Misa del día: Domingo 14 de Febrero de 2021

VI Domingo del Tiempo Ordinario [Se suprime la Memoria de los santos Cirilo, monje y Metodio, obispo] MR p. 420 (416) / Lecc. I, p. 165 LH, Semana II del Salterio.

Otros santos: Valentín de Roma, obispo y mártir; Juan Bautista de la Concepción, presbítero la Orden de la Santísima Trinidad.

JESÚS ESTABA AIRADO
Lev 13,1-2.44-46; Sal 31; 1 Cor 10,31-11,1; Mc 1,40-45

El libro del Levítico nos presenta una serie de casos referidos a enfermedades de la piel. Las leyes cúlticas que trataban estos casos y obligaban a los enfermos a mantener una medida de distanciamiento no faltaban de una cierta sensatez. Las afecciones pueden ser contagiosas y la comunidad en el culto podría ser un espacio ideal para la transmisión del contagio. Sin embargo, algunos empezaron a tergiversar las leyes para retratar a los enfermos como pecadores. Los consideraban excomulgados de la comunidad. El Evangelio, en cambio, muestra otra actitud. El leproso no duda en acercarse a Jesús. Este, en respuesta, rechaza la denigración que sufrían estos enfermos. De hecho, mientras nuestro texto dice que a Jesús "le dio lástima" algunos códices antiguos dicen que "estaba airado" acerca de tal denigración. Toca al leproso y lo cura, devolviéndolo a la comunidad.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 30, 3-4

Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza salvadoras; y pues eres mi baluarte y mi refugio, acompáñame y guíame.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que prometiste poner tu morada en los corazones rectos y sinceros, concédenos, por tu gracia, vivir de tal manera que te dignes habitar en nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El leproso vivirá solo, fuera del campamento.

Del libro del Levítico: 13, 1-2. 44-46

El Señor dijo a Moisés y a Aarón: "Cuando alguno tenga en su carne una o varias manchas escamosas o una mancha blanca y brillante, síntomas de la lepra, será llevado ante el sacerdote Aarón o ante cualquiera de sus hijos sacerdotes. Se trata de un leproso, y el sacerdote lo declarará impuro. El que haya sido declarado enfermo de lepra, traerá la ropa descosida, la cabeza descubierta, se cubrirá la boca e irá gritando: '¡Estoy contaminado! ¡Soy impuro!'. Mientras le dure la lepra, seguirá impuro y vivirá solo, fuera del campamento". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 31,1-2.5.11.
R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.

Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en el que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.
Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te confesé, Señor, mi gran delito y tú me has perdonado. R/.
Alégrense con el Señor y regocíjense los justos todos, y todos los hombres de corazón sincero canten de gozo. R/.

SEGUNDA LECTURA

Sean imitadores míos como yo lo soy de Cristo.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 10, 31-11, 1

Hermanos: Todo lo que hagan ustedes, sea comer, o beber, o cualquier otra cosa, háganlo todo para gloria de Dios. No den motivo de escándalo ni a los judíos, ni a los paganos, ni a la comunidad cristiana. Por mi parte, yo procuro dar gusto a todos en todo, sin buscar mi propio interés, sino el de los demás, para que se salven. Sean, pues, imitadores míos, como yo lo soy de Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Lc 7, 16
R/. Aleluya, aleluya.

Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.

EVANGELIO

Del santo Evangelio según san Marcos: 1, 40-45

En aquel tiempo, se le acercó a Jesús un leproso para suplicarle de rodillas: "Si tú quieres, puedes curarme". Jesús se compadeció de él, y extendiendo la mano, lo tocó y le dijo: "¡Sí quiero: Sana!". Inmediatamente se le quitó la lepra y quedó limpio.
Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad: "No se lo cuentes a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo prescrito por Moisés".
Pero aquel hombre comenzó a divulgar tanto el hecho, que Jesús no podía ya entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares solitarios, a donde acudían a él de todas partes. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Imploremos, hermanos, al Dios de la misericordia y pidámosle su ayuda para poder invocar su nombre con sentimientos que le agraden: (R/. Escúchanos, Señor.)
Por la paz de todo el mundo, por la prosperidad de las santas Iglesias y por la unión de todos los hombres, roguemos al Señor.
Por nuestros gobernantes, para que bajo su dirección tengamos una vida feliz y pacífica, roguemos al Señor.
Por la conservación de la naturaleza, por la abundancia de las cosechas y por el progreso del mundo, roguemos al Señor.
Por nuestros familiares y amigos que han muerto en la esperanza de la resurrección, para que Dios les conceda el reposo eterno, roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestras oraciones, líbranos del pecado que divide y de las discriminaciones que degradan y haz que sepamos ver siempre en el rostro del leproso, del pobre y del desvalido la imagen sangrante de Cristo en la cruz, para que así nos dispongamos a colaborar en la obra de la redención humana y a proclamar ante los hombres tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que esta ofrenda, Señor, nos purifique y nos renueve, y se convierta en causa de recompensa eterna para quienes cumplimos tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 77, 29-30

El Señor colmó el deseo de su pueblo; no lo defraudó. Comieron y quedaron satisfechos.

O bien: Jn 3, 16

Tanto amó Dios al mundo, que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Saciados, Señor, por este manjar celestial, te rogamos que nos hagas anhelar siempre este mismo sustento por el cual verdaderamente vivimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- A veces, por motivos médicos, los enfermos deben estar separados de sus familias. Cuando reciben visitas de sus seres queridos, éstos pueden sentir aprehensión de acercárseles. Efectivamente, hay personas que no tocan a los enfermos por miedo de contagiarse, aún cuando no existe el riesgo de transmisión. Al más extremo, puede sucederle lo que la filósofa francesa, Simone Weil, observó: así como algunos pollos atacan a pollos que han caído en el suelo por un infortunio, algunas personas sanas atacan a los enfermos, insinuando que merecen su enfermedad. En oposición a estas actitudes, tenemos el ejemplo de Jesús. El Señor siempre mostró compasión hacia los enfermos, y aún enojo contra una sociedad que los maltrataba. No los excluyó de contacto físico humano, sino que actuó para ayudarlos. En este mes dedicado de manera especial a los enfermos, debemos hacer lo mismo.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2021 / Misal Catolico de febrero 2021

Publicado: 2021-09-16T05:30:46Z | Modificado: 2021-09-16T05:30:46Z