Santa Misa del día: Domingo 16 de Abril de 2017

Domingo de Pascua de la Resurrecci√≥n del Se√Īor
Blanco ler. Solemnidad con Octava Misa del Día MR p. 339 (345) / Lecc. 1, p. 92 LH. la. Semana del Salterio

Otros santos: Bernardita Soubirous, religiosa; Engracia de Zaragoza y compa√Īeros, m√°rtires. Beato Joaqu√≠n de Siena, religioso.

TODO EL QUE CREE EN √ČL

Hech 10,34.37-43; Col 3,1-4; Jn 20,1-9

Pedro, Juan y Magdalena vivieron un proceso de fe doloroso y dif√≠cil. Se entusiasmaron con su maestro Jes√ļs, se afligieron y hasta uno de ellos lo neg√≥ en la hora de la pasi√≥n. Pero la fidelidad del Padre hacia su Hijo los sorprendi√≥ y les arranc√≥ del desaliento y la desilusi√≥n, anunci√°ndoles la victoria sobre la muerte. La experiencia real e √≠ntima de la resurrecci√≥n de Jes√ļs se fue abriendo paso en el coraz√≥n de los disc√≠pulos. Al principio, Mar√≠a no atinaba a interpretar el sepulcro vac√≠o; tampoco Pedro lo comprendi√≥, hasta que Juan el disc√≠pulo predilecto lo descifra y cree. Cuando revisan el mensaje de las Escrituras, recuerdan que Dios hab√≠a prometido que su Siervo ver√≠a la luz y que transitar√≠a por el sendero de la vida. Jes√ļs, el hijo fiel, hab√≠a alcanzado la vida y ahora estaba sentado a la diestra del Padre.

ANT√ćFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 138, 18. 5-6

He resucitado y estoy contigo, aleluya: has puesto tu mano sobre mí, aleluya: tu sabiduría ha sido maravillosa, aleluya, aleluya.

Se dice Gloria

ORACI√ďN COLECTA

Se√Īor Dios, que por medio de tu Unig√©nito, vencedor de la muerte, nos has abierto hoy las puertas de la vida eterna, concede a quienes celebramos la solemnidad de la resurrecci√≥n del Se√Īor, resucitar tambi√©n en la luz de la vida eterna, por la acci√≥n renovadora de tu Esp√≠ritu. Por nuestro Se√Īor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Hemos comido y bebido con Cristo resucitado.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 10, 34.37-43

En aquellos d√≠as, Pedro tom√≥ la palabra y dijo: 'Ya saben ustedes lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, despu√©s del bautismo predicado por Juan: c√≥mo Dios ungi√≥ con el poder del Esp√≠ritu Santo a Jes√ļs de Nazaret y c√≥mo √©ste pas√≥ haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con √©l.
Nosotros somos testigos de cuanto √©l hizo en Judea y en Jerusal√©n. Lo mataron colg√°ndolo de la cruz, pero Dios lo resucit√≥ al tercer d√≠a y concedi√≥ verlo, no a todo el pueblo, sino √ļnicamente a los testigos que √©l, de antemano, hab√≠a escogido: a nosotros, que hemos comido y bebido con √©l despu√©s de que resucit√≥ de entre los muertos.
√Čl nos mand√≥ predicar al pueblo y dar testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. El testimonio de los profetas es un√°nime: que cuantos creen en √©l reciben, por su medio, el perd√≥n de los pecados'. Palabra de Dios. Te alabamos, Se√Īor.


SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 117, 1-2. 16ab-17. 22-23

R/. Este es el d√≠a del triunfo del Se√Īor. Aleluya.

Te damos gracias, Se√Īor, porque eres bueno, por tu misericordia es eterna. Diga la casa de Israel: 'Su misericordia es eterna'. R/.
La diestra del Se√Īor es poderosa, la diestra del Se√Īor es nuestro orgullo. No morir√©, continuar√© viviendo para contar lo que el Se√Īor ha hecho. R/.
La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Se√Īor, es un milagro patente. R/.

SEGUNDA LECTURA

Busquen los bienes del cielo, donde est√° Cristo.

De la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 3,1-4

Hermanos: Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. Pongan todo el corazón en los bienes del cielo, no en los de la tierra, porque han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, vida de ustedes, entonces también ustedes se manifestarán gloriosos, juntamente con él.
Palabra de Dios. Te alabamos, Se√Īor.

O bien:

Tiren la antigua levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual ha sido inmolado.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 5, 6-8

Hermanos: ¬ŅNo saben ustedes que un poco de levadura hace fermentar toda la masa? Tiren la antigua levadura, para que sean ustedes una masa nueva, ya que son pan sin levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado.
Celebremos, pues, la fiesta de la Pascua, no con la antigua levadura, que es de vicio y maldad, sino con el pan sin levadura, que es de sinceridad y verdad.
Palabra de Dios. Te alabamos, Se√Īor.

