Misa. La despedida puede hacerse como en el d√≠a de Pascua, MR, p. 344 (346).

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2022 / Misal Catolico de abril 2022

Misal de Hoy Publicado: 2022-07-18T17:40:29Z | Modificado: 2022-07-18T17:40:29Z