Misa del Día

Santa Misa del día

Domingo 1 de Febrero de 2026

Lecturas y oraciones

🟢 Verde


IV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Las Bienaventuranzas como actitudes discipulares

La realidad nos desafía, aun sin ser adversa, exigiéndonos actitudes puntuales para transformarla. Algunos de los primeros cristianos consideraron que las Bienaventuranzas, en concreto las que presentaba Mateo, podían releerse como actitudes discipulares para saber cómo reaccionar ante lo que sucedía y cómo comportarse. Asumían que en ellas se les pedía que fueran pobres desde el Espíritu, es decir, que evitaran poseer a costa de hacer sufrir a los demás, porque no sirve la alegría propia si es a costillas del llanto ajeno. Asimismo, los discípulos tenían que ser sensibles a los padecimientos de los demás, compadecerse por el sufrimiento de los afligidos por el dolor del mundo (la miseria, el hambre, la injusticia). Dicha aflicción a causa de su solidaridad no será en vano, ni quedará sin respuesta a grado tal que podrán vivir en paz (heredarán la tierra).

Los seguidores de Jesús también tendrán que admitir que la justicia corresponde a las necesidades vitales de cualquier grupo humano, así como se tiene hambre de pan y sed de agua para poder vivir, deberá tenerse hambre y sed de justicia. La insatisfacción ante una realidad carente de justicia tendrá que dejarse acompañar por la indignación, no por la cólera. Por esto, inmediatamente después, se mencionan tres actitudes complementarias devenidas de la justicia: uno, la misericordia que implica –en Mateo–, además de compasión, el perdón y la reconciliación. Sin misericordia el trabajo por la justicia corre el riesgo de impregnarse de venganza. Segunda, la limpieza de corazón, es decir, la transparencia y la buena intención; sin esta cualidad la búsqueda de justicia termina empapándose de hipocresía. Y como tercera, los discípulos deben procurar la paz, pues sin ella la búsqueda de justicia raya en el desquite. La vivencia de las Bienaventuranzas fortalecía a los discípulos para que en los momentos más complejos y adversos se mantuvieran fieles a la enseñanza de Jesús.

Elijamos un par de Bienaventuranzas y reflexionemos, ¿de qué manera las puedo poner en práctica durante esta semana?


ANTÍFONA DE ENTRADA

Sálvanos, Señor y Dios nuestro; reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y nuestra gloria sea alabarte.

Se dice Gloria.


ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor Dios nuestro, adorarte con toda el alma y amar a todos los hombres con afecto espiritual. Por nuestro Señor Jesucristo…


MONICIÓN

El profeta Sofonías exhorta a buscar la bondad y la humildad, a hacer el bien. Es lo que se nos detallará en el evangelio de hoy, cuando Jesús proclame las Bienaventuranzas.


PRIMERA LECTURA

Dejaré, en medio de ti, un puñado de gente pobre y humilde.

Del libro del profeta Sofonías: 2, 3; 3, 12-13

Busquen al Señor, ustedes los humildes de la tierra, los que cumplen los mandamientos de Dios. Busquen la justicia, busquen la humildad. Quizá puedan así quedar a cubierto el día de la ira del Señor.

“Aquel día, dice el Señor, yo dejaré en medio de ti, pueblo mío, un puñado de gente pobre y humilde. Este resto de Israel confiará en el nombre del Señor. No cometerá maldades ni dirá mentiras; no se hallará en su boca una lengua embustera. Permanecerán tranquilos y descansarán sin que nadie los moleste”.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 145

R. Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.

El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido; él proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R.

Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R.

A la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del inicuo. Reina el Señor eternamente, reina tu Dios, oh Sión, reina por siglos. R.


MONICIÓN

San Pablo nos exhorta a no gloriarnos de lo que somos o hacemos, sino que solamente nos gloriemos en Jesucristo, ya que, sin él, no podemos hacer nada.


SEGUNDA LECTURA

Dios ha elegido a los débiles del mundo.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 26-31

Hermanos: Consideren que entre ustedes, los que han sido llamados por Dios, no hay muchos sabios, ni muchos poderosos, ni muchos nobles, según los criterios humanos. Pues Dios ha elegido a los ignorantes de este mundo, para humillar a los sabios; a los débiles del mundo, para avergonzar a los fuertes; a los insignificantes y despreciados del mundo, es decir, a los que no valen nada, para reducir a la nada a los que valen; de manera que nadie pueda presumir delante de Dios.

En efecto, por obra de Dios, ustedes están injertados en Cristo Jesús, a quien Dios hizo nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra santificación y nuestra redención. Por lo tanto, como dice la Escritura: El que se gloría, que se gloríe en el Señor.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN ANTES DEL
EVANGELIO

Mt 5, 12

R. Aleluya, aleluya.

Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos. R.


MONICIÓN

Jesús anuncia una serie de actitudes y situaciones por las cuales sus seguidores serán dichosos. Sin embargo, podemos darnos cuenta de que esta dicha solamente será plena cuando estemos en la presencia de Dios.



EVANGELIO

Dichosos los pobres de espíritu.

Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 1-12

En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles, y les dijo:

“Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los sufridos, porque heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.

Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos”.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo.


PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos a Dios, nuestro Padre, por mediación de Jesucristo, su Hijo amado, nuestro hermano.

Después de cada petición diremos: Padre eterno, escucha nuestra oración.

Por el Papa León, por nuestro obispo N., por los presbíteros, los diáconos y todos los que tienen responsabilidades en la Iglesia. Oremos.

Por los religiosos y religiosas, para que sean auténticos ejemplos de fe, esperanza y amor. Oremos.

Por los catequistas, los responsables de los movimientos eclesiales y todos aquellos que trabajan en la difusión del Evangelio. Oremos.

Por las personas mayores de nuestra comunidad, para que sean entre nosotros ejemplo de fidelidad. Oremos.

Por quienes se dedican a ayudar a los hermanos más necesitados, por aquellos que luchan por la justicia y por la paz, y por los misioneros que ofrecen su servicio en los países más pobres. Oremos.

Por nosotros, que nos hemos reunido para celebrar la Eucaristía, y por nuestros familiares y amigos, para que conozcamos y amemos a Dios cada vez más. Oremos.

Dios nuestro, escucha las oraciones de tus fieles y no permitas que nos dejemos seducir por los engaños del mundo, antes bien, concédenos el auxilio del Espíritu Santo para seguir con fidelidad a tu Hijo Jesucristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, complacido, estos dones que ponemos sobre tu altar en señal de nuestra sumisión a ti y conviértelos en el sacramento de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Mt 5, 3-4

Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los humildes, porque heredarán la tierra.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, que, alimentados con el don de nuestra redención, este auxilio de salvación eterna afiance siempre nuestra fe en la verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


“ALÉGRENSE Y SALTEN DE CONTENTO”

Vivir de acuerdo con las Bienaventuranzas que Jesús nos enseñó, es el camino para alcanzar la auténtica felicidad en este mundo y, sobre todo, en la eternidad: él desea que participemos de su vida divina ya desde ahora.

Las situaciones de miedo, injusticia, sufrimiento, desconsuelo y violencia que hoy vemos por todos lados no van a prevalecer para siempre, aunque hoy parezca lo contrario.

Si entendemos esta invitación de Jesús a confiar en que Dios tendrá la última palabra, llegaremos a ser realmente dichosos.

Fuente: misalcatolico.com


Categoria: Misa por Año / Misal Catolico 2026 / Misal Catolico de febrero 2026

Misal de Hoy Publicado: 2026-01-29T21:08:22Z | Modificado: 2026-01-29T21:08:22Z