SECUENCIA

Sólo el día de hoy es obligatoria; durante la octava es opcional.


Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima
propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables
unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte
en singular batalla
y, muerto e
l que es la Vida,
triunfante se levanta.

¬ŅQu√© has visto de camino,
Mar√≠a, en la ma√Īana?

A mi Se√Īor glorioso,
la tumba abandonada,
los √°ngeles testigos,
sudarios y mortaja.

¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea,
all√≠ el Se√Īor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua.

Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia
que est√°s resucitado;
la muerte en ti no manda.

Rey vencedor, api√°date
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en tu victoria santa.

ACLAMACI√ďN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. 1Co 5, 7-8
R/. Aleluya, aleluya.

Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado; celebremos, pues, la Pascua. R/.

EVANGELIO

√Čl deb√≠a resucitar de entre los muertos.

Del santo Evangelio seg√ļn san Juan: 20, 1-9

El primer d√≠a despu√©s del s√°bado, estando todav√≠a oscuro, fue Mar√≠a Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Ech√≥ a correr, lleg√≥ a la casa donde estaban Sim√≥n Pedro y el otro disc√≠pulo, a quien Jes√ļs amaba, y les dijo: 'Se han llevado del sepulcro al Se√Īor y no sabemos d√≥nde lo habr√°n puesto'.
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró.
En eso lleg√≥ tambi√©n Sim√≥n Pedro, que lo ven√≠a siguiendo, y entr√≥ en el sepulcro. Contempl√≥ los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que hab√≠a estado sobre la cabeza de Jes√ļs, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entr√≥ tambi√©n el otro disc√≠pulo, el que hab√≠a llegado primero al sepulcro, y vio y crey√≥, porque hasta entonces no hab√≠an entendido las Escrituras, seg√ļn las cuales Jes√ļs deb√≠a resucitar de entre los muertos.
Palabra del Se√Īor. Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

O bien:

Ha resucitado e ir√° delante de ustedes a Galilea.

Del santo Evangelio seg√ļn san Mateo: 28, 1-10

Transcurrido el s√°bado, al amanecer del primer d√≠a de la semana, Mar√≠a Magdalena y la otra Mar√≠a fueron a ver el sepulcro. De pronto se produjo un gran temblor, porque el √°ngel del Se√Īor baj√≥ del cielo y acerc√°ndose al sepulcro, hizo rodar la piedra que lo tapaba y se sent√≥ encima de ella. Su rostro brillaba como el rel√°mpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Los guardias, atemorizados ante √©l, se pusieron a temblar y se quedaron como muertos. El √°ngel se dirigi√≥ a las mujeres y les dijo: 'No teman. Ya s√© que buscan a Jes√ļs, el crucificado. No est√° aqu√≠; ha resucitado, como lo hab√≠a dicho. Vengan a ver el lugar donde lo hab√≠an puesto. Y ahora, vayan de prisa a decir a sus disc√≠pulos: 'Ha resucitado de entre los muertos e ir√° delante de ustedes a Galilea; all√° lo ver√°n'. Eso es todo'.
Ellas se alejaron a toda prisa del sepulcro, y llenas de temor y de gran alegr√≠a, corrieron a dar la noticia a los disc√≠pulos. Pero de repente Jes√ļs les sali√≥ al encuentro y las salud√≥. Ellas se le acercaron, le abrazaron los pies y lo adoraron. Entonces les dijo Jes√ļs: 'No tengan miedo. Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea. All√° me ver√°n'. Palabra del Se√Īor. Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

O bien, en la misas vespertinas del domingo:

Quédate con nosotros, porque ya es tarde.

Del santo Evangelio seg√ļn san Lucas: 24, 13-35

El mismo d√≠a de la resurrecci√≥n, iban dos de los disc√≠pulos hacia un pueblo llamado Ema√ļs, situado a unos once kil√≥metros de Jerusal√©n, y comentaban todo lo que hab√≠a sucedido.
Mientras conversaban y discut√≠an, Jes√ļs se les acerc√≥ y comenz√≥ a caminar con ellos; pero los ojos de los dos disc√≠pulos estaban velados y no lo reconocieron. √Čl les pregunt√≥: '¬ŅDe qu√© cosas vienen hablando, tan llenos de tristeza?'
Uno de ellos, llamado Cleof√°s, le respondi√≥: '¬ŅEres t√ļ el √ļnico forastero que no sabe lo que ha sucedido estos d√≠as en Jerusal√©n?' √Čl les pregunt√≥: '¬ŅQu√© cosa?' Ellos le respondieron: 'Lo de Jes√ļs el nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo. C√≥mo los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esper√°bamos que √©l ser√≠a el libertador de Israel, y sin embargo, han pasado ya tres d√≠as desde que estas cosas sucedieron. Es cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro, no encontraron el cuerpo y llegaron contando que se les hab√≠an aparecido unos √°ngeles, que les dijeron que estaba vivo. Algunos de nuestros compa√Īeros fueron al sepulcro y hallaron todo como hab√≠an dicho las mujeres, pero a √©l no lo vieron'.
Entonces Jes√ļs les dijo: '¬°Qu√© insensatos son ustedes y qu√© duros de coraz√≥n para creer todo lo anunciado por los profetas! ¬ŅAcaso no era necesario que el Mes√≠as padeciera todo estoy as√≠ entrara en su gloria?' Y comenzando por Mois√©s y siguiendo con todos los profetas, les explic√≥ todos los pasajes de la Escritura que se refer√≠an a √©l.
Ya cerca del pueblo a donde se dirigían, él hizo como que iba más lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: 'Quédate con nosotros, porque ya es tarde y pronto va a oscurecer'. Y entró para quedarse con ellos. Cuando estaban a la mesa, tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él se les desapareció. Y ellos se decían el uno al otro: '¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!'
Se levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusal√©n, donde encontraron reunidos a los Once con sus compa√Īeros, los cuales les dijeron: 'De veras ha resucitado el Se√Īor y se le ha aparecido a Sim√≥n'. Entonces ellos contaron lo que les hab√≠a pasado por el camino y c√≥mo lo hab√≠an reconocido al partir el pan.
Palabra del Se√Īor. Gloria a ti, Se√Īor Jes√ļs.

Se dice Credo.

ORACI√ďN DE LOS FIELES

Llenos de gozo por la santa Resurrecci√≥n del Se√Īor, purificados nuestros sentimientos y renovado nuestro esp√≠ritu, supliquemos con insistencia al Se√Īor, diciendo: Rey vencedor, esc√ļchanos. R/. Rey vencedor, esc√ļchanos.
A Cristo, que, con su gloriosa resurrección ha sido constituido Cabeza de la Iglesia, pidámosle que, por su amor, conceda gozo y exultación a todos los fieles que celebran su triunfo.
A Cristo, que, con su santa resurrección ha otorgado el perdón y la paz a los pecadores, supliquémosle que quienes han regresado al camino de la vida conserven íntegramente los dones que la misericordia del Padre les ha restituido.
A Cristo, que, con su gloriosa resurrecci√≥n ha inaugurado la resurrecci√≥n universal, pid√°mosle que alegre el coraz√≥n de los hombres que a√ļn desconocen [los frutos de] su victoria y, con el anuncio evang√©lico, llene de gozo a todos los pueblos y naciones.
A Cristo, que, con su santa resurrección, ha colmado de alegría a los pueblos, los ha enriquecido con sus dones y ha hecho vibrar de gozo nuestros corazones, pidámosle que renueve la esperanza de los que sufren y lloran.
A Cristo, que, con su gloriosa resurrecci√≥n, ha ale-grado al mundo entero, pid√°mosle que renueve nuestro esp√≠ritu y nos conceda la esperanza firme de compartir su triunfo y de resucitar con √Čl a una vida nueva.
Se√Īor Jesucristo, que en el cielo eres glorificado por los √°ngeles y los santos y en la tierra eres enaltecido y adorado por tu Iglesia, en esta fiesta gloriosa de tu Resurrecci√≥n te pedimos que escuches nuestras plegarias y extiendas tu diestra misericordiosa sobre este pueblo que tiene puesta toda su esperanza en tu resurrecci√≥n. T√ļ, que vives y reinas, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.


ORACI√ďN SOBRE LAS OFRENDAS

Llenos de j√ļbilo por el gozo pascual te ofrecemos, Se√Īor, este sacrificio, mediante el cual admirablemente nace y se nutre tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

Prefacio I de Pascua: El misterio pascual. (en este día) p. 499 (500).

ANT√ćFONA DE LA COMUNI√ďN 1 Co 5, 7-8

Cristo nuestro Cordero Pascual ha sido inmolado. Aleluya. Celebremos, pues, la Pascua, con el pan sin levadura, que es sinceridad y verdad. Aleluya.

ORACI√ďN DESPU√ČS DE LA COMUNI√ďN

Dios de bondad, protege paternalmente con amor incansable a tu Iglesia, para que renovada por los misterios pascuales, pueda llegar a la gloria de la resurrecci√≥n. Por Jesucristo, nuestro Se√Īor.

DESPEDIDA

Anuncien a todos la alegr√≠a del Se√Īor resucitado. Pueden ir en paz. Aleluya, aleluya.

R/. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por A√Īo / Misal Catolico 2017 / Misal Catolico de abril 2017

Misal de Hoy Publicado: 2021-09-15T18:20:30Z | Modificado: 2021-09-15T18:20:30Z